No os voy a negar que he titulado esto así solamente para poder poner esta canción de Astrud, que es mi grupo favorito ever.
Pero es que realmente es tal cual: me desdigo de lo que dije hace quince días sobre The girlfriend experience. Si os acordáis (y, si no, lo leéis aquí), la serie me estaba pareciendo un témpano de hielo, pero por cosas de la vida (croquetas), la he seguido viendo. Y, oye, me está gustando mucho cómo se desenvuelven las cosas.
La relación entre Anna y Erica se está desvelando, por parte de Anna sobre todo, como lo más real de un mundo lleno de mentiras y tramas. Anna está con la asesora porque le gusta, porque la quiere, y porque quiere estar con ella. Ni más, ni menos. Es el contrapunto de verdad al resto de su existencia, que consta de manipulaciones, chantajes, y oscuridad. Incluida la relación con su ex, su punto débil, la que le hace perder el control.
Y es precisamente la dinámica que tiene con ella la que parece que va a definir la que tenga con Anna. Tiene un rol muy marcado de sumisa con su ex novia, que no continúa con la escort, a quien le pide que haga ciertas cosas. Ella, por su parte, se está enamorando, y en el último episodio su parte termina de una manera que no deja lugar a dudas: quiere llevar la relación a otro nivel y tener un hijo juntas.
Es ahora cuando me doy cuenta de que, en realidad, The girlfriend experience busca esa atmósfera gélida para hacer un contrapunto a lo intenso de la trama, y a lo que nos queda por venir, donde muy seguramente la ex novia de Erica juegue un papel más importante y cree un lazo ella misma con Anna. Nada nos distrae de lo que hacen las protagonistas: ni un cuadro fuera de sitio, ni un ruido de fondo, ni nada que no sea necesario. Sólo ellas. Incluso el trasfondo político que enreda la trama languidece en comparación a la historia de Anna y Erica. Tengo mucha curiosidad por ver a donde va a llegar todo esto y, una vez que termine la temporada, verla entera de nuevo, algo a lo que se presta por la duración de los episodios. Para mi, la sorpresa del mes.




Esta semana ha comenzado el rodaje de la tercera temporada de Vis a vis, la ficción que Fox España ha rescatado de la cancelación gracias a la campaña iniciada por las fans en las redes sociales. Ya sabíamos que nos íbamos a encontrar con caras e historias nuevas, como la de Mercedes Carrillo (Ruth Díaz), una política corrupta que no termina de adaptarse a estar entre rejas, Altagracia (Adriana Paz), que encarnará a una funcionaria de prisiones autoritaria y con un carácter completamente opuesto a Frutos (Joaquín Notario), una persona amable que cree firmemente en la reinserción. Pero, ¡alegría!, dos rostros nuevos se incorporan a esta nueva tanda de episodios, y son dos fichajes de puro lujo.
Luis Callejo, nominado al Goya por Tarde para la ira, se pondrá en la piel de uno de los guardas de la prisión, mientras que la actriz Abril Zamora, a quien has visto en Hospital central, Los hombres de Paco o Indetectables, dará vida a una de las reclusas de Cruz del Norte.
Las actrices ya van compartiendo imágenes de las jornadas de rodaje, y es toda una alegría verlas de nuevo. ¿Para cuando el estreno de la serie? Apunta: primer trimestre de 2018. Es decir: ya.



Y es que a mitad del primer episodio, Karolina Dean, sobre la que teníamos el ojo puesto porque en los cómics es lesbiana (y aquí hemos venido a ver croquetas, qué os creéis), va a una fiesta universitaria con mucho alcohol y algunas chicas enrollándose, y decide, de manera figurada y literal, deshacerse de la opinión paterna, es decir, quitarse la pulsera de la Iglesia que lidera su madre, y dejarse llevar. ¿Y qué pasa? Exacto: siete colores surgen de su cuerpo, proyectando en el ambiente todo el gayness (necesitamos una palabra en español) que lleva en su interior.
Esta serie tiene ese poso L.A.- hipster que nos recuerda a algunas de las últimas cosas que hemos visto, como Big Little Liars, o Transparent. Todo es cool, orgánico, artístico. Todo el mundo es abierto y tolerante, y le da igual con quien te acuestes, porque lo importante es que seas genuina y fiel a ti misma, porque eres especial, y, bueno, ya sabéis por donde va el asunto. Eso, para mi, es otra galaxia, porque no creo que se corresponda con la realidad de casi nadie fuera de ese ambiente, pero agradezco tantísimo que el conflicto de la protagonista vaya más allá de salir del armario y sufrir por ello, la historia mil veces vista, que sólo por eso ya recomiendo Strangers.


