Después de El primer caso de Cate Maynes y Los hilos del destino, Catherine S. Maynes regresa en Sexo, alcohol, Paracetamol y una imbécil.
Cate Maynes, antigua policía y actual detective privada, habitual de los bares y locales de ambiente de Océano, utiliza las copas y las chicas como terapia para tratar de curar su corazón roto en mil pedazos. Cate protagoniza estos 8 relatos, donde los 7 primeros están unidos entre sí, además de por el siempre presente alcohol, por una sucesión de chicas, y el recuerdo que le atormenta día y noche de Helena, por la desaparición, y posterior búsqueda, de un objeto personal de Cate tras un lío de una noche. Mientras que, el último de ellos, la versión extendida del relato El camino de su piel, es la historia de una mujer amenazada por su ex-novio, quien contrata a Cate para que sea su escolta y la proteja.
Sexo, alcohol, paracetamol y una imbécil se caracteriza por un ritmo ágil y rápido, en el que cabe destacar, el tono sarcástico y el humor tan negro y personal de Cate, que se acentúa gracias a la narración en primera persona. Una lectura que, seguro, te va a entretener. Puedes hacerte con un ejemplar en este enlace.
El hermano de Lucia (interpretada por Carolina Guerra), Andrés, muere trágicamente en un accidente de tráfico. En pleno duelo por su pérdida, Lucia conocerá a la prometida de su hermano, Mariana (Olga Segura) y juntas intentarán superar la muerte de Andrés. Pero en esos momentos de dolor, Lucia y Mariana pasarán de ser un gran apoyo la una para la otra a convertirse en algo más cuando se enamoren. Lucia tendrá que decidir si vuelve con su marido, con el que lleva casada cuatro años, o si empieza una nueva vida con la mujer que iba a casarse con su hermano. Esta es la historia que cuenta Ana María Hermida en su ópera prima, La luciérnaga, una cinta con sello colombiano que explora el amor como algo universal.
Ana María explica en una entrevista para AfterEllen que la idea de La luciérnaga tiene como punto de partida una experiencia personal, cuando perdió a su hermano en un accidente en 2007 y se reencontró con su desbastada novia. El tratamiento del amor sin etiquetas, cuando menos te lo esperas y en su forma más pura y natural se entremezclan en La luciérnaga con el fuerte arraigo de la iglesia católica en la sociedad colombiana.
La colombiana Ana María Hermida escribe, produce y dirige su primer largometraje, que ya ha pasado por la sección oficial de festivales como el Atlanta Film Festival y el Sarasota Film Festival en 2015. Ana María y La luciérnaga han estrenado 2016 con su paso por el Colombian Film Festival de Nueva York, que se celebró entre los días 22 y 27 de marzo, y en el australiano Mardi Gras Film Festival con la proyección de la cinta los días 3 de marzo y 2 de abril. ¡Esperemos que llegue a alguno de los festivales de cine LGBT de España!
Si de peuqeña suspirabas por Kate Winslet pero te sobraba Leo DiCaprio; si te imaginabas sujetando a Baby en la actuación más importante del verano; o si querías ver a Winona bailando bajo la nieve, quizá este video te interese. Los chicos de Buzzfeed Australia han imaginado cómo serían algunas de las películas más icónicas si los prptagonistas fueran parejas del mismo sexo. Porque, oye, echar la imaginación a volar es extremadamente divertido.
La actriz Maria Bello ha sido una de las caras conocidas que en los últimos años han abogado por abrir el abanico de lo LGBTQI, y redefinir la manera en que percibimos las etiquetas, renombrando nuestra propia identidad hasta que esas propias etiquetas dejen de tener ningún tipo de significado. En diciembre de 2013 Maria hizo público que mantenía una relación con su mejor amiga, Clare Munn, y que entre las dos, y con la ayuda de su ex-marido, criaban a su hijo de doce años, todo mediante una columna abierta en el New York times que generó un gran debate sobre los nuevos modelos de familia. Pues bien, según informa ET online, Maria y Clare han roto.
Elijah Allan-Blitz podría ser, según este medio, la nueva pareja de Maria. El actor, de 29 años, era amigo de la familia, y parece que podría haber sido la causa directa de la ruptura. Por una parte nos da mucha pena, ya que Maria y Clare se habían convertido en una de nuestras parejas croquetas favoritas, pero si no puede ser, no puede ser. Suerte y felicidad para ambas.
A finales de diciembre de 2015, las amigas de AfterEllen se alegraban de que la web serie coreana Lily Fever, que valientemente explora una relación lésbica, no fuese cancelada y se pudiese ver por internet. A penas tres meses después, ya no hay tantos motivos para alegrarse: la Comisión de Normas de Comunicación de Corea ha pedido a Naver, el portal de internet más utilizado en Corea del Sur, que se “autocensure” por publicar links a los vídeos a los capítulos de Lily Fever.
Imagen de ‘Lily Fever’ muy apropiada para la ocasión.
Lily Fever, protagonizada por Jei, una de las cantantes del grupo femenino Fiestar, muy popular en el país, cuenta la historia de Kim Kyung Ju y Jang Yeon Joo, dos jóvenes coreanas que se conocen después de que Kim pierda su pasaporte e intente buscarlo en la casa de una amiga que vive con Jang. A partir de ahí, Kim tendrá que lidiar con la extraña y confusa sensación de verse atraída por Jang después de que esta la besa.
La webserie, que cuenta con ocho episodios, es la primera serie dramática en Corea del Sur que se lleva un tirón de orejas por su contenido por parte de la Comisión, alegando que “incita a la curiosidad sexual y tienta a los espectadores a imitar los actos que se practican” en sus escenas de amor entre dos mujeres. Veremos qué pasa con la petición de autocensura a Naver por los episodios de Lily Fever, en un país en el que, gracias a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea, a partir de 2004 se anuló la prohibición de retratar la homosexualidad en los medios de comunicación.
La primavera ya está aquí. Las temperaturas comienzan a subir y ya es hora de dejar de ir como una cebolla, quitarse capas y capas de ropa y empezar a lucir camiseta, y si es croqueta, pues todavía mejor.
Si tuviera que hacer un Top 10 de mis juguetes favoritos, los que funcionan con control remoto estarían en la primera posición. En comparación con cualquier masajeador o dildo, estos productos permiten desatar tu imaginación y añadir un punto de morbosidad a tu vida sexual.
Hay otros casos en los que tu experiencia puede ser igual de morbosa, pero sin control remoto. Todavía me acuerdo del día que fui al trabajo con unas bolas chinas puestas; en concreto las Geisha Lastic Balls. Hay quien pensará que llevar las bolas ahí dentro es como llevar un vibrador en su máxima potencia, pero lo que más excita es el hecho de saber que «estás haciendo algo que no deberías». Lo pongo entre comillas porque en el fondo, estás cuidando tu salud pélvica y además, nadie se va a enterar y te va a preguntar: «Oye, ¿llevas unas bolas chinas en la vagina?». De hecho, el choque solo lo notas tú y al hacer algo presuntamente prohibido, tus sentidos se agudizan.
Ya sea en solitario (como fue mi caso el día que fui al trabajo con las bolas chinas) o en pareja, podemos sacar mucho provecho a este tipo de artilugios. Por eso, las Hula Beads son uno de los grandes éxitos de Lelo. Son unas bolas chinas, pero son las primeras que incorporan rotación y vibrador de forma simultánea que puedes controlar con un mando de control remoto. Qué pasada. Eso pensé yo cuando las saqué de la caja.
¿Pero qué tienen de especial estas bolas que parecen creadas por Iron Man?
Son silenciosas: Sé que lo has pensado. Imagínate que llevas un juguete puesto mientras vas al mercado y hace más ruido que la minipimer. No puedo negar que hay muchos juguetes que fallan en eso, pero no es el caso de las Hula Beads. No hacen nada de ruido, así que nadie se enterará de que las llevas puestas…
Cuentan con la tecnología Sense Motion: Moviendo el mando a distancia puedes crear diferentes patrones de vibración.
Son recargables: Gracias a Dios. Podrás disfrutar de los 8 modos de vibración superpotentes de las Hula Beads.
Son sumergibles: Al 100%. Puedes usarlas en la ducha o mientras te das un baño.
¿Qué más? ¡Ah, sí! Está en tres colores: el azul turquesa, que es el que tengo yo; el rosa intenso y el negro. El mando a distancia funciona con dos pilas AAA, y como siempre, además del juguete en sí, viene una muestra de lubricante, el manual de instrucciones y el registro de garantía.
Puedes usar las Hula Beads de muchísimas maneras y voy a darte algunas ideas. Lo primero que debes tener en cuenta es que hay dos posiciones: la (A), donde te introduces ambas bolas y la (B), donde introduces una sola bola. Con la (A) podrás estimular tu punto G y el resto de tu vagina. Con la (B) no estimularás tu punto G, pero sí tu zona externa (clítoris, labios, etc.)
Imagen extraída del catálogo de las Hula Beads
PLAN #1: En solitario. Posición (A). Ve a comer con las amigas y las Hula Beads. Te divertirás seguro. Cuando llegues a casa estarás tan excitada que no te quedará otra que masturbarte.
PLAN #2: En solitario. Posición (B). Ponte a prueba: ¿cuánto aguantarías con las Hula Beads antes de llegar al orgasmo?
PLAN #3: En pareja. Posición (A). Que te ponga las Hula Beads, se ocupe del control remoto y vais a dar un paseo. Acércate a alguien y pregúntale la hora, mientras ella sube la velocidad de las bolas.
PLAN #4: En pareja. Posición (B). Usa las Hula Beads para estimularte a ti o a tu pareja. Aunque parezca un juguete exclusivamente vaginal, puedes probar a pasárselo por las zonas erógenas. Seguro que le encanta.
En pocas palabras: discretas, cómodas, intuitivas, creativas. Con las Hula Beads tienes todos los ingredientes para un plan morbosamente sexy. Lo que hagas con ellas… ya es cosa tuya.
No era posible escribir un artículo este fin de semana volviendo la vista a un lado. De hecho, tampoco sabría muy bien hacia dónde volverla. Así pues, aunque este no sea quizá el medio más apropiado para hacerlo —pero las lectoras que me conocen ya saben que yo soy más de las que se salen por la tangente—, hoy quiero hablar de Lesbos, pero de la Lesbos real y no la simbólica, aquella isla griega en la que Safo —dicen— confraternizó con sus discípulas y escribió dulces poemas de amor.
Amor es justamente lo que se echa en falta en esa isla que, tras haber ejercido de anfitriona para cientos de miles de refugiados que arribaron en ella durante el 2015, se ha convertido ahora, por culpa del acuerdo UE-Turquía, en un “centro de detención” en el que se identifica y registra a los posibles solicitantes de asilo y se los embarca de nuevo para enviarlos a la Grecia continental, sin informarlos de su destino final. Y es que parece ser que Europa le ha cerrado la puerta a los refugiados sirios y ha externalizado el “servicio de acogida” encargándoselo a los turcos, que, si se portan bien, pronto podrán ingresar en el club de los europeos. Porque la misma Europa que llora, con razón, por las víctimas de los atentados en Bruselas es incapaz de empatizar igual con las víctimas de la guerra en Siria.
Cruzar el mar para alcanzar ¿la felicidad?
A veces se nos olvida, a los gobiernos y a nosotros, que los refugiados son personas que se han ido de sus casas huyendo de un conflicto armado. Sonpersonas que van al exilio, y el exilio no debería resultarnos algo ajeno o indiferente. Han sido muchos los españoles exiliados a lo largo de la historia, y han sido más los sudamericanos que tuvieron que escapar de las dictaduras de sus distintos países. Por eso hoy quiero recuperar la figura de Cristina Peri Rossi, uruguaya (y, por supuesto, croqueta) que se vio obligada a huir de su Montevideo natal y que fue a parar a Barcelona. “Partir es siempre partirse en dos”, dice ella y explica en un poema que su huida fue tan rápida que no tuvo tiempo de mirar qué se llevaba, pero que, si hubiera podido, se habría llevado consigo al perro. Ella metió en la maleta papeles, muchos papeles, sin saber exactamente si podría llenarlos de palabras o si el exilo le cercenaría la capacidad de escribir. Y cruzó un océano que la condujo a Barcelona y un tiempo a París y de nuevo a Barcelona, ya para quedarse, cuando Europa aún no cerraba sus puertas; para quedarse en Barcelona y añorar siempre su tierra porque, no lo perdamos de vista, el exilio nunca se elige.
Creo que cualquier persona europea que lea el poemario Estado de exilio (¿o de auxilio?), de Peri Rossi, podrá comprender el sentimiento de pérdida, de desmembración, del que huye por miedo de su casa y alcanza un lugar nuevo y extraño; ¿pero qué sentirán aquellos que, habiendo huido, se encuentran con las fronteras cerradas, incapaces de alcanzar ningún sitio?
“Poema IV” de Cristina Peri Rossi.
A Cristina Peri Rossi, como a cualquier otro exiliado, la salvó el amor: enamorarse de una persona y, en su caso, una mujer oriunda de la tierra extraña permite sobrellevar el dolor de la pérdida y echar nuevas raíces (“Creo que por amarte / voy a amar tu geografía (···) Creo que por amarte / voy a aprender la lengua nueva (···) Las ciudades solo se conocen por amor / y las lenguas son todas amadas”).
Me pregunto qué amor encontrarán los refugiados —los exiliados— sirios y en qué tierra. Me pregunto qué cargarán en sus maletas. Quizá alguno eche de menos a su perro y quizá otro lleve un pliego de papeles en blanco por si algún día puede escribir.
Fragmento del «Poema XXXVII» de Peri Rossi: amores que quedan atrás.
(He extraído los versos de Peri Rossi de la siguiente edición: Cristina Peri Rossi, Estado de exilio, Visor Libros, Madrid, 2003).
A veces algunas series cuesta verlas, y se hacen más tediosas con el paso de los capítulos hasta que finalmente son canceladas. Y sí, te alegras. Es un poco lo que pasaba con esta serie, pero dio pena por esta pareja tan cuqui que por suerte acabo bien, con un futuro incierto pero prometedor en el que parecía que volvían juntas. Dos grandes personajes, y para mi, una historia sencilla pero bien contada que nos enamoró.
¡Disfrutad del vídeo, y a vaguear mucho, que es domingo!
¿Qué sabemos de la sexta temporada de American Horror Story? Pues poquita cosa, en el fondo. A principios de marzo nos enterábamos de que Lady Gaga repetirá en la próxima entrega de la serie, después del éxito de su papel de la Condesa que le valió un Globo de Oro. La gran pregunta ahora es… ¿Quién acompañará a Lady Gaga en el elenco de la sexta temporada de American Horror Story? Ryan Murphy, honorable creador de la franquicia de AHS, dio alguna pista en el PaleyFest de Los Angeles, el festival que acerca a los creadores y actores al público que organiza el Paley Center for Media.
“Te diré que cada querida persona presente que quiera volver, puede volver”. Enigmática frase que pronunció Ryan en el estrado del PaleyFest, y que iba dirigida a todas las celebridades que han pasado por AHS reunidas en el festival: Finn Wittrock, Cheyenne Jackson, Wes Bentley, Matt Bomer, Angela Bassett, Denis O’Hare, Kathy Bates y *redobles* ¡Sarah Paulson! Sarah, la actriz fetiche de Ryan, protagonista de uno de los últimos proyectos del creador, American Crime Story, podría volver a aparecer en la sexta entrega de la antología del terror.
Ryan Murphy no se ha mojado demasiado sobre la próxima temporada de AHS. El guionista/director/productor explicó que están barajando dos ideas para la trama de la sexta temporada, algo que no se había hecho hasta ahora en la serie, pero no dio más detalles en el PaleyFest. Solo dejó caer que las dos ideas están relacionadas con niños, que son una puerta abierta a algunos mundos. ¿Quizá nos enfrentemos a un orfanato encantado, y Sarah será la directora sexi? Quién sabe, con Ryan Murphy todo es posible. Pero seguiremos informando.