Los ochenta fueron años oscuros en muchos aspectos. La investigación del sida y el VIH estaba todavía en pañales, y muchas personas, sobre todo miembros de la comunidad LGBT, vivieron la desaparición de personas cercanas, mientras que el miedo al contagio cambió los hábitos de una generación entera, así como de las venideras. El estudio del VIH ha avanzado muchísimo desde que se descubriera este virus en 1983, pero la lucha contra él no ha terminado, y sigue habiendo iniciativas que buscan financiar el trabajo de los científicos para terminar con él. Este es el caso de The Time is Now, un çalbum musical de versiones de la década de los 80 que cuenta como plato fuerte con la voz de Scarlett Johansson cantando uno de los éxitos más reconocibles de New Order, Bizarre love triangle.
Los beneficios de este álbum irán destinados a la American Foundation for AIDS Research. No es la primera vez que esta institución aúna fuerzas con la música para recaudar fondos. Ya en 1985 Dionne Warwick, Elton John, Gladys Knight, y Stevie Wonder grabaron una versión de la canción That’s What Friends Are For, que llegó a ser número uno en las listas. El resto del tracklist es igualmente interesante, con versiones de Phil Collins, Tina Turner o Devo. El día 7 se lanza al mercado, aunque se puede hacer pre order ya aquí.
Vía: HIVPlusMag




¿Es posible hablar de privilegios de una persona transgénero y que los espectadores que no lo sean comprendan inmediatamente el mensaje? Este episodio es buena prueba de ello. Maura, mientras realiza su colaboración en el centro LGBT de Los Angeles, recibe una llamada de una joven trans que necesita desahogarse porque ha tenido un día de mierda. Lo que debería haberse quedado ahí, en un soporte telefónico, se convierte en un viaje innecesario a un lugar completamente fuera de la zona de confort de Maura.


Jacqueline Toboni (Jo) y Kiersey Clemons (Chase) son las protagonistas de una historia que, mira, sí que nos creemos. Chica conoce a chica, y por querer agradar a tu compañera te inventas una historia, que puede ir desde lo que cuentan en la serie («voy a probar el veganismo y voy a ir en bici a todas partes») a ejemplos más cotidianos, como cuando dices que «a veces» sales a correr. Mentira. Lo que te gusta es salir los sábados y beberte hasta el agua de los floreros, pero a lo mejor este ejercicio de honestidad brutal no queda bien como primera impresión.
Easy es divertida, y sin más pretensiones que entretener durante los 20 minutos que dura. El resto de retratos de las relaciones modernas que hace son igualmente interesantes, y permiten echar un ojo sin llegar al voyeurismo. La apuesta indie de Netflix de esta temporada merece una oportunidad. Además, Jo y Chase vuelven a salir 😉


Hay algo que tienen las canciones de los años 40, 50 y 60 del siglo pasado, algo que hace que las canciones de amor de esas décadas vayan directas al corazón y a los pies (aunque no sepamos bailar). Las taradas son una banda de señoritas, según sus propias palabras, que quieren recuperar los sonidos analógicos y artesanales, recuperar pequeñas joyas olvidadas que quizá tu abuela conozca, y que la incorpores al repertorio de tu vida.
Podéis enviar los textos (preferiblemente que no incluyan ninguna imagen) a la dirección de correo que figura en el banner, con el asunto “La croqueta libre”. Los textos se leerán para escoger, pero no se editarán. Es decir, que si tu texto se ajusta a la temática de la web, lo publicaremos, pero sin corregir las posibles faltas. Los textos deben ir firmados con nombre o seudónimo.
