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La Youtuber dodie compone una canción (super moni) sobre ser bi

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He de reconocer que, en cuestión de Youtubers, ando un poco descolgada, porque no conozco a muchas. Pero vosotras, avezadas croquetillas, quizá conozcáis a dodie, una Youtuber que cuenta con más de un millón de suscriptores en su canal, en el que sobre todo hace covers y canta canciones con su ukelele. Precisamente una de esas canciones se está convirtiendo en viral, una en la que habla de ser bisexual.

Patrocinada por Skittles, una marca de chuches conocida por su arcoíris, y que en este mes del Orgullo ha prescindido de él en una campaña publicitaria muy llamativa, la cantante cuenta un poco las cosetas que le van pasando, y despeja de un plumazo los absurdos prejuicios que aún hoy mucha gente tiene sobre las personas bisexuales. Sí, en 2017 todavía hay gente que piensa que es una fase.

¿Has oído hablar de lo LGBT? Pues yo soy la B.

En la letra dice que sí, que ha experimentado y que le ha molado mucho. También que forma parte de algo precioso, y anima a mandarle el video a todas aquellas personas que tenemos alrededor que puedan sentirse identificadas con ella.

Vía: Pink news

LATAM Airlines quiere que lo único que nos separe sea algo que ellos puedan solucionar

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Todas las que hemos tenido alguna vez una relación a distancia sabemos perfectamente lo que es estar todo el día de tren en tren, de avión en avión. Como todo en la vida, tiene sus ventajas, aunque también sus inconvenientes. Pero la aerolínea chilena LATAM Airlines tiene clara una cosa, y es que lo único que debe separarnos ha de ser la distancia, algo que ellos (u otra línea, vaya) pueda solucionar. Pero nada más. Por eso, con motivo del pasado Día del Orgullo LGBT, lanzaron una campaña que anima a dejar a un lado los prejuicios, para que todos seamos iguales.

LATAM Airlines es la compañía aérea más grande de Latinoamérica, así como la décima del mundo. No es la primera vez que vemos spots publicitarios que animan a las parejas a unirse, sin importar nada más que la distancia: hace unas semanas el aeropuerto londinense de Heathrow mostraba a una pareja croqueta reuniéndose en un corto muy chulo.

Vía: Youtube

Cara Delevingne y su sexualidad fluída

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Desde que, harta de las pasarelas, las abandonara hace un tiempo, Cara Delevingne ha centrado su carrera profesional en la actuación. Pero eso no quiere decir que, de cuando en cuando, no haga aparición en alguna revista. En la GQ de Reino Unido de agosto, Cara posa con un estilismo ALUCINANTE, inspirado en el ilustrador japonés Hajime Sorayama, pero también en la película Barbarella.

Pese a su aspecto serio, la actriz cuenta en la entrevista correspondiente cómo se siente con respecto a la ansiedad que le producen ciertos aspectos de su vida.

Soy una persona muy libre, aunque a veces no me siento así por dentro. En el interior, tengo tantos miedos… trabajo en una industria donde me importa lo que piensan los demás y estoy nerviosa todo el tiempo. Si no admito que está pasando, se muestra en mi piel … Puedes fingir que no existe, pero entonces es cuando sale, lo mismo la angustia o algo del trabajo

Pero, desde luego, si algo tiene claro Cara es que lo que piensen los demás de su sexualidad y sus relaciones le importa un pepino. Aunque, bien es verdad, le toca un poco la moral que sus propias amigas intenten colgarle etiquetas así porque sí.

Una vez que hablo de mi sexualidad fluída, la gente ya está con «O sea, que eres lesbiana». Y es como… «No, no soy lesbiana». Muchos amigos que tengo son heteros, y tienen una manera de pensar muy antigua. Es «Eres lesbiana, ¿verdad?». No lo entienden. Si digo «Oh, me gusta este chico», ellos ya están con «Pero eres lesbiana». Y yo, «No, sois super pesados». Alguien está en una relación con una chica una vez, o un chico con otro chico… No quiero que se les encasille. Imaginate que me caso con un hombre. ¿Diría la gente que les he mentido? Es como… no.

Vía: Autostraddle

Jacques y Tseng

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croqueta librePodéis enviar los textos que queráis (preferiblemente que no incluyan ninguna imagen) a la dirección de correo que figura en el banner, con el asunto “La croqueta libre”. Los textos se leerán para escoger, pero no se editarán. Es decir, que si tu texto se ajusta a la temática de la web, lo publicaremos, pero sin corregir las posibles faltas. Los textos deben ir firmados con nombre o seudónimo. ¡Ah! ¡Y un título! 

Marzo de 2017, veo en la tele autobuses LGTBfóbos aparcados delante del Stonewall Inn. En Francia, candidatos a la Presidencia de la República quieren anular mi matrimonio e impedir que las parejas homosexuales adopten a su propio hijo. Denuncian leyes que son el fruto de un “lobby gay”, no entienden por qué pedimos protección para los transexuales, por qué pedimos el matrimonio. Lo ven como una pantomima, queremos “imitar a los heterosexuales” y atacamos el verdadero matrimonio, entre un hombre y una mujer.

Hojeo una revista y me entero de que en Taiwan van a abrir el matrimonio a todos.  Todo aquello ocurre a duras penas, con manifestantes en contra que predicen el fin del mundo, nada menos.

Sigo con la lectura del artículo y entonces leo la historia de Tseng y Jacques.

Me pongo a llorar al enterarme de su historia.

Jacques Camille Picoux se mudó a Taiwán en 1979. Era un pintor y un profesor universitario apreciado.

Era pareja de Tseng Ching-Chao.

Fueron pareja durante treinta y cinco años.

Se amaron, vivieron juntos, compartieron todo lo que una pareja puede compartir. En lo bueno, en lo malo. Supongamos que fueron felices para quedar juntos 35 años. No estamos en la intimidad de dos seres, no conocemos su día a día, pero lo vamos a suponer. Una pareja como las demás, o casi.

Llega el cáncer. Tseng Ching-Chao tiene un cáncer que resiste a los tratamientos.  Sabía que iba a morir y deseaba dejar por lo menos sus bienes a su pareja.

No pudo ser: no estaban casados y su relación no tenía ningún tipo de protección legal.

Jacques no quería que su pareja sufriera, les pidió a los doctores que no le reanimaran cuando cayó en coma.

No le hicieron caso, escucharon a la familia y le reanimaron.

La familia de Tseng Ching-Chao se repartió sus bienes, la casa que habían compartido. Jacques no tenía derecho a nada. En efecto, Jacques no era nada, no tenía existencia legal. Todo lo que había construido con su pareja no tenía ex.

El 17 de octubre del 2016, un año después del fallecimiento de su pareja, Jacques fue encontrado muerto fuera del edificio residencial en el que vivía en Taipéi. A raíz de su suicidio, el pulso a favor del matrimonio igualitario ha ido creciendo. Esperemos que sea aprobado al final.

No queremos que nos “toleren”. Queremos los mismos derechos, casarnos o no; adoptar o no. Queremos protección y protocolos para las personas transexuales y mucho más.

Queremos ser reconocidos como individuos de pleno derecho y no como personas meramente “toleradas”.

No olvidemos a Jacques y a Tsheng y tantas otras personas LGTB+.

.-Stéphanie

La alegría y la tristeza de que se haya acabado ‘Pequeñas mentirosas’

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Pequeñas mentirosas se terminó y yo estoy que no sé si llorar de tristeza o de felicidad. Voy a echar de menos las idas de olla semanales con giros argumentales cada cual más imposible que el anterior y donde la verosimilitud de las tramas ni estaba ni se la esperaba, pero por otro también es un alivio saber que ya está, que no podrán marear más la perdiz y seguir despeñándose cuesta abajo intentando sacarse un nuevo cliffhanger de la manga.

La serie que con cada capítulo ponía a prueba la fidelidad de la audiencia y su capacidad de aguante frente a la pantalla ante historias cada vez más surrealistas ha terminado con el que no podía ser un final más perfecto. Ha atado cabos y cerrado todas las tramas al más puro estilo Pequeñas Mentirosas, revelándose quien es A. D. y enfangando si cabe todavía más a los Hastings-Drake.

No nos olvidemos de que Mary Drake, la madre de Spencer y Alex, estaba en la cárcel por los crímenes por los que estaban siendo investigadas las mentirosas. La detective Tunner, después de haber estado ahí día sí y día también, incansablemente, a ver si conseguía averiguar la verdad de todo el follón del asesinato de Charlotte, dijo que vale, que se creía la milonga de Mary, que como el fiscal es un poco comodón y le gustan los casos fáciles, pasa de complicarle la vida al señor. Así que Mary a la cárcel y las mentirosas, libre de cargos.

Vayamos a lo que importa, ¿quién es A.D.? Alex Drake. ¿Quién es Alex Drake? La gemela perversa de acento británico de Spencer que estaba enfadada por todo lo que habían hecho a Charlotte y que quería suplantar a Spencer forever and ever y que, a su vez, estaba enamorada de quien una vez fue el prometido de su hermanastra y quien es el actual padre de los gemelos de Alison. Esto es Rosewood y cuando se hace algo se hace turbio y enrevesado, sino para qué molestarse. Y sí, hay un número sospechosamente elevado de gemelas perversas para ser un pueblo de cuatro gatos.

Al final terminan venciendo a la Spencer malvada y, después de tanto sufrimiento y agonía suyos, ponen fin al nuestro también y ponen punto y final. Todos terminan felices y comiendo perdices. Emison comprometidas, Spoby juntos y revueltos, Ezria dándose el sí quiero y Haleb ya casados, y Mona siendo la más jefa de todas encerrando a la malvada Spencer y a Mary en una casa de muñecas obligándolas a beber té.

Lo normal.

Mara Wilson quiere una representación mejor de los bisexuales en pantalla

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Se le va a quedar el sambenito de ‘La niña de Matilda’ para siempre, pero es que cuando interpretas a un personaje tan icónico para toda una generación, pues es lo que sucede. Mara Wilson, quien salió del armario como bisexual el año pasado, ha hecho unas declaraciones a favor de este colectivo, para que mejore su representación en pantalla.

Muchos bisexuales son villanos, o malos, o son super sexys, y yo estoy aquí sentada bebiendo te e intentando que mis gatos se me acerquen

Desde Sharon Stone en Instinto Básico a Frank Underwood en House of Cards, no es difícil encontrar a grandes villanos que resultan ser bisexuales. De hecho, es uno de los grandes clichés del cine y la televisión. Pero es que, aunque parezca increíble, en la vida real todavía hay gente que piensa que a los bisexuales «les gusta todo el mundo», algo que, con humor, te desmiente Mara.

Ser bisexual, para algunos, significa que encuentran atractiva a más gente, pero soy tan quisquillosa que para mi significa que hay un género más con el que soy un desastre en las citas

Y dato curioso: cuando eran jóvenes, Kristen Stewart, Evan Rachel Wood y ella audicionaban para los mismos papeles, y las tres han resultado ser LGBT. Todo un ejemplo de cómo las generaciones han ido cambiando, y sintiéndose más libres para expresar su orientación sexual.

Vía: Pink News

La actriz Natalie Morales sale del armario

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Natalie Morales es una de esas actrices que vas viendo a lo largo de tu vida seriéfila. La vimos en Ladrón de guante blanco, en Sensación de Vivir, en Girls, y sobre todo, la recordamos de Parks and Rec, esa maravilla hecha serie. Fue entonces cuando se hizo amiga de Amy Poehler, y es a través del blog de esta última donde ha revelado cómo se siente.

Sé que esto no es algo grande, que os revuelva la vida, y de lo que todo el mundo se asombre. La razón por la que decido compartir esto con vosotros y con el mundo es porque aunque penséis que que os diga que soy queer en estos días no es gran cosa, las cosas están muy mal por ahí para la gente como yo. Hay campos de concentración para gays en Chechenia donde la gente está siendo torturada ahora mismo. En nuestro propio pais, 49 personas fueron asesinadas y 58 heridas solamente en el último año porque estaban bailando en un bar gay. 

Nuestros espacios seguros no son seguros. Creo que es importante que os diga que esta cara familiar que veis en la tele es la Q de LGBTQ, así que si no conocíais a nadie queer antes, ahora ya si. También creo que es importante que, si hay chavales asustados ahí fuera, como yo lo estaba, te puedo decir que lo de «Todo mejora» es verdad. Lo hace. Y no eres raro. Y no estás mal. Y no eres impío. Eres exactamente lo que Dios quiso que fueras. Eres exactamente como se supone que debes ser, porque nada está hecho para ser nada que no es, incluso aunque no todo el mundo lo entienda. Eres una parte esencial del mundo así como fuiste creado, y quiero verte. A tu verdadero yo. 

La actriz cuenta, además, cómo cayó en la cuenta de que podían gustarle las mujeres cuando se enamoró de su mejor amiga, que era bisexual, en el instituto. Pero, dada su educación religiosa, pensaba que estos sentimientos estaban mal, y decidió reprimirlos hasta que, tiempo después, se dio cuenta de que estas ideas no tenían fundamento.

Resulta fundamental conocer los testimonios de otras personas como nosotras, que nos cuenten su proceso, su camino. Porque, aunque los detalles no sean iguales, todas podemos reconocernos en lo que nos contamos unas a otras.

Vía: Autostraddle

El Spotify de HULEMS: Playlist Julio 2017

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Ayer os preguntamos en Twitter si os apetecía una playlist fresquita, algo más flamenco, música random que me apeteciera a mi, o algo más para salir de fiesta. Habéis sido sabias y no me habéis dejado elegir a mi, que sé donde empiezo pero no donde acabo, y os decantasteis por música fresquita de verano.

Así que allá va: la playlist de Julio, cargada de canciones que inspiran luz, mar, y despreocupación. El verano, vaya. Ya sabéis que, si tenéis sugerencias, podéis mandárnoslas por cualquiera de los canales que tenéis a vuestra disposición.

Podéis ver el resto de playlists mensuales en este link, y también seguirnos en Spotify

Wonder Woman, entre personaje e icono en ‘Wonder Woman: El feminismo como superpoder’

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Mientras que otras superheroínas se han acercado al feminismo de forma posterior a su nacimiento, especialmente en los últimos años, Wonder Woman ha nacido directamente del feminismo. Es algo intrínseco que lleva en su ADN. Así lo quiso su creador, William Moulton Marston, que al concebir a Diana buscaba inspirar a las mujeres a ser ellas mismas, a conquistar el mundo.

75 años han pasado de eso ya. 75 años en los que Wonder Woman siempre ha estado ahí, más o menos presente, con mayor o menor relevancia el mundo de los cómics y en la sociedad, pero que siempre ha resurgido cuando más se la necesitaba. 75 años que cubre Elisa McCausland en Wonder Woman: El feminismo como superpoder y donde explora cómo este personaje de cómic, heredera de sufragistas y amazonas, y emblema de la lucha feminista, ha trascendido de las viñetas hasta convertirse en el icono que conocemos ahora con todo lo que se eso lleva aparejado. Por un lado, que su esencia se diluya y se quede por el camino, pero a la vez, que llegue a un mayor número de personas que nunca han cogido una historieta suya, pero que la conocen y saben por lo que lucha.

Esa importancia y trascendencia en la cultura popular y, especialmente, para el movimiento de liberación de la mujer, no siempre fue acompañada de importancia y trascendencia en el mundo del cómic. No se ha librado de malas representaciones, de la falta de interés de autores, editorial y público en ella, o del sometimiento a los distintos cánones reinantes para las mujeres en el medio de los que ni siquiera ella, la princesa de Temiscira, fue capaz de escapar. Aún así, como deja claro Elisa McCausland en Wonder Woman: El feminismo como superpoder, siempre ha sido y sigue siendo una figura a reivindicar, especialmente en un momento como el actual en el que vivimos y en el que necesitamos a las superheroínas más que nunca.

Un libro ameno, entretenido y accesible para cualquiera, tanto si se es un fan hardcore del personaje, alguien que ha leído algún cómic de manera ocasional, o alguien que simplemente pasaba por allí y le llamó la atención. Basta tener un un mínimo interés en Diana como personaje y Wonder Woman como mito para que sea disfrutable y encontrar algo en él que llame la atención.

Puedes comprar Wonder woman, el feminismo como superpoder aquí. 

Over the rainbow, o el camino gay de las baldosas amarillas

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Hay momentos en los que es necesario romper el silencio: decir basta al torbellino hambriento de la cotidianidad, del trabajo, del “no tengo tiempo”, y alzar la voz para expresar los anhelos más íntimos.

El 28 de junio es uno de esos momentos. Por eso, tras casi dos meses de ausencia, me encuentro de nuevo con vosotras en la página de este blog para reivindicar la necesidad de la reivindicación —valga la redundancia— de este día 28 como símbolo de aquellas minorías sociales que aún sufren discriminación por su identidad de género o su orientación sexual.

En la ciudad de Valencia, el Orgullo Gay se celebró el sábado 24 de junio. (Fotos cedidas por VRB)

Yo soy profesora de secundaria, pero no por ello, a fin de defender esta celebración, voy a recurrir al ejemplo extremo de los suicidios en edad adolescente, que los hay, debido al acaso sufrido por ser “diferente”.

Sí que os quiero trasladar, con todo, una anécdota que viví hace apenas una semana con uno de los alumnos del centro público en el que trabajo.

Al parecer, el chico había increpado a unas compañeras con el apelativo de “lesbianas” porque, en el recreo, se estaban abrazando y besando. Él negó haber pronunciado este apelativo, pero sí que reconoció un cruce de miradas desafiantes con una de ellas y una pose de burla y algunas risas por parte de él y de dos amigos suyos. Lo curioso fue que, al indagar otra profesora y yo sobre las motivaciones de tal comportamiento, el chico cayó en una contradicción. Aseguró que no le molestaban los homosexuales y que no tenía nada en contra de ellos; pero, así como no le llamaban la atención los besos y magreos exagerados de alguna que otra pareja heterosexual, los besos entre esas dos chicas sí que despertaban su atención porque aquello no era “normal”.

Pancarta de la celebración del Orgullo en Valencia: al fin y al cabo, todos somos personas.

Quise averiguar quién dictaba, según él, los cánones de la normalidad. Conseguí que diferenciara entre “normal” y “habitual”. Me interesé luego por si consideraba que llevar el pelo amarillo, como lo llevaba él, era normal. Finalmente, le sugerí que la normalidad la dictamos nosotros mismos, aunque dudo que lograra desenrocarlo de su concepto de normalidad.

Y es que lo habitual, por ejemplo, hasta este mes de junio, era que el apellido del hombre se antepusiera en el orden de los apellidos de los hijos; eso era lo habitual, y lo legalmente estipulado, pero a mí no me parecía en absoluto normal. (Por fin cambia la ley en España y ya no prevalecerá el apellido del varón). Tampoco me parece normal que en la campaña de la Renta siga apareciendo una casilla para hacer donaciones a la Iglesia católica, en un estado supuestamente laico. (Pero esto es ya desviarme del tema). Y lo habitual era también, hasta hace pocos años, que, cuando los gays se reunían el bar Stonewall Inn para homenajear a Judy Garland, la policía neoyorquina los sacara si hacía falta a palos por asociación ilícita. Era lo habitual, pero a mi juicio tampoco “normal”.

Así pues, dado el concepto tan “elástico” de normalidad que se maneja en nuestra sociedad (y me limito, simplemente, a la sociedad occidental), y dados los ojos demasiado atentos con que aún se sigue mirando al colectivo LGTBI, salir a la calle a celebrar el Orgullo Gay sigue siendo necesario.

Descubro en las redes algunas críticas, dentro incluso del propio colectivo homosexual, contra esta celebración. Tachan a los individos que participan en ella de borrachos y de drogadictos, lo cual es obviamente una generalización y ni siquiera es atribuible específicamente a los homosexuales, ya que el alcohol y las drogas son frecuentes en cualquier fiesta. Por otro lado, en otras ocasiones, las críticas han sido más comedidas, y se han centrado en la alabanza del “gay discreto” y en la desaprobación del “gay alegre” (como deberían serlo todos, etimológicamente hablando) y del “gay esperpéntico”.

¡Por nuestros nietos!

Desde luego, cada homosexual, o individuo no heterosexual, puede vivir su orientación sexual o su identidad de género como mejor le parezca, y no vas a ser un mejor o un peor homosexual salgas o no a la calle a defender tus derechos, te integres o no discretamente en tu comunidad hasta conseguir ser del todo aceptado.

Pero habiendo observado, como ya he dicho antes, los ojos especiales con que aún nos miran algunos, creo que los homosexuales debemos sentirnos agradecidos por todos aquellos que salen y han salido a la calle para dejarse ver, sean alegres, discretos o esperpénticos. Porque así, a fuerza de ser vistos, quizá llegue el día en que el beso de dos chicas en el recreo no suscite burlas ni mirad as porque sea, igual que cantar Over the rainbow en un bar, absolutamente normal.