Como cada año, Martha M. Lauzen ha publicado su estudio «The Celluloid Celing: Behind-the-Scenes Employment of Women on the Top 100, 250 and 500 Films», una investigación que lleva a cabo desde hace 19 años y que analiza la presencia de las mujeres en los puestos de representación en las películas de Hollywood. Los datos de 2016 no son nada halagüeños: tan solo el 17% de todos los directores, guionistas, productores, productores ejecutivos, montadores y fotógrafos que trabajaron en las 250 películas más taquilleras fueron mujeres. El mismo porcentaje de mujeres empleadas en la industria del cine que en 1998.

Las cifras suponen un descenso de dos puntos en relación a 2015, cuando las mujeres representaron un 19% de la industria. Ya hablamos de la de los datos del pasado curso cinéfilo, y en 2016 la tendencia, según la ocupación, no ha variado aunque haya disminuido: la producción sigue siendo el sector con mayor ocupación femenina (25% en 2016 y 25% en 2015), seguido por el montaje (15% y 22%) y la producción ejecutiva (17% y 20%). El único eslabón que ha aumentado con respecto al pasado año es el de guionistas (13% en 2016 y 11% en 2015), mientras que la dirección (7% y 9%) y fotografía (5% y 6%) siguen siendo las profesiones más dominadas por los hombres.

«The Celluloid Ceiling» sigue arrojando números demoledores: el 92% de las 250 películas más taquilleras de 2016 no tuvieron mujeres directoras; el 77% no tuvieron mujeres guionistas; el 58% no tuvieron productoras ejecutivas; el 34% no tuvieron productoras; el 79% no tuvieron montadoras y el 96% no tuvieron fotógrafas. El 35% de las cintas no tuvieron ninguna mujer o tan solo una en su equipo.