Josué: si nos vas a copiar este post también, por lo menos cítanos como fuente.

Como os contábamos el otro día, una de las películas estrella del Festival de Toronto era Disobedience, una cinta que nos interesa especialmente porque muestra la relación entre dos mujeres, interpretadas por Rachel Weisz y Rachel McAdams. La película, dirigida por el chileno Sebastián Lelio, es la adaptación del libro de Naomi Alderman ganador en 2006 del Orange Awards for New Writers del mismo nombre. Un proyecto que se lleva años con intención de llevarlo a la gran pantalla, hasta que finalmente la propia Weisz ha ejercido de productora ejecutiva y le ha dado el empujón que requería.

Disobedience cuenta la historia de Ronit, hija del rabino de su comunidad, que vuelve al hogar al conocer la muerte de su madre. Ahí se encontrará no sólo con su familia, sino con retazos del pasado que pensaba haber dejado atrás, y con historias de amor que parecían enterradas. Los protagonistas de la cinta y el director hablaron de ella para The Hollywood reporter.

La crítica ya ha podido verla proyectada en dicho Festival de Toronto, y si hay algo que es unánime en todo lo que han escrito sobre ella es que es un retrato contenido y sutil sobre el deseo. El tabú de una relación lésbica se magnifica al suceder dentro de una comunidad tan cerrada como la judía, y el director es capaz, gracias también a la interpretación de las actrices, de generar la tensión adecuada en cada momento, jugando sin estridencias a narrar una historia de amor.

Ha llamado poderosamente la atención, y es prueba de ello que todas las críticas la mencionan, la escena de sexo que comparten Rachel Weisz y Rachel McAdams. Weisz es “la oveja negra” de su familia, que ha construido su vida fuera de la comunidad, y vive su orientación sexual sin tapujos ni vergüenza. Sin embargo Esti, interpretada por McAdams, no fue capaz en su momento de escapar del ambiente asfixiante, y su existencia se reduce a pasar de largo por la vida, sin ser capaz de disfrutar de nada de lo que la rodea. Existe una diferencia abrumadora entre cuando se acuesta con su marido, mirando a la pared, sin emociones, y cuando lo hace con Ronit en una habitación de hotel. Vulture lo describe de una manera… encantadora. 

Incapaces de estar separadas pero incapaces de estar juntas en público o en casa, ellas se escapan a un hotel, donde el alucinante encuentro de las Rachels sucede al fin. Las dos beben la una de la otra de nuevo, pero esta vez con entusiasmo y sin obstáculos, con Esti gimiendo mientras Ronit se deshace de su ropa interior con los dientes, Esti buscando cada rincón de la boca de Ronit con su lengua, y el éxtasis cuando ambas buscan dentro de la ropa interior de la otra. Son voraces y a la vez intensas. Pero el momento del que todo el mundo hablará es cuando Weisz se sienta a horcajadas sobre McAdams y le escupe suavemente en la boca, algo que McAdams recibe entusiasmada y pide más.

En The Hollywood reporter no son tan gráficos, pero también destacan justo ese momento.

El primer encuentro sexual después de reunirse, en un hotel de Londres, está vivo con sentimientos crudos, a diferencia del sexo por deber que una vez por semana tienen Esti y su marido Dovid

Disobedience llegará a los cines de Reino Unido el 4 de mayo de 2018. ¿La veremos antes en España? De momento no podemos saberlo, pero lo que está claro es que una película protagonizada por Rachel Weisz, ganadora de un Oscar, y McAdams, nominada a un Oscar y ganadora de un SAG, no pasará desapercibida para la cartelera. ¿La nueva Carol?