Voy a empezar la sección de hoy con una disculpa.



Raffaella tenía una amiga con una mujer dentro del armario.
Voy a empezar la sección de hoy con una disculpa.



Raffaella tenía una amiga con una mujer dentro del armario.
En HULEMS nos alegramos cada vez que una celebridad sale del armario, o cuando dos famosas confirman los rumores de su relación y nos sacan una sonrisilla. Pero hasta hoy no teníamos precedentes de chocolatinas croquetiles: la famosa marca de snacks M&M’s ha hecho oficial en un tuit la relación de Ms. Brown y Ms. Green, dos de los coloridos dulces de la multinacional.
It’s rare Ms. Brown and I get to spend time together without some colorful characters barging in. – Ms. Green pic.twitter.com/hnoktsAgAW
— M&M'S® Brand (@mmschocolate) June 28, 2015
M&M’s, uno de los dulces preferidos por los estadounidenses, hace pública la singular noticia de la feliz pareja pocos días después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos declarase constitucional el matrimonio igualitario en los 50 estados que conforman el país.
Puede que sea una de las muestras de apoyo a las causas LGBT más curiosas que podemos encontrarnos en la semana del Orgullo, pero seamos sinceras: cada vez que veamos un M&M marrón y uno verde en la bolsa, ya no volverá a ser lo mismo, y no podremos evitar sonreirnos.
Vía: Twitter

El pasado domingo acudí a una de las funciones que el Teatro Lara llevaba a cabo de La Llamada, uno de los musicales mas aclamados por la critica de Madrid durante ésta temporada y que ésta a punto de emprender su viaje a las américas para demostrar el cambio que el teatro está sufriendo en la capital española.
La Llamada, protagonizado por Claudia Traisac (Cuéntame como paso, Paradise Lost) y Angy Férnandez (Física o Química, Hoy no me puedo levantar), es un musical fresco, divertido, actual y que consigue empatizar con un amplio público tratando temas como el primer amor, la amistad, la fe, la homosexualidad o el electro latino y que en su cuarta temporada en la capital consigue colgar el cartel de «SOLD OUT» cada función y que ha recogido premios como el de «Mejor montaje teatral del 2013″, por los lectores de El País, y que ha sido galardonado con mas de 10 premios Broadway World.

Los autores y directores, Javier Calvo y Javier Ambrossi, han conseguido que un musical de pequeño formato que se estreno en el hall del Teatro Lara rompa fronteras con una gira en la que se incluyen más de 30 ciudades. El reparto se completa, de manera magnífica, por Belén Cuesta (Vis a Vis), Gracia Olayo (Con el culo al Aire) y Richard Collins Moore (Siete Vidas).
El musical, no solo me cautivó por su frescura y novedad en el panorama teatral madrileño, si no por la manera dinámica y casual de tratar temas de gran envergadura, sin dejar de hacernos reír en dos horas de función y recordándonos que pase lo que pase, siempre hay que seguir los dictados del corazón y que si oyes «la llamada», sea cual sea, síguela.
Sin duda, desde Hay una lesbiana en mi sopa os recomendamos no perderos esta oportunidad y disfrutar de un teatro de calidad en estos meses tan calurosos. Estamos seguras, pero seguras seguras, de que no os arrepentiréis.
Os dejamos el enlace directo a la web del musical, donde encontraréis todo lo relacionado con él y por supuesto, la venta de entradas: http://www.lallamadaelmusical.es/

Bajo todo pronóstico, casi por primera vez y sin sirva de precedente…¡El croquetismo ha triunfado! Y dicho esto ya nos podemos ir al Orgullo LGBT a celebrarlo. Bueno, realmente al que se celebra este fin de semana en la capital, pero si seguís vivas después del de vuestro pueblo y no muy resacosas, podéis seguir leyendo este cuento de hadas entre rejas 😉

Hemos tardado tres temporadas en ver a Franky libre y feliz, y doce capítulos en que esta bonita historia de amor folleteo con Bridget, se viese cumplida. Esto en el fondo es triste, ¿qué va a ser la serie sin Nicole da Silva? Lo siento, pero no. Estoy muy depresiva.

Pero si me centro en la relación Fridget, bueno, quizás no nos hayan dado ni sexo, ni morreos a escondidas, ni escena de ducha (y eso que es una cárcel, qué decepción) pero sólo con el beso que se dan al final de los finales finalísimos… (Me voy a limpiar las babas, por que me se esos 33 segundos de memoria) pienso que analizando los pros y contras, la mayoría de las expectativas están cumplidas.

Sé que no tiene sentido empezar por el final y spoileando lo dulce, azucarado y diabético que ha sido el final de Wentworth… pero ¡que leches! se lo merecían, tanto nuestra parejita del momento, como todas las presas ¡por dios! El capítulo se resume en… «Es una cárcel, pero las presas son las tipas buenas y el bien siempre gana» guiño guiño, que ganas de que me detengan y me manden aquí (o con Alex y Piper, lo dejo a su elección).


Pero es que llegar a este final ha sido más difícil que salir a la calle en Madrid a mediodía, ¡puff eso si que es sufrir! Había un rumor oscuro, negro, horrible, y antinatural (producto de las lenguas viperinas y envidiosas) sobre que habría un gran incendio al final de temporada y Franky moriría… ¡A la hoguera todos, por hacernos sufrir! Hasta el último momento uno piensa que de verdad van a dejar morir a Franky en el incendio a modo heroína, después de salvar al bebé de Doreen, pero no, no han sido tan desgraciados de matar a la lesbiana de turno de nuevo, OLE POR ELLOS, cliché Número 1: ¡fuera! Y me trago mis palabras por una vez.

¿Quién dejaría morir a esta cosita? Yo no.
Pero aun así me voy a quejar… en el capítulo anterior nada de nada, en el antepenúltimo apenas unas miraditas en la vista sobre la condicional de Franky, y ahora, ¿sólo una escena? De verdad, han sido tan buenos con los fans fridget que se han pasado de darnos las emociones de poco en poco para que no nos diese un infarto… Yo las necesito en la season 4, si o si. Pero lo siento, voy a amargaros el día, se rumorea que Bridget volvería a prisión ahora que han desenmascarado a Ferguson, pero Franky… la actriz parece que quiere irse a América a triunfar, y no quiero ser mala, pero ojalá vuelva a Australia pronto con el rabo entre las piernas, porque sin ella la serie no va a ser igual.

Así que sin nada más que decir… me reitero en que son los 33 segundos mejores de la historia, nadie sale de la cárcel con tanto estilo, y tiene a una rubia en un cochazo esperándola… Si ya lo dijo Franky una vez…

Quiero ser recogida por una tía buenorra en un cochazo y conducir hacia la puesta de sol
Pues ahí esta, que suerte tienen algunas, que me de el número de teléfono de su pitonisa, a ver si conmigo funciona también. Y hasta entonces… a llorar, porque no parece que vayamos a tener más Franky en Wentworth, o Fridget… Fue corto, pero intenso, y los feels nos durarán para siempre.

Os dejo mi video sobre ellas dos tras el 3×12, ¡disfrutadlo!

En Miami la vida le sonríe a Inés: con una novia estupenda, una trabajo que le encanta y una vida perfecta, un error de cálculo hace que todo salte por los aires, y cuando nada más queda, queda el hogar. Diez años después, Inés se ve obligada a volver a España. Pero no todo son penas, ahora tiene su oportunidad de seducir a Lola, de quien estaba enamorada cuando se fue y, quizá, siga estándolo.
De chica en chica es la versión para la gran pantalla de la exitosa webserie lésbica Chica busca chica, que revolucionó las redes en su emisión hace ya un tiempo. Sonia Sebastián, la directora y alma mater del proyecto, lanzó un proyecto de micromecenazgo, ese invento que tantas alegrías no está dando a las croquetas de medio mundo, y le salió estupendamente, recaudando así lo necesario para llevar a cabo la producción de la película. El apoyo desde Estados Unidos fue decisivo para que saliera a flote, gracias al apoyo de grandes portales de información LGBT como Afterellen, y por fin podemos echar el primer vistazo al resultado final de la cinta.
La web de El Mundo estrena hoy en exclusiva el trailer de De chica en chica. Aquí puedes verlo. Tiene una pinta estupenda, y nosotras no podemos esperar a que se estrene el 25 de septiembre, necesitamos verla ya. Cine lésbico de calidad made in Spain, ¡qué maravilla!

La selección femenina afrontaba su último encuentro del Eurobasket de Hungría y Rumanía frente a Bielorrusia en el duelo por la medalla de bronce. España tan solo sumaba una derrota, ante Francia en semifinales, en todo el torneo mientras que Bielorrusia llegaba a esta cita por el bronce con 4 partidos perdidos pero habiendo dejando muy buenas sensaciones.
España salía con el quinteto habitual formado por: Laia Palau, Marta Xargay, Alba Torrens, Laura Nicholls y Astou Ndour. El ataque de Bielorrusia comenzaba muy enchufado gracias a la mano de Snytsina y Ziuzkova. Leuchanka, poco a poco, entraba en juego y las bielorrusas se ponían 7 arriba, 16 a 9, cuando habían transcurrido 4 minutos de encuentro. Lucas Mondelo aceleraba las rotaciones y daba entrada a Silvia Domínguez y Anna Cruz sentando a Laia Palau y Marta Xargay (con dos faltas) respectivamente.
(Sigue leyendo el artículo en Basketfem.com)
Las que alguna vez me hayáis leído alguna vez escribir sobre Transparent sabréis que no es que la serie me guste, es que me entusiasma. Las que no, no sé qué hacéis con vuestra vida que no habéis disfrutado aún de esta maravilla de la televisión. Transparent habla sobre los Pfeffermans, y sobre los cambios que se producen en sus vidas cuando el patriarca les anuncia que toda su vida se ha sentido una mujer, y que va a empezar a vivir su vida como merece ser vivida. Aparte de que la historia sea nueva, fresca, y que haya salido en un tiempo en que la visibilidad transgénero sube como la espuma, la manera en que la narración está hecha es una absoluta maravilla.

El caso es que Amazon, que se caracteriza por tener muy buen ojo a la hora de tomar decisiones empresariales, ha decidido que Transparent tendrá una tercera temporada, meses antes de que se estrene la segunda, cuya vuelta está prevista para octubre. Está claro que Amazon quiere que su buque insignia se alargue en el tiempo cuanto más, mejor, y confía plenamente en el buen hacer del equipo técnico. jill Solloway, la creadora, ha firmado un acuerdo de exclusividad con la productora, y eso augura cosas muy, peor que muy buenas. Nosotras, encantadas con saber más de los Pfeffermans, que se han convertido en una de nuestras familias disfuncionales favoritas.
Vía: Hollywood Reporter
Que las empresas de todo el mundo se están subiendo al carro de ser LGBT-friendly es un hecho. ¿Que lo hacen por limpiar su imagen, construir una identidad de marca apetecible para cierto nicho de mercado y tener más beneficios? Obviamente, las empresas no son ONG sin ánimo de lucro. Pero eso no quita que, hasta hace bien poco, las multinacionales huían como de la peste de cualquier relación con colectivos como el LGBT, porque no se ajustaba a la imagen que querían dar. Ahora, afortunadamente, eso ha cambiado, la sociedad empieza a madurar, y con ella las estrategias de las empresas. Toda esta chapa viene a que Airbnb, un portal de internet de alojamientos alternativos, ha lanzado un video super emotivo con el colectivo LGBT como protagonista.
Dos parejas de chicos, dos parejas de chicas y una con un transgénero, cuentan sus experiencias como turistas, y sus miedos, como por ejemplo ir de viaje a países en los que no puedes decir que tu novia es tu novia, porque te expones a la cárcel. Y no, no me refiero a una experiencia Orange is the new black, me refiero a cárcel de verdad. Según la empresa, el motivo de este corto es desterrar prejuicios sobre nuestra comunidad, de modo que el cambio de mentalidad se acelere. Desde luego, con la ayuda de todos, podemos conseguirlo.
Vía: Afterellen
Entramos en la semana del Orgullo LGBT, y la ciudad canadiense Victoria y la estadounidense Capitol Hill, y Center City, el distrito empresarial de Philadelphia, nos dan una alegría para el inicio de las fiestas: con motivo de las celebraciones del colectivo LGBT han pintado pasos de peatones con los colores del arcoíris. Y la alegría es aún mayor, porque este simbólico acto no se limitará a las fiestas del Orgullo LGBT, sino que las tres ciudades lucirán la bandera multicolor en sus calles de manera permanente. Un pequeño recordatorio de que no hay que estar orgulloso de ser cómo se es un día o una semana al año, o de que la lucha por la igualdad no se limita a tan solo 24 horas.

Victoria, Capitol Hill y Center City se unen así a otras metrópolis como Vancouver, Key West, West Hollywood, Miami Beach o San Francisco, que lucen, también de manera permanente, los colores del Orgullo en las interacciones de algunas de sus calles o avenidas.

Pero no hay que cruzar el otro lado del charco para poder andar ‘over the rainbow’. En España, la comunidad extremeña se ha sumado a la reivindicación de la diversidad y la igualdad y ha instalado pasos de peatones multicolores en localidades como Mérida, Plasencia, Villanueva de la Serena, Don Benito o Vivares. Las Palmas de Gran Canaria también se ha unido a la iniciativa, y en la capital se ha reivindicado que el paso que une Gran Vía con Chueca también lleve los colores de la bandera del Orgullo LGBT.
Pasos de cebra en Vancouver, Plasencia, Londres,Vitoria y Mérida.


El veintiocho de junio es un día que todos los miembros de la comunidad LGBT tenemos muy, pero que muy presente. Es el día del año, obviando el de la gran manifestación que se realiza en la capital, en que nos hacemos más visibles, más presentes dentro de la sociedad. Los telediarios nos dedican unos minutos entre la noticia de que hace calor y la de que hay un video en YouTube de un perro conduciendo una moto, y parece que nos alegramos porque las redes sociales se llenan de banderas del arcoiris. Este año cobra una doble, o incluso una triple relevancia, porque venimos de celebrar la aprobación del matrimonio igualitario en Estados Unidos, y porque los ayuntamientos de España, tras la victoria de la izquierda en las elecciones municipales, se llenan de color, alegría y celebración. Es un ambiente diferente, más pleno, más alegre. Tenemos que estar contentos, por supuesto que si.
Hemos hecho una serie de logros, entre todos, que nos llevan a estar en una posición que parece a años luz de la de haces unas décadas. En España, somos ciudadanos de pleno derecho desde hace diez años, cuando se aprobó la ley de matrimonios igualitarios, una ley necesaria por lo justa de la misma. Diez años no es tanto, pero nos ha dado tiempo de mucho. Nos hemos metido hasta el fondo en las instituciones públicas, con representantes políticos LGBT visibles en prácticamente todas las esferas. Lo mismo en la empresa privada, donde grandes profesionales no tienen inconveniente en hablar de su orientación sexual, haciendo patente lo que nosotros ya sabíamos, que ser gay, lesbiana, bisexual, transgénero, no significa nada más que lo que significa. Que tiene la importancia en determinados aspectos que queramos darle.
Entonces, allá va mi pregunta. ¿Seguimos necesitando un día del Orgullo LGBT?
Mi respuesta es el sí más rotundo que puedo dar. Sí, sí, sí. Lo seguimos necesitando por tantos motivos que no sé ni por donde empezar. Podría hablar de que la igualdad ante la ley no es lo mismo de la igualdad social. Podría hablar de la polémica que suscita que un ayuntamiento cuelgue una bandera como la arcoíris, una bandera pro igualdad, y que sin embargo cuando ondea la de un equipo de fútbol nadie se escandalice. Podría hablar de que seguimos necesitando una visibilidad aún mayor de la que tenemos, porque toda es poca y los prejuicios rampan sin pudor. Podría hablar de cómo me preguntaron hace cosa de un mes si ser lesbiana es sentirse hombre, en pleno 2015. O de cómo pica el tema de la pluma. O de los «yo tengo muchos amigos gays». O de los «a mi me gustan las lesbianas, pero los maricones no». O de programas de televisión cutres que se marcan un guión a nuestra costa. O de cómo aparecen listas de celebridades LGBT influyentes que incluyen una mayoría aplastante de hombres, olvidando por completo la lucha de las mujeres, tan necesaria y tan importante.
Podría hablar de tantas y tantas razones por las que todavía es necesario salir a la calle, a gritar que estamos aquí, pese a quien pese, que fundiría el ordenador antes de terminar.
Pero creo que la razón más importante por la que debemos seguir celebrando el Orgullo LGBT es, simple y llanamente, porque podemos. Hoy hace 46 años que un grupo de homosexuales plantaron cara al acoso policial en un pequeño bar. Estaban hartos de que no les dejaran vivir. Tenemos una obligación moral con aquellas personas, que han hecho que hoy podamos salir por la calle de la mano con nuestra novia, con nuestra esposa, que podamos trabajar en lo que queramos (o podamos), que ser LGBT no sea nada más que otra capa más de nosotros, que sería una profunda deslealtad para con ellos si no lo hiciéramos. Podemos salir a la calle a celebrar por todo lo alto porque otros vinieron antes a luchar por nosotros. Y eso no podemos olvidarlo.
Por eso, porque podemos, y por los que todavía no pueden: Hazte visible. Disfruta de tu libertad.
© Newspaper WordPress Theme by TagDiv
