A lo largo de los 70 episodios que compusieron The L word, la serie que más visibles ha hecho a las mujeres LGBT de la historia de la televisión, no sólo pudimos disfrutar de su elenco principal, sino que la serie de Showtime nos presentó una serie de personajes secundarios excelentes, interpretados por caras que, bien entonces o bien ahora, nos resultan familiares. ¿Quién es quién en The L word?
Lucia Rijker – Dusty
https://www.youtube.com/watch?v=VnR2GGoZQEA
La holandesa ha sido nombrada en ocasiones como «La mejor boxeadora de todos los tiempos», aunque también practica el kickboxing y es actriz ocasional. En la serie la hemos visto en dos ocasiones, interpretando a dos personajes diferentes. El primero, la entrenadora personal de Dana («mueve el culo, mueve el culo»). Pero el más recordable es el de Dusty, la en un principio compañera de celda y amante después de Helena Peabody. En 2008 concedió una entrevista en la que contaba que «no quería poner etiquetas a su orientación sexual».
Alexandra Hedison – Dylan Moreland
La fotógrafa ha hecho apariciones esporádicas en series de televisión, pero se ha retirado definitivamente del foco mediático porque, según ella misma, «no soporta ser el centro de atención». Fue pareja de Ellen DeGeneres durante una temporada, pero ahora comparte su vida con la actriz Jodie Foster, con quien contrajo matrimonio en 2014. En The L word era Dylan Moreland, una directora de documentales que se enamoraba perdidamente de Helena, y a quien traicionaría poco después.
Cobie Smulders – Leigh Ostin
https://www.youtube.com/watch?v=3zD050G9auI
Tras dejarlo con Tina, Bette visita a una artista que realiza esculturas móviles, y a quien es posible que eche los trastos descaradamente (sin resultado). Esa joven en permanente camiseta de tirantes blanca, y a quien vimos después con Helena, no es otra que Cobie Smulders, a quien veríamos después protagonizar una de las series más populares de la década, Cómo conocí a vuestra madre, y dar vida en ella a la reina del pop canadiense Robin Sparkles.
Camryn Manheim – Veronica Bloom
La jefa más déspota de Shane estaba interpretada por Camryn Manhein, actriz ganadora de un Emmy en 1998. Secundaria habitual en las series de televisión estadounidenses, Manheim es también una mujer solidaria que realiza diferentes actividades en favor de los derechos LGBT y de las mujeres.
Kristanna Loken – Paige Sobel
La actriz bisexual interpretó durante la cuarta temporada a Paige, una madre soltera que mantenía una bonita relación con Shane. Bueno, bonita hasta que le quema la peluquería, pero eso es otra historia. Kristanna dio vida en el cine a T-X en Terminator 3, y ultimamente parece que su vida profesional ha tendido a ir hacia el cine de serie B.
Cybill Shepherd – Phyllis Kroll
Cybill fue, sin duda alguna, una de las sex symbol más reconocibles de los años 80. Su papel protagonista en Luz de luna, una serie de detectives junto a Bruce Willis, la catapultó al imaginario popular de nuevo, ya que previamente había actuado en películas tan importantes como Taxi Driver. En The L word era Phyllis Kroll, decana de la Universidad de California, una mujer que descubre su orientación sexual cuando ya pasa de la cincuentena, algo que no le impide disfrutarla al máximo. Sin duda, uno de los personajes más entrañables de la serie. Buenísima esa escena en la que, ya completamente segura de que le gustan las chicas, pasea por el campus con Andy Williams de fondo.
Jessica Capshaw – Nadia
La cuarta temporada de The L word (para mi gusto, una de las mejores), nos traía a una desconocida entonces Jessica Capshaw en el papel de Nadia, candidata a asistente de la Decana Porter. Utilizando frases de ligoteo tan típicas que sonrojaban (¡qué brazos, decana! ¿Hace deporte?), finalmente sus deseos se colmaron en una cuneta de carretera. Nadia…
Eric Roberts – Gabriel McCutcheon

El hermano en la vida real de Julia Roberts interpretaba al padre de Shane, un hombre bastante lamentable, la verdad, capaz de abandonar a su prole y de volver a truncarles la vida en cualquier momento. Shane quiere verse reflejada en él, pero la verdad es que se parecen lo justo.
Melissa Leo – Winnie Mann

Nunca una presentación ha sido tan inoportuna como la primera vez que vimos a Melissa Leo en The L word. La ex pareja de Helena hacía su aparición en la segunda temporada, y pese a que tenían dos hijos en común, en las temporadas siguientes esos niños parecen evaporarse. Melissa Leo es ganadora de un premio Oscar por su interpretación en The Fighter, y hemos podido verla en diferentes series y películas, desde la más actual La mujer más odiada de América a Mildred Pierce, donde compartía pantalla con Kate Winslet y Evan Rachel Wood.
Erin Karpluk – Susan / Alysse

Una de las genialidades más geniales que tuvo The L word a lo largo de todas sus temporadas fue cuando a los guionistas se les ocurrió hacerlo todo más meta todavía, y centrar la trama en una película sobre la misma trama de la serie, que a su vez era la inspiración del libro de Jenny, pero con nombres cambiados. Loquísimo y divertidísimo. En el elenco de la película encontrábamos a Susan, que interpretaba a Alysse, que era realmente Alice, y que en la vida real es Erin Karpluk, actriz canadiense. Erin protagonizó después Being Erica, serie en la croqueteaba con Anna Silk, futura súcubo en Lost Girl. Todo queda en casa, ya lo veis.
Lucy Lawless – Marybeth Duffy
La última temporada giraba en torno a la muerte de Jenny y a quién la había matado. El cómo y el porqué estaba bastante claro. La detective al cargo del caso no era otra que Lucy Lawless, quien tiene un hueco perenne en nuestro corazón por ser Xena, la primera croqueta que muchas vimos en televisión.
Melanie Lynskey – Clea Mason
el director neozelandés Peter Jackson ahora es mundialmente famoso por sus adaptaciones de El señor de los Anillos, pero previamente dirigió a Kate Winslet y a Melanie Lynskey en Criaturas celestiales, adaptación en la gran pantalla de un crimen acontecido en los años 50 por dos adolescentes cuyas familias no querían que estuviesen juntas. Melanie interpretó en The L word a Clea Manson, una diseñadora de moda de la que se colaba Alice. Melanie nos daría otra alegría croqueta más en The intervention, donde interpretaba a la novia de Clea DuVall tenía un papel protagonista, pero no croqueto (la peli mola, os la recomendamos).
Jane Lynch – Joyce Wischnia
Primero la odiamos, porque estaba empeñada en deshacer la pareja central de la serie, la formada por Bette y Tina. Pero, después, no pudimos sino reconciliarnos con ella gracias a su relación con Phillys. Hablamos de Joyce Wischnia, la abogada especializada en divorcios interpretada por Jane Lynch. El papel le venía como anillo al dedo a Jane, a quien veríamos después en uno similar, el de la entrenadora Sue Sylvester de Glee. Los rumores dicen que en su nueva serie, Relatively Happy, hará un papel extremadamente similar al de Joyce. Habrá que verla.
Snoop Lion – Slim Daddy

Snoop Lion, también conocido como Snoop Dogg (de hecho, es más posible que os suene así), tuvo una especie de cameo rarísimo en el que se interpretaba prácticamente a si mismo, pero con el nombre de Slim Daddy, un productor y compositor que quería relanzar la carrera de Kit Porter. Al final era todo un poco despropósito, él le echaba la caña a Kit, hacía comentarios raros de sus amigas lesbianas y, en fin, pues todo muy de alzar la ceja.
Kelly McGillis – Gillian Davis
https://www.youtube.com/watch?v=3JCoqBkjhAU
Una de las tramas más duras de toda la serie fue aquella que involucraba la denuncia por homosexualidad de Tasha, que podía conllevar su expulsión del ejército. La fiscal del juicio militar y encargada de acusarla era Kelly McGillis, conocida sobre todo por su papel en Top Gun. Un año después de interpretar a Gillian Davis, la propia actriz salió del armario como lesbiana, y posteriormente se casó con Melanie Leis, de quien se separó en 2012. Actualmente ha cambiado cine y televisión por teatro.
Elizabeth Berkley – Kelly Wentworth
Saltó a la fama con Salvados por la campana, y añgunos opinan que tiró su carrera por la borda al protagonizar Showgirls, esa película que tantísimo revuelo provocó con su estreno, ya que muchos la consideraron semipornográfica. Hombre, sutil la verdad que no es, pero es obligatorio verla en esta vida, porque tiene cosas tan, pero tan locas, que no se pueden dejar pasar, subtexto croqueta incluído. En la serie que nos ocupa Elizabeth era Kelly, una ex compañera de la universidad de Bette. Las dos tenían una química más que evidente en pantalla, y las escenas entre las dos son muy, muy disfrutables. Y por cierto, si no odiabas todavía a Jenny, tras el paso de Elizabeth por la serie lo hiciste.
Betty
Dando guerra desde 1989, la banda de rock Betty ha aparecido en varias ocasiones en la serie, incluso componiendo la música de la cabecera que sustituyó a aquella cosa horrible de la primera temporada. La escena más memorable incluye un violonchelo y un crucero. A hacer memoria.
Peaches
Y otra cantante y compositora que pasó por el escenario de The Planet fue Peaches. La canadiense, que en sus actuaciones epata con su estilo dragking, pesentó su single I U she con Shane al pie del escenario.
Alan Cumming – Billie Blaikie
El actor escocés es uno de esos rostros que puedes frecuentemente en cualquier producción, porque es sumamente prolífico. Previo a su paso por The L word, Cumming interpretó a Nightcrawler en X men, también pasó por Spy Kids, y bueno, por Spiceworld. En The L word era Billie Blaikie, el nuevo encargado de The Planet, contratado por Kit para remontar el negocio. Y bueno, como organizador de eventos muy bien, pero como persona… un poco peor. Después hemos podido ver a Alan en uno de los papeles por los que será recordado, el de Eli gold en The good wife.















Sophie ha estado cerca de la muerte dos veces a pesar de no tener más de 17 años. De la primera, se ha llevado una adicción a los analgésicos que trata de superar. De la segunda, la pérdida de Mina, la persona más importante de su vida. El culpable está todavía suelto y Sophie no piensa descansar hasta que responda por lo que ha hecho. No son pocas las virtudes de Far from you, pero es en su representación de la bisexualidad y el magistral control del ritmo de la trama en las que el libro de Tess Sharpe destaca. 















Las chicas del cable es la primera producción de Netflix en España. La plataforma de streaming ha escogido para su desembarco en la creación en nuestro país a Bambú producciones, una veterana, conocida por su más que buen hacer en, sobre todo, series ambientadas en otras épocas. La historia que cuenta está basada en hechos reales (aunque no se nombre explicitamente): la Compañía Telefónica Nacional de España se fundó en 1924, y hasta la construcción de su actual sede en el número 28 de la Gran Vía madrileña, su sede se encontraba en el Palacio de Comunicaciones, actual sede del Ayuntamiento de la capital, y muchas mujeres llegaban a la compaía en busca de uno de los pocos trabajos a los que todas ellas podían acceder, el de operadora telefónica. La prensa de la época apuntaba a que la mujer española solo podía ser ‘reina, maestra o telefonista’.





Desde hace relativamente poco, parece que atrás quedaron las series familiares del estilo de Médico de Familia y Los Serrano, y por fin hemos entrado de lleno en esa especie de portal interdimensional desconocido hasta ahora en nuestro país, no así en el resto del mundo, en el que se cuentan historias que van más allá de la cotidianeidad de una familia y los parroquianos de un bar (o de una farmacia, o de un consultorio, o…). Sé quién eres no utiliza la desaparición como excusa, la trama principal es la desaparición, y a partir de ella se van desarrollando otras historias, pero siempre teniendo una relación con este suceso, que va a sacar a la superficie hechos que permanecían ocultos. A partir de aquí, espoilers.

Sin embargo, otro de los personajes de la serie merece nuestra atención. No es una mujer, pero sí es LGBT. Se trata del policía interpretado por Pepón Nieto (quien, por cierto, es LGBT en la vida real). El inspector Giralt, cuya trama principal en la serie es, obviamente, investigar la desaparición de Ana Saura, tiene un trasfondo muy, pero que muy interesante, y que en mi opinión es un ejemplo perfecto de cómo deberían ser los personajes LGBT en las ficciones. Giralt hace sus cosas de policía a lo largo de los episodios: detiene a los sospechosos, va juntando pistas, coge testimonios… esas cosas. Pero poco a poco podemos apreciar cómo trabaja más de lo debido, cómo está triste, agobiado. Y eso tiene una explicación, que se desvela en uno de los episodios: la pareja de Giralt se suicidó con la pistola de éste, en su casa. Y la pareja era otro hombre.