Después de años de mandarnos a Google, de besarse con sus novias por la calle y encogerse de hombros cuando le preguntaban, de mil historias, hace unas semanas Kristen Stewart, una de las actrices más conocidas de Hollywood inició su discurso en Saturday Night Live con un «Soy muuuuuuuuuy gay, tío». Case closed, se acabaron las especulaciones y las fuentes anónimas que confirman historias personales truculentas de la actriz, que podían o no ser ciertas. Tras eso, la propia actriz ha concedido una entrevista a Vanity Fair en la que habla de cómo se siente, y deja clara una cosa: no ha estado luchando por entender su orientación sexual.
No me estaba escondiendo… No hablaba sobre mis primeras relaciones cuando se hacían públicas porque quería que mis cosas fueran mías. Odiaba que los detalles de mi vida estuvieran siendo convertidos en una mercancía y vendidos por todo el mundo. Pero considerando que tengo muchos ojos puestos sobre mi, de repente me di cuenta de que mi vida privada afecta a un gran número de personas y no sólo a mi. Era una oportunidad de ceder un poco de algo que era mío para hacer que otros se sintieran mejor sobre si mismos.
Cuando salía con Rob, el público era el enemigo, y así no se puede vivir. Salir del armario no fue este gran discurso de «estaba confundida, ahora me doy cuenta de quien soy». No he estado luchando. Sólo que parecía importante.
Por otro lado, la actriz ha protagonizado una sesión de fotos para V Magazine que se sale completamente de lo que nos tiene acostumbradas. Si tienes en mente a una Kristen Stewart sobria, vas a darte cuenta de que no, definitivamente en esta ocasión lo ha dejado a un lado par aposar con uno de los mejores fotógrafos del mundo, Mario Testino.
En la entrevista que acompaña a la sesión (porque en este caso la sesión es lo principal, creo), KStew habla de su papel en Personal Shopper, su nueva película, de su relación con la moda, y sobre el impacto de la tecnología en su vida y en la de todos. Podéis leerla traducida en el enlace de aquí debajo.
Vía: La saga Robsten







Durante el campeonato se han tenido que enfrentar a Japón (8º en el ranking FIFA y subcampeonas del mundo) ganando 2-1 en un partido muy disputado donde el equipo asiático aprovechó para dar minutos a muchas de sus jugadoras más jóvenes. Por otro lado la selección española estuvo muy sólida, especialmente en defensa, donde el único fallo que tuvieron fue aprovechado por la jugadora nipona Kumi Yokoyama para marcar en la parte final del partido. Contra Noruega (11º en el ranking), consiguieron un marcador de 3-0, con todos los goles en el primer tiempo. Una gran hazaña, y más sabiendo que tuvieron que pelear prácticamente toda la segunda parte del partido con una jugadora menos por la expulsión de Mapi León, que vio dos tarjetas amarillas en el encuentro. El último partido de la fase de clasificación lo disputaron contra Islandia (16º), un partido sin mucha fluidez donde las jugadas de estrategia creaban el mayor peligro en ambos bandos. Al final, terminaron con un resultado de 0-0, pero que sabía a victoria para la selección española, ya que le clasificaba para jugar la final contra Canadá (4º) y hasta ese día defensoras del título.
Ojalá todos los padres fueran así, de verdad. Robert dice en la noticia que no esperaba que su gesto llegara a tanta gente, pero que está encantado de que otros jóvenes lo vean, para que sepan que hay gente decente ahí fuera. Fans de este hombre, muy fans. ¿No os encantan estas noticias tan guays de gente que quiere a sus hijos tal y como son, y que no fleta autobuses llenos de odio?
¿Os acordáis del Girls like girls de Hayley Kiyoko de hace dos veranos? Si no os acordáis es que no lo habéis visto, así que antes de nada, pincháis 
El foco en estas nuevas tramas está puesto no sólo sobre una mujer, sino sobre nada más y nada menos que tres. La primera, Diane, es una vieja conocida para todas. Compañera de Alicia durante casi la última década, un problema con su jubilación hará que tenga que seguir trabajando. No sentimos ni un poco de pena, la verdad. Junto a ella otra cara que nos suena, la de Lucca Quinn, socia de Alicia en la última etapa. Una mujer fuerte, que ha ascendido de manera profesional a base de luchar y trabajar desde el último escalón de la abogacía, ese que está tan alejado de las moquetas y los caobas: los abogados de fianzas.
Y junto a ellas, un personaje nuevo, interpretado por Rose Leslie, a quien ya teníamos fichada desde Juego de tronos. Se trata de Maia Rindell, ahijada de Diane y que en la ficción mantiene una relación con otra mujer. Una relación nada tormentosa, nada triste. Su pareja, Amy (Heléne Yorke, a quien vimos en Masters of Sex), funciona como lo haría cualquier otra pareja de cualquier otro personaje protagonista: como apoyo.







