
Supergirl me generaba dudas por diversas razones, a saber: Primera; es una serie del Universo DC (para las menos comiqueras, creedme, es señal de desconfianza). Segunda; la última serie de DC (ver duda anterior) protagonizada por una heroína iba a ser Wonder Woman y no pasó del piloto gracias a un guión infame. Tercera; ¿oootra vez la familia Super con el rollazo que fue Smallville? Y, para seguir haciendo amistades, cuarta; la prota es aquella chavala que cantaba en Glee (sí, yo tampoco me acordaba de ella). Por suerte, todas las dudas se disiparon con el episodio piloto. Os cuento un poco. (El párrafo siguiente contiene spoilers de los primeros 10 minutos del piloto.)
Kara Zor-El es la prima de Superman. Siendo una preadolescente es enviada a la Tierra para hacer de canguro de éste, pero la pobre queda atrapada en la Zona Fantasma, una dimensión donde no pasa el tiempo. Total, que Kara llega unos años tarde y Supes ya se ha hecho mayor… pero ella no. El Hombre de Acero, muy ocupado pegándose con Lex Luthor y haciendo de periodista, la coloca en una familia de científicos, los Danvers. El tiempo pasa, nuestra heroína se hace mayor y decide que como ya está su primo pues no hacen falta más héroes, como no hay casi violencia en el mundo, ni supervillanos… Así, Kara se dispone a encajar y ser una humana tan pava como Clark Kent cuando lleva las gafas: consigue un trabajo de mier ehm, poco agradecido sirviendo cafés para el personaje de Calista Flockhart, que debe ser pariente de Miranda Priestly, y disfruta de una vida amorosa así como inexistente. Pero todo cambia cuando se hermana (bueno, y todo un avión) está a punto de estrellarse.
http://www.youtube.com/watch?v=YC_MzEGWG-c&w=853&h=480
Le tráiler
El piloto de Supergirl es rápido, muy rápido, pero también es entretenido, divertido y capaz de presentar toda una mitología (digo una porque hay muchas versiones de Supergirl) de forma amena y asequible para el espectador. Melissa Benoist está impecable en su papel de la inocente y voluntariosa Kara Zor-El/Kara Danvers, y además está rodeada de un reparto femenino variado que incluye una supervillana (minipunto extra) y una hermana científica con cierto complejo de inferioridad. La inevitable trama amorosa, aunque insinuada, queda en un perfecto plano de fondo y con suerte se quedará ahí, primando la diversión y la aventura. Por otro lado, se le puede achacar que presenta demasiados conflictos en un único capítulo (la rivalidad-envidia-cariño entre las hermanas Danvers, por ejemplo, puede dar muchísimo más de sí). Confío en que los guionistas desarrollarán todo en profundidad durante la temporada.

Como extra, creo ver cierta declaración de intenciones en las risas a costa de la propia DC y los trajecitos que le han ido poniendo a Supergirl, últimamente va en bragas literalmente, menos mal que no coge frío. Los comentarios sobre una mujer superhéroe como modelo para las jóvenes también me alegraron el día. Veremos qué pasa con ello. Por mi parte espero que sea un exitazo y podamos ver a Kara volando también en la pantalla grande y abriendo puertas a otras superheroínas. La serie se estrenará el lunes 26 de octubre, hasta entonces podéis consolaros con esta pequeña introducción y poner el tráiler en bucle o…














A pesar de que la serie se define como telenovela y, a veces, esto asusta (¿Ahora soy lesbiana, ahora ya no? ¿Muerte a la vista? ¿Te quiero, pero como amiga? ¿Cuernos?), la evolución de los personajes y de su relación es casi perfecta. Eso sí, el drama no falta, así que preparaos para dosis de #SufroComoMariana. Pero, ¿qué sería de nosotras sin ese dulce sufrimiento? Esperemos que, pase lo que pase, triunfe el amor… o la vida, que ya sabemos que las croquetas televisivas tienen la esperanza de vida más corta.



















Reinvindica también una buena película sobre matrimonios y familias homoparentales, ya que cree que «la opinión sobre los amtrimonios la cambió Ellen DeGeneres, no las películas. Ella y toda esa gente que están ahí fuera y que son ejemplos positivos». En cuanto a su papel en Three Generations, nos deja caer que no acepta bien que su nieto sea transgénero, con frases como «¿pero por qué no puede ser una lesbiana normal?». Yo siempre he tenido una opinión muy clara respecto a estos personajes en las películas, y es que hacen falta. Hacen falta más personajes homófobos y que no entiendan las cosas, porque así es mucho más sencillo que los que lo son en la vida real se vean reflejados y comprendan su error. Así que estoy bien segura de que el papel de Susan va a ser definitivo.


