Michelle Bachelet está demostrando tener mano firme en cuanto a las políticas sociales de su país, Chile. Hace solamente un par de días presentó la nueva ley del aborto, que contemplará tres supuestos en los que las mujeres podrán interrumpir el embarazo, algo que la legislación del país andino no contemplaba desde que en 1989 cambiaran las leyes y lo convirtieran en ilegal, algo que a todas luces suponía un retroceso. Y ayer, el país dio un paso de gigante en materia de derechos humanos al presentar la presidenta el proyecto de ley de matrimonio igualitario.

El día 31 ingresará oficialmente en el congreso para que se debata este proyecto, que plantea la modificación de 8 leyes en un total de 113 artículos que, como señalan desde la organización «extienden a las parejas del mismo sexo los derechos de filiación, crianza, adopción y fertilización asistida, de manera que se reconozca la existencia de dos madres o dos padres». De este modo, se deja de hablar de que el matrimonio es la «unión de hombre y mujer», para pasar a ser «dos personas».

Esta modificación del Código civil supone que los progenitores/as, padres y/o madres son aquellos respecto de los/las cuales se ha determinado la relación de filiación, y abre la puerta a la adopción por parte de las parejas del mismo género. También abre la puerta al uso de técnicas de reproducción asistida en la sanidad pública en parejas de mujeres. En definitiva, una equiparación de los derechos de todas las personas, sin importar su orientación sexual ni el género de su pareja. De este modo, Chile se une a la lista de países que contemplan la igualdad en materia de matrimonio de todos sus habitantes, inaugurada por Holanda en 2001.

Vía: Publimetro