¡Hola, croquetillas! Tras haber hablado de Strawberry Panic quería hablar de Kannazuki no Miko, que van un poco de la mano (aunque tengan sus diferencias), pero consideraba oportuno colar esta reseña por fechas, ya que acaba de estrenarse en los cines de Japón la película que adapta este manga tan tierno.

Creo, ojalá me equivoque, que esto ha pasado un poco desapercibido. Asagao to Kase-san, traducido por “las campanillas y Kase-san” empezó como un one-shot, historia corta auto-conclusiva. Pero gustó y se continuó.

La historia inicial trata de dos chicas, diferentes entre sí. Por un lado, vemos a Yamada, chica muy tímida, del club de jardinería, que se dedica a cuidar las plantas y regarlas. Mientras está en su faena diaria, aparece Kase, del club de atletismo a ayudar a regar las campanillas. Al contrario que Yamada, la atleta es muy sociable y muy popular. Se ve desde el primer momento que ahí hay química. Claro, al continuar esta historia corta, se desarrolla la trama.

El manga en sí tiene tres tomos, formados de pequeñas historias en las que se va desarrollando esa relación entre ambas. Sin mucho drama, se va contando el romance de una forma muy dulce y realista. La historia se ve desde el punto de vista de Yamada, aunque la lectora puede ver perfectamente reacciones de Kase que a la dulce jardinera le pasarán desapercibidos por su inocencia.

En el primer tomo se ve cómo terminan de pareja, ese proceso de irse conociendo hasta el primer beso. Los otros dos tomos tratan de cómo van funcionando y cómo afianzan esa relación. Tras el éxito de la historia se planeó la adaptación a anime, al no ser un manga largo, lo que se ha hecho es una película de 60 minutos. Se estrenó en los cines el pasado día 6 de junio.

Llegué a este manga cotilleando cosas por anidb (como imdb, pero para anime). Me llamó la atención un vídeo musical. Tardé unos meses en lograr verlo y me encantó cuando pude disfrutarlo. Seguí investigando, ¿qué era ese vídeo promocional? Porque solo sabía eso. Cotilleo más, vale, es para una película, adaptación del manga del mismo nombre. Como el vídeo musical me deja tan tocada, me busco el manga porque me he quedado con ganas de más. Por supuesto, el manga me encanta igualmente, que al ser tan cortito te lo terminas pronto. Ahora mismo estoy trabajando para sacar la peli, ya tengo todo el material, esta semana debería tenerla disponible en Bara (por aquí no puedo poner enlaces, pero en mi perfil hay información). Nunca me había gustado tanto un cambio de agenda, la verdad.

¿Por qué recomiendo este manga/película con su precioso vídeo musical? Porque siendo de los dulces como a mí me gustan, es muy realista a la hora de tratar las relaciones sexuales. Muy épica la búsqueda en google que hace Yamada para ver cómo tienen sexo dos mujeres. Es el primer anime, para mí gusto y desde mi punto de vista, que tratando el tema del sexo lo hace de forma madura, sin jugar con el morbo. Creo que muchos shoujo-ai deberían aprender de esta forma de tratar las cosas.

Yo me enamoré del vídeo musical, tenía ese algo que me atrapó. Me partí los cuernos para hacer ese karaoke. Porque no veas tú qué aventura lo de encontrar la letra. Que la canción se titula “tu luz”. Y no saber quién es la cantante no es que ayude mucho. Cuando por fin la encontré, me gustó mucho. Era tan dulce como el vídeo y la música. Me gustó tanto que es el único manga que he editado y que editaré, aunque mereció la pena. Y ahora, como buena fangirl, a disfrutar de la película.

Así que nada, espero haberos animado a ver esta historia corta pero intensa y entretenida, que creo que merece mucho la pena.

¡Gokigenyou!

Nanaho.