Max y Chloe vuelven a nuestras vidas… o no

Me atrevo a decir que Life is strange fue una de las sensaciones videojueguiles del 2015 con un fenómeno fan bastante fuerte que, ya sea por su temática, su estética seriéfila y algo hipster y/o sus personajes, se ha ganado un lugar en el corazón de muchas jugadoras. Se trataba además de un juego que ponía la relación entre las dos protagonistas, Max Caulfield y Chloe Price como parte central de la historia y que permitía explorarla como un romance.

Pues bien, Dontnod anunció la semana pasada que el mismo equipo que nos trajo el primer juego está trabajando en una segunda parte. Ah, y que en la empresa están muy contentos con los 3 millones de personas que han jugado a LiS. Y… ya. Eso es todo. Os dejo el vídeo bajo estas líneas.

Solo nos queda especular si este Life is Strange 2 volverá a contar con Max o si por el contrario presentará una historia diferente y con nuevos personajes. Aunque esto último es lo más sencillo e impide liarla más con las líneas temporales se me ocurren muchas y divertidas formas de encarar una secuela: retomar la acción poco después del final del juego, jugar con una Max más adulta que por alguna circunstancia tiene que volver a usar sus poderes, pasar el protagonismo a otro personaje que apareciera en el juego y poder reafectar a los eventos del mismo… Las posibilidades son infinitas.

De un modo u otro me quedo con los buenos deseos de mi compi Toast para que «sea al menos tan gay como el juego anterior». Deseos a los que me sumo y añado un «que nos dé un final menos ‘polarizado'».

Life is strange, Max and Chloe kiss