Estío es finalmente el nombre que ha recibido en español la película La belle saison, el romance lésbico protagonizado por Cecile de France del que ya te hemos hablado en alguna ocasión, y que narra la historia de Delphine, una chica de pueblo que en plena década de los 70 se traslada a la capital gala para vivir su historia de amor. Ahí conocerá a Alexandre, y la vida de las dos dará un vuelco. Hasta ahora no había sido posible ver la película subtitulada al español, pero gracias a una novedosa iniciativa que pretende publicitar el cine francés, ya podemos disfrutar de Estío en nuestra casa.
Myfrenchfilmfestival.com es un festival online de promoción de la cultura francesa, y es en su catálogo de este año donde podemos encontrar la película en cuestión, junto a doce más. Hasta el 18 de febrero 2016 los amantes del cine tendrán acceso a las películas de la sexta edición del festival de cine francés online. ¿Es gratis? te preguntarás. Y no, no lo es, pero casi: visionar una película cuesta menos de 2 euros, pero el catálogo entero cuesta menos de seis euros. Te sale la película a cincuenta céntimos, por mucho menos de lo que pagarías por ir al cine, y aquí puedes pararla cuando quieras para hacer más palomitas. En serio, no perdáis la oportunidad de ver Estío, y de paso el resto de cintas del Festival.
Gracias a nuestra lectora Sara hemos podido saber directamente desde Filmax, la distribuidora de Freeheld en España, que su estreno se va a retrasar un poquito. Un poco. Una eternidad. La película de Ellen Page y Julianne Moore estaba llamada a ser uno de los títulos de la temporada. Porque, pese a sus críticas irregulares y su completa exclusión de la temporada de premios, siempre nos gusta ver historias valientes protagonizadas por mujeres, y si hablan de la conquista de derechos LGBT, mejor todavía. Freeheld, que se estrenó en octubre en Estados Unidos, estaba prevista para España este fin de semana. Pero ya no.
La nueva fecha escogida por Filmax es ni más ni menos que el seis de mayo, más de siete meses después de su estreno en su país de origen. La distribuidora nos ha contado que la fecha y el espacio es mejor así, pero, al igual que con Carol, nos llama poderosamente la atención el brutal retraso. Supongo que la empresa habrá echado sus cuentas y habrá visto que le sale igual de rentable hacerlo entonces que en cualquier otro fin de semana, pero me aventuro a decir, una vez más, que quizá la gente que tuviera interés en verla ya habrá encontrado otros canales para hacerlo, y de toda esa gente solamente un porcentaje muy pequeño repetirá el visionado en el cine. Que la industria tiene muchos problemas es un hecho, pero a veces da la sensación de que ella tampoco hace todo lo que puede.
Woody Allen es uno de los directores más reconocidos de Hollywood. En sus más de cuarenta años de carrera tras las cámaras, ha sido el artífice de obras que pasarán a la historia del cine, como Annie Hall, Misterioso asesinato en Manhattan o Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo (y nunca se atrevió a preguntar). Otras… otras no es que no vayan a salir en los libros, sino que, directamente, ya las hemos olvidado. El director se atreve ahora con la pequeña pantalla, y de la mano de Amazon va a lanzar una serie, cuya protagonista hemos sabido que será la siempre polémica Miley Cyrus.
La serie durará un total de tres horas, repartidas en seis episodios de treinta minutos, y tendrá lugar en la década de los 60. La compañera de Cyrus será Elaine May, con quien Allen ya trabajó en Granujas de medio pelo. No sabemos más de la producción, pero seguramente el resultado merezca la pena. La mezcla es explosiva.
Más de dos meses después de su estreno en Estados Unidos, y cuando prácticamente todo el mundo que tenía interés en la película la ha visto de un modo u otro, llega Carol a España. Su estreno está previsto para el 5 de febrero, y pese a que la calificación por edades todavía no está definida, por fin la distribuidora ha lanzado no uno, sino dos trailers en nuestra lengua.
Ligeramente diferentes de los que habíamos visto ya, podemos comprobar con alegría que la voz de la dobladora no desmerece en absoluto a la original de Cate Blanchett, una pornvoice que es buena parte de la personalidad de Carol, y por supuesto parte de su inconmensurable atractivo.
La tardanza en el estreno no es un problema exclusivo de esta cinta: otros títulos como El renacido, que se estrenó en Estados Unidos en diciembre, también llegan meses después a nuestro país. No todas las cintas tienen la misma suerte que Star Wars, que aterrizó en nuestras pantallas al tiempo que en su país de origen. Pero, desde luego, que una película llegue dos meses y medio después de su estreno es obviamente un factor en contra de su taquilla y de su visibilidad. ¿Cuantas de las personas que tienen ganas de ir a ver Carol van a ir al cine, siendo que ya la han visto por otros medios? Y con esto no estoy haciendo, ni mucho menos, apología de la piratería, pero desde luego que creo que las distribuidoras y productoras deberían ponerse las pilas en este asunto. Por su propio beneficio, vaya.
Estos días se está celebrando el Festival de Sundance, del que ya extrajimos las propuestas más croqueta del mismo, las películas lésbicas que veremos durante este 2016. Pero, de entre todas las películas y cortometrajes que se estrenarán, no contamos con The lure, una película polaca que bien podría llamarse «vamos a terminar con todos tus sueños de infancia».
Según hemos podido leer, la película nos cuenta la vida de Blonde y Silver, dos sirenas que viven y croquetean felices en el mar. Pese a que Disney nos ha hecho creer siempre que las sirenitas son seres felices que cantan con los cangrejos, en realidad son monstruos que se alimentan de los marinos que terminan estrellados contra los acantilados gracias a sus cantos. Por eso, cuando Blonde y Silver terminan desplegando sus proezas vocales en un club nocturno, la gerencia debe estar bien atenta a que los clientes no terminen devorados. Los típicos problemas de la noche.
The lure es una película de terror que hábilmente extrae historias mitológicas para adaptarlas a la actualidad, todo acompañado de música y coreografías. Esperamos tener la oportunidad de verla pronto en el circuito comercial, porque estamos seguras de que no pasará desapercibida.
¿Qué tiene Alaska que a todo el mundo le mola? La fascinación que ejerce no entiende de países, de ideologías políticas ni de edades: tu sobrina pequeña la conoce porque la ve en MTV y tu abuela porque Olvido lleva cantando y saliendo en la tele más o menos desde el pleistoceno medio. Hace pocos días que lanzó su último single con Fangoria, su grupo desde hace veinte años, y no hemos querido dejar pasar la oportunidad para hablar de sus singles, porque otra cosa no, pero fans somos un rato.
Geometría Polisentimental
No sabemos cómo lo hace, pero Alaska tiene el toque mágico. ¿Será que se rodea de los mejores productores, que le da igual todo, que nos lo da a nosotras? Con el último single que ha lanzado junto a su céreo Nacho Canut, Olvido ha vuelto a hacerlo: habemus himno con letra de difícil retención.
En mi prisión
Del último single nos vamos al primero de Fangoria como grupo. Corría el año 1990, y tras la disolución de Dinarama, Alaska y Nacho se embarcaban en lo que en aquel momento era una aventura absolutamente minoritaria y sin rumbo fijo. Que no los escuchaba nadie, vamos. 26 años después, En mi prisión es un clásico del grupo, influído por el acid
Hagamos algo superficial y vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya. La vena más frívola y banal de la mexicana campaba a sus anchas en esta canción de toques contemporáneos a su estreno. La oyes y te retrotraes a los noventa, sin ninguna duda.
Punto y final
Hay limas y limones menos ácidos que este single. Ya veíamos venir que Fangoria no iba a dejar de ser ni un poquito menos intensa que su predecesora, pero no por eso íbamos a dejar de bailar. Porque las rupturas, a veces, son una liberación.
Salvame
Fangoria se encuentran atrapados entre los divino y lo Divine, reza la entradilla del videoclip, recordándonos una de las constantes de la carrera de Alaska: su adoración por John Waters. Junto a otros ingredientes habituales en su trayectoria (lo humano y lo divino, las luchas internas, las obsesiones, los sueños), se conforma este Sálvame. Ojo al video.
El dinero no es nuestro Dios
Allá por el 92 Olvido y Nacho nos querían hacer creer que pasaban muchísimo del dinero. No seré yo quien les lleve la contraria (aunque a día de hoy todo parezca indicar lo contrario)
En la disneylandia del amor
La misma cama de Hagamos algo superficial y vulgar es ahora decorado para esta historia que, con una base dulzona y bailable, habla sobre ¡prostitución!. Lo más cerca que ha estado este duo de la canción protesta, en lo que Olvido ha calificado como «la letra más triste que ha escrito nunca».
Dios odia a los cobardes
No es exactamente un single, porque no se lanzó como tal, sino que es simplemente la canción del cuarto EP de los conocidos como los vulcanos, los tres minis que componen la serie Un día cualquier en Vulcano. A Fangoria les gusta ir a sitios: Vulcano, el Infierno… sitios tentadores y ligeritos. Por si quedaba alguna duda de sus inquietudes religiosas, ahí va el segundo single con la misma temática en tres años.
A la felicidad por la electrónica
A la felicidad no sé, pero al éxtasis catársico sí se puede llegar con esta canción, muy apropiada para cerrar la discoteca a las seis de la mañana.
Electricistas
Y Carlos Jean llegó a sus vidas. Sin perder el toque electrónico que habían tenido hasta ahora, pero quizá ganando melodía (y reconocimiento), el cambio de Warner a Subterfuge sólo les trajo que alegrías. En una época en que todos cantaban en inglés, ellos siguieron fieles al español, demostrando que no hace falta cantar en la lengua de Shakespeare para ser los más cool. Electricistas (atención a una jovencísima Marta Etura en el video)es un himno hedonista a la liberación, y como todas las canciones de esta época, confunde deliberadamente amor con drogas y drogas con amor. ¿O es que no son lo mismo?
Me odio cuando miento
Tanto esta canción como la anterior, junto con algunas más de este disco, no están compuestas por Olvido y Nacho, sino que son temas cedidos por el grupo Heroica. Esta canción, que es mi favorita (dato super relevante), habla de sentimientos contenidos y de finales esperados, que no por eso son menos dolorosos. Nos despedimos despacio para alargar el momento. Amiguitas, no os olvidéis de aprovechar el momento.
No sé qué me das
Si alguna vez pedís una canción de Fangoria en un bar, muy probablemente os pongan esta. Himno a muchos niveles, es la síntesis de lo que es Fangoria: bases machaconas y bailables, melodías sencillas y reconocibles, letras que aúnan el gozo y las sombras, y una Olvido en estado de éxtasis (je) bailando en un videoclip en el que todo es artificial. Hasta ella. Además, primer single del grupo que entró en las listas de éxitos españolas.
Eternamente inocente
Creíamos que éramos tan diferentes que nuestro amor iba a ser para siempre. Olvido Gara, destrozando ilusiones desde 1963. Una vez más, un single del grupo nos habla del amor, pero desde la perspectiva de alguien que sabe que no le ha salido y bien, e intenta encontrar los errores mientras se lamenta de la felicidad perdida y recuerda la inconsciencia del principio. El videoclip continúa la línea del álbum, Naturaleza muerta, y tiene como escenario principal el taller de una taxidermista. La que encuentre similitudes con Papparazzi de Lady Gaga, que levante la mano.
Hombres
Si en los ochenta Alaska cantaba que se iba a lanzar a las calles en busca de un hombre de verdad, ya entrados en los dosmiles parece que la búsqueda le dio para desgranarnos una lista infinita de masculinidades. Pues muy bien.
Más que una bendición
No toda la iconografía religiosa de Alaska se ciñe a la cristiandad: en este Más que una bendición hurga en sus raíces mexicanas, nombrando a los chamanes, mientras da las gracias a la persona que está a su lado y todo ese rollo de cuando estás enamorada. Debería estar prohibido hacer playback en televisión, por cierto.
Retorciendo palabras
Arquitectura efímera es el paso definitivo del acid al techno, y la última parte de la trilogía de álbumes producidos por Carlos Jean. Retorciendo Palabras, con un video que tiene como tema principal el Universo Marvel, con Alaska como Tormenta y Nacho como el Profesor Xavier, cuenta también con Elsa Pataki, muy relacionada también con Marvel. El tema de la letra anticipaba ya el mundo whatsapp y el bollodrama 2.0: Una cosa es lo que ponga y otra lo que tú quieras creer que pone, y por más que seas una pasivoagresiva de manual, la cosa no va a cambiar. Creo de veras que aquí empezó el gusto de estos dos por hacer letras imposibles para poner a prueba nuestra retentiva y, de paso, la suya en los conciertos.
Miro la vida pasar
Todo podría ir a peor, canta Olvido mientras mira la vida pasar. Y es que, como decía Bree Van de Kamp, lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia, por más que a veces haya que trabajar en ello. Trabajar en ello en salto de cama, por cierto.
La mano en el fuego
¿Que no tenemos pasta para hacer un video? ¡Pues nos gastamos cuatro duros y nos reímos de ello! Pese al bajísimo presupuesto, se realizó en colaboración con el MUSAC, en esa edición especial del Arquitectura Efímera que traía videoclips alternativos realizados por artistas contemporáneos. Casi nada. La letra es todo un canto a la valentía y al oye, que sea lo que Dios quiera.
Entre mil dudas
Si a usted las letras de Raphael y Rocío Jurado les parecen un drama de dimensiones épicas es porque no han escuchado detenidamente el sufrimiento de la protagonista de este single: te quiero pero me haces daño, me encuentro entre la angustia y el placer. Y nadie mejor para representar esa suerte de dicotomía entre reír y llorar que dos transexuales, máximos exponentes de la alegría y el sufrimiento en esta vida, Lara Sajen (en aquel entonces Andy Lamoore) y Topacio Fresh. Bajo mi punto de vista, injustísimo el olvido general de este single.
Criticar por criticar
Hasta Mexico se fueron a rodar este video al que, y mira lo que hemos intentado, no hemos encontrado manera de ligar al contenido de la letra. Criticar por criticar habla de, efectivamente, la pérdida de energía que producen esas pesadas que siempre tenemos en nuestra vida. Sí, esas. Esas tres aburridas.
Ni contigo ni sin ti
Russ Meyer estaría orgulloso si hubiese visto este videoclip de colores cálidos y sensualidad desatada. Mucho mejor que el Say you’ll be there de las Spice, por sus metáforas nada veladas y la canción, una oda intensísima de la lucha interior a la que Fangoria nos tiene acostumbradas. Puede que me quede sin aliento en la encrucijada de envenenarme o no beber.
El cementerio de mis sueños
Dinarama le cantaba al Rey del Glam, y es que ese estilo musical, pese a no ser el que más presente ha estado en la carrera de Alaska, ha sido clave en sus influencias. ¿Lo mejor? Olvido tocando la guitarra, y Susy Pop, dignísima bebiendo champán. ¿Lo peor? Que es la última vez que el pelo fue naranja.
Más es más
Alaska se teñía el pelo, y una parte de nuestra historia se desvanecía con el bote de Lady Grecian. En el disco dedicado a Warhol había que hablar de cosas frívolas que no sirvan para nada, al lamé, a los flamencos rosas (?) y al lujo. Luego en otra canción del disco decían que menos siempre es más, pero oye, ellos a lo suyo.
La pequeña edad de hielo
En una de las canciones más bonitas de sus ciento quince discos, Alaska canta una vez más a los problemas de pareja, unos problemas más presentes de lo que nos creemos ¿Y si es estar por estar?.
Absolutamente
Durante toda su carrera, Canut y Gara reivindicaron la figura de una de las más grandes estrellas del cine y la canción de este país, Sara Montiel. Pese a que parece que se recuerda más la historia de sus últimos años, Sara fue la primera actriz española en conquistar un Hollywood en plena Edad de oro. Incansable trabajadora, este Absolutamente, una canción enredada, intensa y de vuelta de todo, sirve como homenaje a la manchega más universal.
A quién le importa
Muchos años estuvieron diciendo que jamás grabarían ninguno de sus éxitos en otros grupos, y finalmente, treinta años después, se desdicieron, para alegría de propios y extraños. A quién le importa es el himno de todo lo diferente, de todo lo raro, es el nuestro, es el tuyo. Es la canción más universal de Dinarama, y una de las más famosas en lengua castellana. La nueva visita que le hicieron en 2011 en El paso trascendental del vodevil a la astracanada, en ese álbum de nombre sencillo aportar no aporta mucho, pero nos da la oportunidad de ver a Alaska con uno de los vestidos más feos que ha podido ver el ser humano. Pero oye, a quién le importa.
Bailando
Para que quedara claro que Bailando no es patrimonio exclusivo de las orquestas que van a tu pueblo, y que también la puede poner la discomóvil que va después, Fangoria hizo esta nueva versión en EPTDVALA. Tip: Si no te sabes la letra, no mereces nada en esta vida.
Dramas y comedias
Si Alaska dice que no quiere más dramas en su vida, pues se le hace caso y se le pone un reality en MTV. Comparada con esta etapa, cualquier otra temporada de gloria que haya tenido la mexicana se queda en nada. La vida le sonríe de manera indiscutible, y quizá por eso Cuatricromía es uno de sus mejores trabajos. Recurriendo a sus figuras más reconocibles, Alaska le canta en este single a la vida sencilla, a lo entretenido, a la desidia y al conformismo. Al no me rayes, tía. Todo mezclado en la coctelera de uno de los grandes músicos de nuestra generación, Guille Milkiway. Sólo comedias entretenidas.
Desfachatez
Cuatricromía estaba distribuído en cuatro EPs, cada uno enfocado a un tipo de música. Este Desfachatez, con un video super inquietante de Marçal Forés para Canadá, está recogido en el azul, el de música pop, y junto a su letra amarga y plagada de resentimiento, nos lleva directamente a sus inicios. Definitivamente, en mi top 5 personal.
Antes o después
Como viene siendo costumbre, la edición especial del disco de turno, en este caso Policromía, trae canciones nuevas que terminan de redondear el trabajo. Antes o después no es una canción navideña, aunque podría serlo por ese toque cascabelero, sino que habla, una vez más, de la inevitabilidad de ciertas decisiones: hacerse la loca tiene un límite.
Durante todos estos meses las fans de Orphan Black hemos vivido con una duda en nuestro corazón: ¿la bala, esa bala, terminó con la vida de nuestra francesa favorita? En orden de promocionar el próximo lanzamiento de la cuarta temporada de la serie, que se producirá en algún punto de abril, BBC America ha lanzado un teaser en forma de video in memoriam. Lo vemos y luego lo comentamos.
Pues… Lo que comienza como un vídeo serio, triste, y que nos tenía ya con una mano en el paquete de pañuelos, de repente se transforma y nos trae pérdidas de la serie como la del ojo de Rachel, o la de la inocencia de Gracie, así como las muertes de ‘ese tío’ y ‘este guardia’. What? BBC, ¿vas en serio? ¿Ahora qué hacemos? ¿Nos lo tomamos en serio o no? Estamos perdidas, muy perdidas, pero esto también tiene su parte buena, que es que todavía nos queda un hilo de esperanza y, quizá, Delphine esté viva.
Muchas veces nos encontramos con términos del ámbito LGBT que desconocemos o no tenemos del todo claros. En esta serie de entradas, hemos recopilado los más utilizados y os ofrecemos una pequeña explicación para cada uno. Vamos a dividir esta enciclopedia en cuatro “tomos”: Introducción; Identidad de género; Orientación sexual; y ¿Qué tipo de lesbiana soy? Algunos términos seguro que los conocéis, pero nunca viene mal repasarlos o conocer un poco más sobre su origen. En la introducción de hoy, hablaremos de los más comunes.
Empezamos por la sigla LGBT. Designa a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (o personas transgénero). Se empezó a utilizar en los años noventa para sustituir a la expresión “comunidad gay” y, actualmente, es el término que se utiliza para referirse a las comunidades no heterosexuales. El inicio con la letra L, en lugar de GLBT, se utiliza en pro de la visibilidad lésbica. Además, si se añaden más comunidades, esta sigla puede llegar a ser LGBTQQITTAPO: lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, queer, questioning, intersexuales, transgéneros, travestis, aliados (o asexuales), pansexuales y otros (u omnisesuales).
Aunque no aparece en la sigla como tal, también tenemos la palabra homosexual. Publicada por primera vez en 1869 por Karl Maria Kertbeny, fue el primer término para definir a hombres y mujeres que sentían atracción por personas de su mismo sexo. Esta palabra empezó a adquirir connotaciones negativas, por lo que se empezó a reemplazar por “gay”, tanto para hombres como para mujeres. Más adelante, cuando las mujeres homosexuales feministas empezaron a construir su propia identidad, se generalizó el término “lesbiana”, procedente del nombre de la isla griega Lesbos. Actualmente, quizás por influencia del inglés, hay quienes utilizan el término gay para referirse tanto a mujeres como a hombres homosexuales, cosa que no gusta a todas.
En el otro lado, tenemos heterosexual. Al igual que con homosexual, también fue utilizado por primera vez por Karl Maria Kertbeny para referirse a personas que sentían atracción hacia personas del sexo opuesto. Posteriormente, Richard von Krafft-Ebing utilizaría ambos términos en su obra Psychopathia Sexualis.
Por último, la palabra bisexual se utiliza para describir a una persona que se siente atraída tanto por hombres como por mujeres. Esta atracción no tiene por qué ser equitativa entre géneros y puede o no haber preferencia por uno. Fue en 1892 cuando el neurólogo estadounidense Charles Gilbert Chaddock la utilizó por primera vez con este sentido, ya que anteriormente se había utilizado como sinónimo de hermafrodita. Aprovechamos para recordaros que, según un estudio del Doctor Gerulf Rieger del departamento de Psicología de la Universidad de Essex, las mujeres son bisexuales u homosexuales, pero no heterosexuales.
Y hasta aquí llega la introducción. ¿Qué pensáis vosotras sobre la polémica con los términos? ¿Os decantáis más por lesbiana, gay, homosexual…? ¿O directamente preferís croqueta?
“Tiorras” y “feas”: así son las diputadas independentistas, sean catalanas o vascas, según un periodista del ABC.
Os pongo en antecedentes, aunque no hace falta: en el largo proceso por formar un gobierno en Cataluña han surgido voces felices o crispadas a uno u otro lado; pero si se pretende atacar o ridiculizar a un partido político o a una ideología y no se sabe con qué medios hacerlo, se ataca a la mujer, y concretamente a su imagen.
Eso es lo que hizo Antonio Burgos en su artículo del ABC, y eso es lo que hicieron usuarios de Twitter anónimos o más o menos relevantes dentro de la esfera pública que, indignados, solo supieron insultar a las diputadas de la CUP por su físico y su sexualidad: “feas”, “gordas”, “viejas”, “putas”…
Podríamos confundirnos pensando que la clave aquí está en la “imagen”, en que nuestro mundo está demasiado dominado por el esteticismo, las apariencias o como queramos llamarlo. Así explicaríamos también la controversia surgida hace unos días a causa del estilismo poco “adecuado” de algunos nuevos diputados del congreso.
Pero no nos engañemos: la raíz de esos insultos no son prejuicios estéticos ni su objetivo es criticar una imagen determinada; la raíz es el machismo y su objetivo es someter a la mujer, como objeto (no pensante) bello y modelado según unos determinados cánones heteronormativos de lo que debe ser la “feminidad”.
Visto esta semana en mi barrio: «Hartas de lo que tenemos que ser»
Supongo que todas recordáis esa foto en plena campaña electoral del torso de Inés Arrimadas con la cara de fondo de Albert Rivera. Imagino que estaréis enteradas también de cómo recientemente, en otro diario, se recogían en pies de foto las declaraciones de algunos políticos hombres, mientras que las de la (única) política mujer eran sustituidas por comentarios sobre su atuendo. Y no hace falta acudir a la prensa para encontrar muestras de lo mismo. En el día a día he oído, incluso a mujeres, descalificar a alguna figura pública femenina simplemente por su aspecto, mientras que de los hombres se ignora en general si son feos o van mal peinados.
Todo esto no es más que la punta del iceberg del machismo imperante en nuestra sociedad, que exige que la mujer respete unas normas de feminidad (sin incumplirlas ni por escasez ni por exceso) antes de tener sus ideas en cuenta. Y, aun así, aun cumpliendo esas normas, sus ideas serán puestas en tela de juicio antes que las de un hombre.
Recuerdo que una alumna de 17 años me preguntó, hace dos cursos, si el feminismo era un concepto antónimo del machismo (es decir, si promulgaba la supremacía de la mujer y no la supremacía del hombre) o si, por el contrario, defendía la igualdad de todas las personas independientemente de su sexo. Le contesté que era lo segundo y entonces ella, inmediatamente, se declaró feminista. Esa alumna me recordó a mí misma, aproximadamente a su edad, cuando tuve la misma duda que ella, aunque yo no llegué a declararme nada y aunque el feminismo tenga muchos más matices que los de esa tosca definición.
Pues bien, hoy me corrijo: el feminismo sí puede considerarse el antónimo (¿el antídoto?) del machismo, en el sentido de que es la respuesta, la reacción, a esa actitud agresiva que somete a la mujer.
Anoche volvió la tercera temporada de nuestra serie favorita de piratas. Por tanto, había que celebrarlo recordando los grandes momentos croquetas que nos dieron estas dos. Por mi parte espero que vuelvan juntas, aunque Max está ocupada con Anne, y si no, que busquen nueva marinera para la rubia más badass de todo Nassau.