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Pillow princess, service top… ¿Qué es todo esto?

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La sexualidad sáfica es un arcoíris inmenso y precioso de posibilidades. No, no todo es «hacer tijeritas» como cree tu primo el de pueblo. Dentro de la comunidad, y especialmente en Estados Unidos, que tienen una obsesión increíble con categorizar absolutamente todo, hemos desarrollado toda una serie de términos para describir cómo nos gusta querer, tocar (o no tocar), dar placer o recibirlo. Y sí, hay mucho más allá del clásico activa/pasiva/primero tú y luego yo.

Algunas estarán pensando que todo esto es una tontería y que no hay que ponerle etiqueta a lo que se hace dentro de la cama, y están en su perefcto derecho. La hsitoria está en que, a veces, hasta que no lees que lo que te pasa, lo que haces, lo que no haces, lo que sientes, le pasa a más gente, a lo mejor piensas que está mal, que estás mal. Y, amiga, ya te digo yo que no querer que te toquen las tetas no es algo que solo te pase a ti. Siempre ha habido una bollera a la que le ha pasado antes, y algunas se han molestado en buscar a otras como ella y ponerse un nombre.

Así que si alguna vez te has preguntado «¿por qué me encanta darle todo pero no quiero ni que me besen la barriga?», amiga, puede que simplemente seas una stone butch, una pillow princess, una bratty bottom, o cualquier deliciosa combinación.

Aquí te traigo la guía definitiva (a ver, que faltarán mil cosas, pero eso, una tiene el tiempo que tiene) sobre los tipos de roles y dinámicas en el sexo entre mujeres. Tómate un café, una birra o lo que quieras, y vamos a descubrirlo juntas.

Pillow Princess: la reina del “hazme todo”

Empecemos por un clásico moderno: Pillow princess es esa persona que, en la cama, prefiere ser adorada como la diosa griega que es. Básicamente, le gusta recibir placer, quedarse bien relajadita y disfrutar, mientras tú haces todo el trabajo manual, oral o espiritual.

¿Es egoísta? ¡NO! (aunque en internet siempre hay quien se queja). Ser pillow princess es algo muy válido. No todo el mundo necesita actuar como un pulpo para disfrutar del sexo. Para algunas, el éxtasis viene de ser tocadas, besadas, veneradas… mientras descansan sobre la almohada como verdaderas reinas del Olimpo. Como todo, es cuestión de habalrlo.

Pistas de que eres una pillow princess:

  • Tu frase favorita: ¿Me haces eso otra vez?
  • Cuando te toca devolver el favor, prefieres cambiar de tema o iniciar un karaoke improvisado.
  • Lo das todo recibiendo: gemidos, abrazos apretados, piernas temblando.

Service Top: la generosidad hecha carne (y manos, y boca, y…)

Si el placer de tu pareja te excita más que el tuyo propio, probablemente eres una service top. Una service top es quien lidera la acción, quien toma las riendas… pero no desde un rollo dominante clásico, sino desde el deseo profundo de ver a la otra persona derretirse de gusto. Es la que sabe exactamente dónde y cómo tocar, porque está atenta a cada gemido, a cada respiración contenida. Lo demás, la segunda parte del partido, le sobra.

Y no es que no le guste recibir, ojo. Pero su placer máximo es… dar placer a la otra persona. Es como esos chefs que cocinan todo el día pero apenas se comen una tapita: disfrutan más viendo cómo los demás devoran sus creaciones.

Pistas de que eres una service top:

  • Sabes leer cuerpos como si fueran mapas del tesoro.
  • Recibes más agradecimientos que un camarero de barra libre.
  • Te excitas solo viendo a tu chica perder la cabeza.

Stone Butch y Touch-Me-Not: Sobe mi cuerpo mando yo

Aquí entramos en un terreno muy importante: los límites. Una stone butch es alguien (normalmente de expresión masculina) que disfruta dando placer, pero no quiere, de ningún modo, ser tocada sexualmente. Una touch-me-not sigue una lógica parecida, pero el término es más popular entre mujeres negras queer de Estados Unidos, una comunidad que históricamente ha desarrollado sus propias reglas.

Esto no es un capricho ni una rareza. Muchas veces responde a cómo nos sentimos con nuestro propio cuerpo, a experiencias personales, a cómo percibimos el placer. Para algunas, ser tocadas puede provocar disforia o simplemente no ser placentero.

Como en todos los casos, sus límites deben ser respetados como oro puro. No hay nada más sexy que respetar lo que otra persona necesita para sentirse segura y feliz (esto es extensible a todo, ya sabéis).

Pistas de que eres una stone butch o touch-me-not:

  • Adoras dar placer, pero no quieres que te toquen ni con el pétalo de una rosa.
  • Te sientes poderosa tomando las riendas sin ser vulnerable en la cama.

Stone Femme: la sorpresa que nadie vio venir

Me parece graciosísimo poner a Sharon Stone, yo qué sé

¿Te pensabas que solo las butch podían ser «stone»? ¡ERROR! Existe también la gloriosa figura de la stone femme: mujeres de expresión de género femenina que, igual que una stone butch, prefieren recibir placer sin ser tocadas en determinadas zonas o de ninguna forma sexual.

Esto rompe con la idea tradicional de que «las femmes son súper pasivas y lo quieren todo». Nope. Una stone femme puede ser tan exigente con sus límites como cualquier otra, y su sexualidad es igual de válida y rica que todas las demás.

Pistas de que eres una stone femme:

  • Amas que te veneren, pero no quieres ser invadida físicamente.
  • Tu placer está en el control emocional, no necesariamente en la estimulación física directa.
  • Eres divina, segura de ti misma, y tienes clarísimo qué sí y qué no.

Bratty Bottom: la traviesa oficial

¿Eres esa persona que, aunque esté abajo, no para de provocar, chinchar, morder o desafiar? ¡Felicidades, amiga! Eres una bratty bottom. La bratty bottom es pasiva en teoría, porque «recibe» placer, pero nunca está calladita o sumisa. Le gusta provocar a la otra, burlarse, morder, intentar escaparse… todo, con el objetivo de «picar» a su pareja. Spicy! Es un juego de poder delicioso donde el placer no solo está en lo que pasa físicamente, sino en toda esa guerra de miradas, bromas y tensión sexual.

Pistas de que eres una bratty bottom:

  • Te encanta desafiar a tu pareja en mitad del acto.
  • Tu frase favorita: “¿Eso es todo lo que tienes?”

Hard Top: la dominancia sin fisuras

En el extremo más activo encontramos a la hard top y a la no-touch top. Una hard top es quien lidera absolutamente todo. Ni besitos inocentes, ni caricias tiernas. Su placer es 100% dar, dominar, manejar la situación. Ella hace, Ella manda, ella decide. Como es nomral, se llevan especialmente bien con las pillow princess.

Y no, no es porque sean frías o distantes. Es una forma de canalizar el deseo, de establecer dinámicas de control y de sentirse increíblemente poderosas en la intimidad.

Pistas de que eres una hard/no-touch top:

  • No quieres sorpresas: tú decides cómo, cuándo y dónde.
  • Disfrutas viendo a tu pareja derretirse bajo tus reglas.
  • Odias cuando intentan invertir los roles sin preguntarte.

Si algo nos enseña este recorrido es que no hay una sola manera de ser lesbiana en la cama. Puedes ser una mezcla de varias (¡una service top con corazón de bratty bottom, por ejemplo!) o cambiar con cada pareja, con cada momento vital. Lo importante es saber qué quieres, comunicarlo, respetar los límites del otro y disfrutar al máximo. No hay etiquetas malas. Hay etiquetas que nos ayudan a entendernos mejor, a querer mejor… y a disfrutar más en la cama.

Vía: them.us – What Is a Pillow Princess, Stone Butch, and Touch-Me-Not?

Autostraddle – Service Tops, Bratty Bottoms and Pillow Princesses: Other Words You Use to Describe How You Have Sex

Medium – Stone Series: Defining Stone Tops and Touch-Me-Not Lesbians

One Woman Project – Lesbian Slang: A Not-So-Comprehensive Guide

Wikipedia – Butch and Femme

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