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El final de ‘She-Ra’: La revolución del amor

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Imagen promocional de la quinta temporada de She-Ra

Hablamos de la quinta y última temporada de ‘She-Ra y las princesas del poder’ [ojo, ¡con spoilers!]

*Nota: mi visionado de la serie es en inglés así que para evitar confundirme y por el bien de mi cerebro usaré los nombres de personaje de la versión original. Dejo al final del artículo una pequeña guía con los equivalentes en castellano.

She-Ra y las princesas del poder siempre ha girado alrededor del amor en todas sus formas: la amistad, el cariño, el amor romántico, el platónico, el amor a uno mismo y lo que sucede cuando la persona que te cría te priva de él. Pero si una relación ha sido el centro y motor principal de la historia, esa ha sido la de Catra y Adora.

A lo largo de los 52 episodios de la serie hemos asistido a su amistad, a su tensión romántica y hemos sufrido viendo cómo se distanciaban y se convertían en enemigas en la guerra entre la Horda y la Rebelión… Así hasta llegar al tremendo, e inesperado, festival que es esta quinta temporada de She-Ra. En ella las dos jóvenes se reconcilian y confirman lo que se veía venir desde la primera temporada: porque si Catra y Adora tenían algún tipo de destino que cumplir, era crecer por separado como personas para, al final, regresar la una a la otra. Vale, sí, y salvar la galaxia y esas cosas.

Pero antes de meternos en faena con la temporada, creo que hay un par de temas que tocar y que arrojan luz sobre la importancia que tiene este final para los dibujos animados del futuro.

Usar los precedentes para crear un nuevo referente

Este apartado contiene spoilers de otras series de animación como Utena, La leyenda de Korra, Hora de Aventuras o Steven Universe, si quieres evitarlos pasa al siguiente epígrafe.

Stevenson y parte del equipo de animación creció en el boom de la animación japonesa, y tanto Sailor Moon como Utena son dos influencias que se dejan ver claramente en She-Ra y las princesas del poder. Desde luego en la estética y en la elección de la paleta de color, pero especialmente en otro de los rasgos característicos en el género de las Magical Girls… el contenido intencionalmente (o no, según el caso) queer.

La nueva transformación de Adora en She-Ra, un hermoso homenaje a Sailor Moon actualizado a nuestros tiempos
Paralelismos entre el final de She-Ra y Utena

Sailor Moon tenía una pareja lésbica canónica, Sailor Urano y Sailor Neptuno. Utena un personaje, Juri, (lo sé, realmente sutil). Y ambas contaban con una cantidad de contenido lésbico subtextual, más textual en la película de Utena, entre protagonistas y otros personajes con el que podríamos llenar varios camiones cisterna. Sin embargo, la animación japonesa suele insuflar cierta ambigüedad en sus obras para todos los públicos, usando a los personajes semiabiertamente LGBTQ+ sobre todo como recurso dramático para la historia más que para representación.

La leyenda de Korra korrasami
Asami, vamos a darnos la mano y mirarnos intensamente a los ojos como dos buenas amigas

En la época de Sailor Moon la animación occidental iba con un retraso aún mayor y no ha sido hasta bien entrados los dos miles cuando hemos podido empezar a disfrutar de auténtica representación LGBTQ+ en pantalla (porque Jem y los Hologramas tampoco vale). Tendría que llegar La leyenda de Korra para conseguir un final de serie (¡en 2014!) con una pareja sáfica y además protagonista. Final tan rebajado en cuanto al contenido (muchas gracias, Nickelodeon) que los creadores tuvieron que escribir un manifiesto para confirmar que sí, que el Korrasami era canónico. De un modo u otro la veda se había abierto, y pronto pudimos disfrutar de mejor representación gracias a Steven Universe, con múltiples personajes queer, y de confirmaciones largamente esperadas como el Marceline/Princesa Chicle de Hora de Aventuras.

Rubí y Zafiro se besan en su boda (Steven Universe). Marceline y la Princesa Chicle hacen lo propio en el episodio final de Hora de Aventuras

Sin quitar ni un ápice de mérito a Noelle Stevenson y su equipo, el final que la creadora, su equipo y muchas fans deseaban para She-Ra no sería una realidad sin estos precedentes.

Noelle y las princesas del poder

La primera She-Ra (años ochenta) contaba con un diseño de personajes estándar y, aunque de manera superficial era bastante gay, también era, a efectos prácticos, completamente heteronormativa. (Y su doblaje da ganas de reventarte los tímpanos, pero dejémoslo correr.) En la She-Ra de Noelle Stevenson quedó claro desde el diseño de personajes, que presentaba gran diversidad corporal y racial, que el relanzamiento iba a tener muy poco que ver con la antigua princesa del poder.

Te animo a buscar las 7 diferencias entre los personajes sin contar el color de pelo y la ropa

Siendo Stevenson lesbiana y con obras en su historial como Nimona o Leñadoras, la diversidad en cuanto a identidad de género y orientación sexual era algo que tenía que llegar de un modo u otro a She-Ra. Lo hizo pronto con personajes como Netossa y Spinerella o George y Lance, los padres de Bow. Algo más tarde llegaría Double Trouble, un personaje no binario. Pero de nuevo, estábamos ante secundarios. No es una queja, no se trata en absoluto de una representación mala o vacía -cada personaje de She-Ra tiene su propia agenda y una personalidad rica-; pero sí de una con la que parece que hemos aprendido a conformarnos. Sólo hay que ver la emoción con la que en esta misma página sacamos noticias ante el mínimo atisbo de tener un personaje LGBTQ+ principal en alguna de las franquicias de Disney.

Así que todo bien, estupendo de hecho. Nuestra princesa estaba rodeada de arcoíris metafóricos y literales, pero había una relación con la que nos estábamos comiendo las uñas. La de Catra y Adora. ¿Era romance? Tenía toda la pinta de que Noelle nos gritaba que sí entre las líneas de la amargura de Catra y las largas, tristes miradas de Adora. Y, sin ni siquiera meternos en el tema del baile de princesas o las frases con doble interpretación, cada episodio clave para las dos protagonistas parecía hablar de algo más profundo que la pérdida de una amistad…

¿Lo prometes?

Ahora ya no tenemos ninguna duda. El Catradora es canon con mayúsculas. Pero conseguirlo no fue tan sencillo como decir, ¡Ey, mi She-Ra va a ser lesbiana! y que el Señor Dreamworks contestara, «Nos parece estupendo, Noelle, ¿quieres un té?». Esta semana he consumido un buen puñado de entrevistas a Stevenson y me quito el sombrero ante su manejo de la historia para conseguir lo que quería. Extraigo una cita de una de mis favoritas:

“Mi mayor miedo era mostrar mis cartas demasiado pronto y que me dijeran rotundamente que no podía hacer algo así. tenía esta especie de plan: si consigo llevarlas a este punto en el que su relación y su romance son esenciales para el argumento y no es posible quitarlos, no es posible descartarlos o cortarlos más tarde, entonces tendrán que dejarme hacerlo*.”

Ya sabemos lo que pasó con La Leyenda de Korra, un caso en el que el Korrasami ni siquiera estaba en la mente de los creadores desde el inicio. Por eso creo que es importante poner en perspectiva la dificultad de incluir personajes queer en los proyectos de grandes estudios. El cómo los creadores se ven aún en la necesidad de esconder y seguir usando el subtexto para poder llegar al texto si la cosa sale bien. No es casual que el romance más explícito entre Catra y Adora (e incluso entre Spinnerella y Netossa) haya tenido que condensarse en la última temporada de la serie. She-Ra es un paso de gigante pero queda mucho por conquistar.

La quinta temporada

Voy a quitarme lo único malo al principio: esta temporada tenía que haber sido más larga. Ya está, ya lo he dicho. Necesitaba más tiempo para asimilar la redención de Catra y el arco final de Adora. Para saborear su maravillosa integración en el «best friends squad» con un toque al Zuko del grupo del Avatar pero en el espacio. Para disfrutar con Entrapta, Glimmer y Bow. Para sufrir con el control mental de Horde Prime sobre los miembros de la rebelión. Para reírme aún más con Wrong Hordak. Para mirar a Scorpia y decir «oooooh». Para ver un poco más a las otras princesas y a Lonnie, Rogelio, Kyle y Double Trouble. Y por supuesto, para pasarlo mal con el drama y odiar con gusto a Shadow Weaver. En definitiva, para alagar la despedida de todos mis amigos de dibujos animados.

¿Lo demás? Una montaña rusa de emociones a la que ha sido una gozada subirse.

La redención de Catra

No me estoy inventando nada si digo que Catra es uno de los personajes favoritos de gran parte del público. Podría ser por el pelazo y el sarcasmo pero, lo que hace que Catra resuene dentro del espectador es que sentimos su lucha interna como algo real. El reverso «tenebroso» de Adora, marcado por el peor lado del abuso de Shadow Weaver, la rabia y los sentimientos negativos es tan protagonista como She-Ra. Y como casi todos hemos sido Catra en algún momento de la vida, hemos esperado pacientemente durante cinco temporadas a que tuviera el valor para salir de su camino a la autodestrucción.

Después de haber tocado fondo -esta vez de verdad- al final de la temporada anterior, Catra se reconcilia lentamente con sus emociones. En gran parte gracias a Glimmer y en otra a las circunstancias: una secta llena de clones no incita a querer subir de rango en una escalada a la villanía suprema que ya no te crees ni tú. Esta reconciliación gradual la lleva primero a salvar a Glimmer, su «única buena acción» algo que aunque queda muy bien, no es suficiente para una redención.

La lucha interior de Catra. Una escena de ‘Corridors’

Por eso, a partir de Save the Cat, Catra empieza un camino real para redimirse que pasa por dejarse ayudar, echar una mano a los demás y hacer un trabajo activo por mejorar como persona, como cuando comenta que está trabajando en sus problemas de ira. Es un camino que el personaje recorre relativamente rápido, pero el bagaje previo y la cantidad de tortas que recibe por parte de las princesas ayudan a que sea creíble y sintamos que se la está ganando.

El otro elemento que ayuda en su redención es Melog, un gato empático que refleja sus emociones reales. Melog ofrece un apoyo leal y físico como sólo las mascotas pueden hacerlo y obliga a Catra a afrontar y repensar sus decisiones en una situación de la que normalmente huiría. Después de eso, salvar Etheria es pan comido.

Catra y Melog, el «gato terapéutico»

El viaje de Adora

El camino de Adora a lo largo de She-Ra nace de una interpretación incorrecta, de la idea de seguir un destino. Tanto en la Horda como en la Rebelión, Adora se ve como una líder que debe dar ejemplo y eventualmente, sacrificarse si es necesario por un bien mayor. Alguien que no puede permitirse ser egoísta porque le haría dudar de su misión.

De las cuatro figuras maternas/maestras de Adora, dos refuerzan este complejo de héroe: Shadow Weaver y Light Hope con su discurso sobre el destino y la necesidad de abandonar las emociones. Mientras que las otras dos, Angella y Mara, recuerdan a Adora la importancia de los sentimientos y de cuidarse a sí misma para poder cuidar de los demás.

Mara: Vales más que lo que puedas ofrecer a los demás, tu también mereces el amor.

Es refrescante que se le plantee a la heroína no lo que puede ofrecer, sino lo que de verdad quiere. Que el desenlace de su arco de personaje no sea «he muerto salvando el mundo» o «he salvado el mundo pero ya no hay lugar en él para mí» sino «yo también importo y quiero tener un futuro más allá de todo esto».

Spinnerella y Netossa

En las temporadas anteriores eché en falta más presencia en pantalla para el fantabuloso matrimonio formado por Spinnerella y Netossa. En esta temporada lo han arreglado requetebién y de hecho, su trama es una de las importantes y se extiende varios episodios. Spinnerela es «chipeada» por el ejército de Horde Prime y Netossa convierte el recuperar a su esposa en su mayor prioridad.

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Además de dar lugar a varias luchas muy chulas, es una narrativa que reitera el tema central de esta temporada sobre abrir el corazón y dejar salir las emociones. Lo que amas puede percibirse como una debilidad pero también te da más fortaleza. Lo que nos lleva a…

El final

Los arcos de Catra y Adora deben cruzarse una vez más (y vaya si se cruzan) para cerrarse. Catra está aprendiendo a abrirse a los demás y a aceptarse. Adora debe aprender a permitirse tener deseos y ver más allá del «destino» y también necesita un empujón de las circunstancias. El empujón llega en forma de una Catra dispuesta a estar con ella hasta el final y a declarar, por fin, que está enamorada de Adora desde siempre.

Adora, agonizante, sueña con un posible futuro

Mil fangirls lloran y gritan histéricas en este momento, pero lo mejor está por llegar cuando Adora vuelve en sí para corresponder el sentimiento. Entre el beso lésbico que canoniza el Catradora y salva el universo con el poder del lesb… del amor. Un beso que si me preguntas a mí, hace historia en la tele.

El beso más importante de 2020 en televisión

Cerrando el círculo

She-Ra y las princesas del poder marca un nuevo estándar para la representación en animación gracias a sus múltiples personajes del espectro LGBTQ+, su diversidad racial, corporal y el abordar la neurodiversidad y las enfermedades mentales a través de los personajes de Entrapta y Catra respectivamente. Pero lo que la convierte en el nuevo patrón oro ha sido usar una relación romántica lésbica como corazón de una serie de magia y aventuras, y conseguir un final feliz explícito consecuente con sus personajes. Muchas gracias por abrir aún más el camino, Noelle.

For the honor of Grayskull!

Pequeña guía para quien vea la serie doblada:
Bow = Arco; Catra = Gatia; Double Trouble = Dupla; Entrapta = Tecnia; Glimmer = Destello; Light Hope = Rayo de Esperanza; Netossa = Reda; Shadow Weaver = Tejesombras; Spinnerella = Girela; Wrong Hordak = Hordak falso.

Entrevistas chachis a Noelle Stevenson:
She-Ra’s Noelle Stevenson Tells Us How Difficult It Was to Bring Adora and Catra Home*;
She-Ra‘s Noelle Stevenson on the Final Act: Adora’s Struggles, Catra’s Heart, and Shadow Weaver.

Bola fallida

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¡Gokigenyou, croquetillas! La semana pasada arremetí contra Oshibudou, y esta semana voy a ser mala con Tamayomi. Tranquilas que la semana que viene toca un artículo más amable.

Voy a ser mala, sí. Pero porque me han obligado. Por decepción infinita. Y me da rabia.

Fue el verano pasado, o el otoño, no recuerdo bien. La primera vez que vi la ficha en anidb de este anime. Me dio muy buenas vibraciones. Una trama deportiva de baseball y un romance lésbico. Realmente pintaba bien y el dibujo parecía hasta bonito. Tenía muy buena pinta. Cuando lo vi aún no tenía fecha de estreno, solo que era de 2020. Vale, a tener paciencia e ir cotilleando si hay novedades, lo habitual. Sin problemas.

Sería ya a finales de año cuando vi que Tamayomi sería anime de primavera de 2020, es decir, a partir de marzo. Que ya hablé algo de esta serie cuando hice una visión general de la temporada de primavera. Pero me quedé corta porque apenas había visto nada. Es lo malo de las primeras impresiones, que puedes ir viendo de qué va el rollo, pero hasta que no avanza no harás un juicio justo.

Lo triste es que pintaba hasta bien y tenía buena pinta

¿Por qué digo que ha sido decepcionante? Bueno, muchas cosas. Lo malo es que no tiene salvación posible. Lo bueno es que las esperanzas e ilusiones que tenía con este anime han migrado a Hamefura. Aunque tampoco me quejo del cambio, sinceramente.

Primero, la trama. Nada del otro jueves. El título del anime va por las dos protagonistas, Tamaki y Yomi. Además, tama significa bola, haciendo referencia también a la pelota de baseball. Realmente esta serie prometía. Dos amigas de la infancia, están un tiempo separadas y se reúnen en el instituto. A ambas les gusta el baseball, pero han tenido problemas varios en ese deporte. Reúnen fuerzas y un equipo y se ponen a jugar.

Que podían haberlo hecho bien, no era tan difícil. La historia queda floja, muy floja. Las chicas no dan más de sí. Pero entre que la relación entre los personajes se queda aguada, que la historia aburre y el dibujo es una puta mierda… Pues mira, mejor te ves otra cosa con más calidad. Iba a decir algo muy grosero metiendo a Naruto en todo esto, pero no, me morderé la lengua.

Lo del dibujo es delito, sinceramente. Porque la trama puede ser floja, pero el dibujo está hecho con desgana absoluta. No, en serio, mirad este maravilloso primer plano:

Esto no lo han hecho ni los becarios, esto es cosa de los sobrinos de los becarios, no me j*d*s

Y cuando digo que la trama es aburrida… Es que aburren hasta los partidos. Que ahí tú esperas un poco de tensión a ver qué pasa, ¿no? Pues no, aburren. Las chicas sí, son muy bollo todas ellas. Pero sosas. Ninguna despierta un poco de interés. Y no porque no sean tu tipo de personaje, es que no tienen gracia ninguna.

Es que el problema es, para mi gusto, que la idea era buena, pero lo han hecho todo mal. O al menos esa impresión me queda, que lo han hecho con desgana. Y no hay nada que digas “solo por esto merece la pena”. Es que ni un detalle a considerar que salve este desastre. Yo aguanté media serie, porque como tenía tantas ganas de verla, aguanté bastante, pero solo sirvió para decepcionarme cada vez más.

¿Soy muy dura? Quizás. Pero ya os digo que hay gente que dice cosas aún más bonitas. A mí me ha dolido porque le tenía ganas a esta serie y ha sido un jarro de agua fría.

Para compensar este artículo tan así, la siguiente semana un artículo más amable y con más humor.

Nos vemos la semana que viene con un artículo que dejé pendiente de hacer.

¡Gokigenyou!

Ronda rápida de las series con personajes LGBT femeninos actuales (IV)

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Gloria Steinem opina sobre Mrs. America, la serie de Cate ...

Somos conscientes de que hay, no sé, decenas de series guays de las que no hemos dicho ni una sola palabra en esta, vuestra web amiga. El tiempo y la vida nos persiguen, qué os vamos a contar, pero para no terminar de perder el hilo del todo, vamos a hacer una ronda rápida de las series con personajes LGBT femeninos actuales que hemos visto o estamos viendo, y qué nos están pareciendo. O, bueno, qué me parecen a mi. Atención, porque va a haber espoilers en todas.

Mrs. America

Tengo que reconocer que vi el primer episodio y me enfadé. ¿Iban a ser así todos? ¿Cómo es posible que alguien que se de cuenta de cómo la tratan siga fomentando ese trato no solamente para ella sino para todas las mujeres? Afortunadamente continué con la serie, y no sólo me alegro sino que se ha convertido en una de las series que más me ha gustado este año. La visión histórica sobre el feminismo de los años 70, las interpretaciones de las actrices, las miradas, las tramas… La recomiendo una barbaridad. Vine por Cate Blanchett (no quiero engañar a nadie), pero me quedé por Rose Byrne. Por cierto, que le den el Emmy, el Globo de oro y un par de pasteles a Sarah Paulson, porque está estupenda.

Vida

En los últimos años la serie con personajes LGBT que más me ha gustado no es esta, es Strangers, pero Vida es la segunda en el podio. Estoy bastante obsesionada con esta serie, con cómo las dos primeras temporadas iban más allá de lo que nunca habíamos visto en varios aspectos, y creo que es por eso que esta tercera (y última: no me habléis de esto) me está pareciendo más floja. No estoy consiguiendo entrar en las tramas con la intensidad con la que lo hice en las pasadas tandas y, bueno, no sé. A lo mejor con otro visionado lo consigo, pero la verdad es que no me interesa mucho lo que están contando de Emma, Eddy y Lynn.

The Boys

The Boys, esa mirada completamente desquiciada al mundo de los Superhéroes desde un punto de vista capitalista y de franquicia, se estrenó el verano pasado, pero ahora que sabemos que va a haber próximamente una segunda temporada, me gusta hablar de ella. En general, la serie está bien, tiene mucho ritmo y, desde luego, no creo que deje indiferente a nadie. En la primera temporada dejaron caer con tres o cuatro escenas el background de Queen Maeve, a quien la obligaron prácticamente a dejar a su novia para unirse a la banda, pero fue tan de pasada que me dio la sensación de que en la segunda ahondarán más en esto. Ojalá.

Vida Perfecta

No tenía muchas esperanzas en esta serie, la verdad, pero al final me la vi de una sentada. Vida perfetca (disponible en Movistar) es la historia de tres chicas, Leticia Dolera, nuestra queridísima Celia Freijeiro (¡un beso!) y Aixa Villagrán que, una vez llegada la treintenta, se dan cuenta de que esto es lo que hay, aunque no era lo que nos habían contado. El personaje croqueta se dedica una y otra vez a tomar malas decisiones, y es probable que te encuentres gritándole a la pantalla de vez en cuando. Pero haznos caso: Celia está FANTÁSTICA.

Dead to me

Quiero dejar claro que esta no la he visto *todavía*, pero como en 2020 al parecer es imposible esquivar los soft espoilers en Twitter, pues bueno, me he dado cuenta de que tengo que pisar el acelerador porque hay contenido croqueta. La primera temporada me gustó bastante. Tengo un cariño especial por Christina Applegate, o como la conocemos en esta casa, la hermana de Rachel Green, y Linda Cardellini está graciosísima en el papel de persona un poco desquiciada. Este fin de semana, cae.

Penúltima Opinión sobre OshiBudo

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¡Gokigenyou, croquetillas! En enero ya os hablé de “Oshi ga Budoukan Itte Kuretara Shinu” [si mi idol favorita llega al Budoukan, moriré]. Pero era una opinión hecha tras ver pocos capítulos. Que no me arrepiento de aquella opinión porque es lo que pensaba hasta media serie. ¿Qué ha cambiado? Pues eso es lo que contaré en este artículo semanal.

Sinceramente, ha habido un cambio de opinión. Igual que con “Sounan Desu ka” cambié de opinión para mejor, con OshiBudo ha sido al revés. Bueno, realmente no tengo mala opinión de este anime, pero sí he quedado un poco decepcionada.

Pongo en situación resumiendo la serie. Eripiyo es una chica joven que vive a base de trabajos temporales. Le da libertad de horarios y se mantiene, pero no son trabajos serios. Un día paseando por un parque una idol le da un panfleto y le pide que vaya a ver su actuación. Así conoce a las ChamJam y a su amor platónico Maina, la chica tímida del grupo. Eripiyo se convertirá en una fan un tanto obsesionada que hará todo lo posible para apoyar a su favorita, Maina. Maina a su vez también está enamorada de Eripiyo. Y ver sus comportamientos y reacciones, de las dos, es bonito y humorístico. No le quito mérito.

Y ahí se nos queda la cosa, en darnos la mano

Bien, todo eso está muy bien, no digo que no. Pero… Y es que sí, croquetas mías, hay muchos peros.

Primero, el mayor problema para mí gusto. No son pokemons, no evolucionan. Vale, cada una de ellas sí hace ciertos cambios, pero insuficientes. Eripiyo es incapaz de expresarse adecuadamente, ya sea por nervios o que le falta una primavera o lo que sea, no sabe hablar ni crear un mensaje para decir a Maina lo que siente por ella. Igualmente, Maina tampoco puede decir nada, pero en su caso es que es idol y no debe tener pareja. Esto es real, a las y los idols se les prohíbe tener pareja mientras son idols. Pero vaya, que podrían tener una relación clandestina tan chula como la de Maki y Yumeri, que son las que salvan la serie.

Realmente es muy frustrante ver que ninguna dice una puta mierda al final. Coño, ¿cómo se va a enterar la otra de que te gusta si no lo expresas? Muy complicado. Y sí, dije que esto es lo que más me ha frustrado de toda la serie. Que pasan 12 capítulos y no cambia nada. Eripiyo sigue siendo la fan obsesiva y Maina la idol tímida que parece el enano mudito de Pavanieves.

Vale, ya relajo, sí. Pero necesitaba expresarlo, que yo sí se expresarme. ¿Veis como no es tan difícil, Eripiyo y Maina?

Segundo, consecuencia del primer punto. Como no hablan, hay muchas pajas mentales. Aparte, que hay tramas que dejan a medias. No sabremos nunca si Eripiyo volvió a intentar mandar los poemas a Maina u otro tipo de cartas. Ni si Maina los reclamó. Hay cosas que hacen que están chulas y bonitas, pero muchas se olvidan por el camino. Cada capítulo te va narrando una nueva situación, hay algunas que sí van hiladas, como la votación de popularidad, los cumpleaños y lo que pasa por Navidades. Pero con la excusa de la nueva trama de cada capítulo, pasa eso, que hay cosas que quedan descolgadas u olvidadas. Mal, fatal.

Aunque vaya, no todo son cosas malas. La serie tiene momentos muy bonitos y tiernos. Y mucho humor. Y tenemos dos secundarias de lujo que croquetean bastante y con calidad. Dos de las idols de ChamJam son pareja, en secreto por lo que dije antes. Son Maki y Yumeri. Realmente aportan mucha calidad a la historia con sus momentos románticos. Que no son muchos, pero vaya, son oro puro.

Estas dos aportarán escenas bonitas menos frustrantes

Y explicación del título que he elegido, he puesto penúltimo por ser optimista. Yo espero que esto tenga una segunda serie, la verdad. Porque como nos dejen con esa mierda de final tan abierto, me voy al chiringuito del estudio y les reviento a collejas.

Ante la duda, no, hoy no estoy de mal humor especialmente. Realmente he rebajado mucho el tono con la frustración que me ha provocado esta serie. Pero tocaba ser sincera, porque creo que es echar a perder una serie que prometía mucho, pero al final se ha quedado en un “quiero y no puedo y me quedo con las ganas”. Realmente fue a media serie cuando me di cuenta de que eso no iba a ser como yo esperaba, pero quería mantener la esperanza. Pero claro, llegas al último capítulo y ya pierdes la esperanza del todo. Aunque bueno, esperemos que haya continuación y lo arreglen.

Y por hoy fin del artículo. La semana que viene me quejo de Tamayomi, que esa también se ha ganado varios gallifantes bien grandes.

¡Gokigenyou!

Los verdaderos motivos de la salida de Ruby Rose de ‘Batwoman’

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Ayer os contábamos la noticia de la semana. Ruby Rose abandona Batwoman envuelta en un halo de misteriosas circunstancias y sin que ninguna de las partes hubiese aclarado, de manera oficial, los verdaderos motivos que la llevaron a abandonar la serie de The CW.

Lo que se rumoreó, en un principio, es que fue por motivos de salud. Hacía meses que la habían operado de una hernia y la lesión podía haber vuelto o haberse agravado al tener que hacer ciertas escenas de la serie. Estas alegaciones fueron desmentidas al poco, y parece que hoy ya conocemos los que podrían ser los motivos de su salida.

En una exclusiva para TV Line, una fuente de la web declara que «no fue 100% su decisión. Fue una ruptura. No estaba feliz trabajando en la serie, ¿y eso la hacía una persona divertida con la que trabajar? No. Todo el mundo decidió que sería lo mejor para la serie.»

Continúan añadiendo que a Rose no le gustaban demasiadolas largas horas de rodaje que lleva aparejado el oficio de ser actriz en una serie de televisión. Además de que nunca se llegó a acostumbrar demasiado a la vida en Vancuver, donde se ruedan la mayor parte de las escenas de las series del Arrowverso.

Batwoman con toda probabilidad no volverá hasta principios de 2021, pero seguro que no tendremos que esperar demasiado en saber quién será la nueva Kate Kane.

Ruby Rose se despide de ‘Batwoman’

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batwoman ruby rose

Hoy nos hemos levantado con una noticia que nos ha dejado a todas en shock. Ruby Rose deja Batwoman. Sí, como habéis leído. Ha sido tan inesperado que aún no nos lo creemos.

La serie del Arrowverso ambientada en Gotham y que sigue las andanzas de Kate Kane estaba funcionando muy bien (aunque Ruby Rose nunca fue santo de mi devoción, os la recomiendo porque vale la pena) y fue renovada ya por una segunda temporada en enero. Las razones de que Rose diga adiós a la mujer murciélago todavía están por aclarar. Se rumorea que están relacionadas con problemas de salud porque hace casi un año tuvo que someterse a una cirujía por problemas en una hernia, pero fueron desmentidos.

En un comunicado, Rosa ha dicho: «He tomado la muy difícil decisión de no volver a Batwoman la próxima temporada. No es una decisión que tomé a la ligera porque le tengo el mayor respeto al cast, equipo y a todo el mundo relacionado con la serie tanto en Vancuver como en Los Ángeles. Estoy más que agradecida a Greg Berlanti, Sarah Schechter y Caroline Dries por no solo darme esta oportunidad increíble, pero también por darme la bienvenida al universo de DC que han creado. (…) Gracias a todo el mundo que ha hecho de esta primera temporada un éxito. Estoy realmente agradecida.»

La serie fue una de las más vistas de The CW, y tanto la cadena como Warner siguen a bordo del proyecto y quieren buscar un reemplazo. ¿A quién os gustaría ver en Batwoman? En la web estamos a tope con Kat Barrell a quien ya hemos comprobado que el pelirrojo le sienta estupendamente, ¿y vosotas?

Con este arnés sin correas no necesitaréis nada más: Strap-on-me®

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Me acuerdo muy bien del principio de la cuarentena. Hice acopio de chocolate y me dije «no te vas a aburrir» mientras miraba el arsenal de nuevos juguetes que me habían llegado esos últimos días. Va a temporadas, porque planifico las reviews con tiempo y probar los juguetes no es cosa de un intento solo. Y lo confieso: este del que te hablo hoy me llamaba tanto la atención que fue el primero que saqué de la caja.

Fue cortesía de Diversual (envíos rápidos, paquetes discretos) y acaban de incorporarlo a su catálogo. Se trata del famoso arnés vibrador de Strap-on-me®, había oído hablar de él y todo cosas buenas. Pues nada, Thais se sacrifica de nuevo por ti, esta vez en compañía para contarte si es tan bueno como dicen.

Lo primero que vemos es que su forma que no deja lugar a dudas. Este juguete fabricado en silicona médica ha sido diseñado para que lo lleve una persona con vulva (que es quien se introduce la parte que se asemeja a un huevo) y penetre a otra. Había probado uno muy similar hace varios años y me llevé un chasco porque era demasiado flexible y se me hacía imposible penetrar con él. Así que si quería otra opción más acertada sabía que debía ser más firme.

Afortunadamente, en Strap-on-me® encontramos el equilibrio entre flexibilidad y firmeza que nos acerca a nuestro objetivo: que el juguete se mantenga bien sujeto dentro de la vagina para poder penetrar a nuestra pareja. Además, el tamaño del huevo es ideal para que no se mueva. La experiencia es completamente diferente: con este es posible penetrar y embestir sin hacer mucha fuerza con los músculos vaginales, sin que se caiga y de manera cómoda. Y todo esto con las manos libres, claro, y un arnés que se adapta a tus movimientos.

La gran ventaja de este tipo de arneses es que no requieren ningún tipo de correa. Sirven para cualquier cuerpo independientemente de la talla y no provocan rozaduras por fricción. Solo tendréis que preocuparos por encontrar un tamaño (ancho y largo) que os sea cómodo. Este que he probado yo es el M, con un diámetro de 3,3 cm.

Cabe destacar que el extremo de quien lo lleva puesto es algo más grueso, por lo que recomiendo el uso de lubricante de base agua. Tiene un diseño ergonómico y creado para estimular también la zona G, porque lo que se busca con estos juguetes es que la estimulación sea simultánea.

Tal vez haya olvidado mencionar una de sus características más importantes: tiene tres motores independientes. Eso significa que puedes activarlos a la vez o por separado, y cada uno dispone de tres patrones de vibración y tres intensidades. La gran ventaja es que puedes controlarlos con un mando, no desde el juguete, lo cual facilita mucho las cosas. Imagínate si, en medio del asunto, tienes que meter la mano entre vuestros cuerpos para cambiar a otro modo. Para encender y apagar el juguete solo tendrás que pulsar el botón ubicado en la base.

Pues bien, los tres motores están situados en el huevo (como decía, para estimular la zona G de quien penetra), en la base (que queda justo sobre el clítoris) y en el extremo (que estimula a la persona penetrada). Ya ves que la vibración está garantizada, sobre todo porque los tres son bastante potentes y silenciosos. Esta vez no necesitarás más. Tiene un sistema y una interfaz muy intuitivos, no hay complicación alguna.

Además, funciona con batería. Necesitará cuatro horas de carga para usarlo alrededor de 45 minutos. Sí es cierto que se trata de un producto un poco exigente en cuanto a tiempos, pero también reconozco que yo no lo uso más de media hora de forma continua. Por cierto, ¿sabes lo que significa que sea recargable? Pues casi siempre implica que puedes utilizarlo bajo el agua, como es el caso.

El packaging está cuidado, el juguete va bien protegido. Incluye el cargador para el vibrador, el mando (¡y la pila para usarlo!), las instrucciones y una bolsa de satén para guardarlo.

En pocas palabras: nunca había podido utilizar un arnés sin correas disfrutando de la experiencia y fue una pasada. Fácil de usar, cómodo y potente. Con el Strap-on-me® nadie se queda atrás en la estimulación y, a diferencia de la mayoría de arneses, permite el placer simultáneo. Una verdadera pieza de ingeniería que garantiza una experiencia en todos los sentidos.

Consigue su Strap-on-me® AQUÍ.

Lo que da de sí tres minutos

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¡Gokigenyou, croquetillas! Hoy iba a hacer un comentario final sobre Budoukan, porque a mitad de la serie cambió todo mucho. Pero el martes encontré una OVA y toca hablar de ella, que la tengo muy reciente. Me refiero a Fragtime.

Como muchos animes, está basado en el manga de mismo nombre. La adaptación es una OVA de 60 minutos, muy ligera de ver e interesante. Yo la encontré de pura casualidad. Como todas las mañanas al encender el ordenador, lo primero que hago es mirar si tengo descargas, para que vaya bajando mientras hago más cosas. Miro en el tracker privado y veo un título que ni me suena. Pincho. Oh, una imagen shoujo ai muy cuqui [la de arriba más concretamente]. Cotilleo. Vale, el anime se emitió en noviembre y justo salió a la venta el bluray el pasado miércoles, pero ya lo habían subido el martes [esto es eficiencia, lo demás, tonterías]. A bajar se ha dicho, porque tiene muy buena pinta.

Vale, ¿de qué va? Pues dos chicas de instituto, un romance, ciencia ficción, un toque de drama bien llevado y el tema final de la película lo cantan las dos chicas a dúo. Maravilloso todo y todo esto en tan solo 60 minutos. Misuzu es una chica tímida, con nula habilidad social. Tiene cierto pánico a meter la pata y que todo se estropee, por lo que se ha encerrado en su propio mundo y siempre está sola. Misuzu tiene la habilidad de poder parar el tiempo durante 3 minutos. Habilidad que usa para escapar cuando se siente agobiada. Una de las compañeras, Yukari, siempre intenta hablar con Misuzu en los descansos. En uno de estos momentos usa su habilidad, escapando de clase. Llegará al patio donde está Haruka leyendo un libro en un banco. A Misuzu se le va el cable y le da por mirar las bragas a Haruka. ¿Problema? Que a Haruka no le afecta la habilidad de detener el tiempo, ella sigue activa y ve claramente cómo la otra le ha levantado la falda.

Una forma muy curiosa de iniciar las cosas

Ahí empieza la trama. ¿Por qué a Haruka no le afecta? ¿Por qué le ha dado el flush a Misuzu y le mira las bragas? Durante 60 minutos veremos cómo empiezan a tratar, a salir juntas, los problemas y traumas que tiene cada una de ellas… Todo condensado, pero no acelerado.

Porque claro, al comienzo conoceremos a Misuzu, pero Haruka también tiene sus circunstancias. Ella es la típica chica perfecta, estudiosa, que ayuda a todos, muy popular… Pero también muchos la insultan, porque creen que está liada con un profesor.

Por lo que las chicas irán hablando de sus problemas, aprovechando la habilidad de parar el tiempo para hacer lo que quieren, a modo de liberación.

No puedo hablar mucho de ella, porque es una historia corta, aunque bastante intensa. Yo me lo pasé bastante bien trabajando con esta OVA, la verdad. Os recomiendo que le deis una oportunidad que está muy bien llevada.

La próxima semana, opinión final de Budoukan. Que realmente espero que no sea la última porque hacen continuación y arreglan las cosas.

¡Gokigenyou!

‘Ocean’s Eleven’ pero croqueta

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Ese es el post, básicamente. Ocean’s Eleven (que no Thirteen, ese ya sabemos que lo es) se vuelve croqueta vía Zoom.

Y es que todos, absolutamente todos los personajes de la película protagonizada por George Clooney y Brad Pitt han sido reemplazados por actrices LGBT en esta reimaginación del ya clásico de Soderbergh de la única forma que la pandemia nos permite, por videollamada.

Quince actrices, dirigidas por Carly Usdin, un buen día decidieron quedar para sentarse delante de la webcam y hacer una lectura del guión de Ocean’s Eleven. Entre ellas están algunas de nuestras favs como Stephanie Beatriz, Rosa Diaz en Brooklyn 99, quien interpreta a Danny Ocean, Mara Wilson, quien siempre será Matilda en nuestros corazones, o nuestras adoradísimas Natasha Negovanlis y Elise Bauman, quienes ya no necesitan presentación alguna.

Seguramente, el anime del año

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¡Gokigenyou, croquetillas! Hoy vengo a hablar de una serie que me tiene totalmente enganchada y emocionada. Se trata de “Otome game no Hametsu Flag shika Nai Akuyaku Reijou ni Tensei Shiteshimatta…”. Gracias a dios podemos abreviarlo a Hamefura. Ni sabéis la que monto cada vez que tengo que escribir el título completo. Se traduciría por “mi siguiente vida como malvada, todos los caminos llevan al desastre”.

Seré sincera, este anime no iba a verlo, por tres factores que explicaré ahora. Menos mal que me dijeron cosas y le di una oportunidad. Porque este anime es el claro ejemplo de que las etiquetas son una puta mierda que muchas veces no definen en condiciones. Esta reseña tendrá varias partes. Primero comentaré por qué no quería verla al comienzo, que sirve para la segunda parte explicando de qué va realmente [y cómo engañan las etiquetas muchas veces] y luego cosas extras y valiosas que tiene esta locura de anime.

¿Qué tres factores me echaban para atrás? Pues que es un isekai. Que es un otome game. Y que el romance es tipo harén. Dicho así más de una se habrá quedado igual, así que voy al detalle.

Isekai se refiere a ese tipo de animes que se han vuelto tan populares que la trama se desarrolla dentro de un videojuego. Explicación dedicada a las yayas, especialmente a Sonámbola: Es cuando se llega a un mundo fantástico, lleno de seres extraños. Y el amo del calabozo da poderes a todos. Normalmente el protagonista es consciente de que está dentro del videojuego de turno y debe adaptarse a esa situación. A veces no, tan solo te presentan la “vida” dentro del juego. Hay mucha variedad de tramas. Aunque me gustan los videojuegos, no me suelen convencer estas historias, no terminan de llamarme.

Otome game. Es el tipo de juego donde se desarrolla la trama. Normalmente los isekais son en juegos tipo rol o rpg. Esto sería una aventura gráfica basada en diálogos donde la protagonista, por medio de decisiones y diálogos, decide con qué chico quedarse. Como imaginaréis, esto no me hacía especial ilusión.

Harén. Poco que explicar, supongo. Normalmente hay dos tipos de harén. El típico es un chico rodeado de chicas. El chico es tonto, pero no más que las chicas que le rodean. A mí siempre me ha parecido un hentai disimulado, muy absurdo y baboso todo. El reverse harén no es mucho mejor. Es una chica rodeada de chicos que harían cualquier cosa por ella. Pero, como la chica es tonta, solo hará caso al afortunado mientras los otros se comen los mocos. Esto me hacía tanta ilusión como lo de otome game.

Vale, técnicamente es un otome game con harén, pero… No parece muy típico, ¿no?

Peeero… Las etiquetas no son absolutas. ¿Y si alguien da un golpe en la mesa y cambia las reglas a esos tres factores? Pues eso ha pasado en esta historia.

Empiezo a resumir un poco la trama. Catarina, nuestra protagonista, es una niña de 9 años. Es de familia noble, así todo muy victoriano. Catarina un día se da un golpe en la cabeza, y recupera recuerdos de una vida anterior. Fue una otaku adolescente enganchada a varios videojuegos. Y ahora está dentro de uno de sus favoritos, “Fortune Lover”. En el juego la protagonista irá tratando con 4 chicos y al final, según la ruta que elija, terminará con uno de ellos [o no, si sale mal]. ¿Problemas? Unos pocos. La protagonista del juego es Maria Campbell, y ella es Catarina Claes. ¿Quién es Catarina? La mala del juego, que en la mayoría de las rutas acaba muerta, apaleada o exiliada porque ha sido una cabrona.

Claro, la nueva Catarina no quiere eso. Conoce el juego, cuya trama empieza cuando tienen 15 años. Ahora tienen 9. Tiene 6 años para cambiar las cosas. Y aquí empieza la locura y el desparrame. Bien, ¿cómo evitas todo esto? Porque el problema es que la Catarina original fue un poco bastante hija de fruta. Sencillo, siendo buena gente. Hay tiempo para hacer las cosas bien. Así que nuestra Catarina es una chica reformada. Su principal objetivo es salir viva. Ya murió de forma absurda la vez anterior, esta vez quiere salvarse.

Catarina pasará de ser una pija malvada que putea a todos por placer a una chica que ayuda a todos, chicas y chicos, y encima en sus ratos libres cultiva un huerto. Un giro absurdamente radical, pero totalmente genial. Bien, esta nueva Catarina se hará amiga de los chicos… Pero esto nos interesa menos, ¿verdad? Si no, no estaría comentando esta joya de serie en HULEMS, ¿no? ¿Dónde está el croqueteo? Porque hay mucho croqueteo. Mucho y de calidad, que es lo que interesa.

Catarina de peque, ya prometía maneras

Como dije, Catarina está empeñada en ser buena con todos, para que así ninguna ruta pueda condenarla. Con lo que cada vez que aparece una chica en la historia, Catarina está ahí para ayudar o lo que haga falta. El problema es que “roba” las escenas a los chicos. Me explico. En el juego, las escenas clave donde las chicas y chicos se enamoraban es porque el tipo de turno aparecía a ayudar en algún momento importante y surgía el flechazo. Pero, ¿qué pasa si en esas escenas la que ayuda a las chicas es Catarina? Exacto, que las chicas se enamoran de su salvadora, ya que ha robado la escena. Con la tontería, Catarina conquista a chicos y chicas por igual.

En los tres primeros capítulos veremos cómo se hace amiga de los participantes del universo. Pero en el capítulo 4 que ya aparece Maria, la protagonista del juego, ya es el desparrame. Pero ojo, un desparrame muy curioso, divertido y bien hecho.

Catarina comiendo los bollos a Maria…
Y Maria feliz y contenta

Con lo cual, de las tres etiquetas que dije antes, al hacerlo de esta manera, no es ni de lejos lo que yo me esperaba. Y menos mal, porque esto es una puta maravilla.

Además, cosas buenas que tiene Catarina, que son unas cuantas.

Primero, como sabe cómo va el juego, cuando aparece alguien o sucede algo relevante, monta un consejo en su cabeza para decidir lo que toca hacer. Son varias versiones suyas en modo chibi [pequeñas], diferentes puntos de vista que decidirán qué decisión tomar. Esto es un punto, se mire como se mire.

El consejo pensador
La que manda es la del bigote, sí

Segundo, la nueva Catarina tiene gustos muy concretos. Ella es feliz comiendo bollos y dulces y cultivando su huerto. Bollera de manual, su carnet ha ganado puntos para la batidora y el robot de cocina y fijo que le sobran.

Tercero, es consciente de que ha robado escenas de romance a los chicos, pero le quita importancia. Según Catarina, eso seguro que no influye. Es simple como el mecanismo de un botijo. Se ha ganado el apodo de Bakarina [baka es tonta]. Pero no tonta en mal plan de “qué gilipollas es esta tía”. No, tonta en plan de simple y resulta absurdamente adorable. Es un personaje que se hace querer. Que ahora mismo, aunque puedas imaginar por dónde irán los tiros, cada semana esperamos a ver qué nueva locura hace la buena de Bakarina para seguir conquistando a Maria. Y lo logra sin darse cuenta. Que algunas de las escenas son totalmente geniales. Como cuando comparte una novela romántica lésbica con Sophia y le suelta, según se conocen, una frase de la novela. Que toda esta escena es oro puro, sinceramente. Y esto viene a ser como el chiste de los vascos buscando setas, que uno dice «coño, Patxi, un rolex» a lo que responde el amigo «¿A qué hemos venido? ¿A buscar setas o rolex?». La prioridad de Catarina es salir viva, con lo que no dará importancia a los rolex de oro. Pero saca rolex de oro. Varios.

Cuarto, el humor de una trama bien estructurada que sorprende semana a semana. Aunque hay cosas que puedes imaginarte, realmente la serie es muy original y entretenida. Yo la estoy disfrutando cosa mala, porque además sé que no me va a frustrar como Oshibudou [que ya hablaré más adelante].

Quinto, algo muy valioso a tener en cuenta es que seguramente sea considerado por mucha gente anime del año algo con trama lésbica, porque normalmente un shoujo ai no tiene esta acogida. Pero ahora mismo está todo el mundo loco a ver qué hace Bakarina con su harén.

Sinceramente, si queréis una serie de humor con croqueteo loco, pero no hormonado, esta locura es vuestra serie. Yo ahora mismo solo espero que los BDs no sufran mucho retraso por toda esta crisis del corona virus, porque sí me está afectando a otras series.

La semana que viene comento al detalle Oshibudou y la frustración que me ha generado.

¡Gokigenyou!