
En este mes que hemos tenido el placer de seguir el día a día de los concursantes, habíamos oído en multitud de ocasiones cómo Marina, que se definía como pansexual, hablaba sin cesar de su novio. Justo como el resto de concursantes, que echan mucho de menos a sus parejas. Pero da la casualidad de que Bastian, el novio de Marina, es un chico trans. Y esto, amigas mías, ha dado lugar a unas conversaciones interesantísimas sobre identidad de género y orientación sexual dentro de la Academia, ante los ojos de miles de espectadores que siguen religiosamente el directo.
Ayer Marina tenía la malísima suerte de estar nominada para la expulsión, y tras su (magnífica: qué pasada) actuación, su madre y su novio fueron a darle ánimos, como han hecho todos los familiares hasta ahora. Y esto fue lo que pasó.
El momentazo de la quinta gala de 'Operación Triunfo'
¿Cuando habíamos visto a un hombre trans y a su novia pansexual darse un beso en directo en prime time en la televisión pública, frente a dos millones de personas, muchas de ellas mayores, y que jamás se han relacionado con personas LGBT? Ya os lo digo yo: nunca. La labor en cuestiones de visibilidad que hizo el beso de Marina y Bastián ayer ha sido más impactante (y más bonita) que cualquier otra campaña que nos dediquemos a hacer desde cualquier otra parte. Este beso ha ilustrado las noticias sobre la gala de ayer, ha sido comentado en Twiteer, en medios, y en la calle. Y no podemos estar más contentas. Nos hubiera gustado que Marina se hubiera quedado dentro de la Academia, pero como dicen siempre, esto es un concurso y todos los lunes iremos despidiendo a cada uno de ellos. Pero la huella que ha dejado no se va a borrar con facilidad.



Esta semana ha comenzado el rodaje de la tercera temporada de Vis a vis, la ficción que Fox España ha rescatado de la cancelación gracias a la campaña iniciada por las fans en las redes sociales. Ya sabíamos que nos íbamos a encontrar con caras e historias nuevas, como la de Mercedes Carrillo (Ruth Díaz), una política corrupta que no termina de adaptarse a estar entre rejas, Altagracia (Adriana Paz), que encarnará a una funcionaria de prisiones autoritaria y con un carácter completamente opuesto a Frutos (Joaquín Notario), una persona amable que cree firmemente en la reinserción. Pero, ¡alegría!, dos rostros nuevos se incorporan a esta nueva tanda de episodios, y son dos fichajes de puro lujo.
Luis Callejo, nominado al Goya por Tarde para la ira, se pondrá en la piel de uno de los guardas de la prisión, mientras que la actriz Abril Zamora, a quien has visto en Hospital central, Los hombres de Paco o Indetectables, dará vida a una de las reclusas de Cruz del Norte.
Las actrices ya van compartiendo imágenes de las jornadas de rodaje, y es toda una alegría verlas de nuevo. ¿Para cuando el estreno de la serie? Apunta: primer trimestre de 2018. Es decir: ya.



Y es que a mitad del primer episodio, Karolina Dean, sobre la que teníamos el ojo puesto porque en los cómics es lesbiana (y aquí hemos venido a ver croquetas, qué os creéis), va a una fiesta universitaria con mucho alcohol y algunas chicas enrollándose, y decide, de manera figurada y literal, deshacerse de la opinión paterna, es decir, quitarse la pulsera de la Iglesia que lidera su madre, y dejarse llevar. ¿Y qué pasa? Exacto: siete colores surgen de su cuerpo, proyectando en el ambiente todo el gayness (necesitamos una palabra en español) que lleva en su interior.
Esta serie tiene ese poso L.A.- hipster que nos recuerda a algunas de las últimas cosas que hemos visto, como Big Little Liars, o Transparent. Todo es cool, orgánico, artístico. Todo el mundo es abierto y tolerante, y le da igual con quien te acuestes, porque lo importante es que seas genuina y fiel a ti misma, porque eres especial, y, bueno, ya sabéis por donde va el asunto. Eso, para mi, es otra galaxia, porque no creo que se corresponda con la realidad de casi nadie fuera de ese ambiente, pero agradezco tantísimo que el conflicto de la protagonista vaya más allá de salir del armario y sufrir por ello, la historia mil veces vista, que sólo por eso ya recomiendo Strangers.




