No ganamos para bodas. Hace un rato os contaba cosas del enlace de Ruby Rose y Phoebe Dahl, y ahora vengo de nuevo, rauda y veloz, para contaros que Megan Rapinoe, una de nuestras futbolistas favoritas al over the world, y centrocampista de la vigente campeona del mundo, la selección de los Estados Unidos, se ha comprometido con su novia, la cantante Sera Cahoone, con la que lleva saliendo aproximadamente ciento veinticinco años.
La jugadora de Seattle Reign ha hecho pública la noticia en su cuenta personal de Instagram, que se está convirtiendo en el medio favorito de las celebs del mundo entero para confirmar cosas. Sobra decir que nos alegramos mucho por la noticia, y que esperamos pacientemente la invitación, Megan, aunque aprovecharemos el vestido de otros enlaces que tenemos este año.
Desde 1963, Doctor Who lleva entreteniendo a generaciones de británicos aficionados a la ciencia ficción. Más de cincuenta años de serie familiar, y parece que en los últimos tiempos se ha subido al carro de la diversidad, por fin, y nos ha dejado ver cosas como, por ejemplo, el beso entre madame Vastra y su esposa, Jenny. Ahora, la serie da un pasito más hacia delante y ha fichado a Bethany Black, quien se ha convertido en la primera actriz transgénero en aparecer en el show.
«Ahora, a sentarse y esperar hasta que The Mail se de cuenta de que la BBC ha fichado a una trans abiertamente lesbiana para un show familiar», escribió la actriz en su página de Facebook. No es la primera vez que Black interpreta a una transgénero en pantalla: Este mismo año hemos tenido la suerte de verla en Banana, un tercio del proyecto de Russell T. Davies para la televisión británica sobre las vidas de algunos miembros de la comunidad LGBT. Si no tenéis curiosidad por verla entera, os recomiendo fervientemente que le deis una oportunidad al episodio protagonizado por Bethany Black, porque es absolutamente desgarrador. Una maravilla de la tv actual, sin medir.
Muchas de vosotras estaréis al tanto de que Ruby Rose, la nueva sensación dentro del mundo croqueta gracias a su aparición en la tercera temporada de Orange is the new black, y su novia, Phoebe Dahl, nieta del fantástico escritor Roald Dahl, llevan comprometidas bastante tiempo. La boda de las dos se debería haber celebrado el año pasado, pero tienen la agenda tan apretada que lo han pospuesto hasta algún punto de este año. Como no se den vida, 2015 va a terminar, pero ya ellas verán. El caso es que nunca nos habían contado cómo fue la pedida de mano, y, claro, esto es un asunto de gran interés croqueta. Bueno, al menos yo tengo curiosidad por saber cómo era.
Por lo visto, Ruby se lo propuso durante el transcurso de una cena, pero debió ser algo improvisado, sin anillo ni nada, y Phoebe decidió hacer las cosas según mandan los cánones, y clavar la rodilla en el suelo, al modo tradicional.
Al día siguiente [de habérselo pedido] me levanté a las cinco de la mañana y ella había entrado en casa. Me asusté porque pensé que era alguien que había entrado a robar, y ella hincó la rodilla y me dijo «¿Te casarías conmigo?» Yo estaba como «¿Esto es una broma? pírate de aquí», y ella dijo «Esto va absolutamente en serio. Te quiero y quiero pasar el resto de mi vida contigo».
Ay, tortolitas… Por otra parte, como llevan planeando el gran día tantísimo tiempo, ya saben al milímetro cómo va a ser, y así se lo contaron a Hola (bueno, a Hello).
Ruby quiere una boda pequeña, pero yo quiero una grande. Vengo de una familia con unas cincuenta personas, así que tiene que ser grande. No sé cómo la gente planea sus bodas, las dos estamos tan centradas en nuestras carreras ahora que es imposible.
Y esta es mi parte favorita, cuando habla del amor a primera vista.
Lo siento por aquellas que estaban esperando ganarse el amor de Ellen Page, por su Club de fans (*guiño, guiño, esto va por ti, S.*), y por las hordas de admiradoras que la canadiense tiene a lo largo y ancho del mundo. El corazón de la actriz está ocupado, y no es por ninguna de nosotras, es por una artista texana llamada Samantha Thomas. La nueva pareja de moda ha sido vista paseando por Nueva York, e iba a decir que compartiendo vestuario, pero me temo que… no es posible por motivos más que evidente. Diremos, entonces, que tienen el mismo gusto a la hora de vestir. Atención a los collares idénticos.
Poco se sabe de la rubísima acompañante de Page. El Daily mail informa de que la revista Baku, una publicación de arte y tendencias con conexión con Azerbaiyán (yo qué sé, me limito a repetir lo que leo), la considera una de las artistas a seguir. Y Starpulse.com asegura que la pareja lleva junta nada más y nada menos que siete meses. La verdad es que Ellen es una figura discretísima y poco se sabe de su vida personal, así que me temo que nos quedaremos con las ganas de confirmación oficial sobre este nuevo romance. Pero si es que ya se sabe: Cuando llega el calor, las chicas se enamoran. ¡Es la brisa y el sol!
A veces, cuando me acuerdo de Katherine Heighl, me gusta imaginármela despertándose de noche, sobresaltada, acordándose del día en que Shonda Rhimes le echó una maldición y ella huyó del plató despavorida, sin despedirse de nadie. No es que me caiga mal, en absoluto, pero es un buen ejemplo de cómo la soberbia acaba con las carreras de las actrices en un abrir y cerrar de ojos. Ahora, Heighl tiene que pedir financiación vía crowdfunding para llevar a cabo proyectos como este Jenny’s Wedding al que le hace falta un poco más de sabor y toneladas de química.
Hay una frase de La casa azul que resumen muy bien esta película: «Es como la cerveza sin alcohol, no está mal pero requiere empeño». Jenny’s Wedding nos cuenta la historia de la propia Jenny, protagonista absoluta de la cinta, que, harta de que sus padres le pregunten que cuando se va a casar… pues se casa, pero con su novia, esa chica de la que toda la familia pensaba que era solamente su compañera de piso. A partir de ahí, pues ya os podéis imaginar: disputas con los padres, decepciones, pues me caso sí o sí, pues nosotros no vamos a la boda, la madre que se descubre defendiendo a su hija y ahí entiende que tiene que estar con ella en su día, y final feliz bailando la conga.
Nosotras, y por nosotras hablo en nombre de todas esas chicas que nos hemos tragado todo lo que tenía un aire mínimamente croqueto, sabíamos desde el minuto cero el discurrir de la película. No puede ser más esterotípica, y aunque ese no es el peor de sus defectos, en ocasiones se hace aburrida y pesada. Pero eso se lo hubiéramos podido perdonar, como perdonamos a otras tantas cintas que incluyen una historia de amor entre chicas, si entre ellas hubiese habido algo más de acción, o incluso un poco más de química.
¡Una estrella fugaz! ¡Pide un deseo!
Pero nada de eso llega nunca. El nombre que va en grande en el cartel es el de Katherine Heighl, y ella se lleva la mayoría de minutos en pantalla, obviando completamente a su partenaire, una apocada y tímida Alexis Bledel. Puedo contar con los dedos de una mano las veces en que se tocan, en que interactúan físicamente, y no es que quiera una Vida de Adèle II, pero si son dos chicas que se van a casar, a lo mejor lo suyo es que mostraran más complicidad. La escena en que Jenny le pide matrimonio a su novia es, francamente, un despropósito. Yo he pedido matrimonio de coña a novias y no novias con más emoción.
Pero si la falta de química es un problema grave de la cinta, hay una cosa que creo que merece alabanzas, y es el tratamiento de la situación por parte de los padres. Para los padres de Jenny, que siempre han tenido muy, muy claro, en qué condiciones su preciosa hijita se iba a casar con el chico más guapo de la ciudad, y cómo ellos iban a tener el yerno perfecto, el que su hija sea lesbiana es poco menos que la caída del Imperio Romano. Todos los planes que habían podido imaginar durante los treinta años de vida de Jenny, en su mente, se vienen abajo. Y me gusta que esto se muestre en pantalla.
Cuando la madre de Jenny hace de la orientación sexual de su hija algo personal, cuando le dice que no es la misma que era, cuando le pide que no lo cuente por ahí, ni siquiera a la familia, y sobre todo cuando le dice que ella se va del vecindario, pero ella se queda y tiene que dar la cara frente a los vecinos, es un ejercicio de homofobia de manual. Pero la clave está en lo que dice el padre: «No conozco a nadie como tú». Ahí está el problema básico de la homofobia, el desconocimiento. Y películas como esta, pese a sus defectos y su cervecismosinalcohol, ayudan a que todo eso cambie. Así que, pese a todo, Jenny’s wedding merece la pena. Podéis verla en VOD y pasar una tarde de domingo agradable.
Si hay alguien que todavía piense que Shonda Rhimes tiene un plan para Anatomía de grey, y que no va decidiendo las tramas mientras desayuna en el set, por favor que se manifieste, porque yo ya no sé qué pensar. Entiendo perfectamente que diez años son muchos años, y que es normal, casi imposible, no repetirse, pero es que hay cosas que claman al cielo. En el panel de la Asociación de Críticos de TV la todopoderosa creadora, capaz de arruinar la carrera de aquel que se le ponga por delante y de encumbrar a actrices con dudosa capacidad interpretativa como (inserte aquí un nombre, porque hay varias), dio varias pistas sobre por donde irán los tiros la próxima temporada del Seattle-Grace-Sloan-Grey-Adolfo Suárez, o como diablos se llame el hospital ahora.
Según informa EW, la siguiente temporada empezará tres meses más tarde del punto en que se quedó al finalizar al anterior. O sea, un año y tres meses después de la muerte de Derek. Esto le sirve a Shonda para que Meredith haya rehecho su vida un poco y no sea todo un drama. Al hilo de esto, la creadora ha dicho que esta temporada será mucho más ligera que la anterior. Y centrándonos en lo que más nos interesa, que no es otra cosa que la relación entre Callie y Arizona, Rhimes ha confirmado que no volverán a estar juntas.
Definitivamente habrá nuevos romances para ellas esta temporada, y algunos muy excitantes, que creo que van a ser muy interesantes
Estamos, entonces de enhorabuena, porque nuevos romances croquetos (por favor, que Callie se enrolle con una chica, por favor, por favor, prometo portarme bien) nos ayudarán a sobrellevar la pena que supone que esta pareja tan estupenda se rompa definitivamente. Tendremos, pues, que estar atentas a lo que se cuece en Anatomía de Grey el año que viene.
Hay un episodio de la tercera temporada de Orange is the New Black que me pareció especialmente revelador y especialmente transgresor, porque plantea el debate de la diferencia dentro de la diferencia. Normalmente las lesbianas que vemos en televisión son jóvenes, guapas y femeninas, y cuando salen del armario es toda una sorpresa porque nunca habían tenido problemas para ligar con chicos. Con Big Boo, el personaje interpretado por Lea Delaria, no había ningún tipo de dudas: Sabías que era lesbiana al primer golpe de vista. Porque no sólo es lesbiana, es masculina, es una butch.
En el panel de la Asociación de Críticos de TV, que se está celebrando estos días y nos está dejando grandes noticias, la propia actriz reveló que esa linea argumental tenía mucho que ver con su propia infancia. Ojito a las declaraciones que hace, porque no tienen ningún tipo de desperdicio.
Las butches han compartido una experiencia vital, la que puedes ver en la historia de Boo. Ser forzada a llevar vestidos por tus padres… Yo sólo quería esconderme debajo de mi cama, aterrorizada. Desafortunadamente, la historia de Boo es común. Muy común. Sufro de ostracismo en mi propia comunidad, la misma que piensa que los chicos con pluma y las lesbianas masculinas son los parias de la comunidad.
Me parece extremadamente interesante que la actriz haya sacado este debate a relucir, un debate que parece que en cuanto a famosos se refiere, no existe, porque el dinero y la fama todo lo arreglan. Lea hace referencia a ese asunto espinoso, la pluma, a ese que se te note que eres lesbiana o gay, a esa especie de tolerancia a que te acuestes con quien quieras siempre y cuando no lo enseñes. Habría mucho que hablar sobre esto, porque es un asunto que siempre, siempre está de actualidad, porque los estándares, por más que la comunidad avance, no cambian.
Iba a escribir un poquito de Ellen, diciendo quien es, y todo ese tipo de cosas, pero he pensado que mira, si no sabes quien es Ellen Page, una amable inspectora pasará por tu casa a recogerte el carnet de croqueta. El caso es que la diminuta actriz canadiense está preparando un programa para Vice, una web que explora la cultura alternativa, llamado Gaycation, y Jamaica ha sido su primer destino. Ellen acaba de llegar a su casa después de haber pasado cerca de dos semanas en el país caribeño, rodando material para su programa de TV, que previsiblemente se estrenará el año que viene.
Durante su viaje, Page tuvo la oportunidad de participar en las celebraciones del Orgullo LGBT en la isla, algo muy, pero que muy valiente, ya que la homosexualidad es ilegal según las leyes del país. No me puedo ni imaginar lo difícil que tiene que ser preparar unos actos así en la total clandestinidad. Y prueba de ello es la escasa afluencia de público que tuvo el flashmob realizado en la ceremonia de apertura, que congregó a unas 40 personas, entre ellas Ellen, que bailó como la que más.
Si habíamos podido pensar que el programa de Ellen iba a ser todo lujo y desenfreno, ahora vemos que estábamos equivocadas: También tiene lugar para el activismo y la concienciación. Un diez para ella.
Si hay algo que nos gusta encarecidamente es cuando una de nuestras artistas favoritas del panorama musical, deja clarísimo el apoyo hacia el colectivo LGBT. Y si a eso añadimos un nuevo videoclip donde muestra sus encantos, disfrutamos muchísimo más.
Este es el caso del nuevo single de Demi Lovato, quién ha roto con su imagen de niña buena que salió de la Disney Channel para decirnos alto y claro que es toda una mujer y que hace la música que realmente quiere hacer. Demi Lovato, que está a punto de cumplir 23 años, anunciaba hace poco la formación de su propia discográfica junto a Nick Jonas, Island Records, con la que producirá su propia música y le dará un nuevo giro a su carrera, según sus propias palabras.
‘Cool for the summer’ sería el primer single de su quinto álbum de estudio y al igual que otras estrellas de Disney nos ha sorprendido con un gran cambio. Poco acostumbradas estábamos a una Demi tan segura de su propia imagen y que la mostrara con tanto orgullo con en su nuevo videoclip. Desde luego, lo que muchos han criticado como una nueva estrategia para vender más, para nosotras, croquetas, es una alegría para la vista y para todos los sentidos.
Siempre es buena la objetividad para ser capaces de decir, que más allá de las poses sexys, los besos entre croquetas (durante medio segundo, pero menos da una piedra) y los modelitos de Lovato, el videoclip dirigido por Hannah Lux Davis, no es más que un video comercial, sin nada nuevo excepto la rebosante sensualidad de Demi que habíamos visto en pocas ocasiones.
La canción no es lo mejor de su carrera, pero está claro que marca un antes y un después en la misma que estamos deseando ver. Mientras tanto nos queda esperar al 16 de Octubre para poder verla en directo en Madrid. Os dejamos el vídeo para que podáis disfrutarlo tanto como nosotras.
Llevamos detrás de esta serie casi un año, y por fin Amazon ha confirmado que la primera temporada se estrenará, y se estrenará pronto. Estos días se está celebrando la convención de la Asociación de críticos de Televisión, y Amazon está teniendo un papel protagonista en ella, desvelando fechas de estreno, inicios de rodaje y proyectos que parecían abandonados, como es el caso de este Red Oaks que nos ocupa. La serie, por si no os suena de nada, cuenta la historia de David (Craig Roberts), un adolescente que, en el último verano antes de la universidad, entra a trabajar en el Club de Campo del que sus padres son socios. Ahí, su padre sufre un infarto, y en lo que él cree que es su lecho de muerte, le cuenta que nunca ha querido a su madre, y que ésta es lesbiana.
Amazon lanzó el piloto de la serie a finales del año pasado, nosotras lo vimos, y la verdad es que lo disfrutamos bastante. La historia principal, como ya te contamos aquí, rueda en torno a David y su proceso de llegar a la madurez, pero su madre aparece mucho, y siempre con escenas que nos hicieron reir. Flirtea abiertamente con las enfermeras que están cuidando de su marido, y Jennifer Grey está en estado de gracia. La propia Grey estuvo ayer en el panel, y aparte de su defensa de los servicios de Amazon como tienda global, rollo besar la mano que te da de comer’, dijo algo muy interesante de la serie:
Me enrollo con Gage Golightly. Estoy en el set con estas leyendas de la comedia como Paul Reiser, y tengo que ser la esposa del asombroso Richard Kind. Y tengo estas novias que están muy buenas con las que me tengo que enrollar. Soy la chica que lo tiene todo. Soy la campeona de enrollarme.
*LA directora aplaude con emoción* Así, veremos a Jennifer, toda una estrella de los ochenta, la Baby original, a la que nadie arrinconaba, enrollándose con jovencitas. Todo esto, a partir del 9 de octubre en Amazon Prime, que al estilo Netflix saca las temproadas de las series de golpe. Una gozada.