El deporte femenino no para de alegrarnos. Esta vez, la selección de fútbol se ha llevado el famoso torneo de Algarve (XXIV. edición), donde las naciones más fuertes se enfrentan de forma amistosa. Esta copa es todo un referente ya que para las mayorías de las selecciones sirve como preparatorio de las competiciones oficiales que vendrán después, como Eurocopas o campeonatos del mundo, en este caso la Eurocopa de Holanda en 2017. España, que nunca había participado en este torneo, ha tenido la garra y el descaro para ganarlo, además dejando un muy buen sabor de boca con el nuevo sistema de juego.
Durante el campeonato se han tenido que enfrentar a Japón (8º en el ranking FIFA y subcampeonas del mundo) ganando 2-1 en un partido muy disputado donde el equipo asiático aprovechó para dar minutos a muchas de sus jugadoras más jóvenes. Por otro lado la selección española estuvo muy sólida, especialmente en defensa, donde el único fallo que tuvieron fue aprovechado por la jugadora nipona Kumi Yokoyama para marcar en la parte final del partido. Contra Noruega (11º en el ranking), consiguieron un marcador de 3-0, con todos los goles en el primer tiempo. Una gran hazaña, y más sabiendo que tuvieron que pelear prácticamente toda la segunda parte del partido con una jugadora menos por la expulsión de Mapi León, que vio dos tarjetas amarillas en el encuentro. El último partido de la fase de clasificación lo disputaron contra Islandia (16º), un partido sin mucha fluidez donde las jugadas de estrategia creaban el mayor peligro en ambos bandos. Al final, terminaron con un resultado de 0-0, pero que sabía a victoria para la selección española, ya que le clasificaba para jugar la final contra Canadá (4º) y hasta ese día defensoras del título.
Y… llegó el día de demostrar al mundo entero que aquí también sabemos de fútbol. Sin perder el estilo de juego, España se puso por delante gracias a un temprano gol de Leila Ouahabi(F.C. Barcelona) en el minuto 4, que con un tiro lejano logró traspasar la linea de meta y la de nuestros corazones. El balón fue por la mismísima escuadra, regalándonos una clase magistral de tiro a todos los espectadores. A pesar de que en el otro lado estaba Canadá, España tuvo varias oportunidades para aumentar el marcador, generalmente en la primera parte del encuentro. Al comienzo de la siguiente, las americanas, un equipo bastante más físico que nuestra selección, y joven comparándolo con los anteriores juegos olímpicos, subió las líneas de presión con la intención de no dejar jugar el balón y poder marcar en algún contraataque, pero viendo que el tiempo se les echaba encima decidieron cambiar la estrategia abordando más por las bandas y creando espacios, pero no les fue suficiente.
Sonó el pitido final, indicando así que la copa se quedaría en la península, 1-0 en el luminoso, y nosotras tan felices. Además, el premio MVP del partido fue para Irene Paredes (PSG) que estuvo espléndida en todo el encuentro. Nos alegramos mucho por haber conseguido esta proeza y el subidón de moral después de la participación en los JJOO de Rio. Avisamos que estaremos pegadas al televisor animando en la próxima Eurocopa.


Ojalá todos los padres fueran así, de verdad. Robert dice en la noticia que no esperaba que su gesto llegara a tanta gente, pero que está encantado de que otros jóvenes lo vean, para que sepan que hay gente decente ahí fuera. Fans de este hombre, muy fans. ¿No os encantan estas noticias tan guays de gente que quiere a sus hijos tal y como son, y que no fleta autobuses llenos de odio?
¿Os acordáis del Girls like girls de Hayley Kiyoko de hace dos veranos? Si no os acordáis es que no lo habéis visto, así que antes de nada, pincháis 
El foco en estas nuevas tramas está puesto no sólo sobre una mujer, sino sobre nada más y nada menos que tres. La primera, Diane, es una vieja conocida para todas. Compañera de Alicia durante casi la última década, un problema con su jubilación hará que tenga que seguir trabajando. No sentimos ni un poco de pena, la verdad. Junto a ella otra cara que nos suena, la de Lucca Quinn, socia de Alicia en la última etapa. Una mujer fuerte, que ha ascendido de manera profesional a base de luchar y trabajar desde el último escalón de la abogacía, ese que está tan alejado de las moquetas y los caobas: los abogados de fianzas.
Y junto a ellas, un personaje nuevo, interpretado por Rose Leslie, a quien ya teníamos fichada desde Juego de tronos. Se trata de Maia Rindell, ahijada de Diane y que en la ficción mantiene una relación con otra mujer. Una relación nada tormentosa, nada triste. Su pareja, Amy (Heléne Yorke, a quien vimos en Masters of Sex), funciona como lo haría cualquier otra pareja de cualquier otro personaje protagonista: como apoyo.








