Si tu chica y tú os habéis empezado a plantear el formar una familia, seguramente os habéis sumergido en un océano de tratamientos, muchos de ellos inviables para parejas formadas por dos mujeres, y es probable que os sintáis abrumadas con tanta información. Por eso, hoy os traemos la respuesta a una pregunta que seguramente os haya rondado durante el primer acercamiento a los tratamientos de fertilidad. ¿Inseminación artificial o fecundación in vitro? ¿Podemos acceder a alguno de ellos? ¿Cual nos conviene más?
La inseminación artificial, con semen de donante, es el tratamiento menos invasivo y más sencillo para lograr llegar al embarazo. Puedes iniciar o no un tratamiento de hormonas, algo que facilita el proceso, y cuando estés ovulando el útero recibe una muestra de semen procedente de un donante que previamente han seleccionado para que tenga los rasgos más parecidos a la madre gestante. Si tienes una buena reserva ovárica, algo que en las clínicas IVI pueden contarte tras un sencillo proceso, este método es rápido y con una buena tasa de éxito.
Por otro lado, la Fecundación in Vitro es un método que se realiza de manera externa al útero, en un laboratorio. Tras unos 15 – 25 días de estimulación de los folículos a través de hormonas que podemos pincharnos nosotras mismas en casa, se realiza una punción ovárica para extraer una serie de ovarios que, después, serán fecundados. El que presente mejor calidad será transferido al útero. ¿Y qué hacen con el resto? Congelarlos, para futuros procesos. Si la madre gestante tiene más de 38 años, o si la Fecundación in vitro no parece funcionar, este método puede ser una buena opción para ser madres. ¿Quieres más información? Clica aquí, con el Pack Mamás al cuadrado los profesionales de IVI te darán toda la que necesites para empezar a formar una familia de dos mamás.
Unas de las películas con trama lésbica que siempre me sorprende no encontrar entre las más chulas de la historia es Criaturas celestiales. La película, de 1994, cuenta la historia real de dos chicas neozelandesas que, ante la prohibición de la madre de una de ellas de verse, lo mejor que se les ocurrió fue acabar, literalmente, con ella. Contado así parece un poco sórdido, pero la película tiene una atmósfera fantasiosa, mezclada con canciones de Mario Lanza, que la hacer verdaderamente especial. ¿Y quién la protagoniza? Pues, por un lado, la maravillosa Kate Winslet. Y, por otro, la protagonista de hoy, Melanie Lynskey.
Lynskey, a quien a lo mejor también recuerdas por ser el objeto de interés amoroso de Alice en los últimos episodios de la serie original de The L word, ha concedido una entrevista a Vulture en la que habla de muchas cosas, sobre todo su papel en Yellowjacket, y donde ha tenido un ratito para hablar de Criaturas Celestiales y del croquetismo general.
[Tras hacer Criaturas celestiales y But I’m a cheerleader], ¿alguna vez cuestionaste tu orientación sexual cuando estabas creciendo?
Lo hice. Siempre me pregunté si tal vez yo era un poco gay. Era un área gris. Me besaba con mis amigas todo el tiempo. No para que los chicos digan, «¡Uh, caliente!». Todo el mundo se besaba entonces, así que nos besábamos solo por diversión. Nunca fue algo extraño. Cuando estábamos haciendo Criaturas celestiales, recuerdo que Kate estaba muy nerviosa por besar a una chica y yo estaba como, «Oh, interesante». No sé por qué fui tan ingenua sobre el hecho de que algunas personas podrían sentirse incómodas.
¿Y tú no lo estabas? No, era como la décima vez que besaba a una chica. Estaba como «pero si hago esto todos los fines de semana»
Toca cerrar una era, en este caso la de la enorme humorista Kate McKinnon en uno de los programas más míticos de la televisión estadounidense, Saturday Night Live. La actriz, que hace ya tiempo que ya solamente aparecía de manera esporádica y no semanalmente, dijo adiós al show después de once años interpretando a un montón de personajes, como la señora Rafferty, una mujer abducida por alienígenas. De hecho, su último sketch fue con ella.
— Saturday Night Live – SNL (@nbcsnl) May 22, 2022
McKinnon tiene algunos proyectos en marcha, siendo el principal la loca, loca película de Barbie, esa cinta en la que si tardan un poco más en rodar voy a salir hasta yo. Y, en todo caso, siempre podrá dedicar el tiempo a perderlo, como han hecho los jóvenes sometidos a presión desde tiempos inmemoriales, o a estar más ratito con su novia, Jackie Abbott. Desde luego, queda Kate para rato.
¿Alguna vez te has preguntado dónde van a parar tus juguetes eróticos cuando llega el ocaso de su vida? Yo lo hice cuando me di cuenta de que acumulaba alrededor de 100. Ahora se ha duplicado la cifra y, aunque los considero mi colección de placer privada, la pregunta sigue rondándome la cabeza.
En los últimos años han cambiado mis hábitos y mis elecciones con respecto a la sostenibilidad. Compro más consciente, elijo las opciones más ecológicas y consumo de manera más inteligente. Cuando lo hablo con otras personas me aseguran que también hacen lo mismo, porque there’s no planet B. Pero ¿es posible utilizar juguetes eróticos y ser respetuose con el medio ambiente?
Pues sí: y en eso la marca Womanizer ha sido pionera. Me acuerdo de mi primer Womanizer, un succionador enorme pero muy placentero que fue perfecto para iniciarme en esto de las ondas de aire. Su apuesta para el ecologismo es esta: Womanizer Premium Eco, el primer juguete sexual Pleasure Air biodegradable.
A simple vista este modelo puede parecerse a otros de la marca, pero tiene una diferencia considerable: está fabricado con biolene, una alternativa al plástico 100 % biodegradable. Tampoco se siente una gran diferencia al tocarlo, pero si lo desmontas puedes reciclar todas las piezas que lo forman.
Este juguete tiene un color rosa clarito que transmite serenidad e invita a perderse bajo las sábanas. Solo debes separar tus labios y colocar la boquilla justo sobre tu clítoris para comenzar a sentir la estimulación. Puede ser tan suave o fuerte como tú quieras: tienes 12 intensidades que van desde sutiles a potentes, perfecto para todos los gustos. No obstante, no tiene patrones o modos, una forma de estimulación muy interesante para quienes tienen mayor sensibilidad.
La interfaz tiene solo dos botones: el de + y -. Al pulsar 2 segundos en el + se enciende y con otros 2 en el – se apaga. Con solo una pulsación subimos o bajamos intensidad. La lucecita LED en el juguete nos indica la carga que le queda: si parpadea despacio es que la batería se está agotando. Así nunca te quedas a medias como podría pasar con otros juguetes; en eso yo soy toda una experta.
Además de reciclarse, el Womanizer Premium Eco ha sido diseñado para estimular con maestría. Para ello cuenta con la tecnología patentada Pleasure Air que consiste en una estimulación causada por el aire. Ese juego contra el clítoris es realmente placentero, aunque nunca llega a estar en contacto con él.
Aparte del material de fabricación, el Womanizer Premium Eco también es más sostenible por otros motivos, como, por ejemplo, su función Smart Silence. Deja de funcionar y, por ende, ahorra energía siempre que el juguete no está en contacto con tu cuerpo, y es mucho más cómodo, porque reduce el ruido al mínimo. Como alguien a quien el ruido la saca de un estado de concentración, lo he agradecido muchísimo.
También funciona con carga magnética: lleva una pila dentro que se recarga cuando conectas el juguete para cargarlo (alrededor de dos horas) y te dura alrededor de 300 ciclos. Una vez consumidas, lo único que debes hacer es reemplazar la pila por otra.
Si eres de las personas que disfruta de la masturbación bajo el agua tendrás que sacrificarla en esta ocasión. Womanizer Premium Eco no es sumergible, solo a prueba de salpicaduras, así que nada de tenerlo bajo la ducha o en la bañera para alargarle la vida a tu juguete.
El packaging de este succionador Womanizer es, con toda seguridad, el mejor hasta la fecha para mí. Emplea el cartón para transportarlo y presentarlo, pero la marca ha logrado que desembalar el juguete sea toda una experiencia. La caja incluye instrucciones, frases y te va guiando para que comiences a redescubrir tu placer. Asimismo, viene con una bolsita de algodón para guardar el juguete, el cargador (también sostenible), una guía de inicio, las instrucciones y una segunda boquilla. ¿Qué te voy a contar sobre este detallazo? Pues no todo el mundo con clítoris lo tiene del mismo tamaño y tener dos opciones (la S produce una estimulación más intensa, la M más suave) es ideal.
En cuanto al precio, Womanizer es una marca de gama alta por sus materiales, tecnología y calidad. El precio de este juguete tiene tres cifras y para algunas personas puede suponer una inversión considerable, como lo son otras alternativas sostenibles (moda, calzado, decoración…). Si la ecología te preocupa muy mucho, esta alternativa te valdrá la pena.
Como ya sabes, los usos que se le pueden dar a los juguetes son muy variados. A pesar de que podrías utilizar tu Premium Eco en pareja para estimularos mutuamente y caldear el ambiente, lo recomiendo sobre todo para masturbación en solitario.
Para terminar el Womanizer Premium Eco dispone de 5 años de garantía y, por cada venta del juguete, la marca planta un árbol. ¿Es o no la mejor opción para quienes nos preocupa el medio ambiente?
En definitiva: Womanizer ha logrado poner en el mercado un juguete muy bueno en muchos niveles (funcionalidad, comodidad, silencio y placer), y no solo eso, sino que lo ha hecho con materiales sostenibles. Todo ello sin comprometer su elegante diseño, calidad y experiencia de uso. Estoy segura de que es el único juguete biodegradable que forma parte de mi colección y, si lo quieres, también puede ser la estrella ecológica de la tuya.
Igual decir esto es un sacrilegio para las que seais fan del fúbol, pero yo conocí a Megan Rapinoe por ser «la novia de». y es que no tenía ni la más mínima idea de quien era hasta que no hizo pública su relación con su actual pareja, Sue Bird, una de mis jugadoras de baloncesto favoritas, que me empecé a fijar en ella. Hasta ese momento si alguien me preguntaba por jugadoras de fútbol creo que sólo podría nombrar a Alex Morgan. El caso es que hace unas semanitas me crucé con One life tremendamente rebajado y me animé por pura curiosidad. Total, si no me gustaba la pérdida tampoco iba a ser muy grande. Sin embargo, como plot twist inesperado e insospechado, me flipó.
One life cuenta la vida de Megan desde que era una renacuaja hasta el día de hoy. Cero sorpresas hasta aquí. Lo que no esperaba encontrarme en Rapinoe es a una persona tan comprometida y sin miedo a actuar de la manera que cree más correcta. La figura de Megan Rapinoe no termina en el campo de fútbol, sino que también es una persona política, preocupada por lo que sucede a su alrededor. Es consciente de su posición de privilegio y de su obligación de posicionarse y hablar alto como consecuencia de ello, ya sea contra la homofobia, el machismo, el racismo u otras injusticias sociales.
Esta autobiografía escrita por la propia Rapinoe con la colaboración de la periodista Emma Brockes es tremendamente entretenida y amena. En poco más de 200 páginas habla de la lucha por la igualdad salariar, su salida del armario, su familia, su amor por el fútbol (obvio), las lesiones, etc y nos permite ser partícipes de cómo llegó a ser una de las mejores futbolistas del mundo. Aunque no seais aficionadas al fútbol o, como yo, el nombre de Rapinoe os diga más bien poco, basta con que tengáis un mínimo de curiosidad para que valga la pena darle una oportunidad.
Bueno, bueno, bueno. Allá por 2018 se estrenó una película que se nos quedó grabada en la retina y en la mente y en nuestro sueños más íntimos, y no solamente por esa escena que estáis pensando, sino POR TODO. A simple favor es, sobre todo, una película muy bien hecha, e increiblemente sexy. Y tiene a Blake Lively, una de las personas más sexys del planeta tierra, con unos outfits que no te los crees. ¿He dicho ya que es una película SUPER SEXY? Pues VA A TENER UNA SEGUNDA PARTE.
La secuencia es esta.
Lionsgate y Amazon Studios han anunciado que esta segunda parte traerá de vuelta a las estrellas Anna Kendrick y Blake Lively, así como al director Paul Feig. De verdad, confirmadme que no es seis de enero porque estoy que no me lo creo. No tenemos más datos de la cinta, pero bueno, YA ES BASTANTE con esta alegría que te traemos.
Muy a mi pesar, no puedo dedicarme todo el rato a ser una lesbiana cultureta que ve series sin fin y analiza películas de amor entre chicas. Mi trabajo a tiempo completo, y a veces mucho más del tiempo completo, es ser profesora de secundaria y bachillerato. Además, soy tutora de un grupo estupendísimo de adolescentes de 13 años que están en 1º ESO, y tienen mil movidas. Algunas, las propias de la juventud, otras, pues no tanto.
En términos generales, y si nos referimos a cositas gays, los chavales son mucho más abiertos de lo que eran cuando yo misma iba al instituto. A veces me traen libros de editoriales como Kakao Books. Otras, me hacen alguna exposición de los países en los que es delito ser LGBT en el mundo. Incluso hay una chica que me hace mucha gracia porque se cree super sutil al tener un avatar en la plataforma con los colores de la bandera lésbica, y se sonroja cuando le digo que ya me contará el porqué de la imagen. No sé, es todo bastante guay.
Pero esta mañana, en mis labores de tutora, me he tenido que enfrentar a la misma mierda de siempre, la que ya me tocó vivir a mi misma a principio de los dosmiles y la que vivieron un montón de personas antes. Ha venido una chica de mi clase a contarme que en el recreo estaba hablando con una amiga y que otra chavala le ha dicho: «ten cuidado con esta que es lesbiana».
La misma puta mierda de siempre.
Por mucho que los tiempos, y que muchos adolescentes ayudados por la visibilidad que dan las redes sociales y la industria audiovisual, hayan avanzado, lesbiana (y gay, y bisexual, y cualquier término que se utilice para hablar de orientaciones sexuales no normativas) sigue siendo un insulto, una palabra dicha con desprecio simplemente para herir, para hacerte sentir diferente y para advertir sobre ti. Es lamentable y asqueroso, y a veces da la sensación de que nada vale para nada.
Pero aunque la chica de mi clase se ha sentido mal, me ha alucinado cuando ha sido capaz de decir, con toda la inocencia que le dan sus 13 años, que el ser como eres nunca puede ser motivo de insulto o burla. Yo qué sé, algo hemos mejorado.
Cuando supimos que Inma Cuesta, una de las actrices más premiadas y con más renombre del panorama cinematográfico actual, tenía una hija de ahora dos años junto a su novia, la noticia nos pilló un poco por sorpresa. De eso hace ya unos meses, y la valenciana ha querido hablar más de su vida privada y personal para la revista ¡Hola!.
Hemos formado una familia preciosa y estamos muy contentas. Nunca he llevado mi vida en secreto, simplemente no hablo de mi vida, pero no tengo ningún secreto
Cuesta ha contado que gracias a la maternidad ha descubierto “un amor absolutamente incondicional y maravilloso”. “Sobre todo he aprendido a aprender y a desaprender cosas que, a veces, olvidas cuando eres adulto. Yo qué se… Cuando llueve, piensas ‘qué mal’. Sin embargo, los niños lo celebran porque pueden saltar en los charcos”.
Cuesta y su novia habrían sido madres por fecundación in vitro, según narra en la revista, y de momento no se plantea ampliar la familia. Vivo el ahora, ha sentenciado.
El sexo anal va derrumbando tabúes a medida que pasa el tiempo, pero todavía sigue siendo una práctica desconocida para muchas personas. La educación sexual, la divulgación y el acceso a la información ayudan a desmontar mitos.
Ya te he comentado otras veces que Diversual, una de mis favoritas por sus valores y labor divulgativa, es una tienda multimarca. O sea, que cuenta con un catálogo de productos bastante variado, pero también su propia línea de productos. Son alternativas con una muy buena relación calidad-precio, y justo sobre ellas te hablo hoy: 4 productos para iniciarte en el sexo anal o para seguir disfrutándolo.
KIT BACCUS TRIPLE SILICONA
Este kit es ideal para quienes empiezan con esta práctica, pero también para los traseros más expertos. ¿Por qué? Pues porque este kit incluye 3 plugs anales de silicona de diferentes tamaños:
Plug pequeño: 7.3 x 2.2 cm, diámetro inicial de punta 1.5 cm, base 3.1 cm x 4.1 cm; peso 27 g
Plug mediano: 10.3 x 2.8 cm, diámetro inicial de punta 1.5 cm, base 5.5 cm x 3.5 cm; peso 54 g
Plug grande: 13.4 x 3.7 cm, diámetro inicial de punta 1.7 cm, base 7.4 cm x 5.8 cm; peso 139 g
Como todo buen plug, tienen una base, punta redondeada para facilitar la inserción y son supersuaves.
Se pueden usar de forma anal o también vaginal, así que incluso si el plug más grande te parece demasiado para tus experiencias anales, podrías utilizarlo como dildo para la vagina (siempre con una buena higiene, claro).
Los plugs también son 100 % sumergibles y están libres de ftalatos. Están disponibles en color negro y van juntitos. Por un precio ajustado te llevas los tres plugs para que puedas probarlos uno a uno, que es precisamente lo que más me ha gustado: puedes estimular la zona anal con ellos progresivamente.
Es tu opción si: buscas una primera experiencia (o seguir avanzando en la estimulación) con una textura suave, agradable y paso a paso.
Los plugs infinity son pura fantasía, y solo tienes que verlos para darte cuenta. Se trata de plugs de aluminio con una joyita en la base que harán que cualquier experiencia sea superelegante.
Al ser de metal, te permiten jugar con la temperatura. Sentir el material más frío o más cálido es muy estimulante, así que las posibilidades son realmente variadas.
Puedes encontrarlos en tres tamaños diferentes, y cada uno se corresponde con un color: el S es azul, el M es rosa y el L es verde.
También debido al material podrías usar un lubricante de base silicona. A pesar de que el que se suele recomendar es el de base agua, el de silicona es una genial apuesta si quieres usarlo bajo el agua, por ejemplo, porque son plugs sumergibles. Eso sí, cuidado con los resbalones en la ducha o bañera.
Es tu opción si: te gusta el brilli brilli, te excitan los juegos con la temperatura y prefieres un material más firme.
Para quienes comienzan con la estimulación anal, las bolas anales son una de las opciones más interesantes. Se trata de tres bolas de diferentes grosores unidas que se van insertando poco a poco hasta los 11 cm, facilitando la dilatación progresiva desde 1,8 cm a 2,9 cm.
En el caso de las Harvey, son 3 bolas fabricadas en silicona médica. Son flexibles y se adaptan perfectamente a la anatomía. También las tienes disponibles en dos colores: turquesa y cereza. Y de lo más importante: el tope es una anilla que va fenomenal para ir sacándolas poco a poco.
Es tu opción si: quieres algo versátil que se adapte a ti y te dé tanto juego como necesites en cada momento.
Lo cierto es que existen algunos lubricantes que adormecen la zona, y no son los más adecuados. Para esta práctica necesitamos poder percibir todos los estímulos y posibles molestias o dolores para saber si estamos haciendo algo que podría tener consecuencias más graves. Si molesta o duele, algo hay que cambiar.
Por ello, la mejor alternativa es un lubricante anal cuya característica principal sea la del de Diversual: que tiene una alta densidad. A pesar de ser de base agua (es decir, compatible con preservativos y juguetes de silicona como el kit Baccus o las Harvey), es un poco más espeso para que dure más. Esto es imprescindible porque el ano no tiene lubricación natural, por ello necesitamos un producto que facilite la penetración.
En este caso, nos encontramos con un lubricante con pH neutro, testado dermatológicamente, orgánico y vegano. Tiene una cantidad considerable, 150 ml, para usarlo una temporada (no más de 12 meses para que conserve todas sus propiedades); solo cambiaría el envase, me ha parecido un producto denso y un bote un poco duro para sacar el lubricante.
Me ha gustado especialmente que sea natural, vamos, sin aroma ni nada. Y que no es pegajoso a pesar de su consistencia.
Es tu opción si: ¡practicas sexo anal! Imprescindible para cualquier juego anal.
Como toda la línea, los productos van en el packaging de la marca, incluyen unas instrucciones que aportan ideas y consejos y se pueden escanear mediante un QR en la caja. Los productos también llevan una bolsita de tela negra para guardarlos y transportarlos.
Después de probar estas 4 opciones para practicar sexo anal que ofrece Diversual, he llegado a la conclusión de que la clave es esta: forman parte de la línea Diversual Basics. Eso se traduce en buenos precios y buenos productos, como es el caso de Baccus, Infinity, Harvey y el lubricante anal.
A mi modo de ver, cualquiera de las cuatro opciones es estupenda para iniciarse o seguir practicando sexo anal. Lo bueno de estos productos es que permiten una estimulación progresiva que se puede adaptar a cualquier cuerpo.
¡Ah! Recuerda que tengo mi propia selección de favoritos en la web de Diversual. Pásate a verla AQUÍ.
Por todas las veces que disfracé palabras. Las que me guardé las ganas. Las de ‘sí, pero no’, las de ‘quiero y no debo’, las de ‘aquí no me atrevo’… y otras tantas que no te cuento. Ya no juego más al escondite. Hoy es por mi. Y por todas mis compañeras… y por mi primera. Y por ti @kali_ma37 que me das la mano sin mirar atrás. Ni a los lados. Mi amor, mi cómplice, y todo…
Esta vez lo voy a hacer bien. Esta vez va a ser que sí. Esta vez va a ser que SIEMPRE.
¡FELIZ DÍA DE LA VISIBILIDAD LÉSBICA!
Con estas palabras la actriz Berta Hernández acompañaba un emotivo video en Instagram creado con imágenes de ella junto a su novia, por primera vez en redes sociales. Hernández es recordada por todas las fans del audiovisual como Cristina en la serie Tierra de lobos, donde compartía pantalla e historia de amor con Adriana Torrebejano. Desde el fin de la serie, la andaluza ha seguido en series de primera línea, siendo la última de ellas Feria: la luz más oscura. ¡Enhorabuena, Berta!