Vera y Victoria son dos jóvenes que se conocieron hace más de dos años y se enamoraron. Comparten un proyecto de vida común e ignoran los prejuicios de otras personas. Sencillamente son dos mujeres que se aman.
Ellas son Vera y Victoria. La primera, vegetariana, filóloga y apasionada de los animales. Se siente mujer desde la infancia, pero hasta los 18 años no se lo confesó a su familia. Desde entonces, dejó de llamarse Bernardo y ese niño desapareció de su vida. Victoria alterna trabajos temporales como camarera. Es un torrente vital y adora que su pareja le sorprenda y le robe besos cuando menos se lo espera.
El libro está editado por la francesa Andrè Frère Èditions y, junto a pequeños textos de Lara Moreno (como “Fue el día en el que Vera besó por primera vez a Victoria cuando le confesó que era transexual”), va desgranando la relación de estas dos mujeres a través de las instantáneas que Sáez tomó entre 2012 y 2016.
El proyecto ha conseguido que Sáez ganase en 2014 y 2015 el Premio LUX en la categoría de Reportaje Documental, y además de haber hecho gira con exposiciones por toda la geografía española y en Estados Unidos, la historia de Vera y Victoria inspiró este cortometraje seleccionado en 2015 para el LesGaiCineMad. En él, dirigido por Gema Sanz Calvo, Sáez pone palabras a su propia historia, cómo conoció a las dos mujeres, y ellas mismas cuentan su experiencia con la fotógrafa.
Como cada año, Martha M. Lauzen ha publicado su estudio «The Celluloid Celing: Behind-the-Scenes Employment of Women on the Top 100, 250 and 500 Films», una investigación que lleva a cabo desde hace 19 años y que analiza la presencia de las mujeres en los puestos de representación en las películas de Hollywood. Los datos de 2016 no son nada halagüeños: tan solo el 17% de todos los directores, guionistas, productores, productores ejecutivos, montadores y fotógrafos que trabajaron en las 250 películas más taquilleras fueron mujeres. El mismo porcentaje de mujeres empleadas en la industria del cine que en 1998.
Las cifras suponen un descenso de dos puntos en relación a 2015, cuando las mujeres representaron un 19% de la industria. Ya hablamos de la de los datos del pasado curso cinéfilo, y en 2016 la tendencia, según la ocupación, no ha variado aunque haya disminuido: la producción sigue siendo el sector con mayor ocupación femenina (25% en 2016 y 25% en 2015), seguido por el montaje (15% y 22%) y la producción ejecutiva (17% y 20%). El único eslabón que ha aumentado con respecto al pasado año es el de guionistas (13% en 2016 y 11% en 2015), mientras que la dirección (7% y 9%) y fotografía (5% y 6%) siguen siendo las profesiones más dominadas por los hombres.
«The Celluloid Ceiling» sigue arrojando números demoledores: el 92% de las 250 películas más taquilleras de 2016 no tuvieron mujeres directoras; el 77% no tuvieron mujeres guionistas; el 58% no tuvieron productoras ejecutivas; el 34% no tuvieron productoras; el 79% no tuvieron montadoras y el 96% no tuvieron fotógrafas. El 35% de las cintas no tuvieron ninguna mujer o tan solo una en su equipo.
Hace unos días, el portal de contenidos pornográficos PornHub, uno de los mayores del mundo, lanzó sus estadísticas anuales, y para sorpresa de casi nadie, la categoría de ‘lesbianas’ fue la más vista en muchos países, y esto sí que es sorprendente, entre las mujeres heterosexuales. La youtuber Arielle Scarcella ha preguntado a algunas mujeres que se definen como heterosexuales la razón por la que ven porno lésbico, y las respuestas no tienen desperdicio. Dentro video.
A estas mujeres les parece que, en la pantalla, dos mujeres se ven «más naturales», «van menos a la acción» y «hay más intimidad y cercanía». También hablan de que las mujeres son más agradables que ver que los hombres, que «se tocan más y durante más rato», y creen que el porno heterosexual no es real. Alguien debería avisarles de que el lésbico TAMPOCO es real, pero no seré yo. Scarcella comenta que «es más fácil para las mujeres imaginarse a si mismas recibiendo placer cuando la cosa se centra en ella, y aquí hay dos. Es normalmente más sensual que el «mete-saca» envuelto cuando hay un hombre».
Gloria Fuertes nació en Madrid a los dos días de edad, pues fue muy laborioso el parto de mi madre que si se descuida muere por vivirme. A los tres años ya sabía leer y a los seis ya sabía mis labores. Yo era buena y delgada, alta y algo enferma. A los nueve años me pilló un carro y a los catorce me pilló la guerra; A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
(Autobiografía)
Hija de una costurera y de un portero, nacía en Lavapiés, en 1917, una escritora única, singular, a quien catalogarían como de la generación del 50 y a quien la que la literatura española nunca le daría el lugar que se merece, Gloria Fuertes, escritora precoz, comenzó a darle a los versos a los catorce años, a los quince ya los leía en Radio España, y a los diecisiete terminaría Isla Ignorada, su primer poemario.
La guerra civil y la muerte de su madre, en el 34, la marcarían de por vida y la llevarían a refugiarse, la que leía con ansia y escribía con pasión. La soledad a la que esta situación la abocaría se convertiría en un tema recurrente en sus versos. Unos versos que, llenos de una nostalgia omnipresente, pero también de un agudo e inteligente humor del que se serviría para enmascarar la verdad y la crítica ante la siempre vigilante e inflexible censura franquista, supondrían una brisa de aire fresco para la poesía de la posguerra.
Su estilo, cercano y sin florituras, estaba lleno de juegos de palabras e ingenio que atacaba veladamente a la conservadora sociedad de la época y cuestionaba el modelo de mujer establecido, mientras que alababa a los diferentes y a los inconformistas. Esta sencillez le traería consigo el rechazo de los mandamases de la poesía, que nunca la reconocerían como una de ellos. Lo tenía todo en su contra. Porque, además, Gloria era mujer, lesbiana y de clase social baja.
Su condición de lesbiana es algo que Gloria Fuertes nunca ocultó, pero, muy recelosa de su intimidad y en una época en la que estaba vigente la ley de Vagos y maleantes que castigaba penalmente la homosexualidad, este era un tema tabú del que no se hablaba.
Durante el día, se ganaba la vida siendo mecanógrafa, secretaria o contable, mientras que, por la noche, se entregaba a la poesía. En las revistas infantiles Maravillas y Chicas vería publicados sus primeras historias y poemas, mientras sus obras y poesías se representaban por los teatros infantiles de Madrid. Su obra para adultos, por contra, pasaría desapercibida por el público español, pero no para el sudamericano o estadounidense donde era reconocida, estudiada y alabada. A Estados Unidos se iría durante dos años, tras obtener una beca Fullbright para dar clases de Literatura Española en la universidad. La primera vez que entraba en una universidad, y era para dar clases.
“Me siento sola y una, como una sola luna -por ser igual a todas las mujeres y no parecerme a ninguna-, me siento sola y una en mi vacía cuna.” (Historia de Gloria, 198)
Su fama comenzaría a despuntar a finales de los 60 y principios de los 70, momento en el que vería realidad su sueño de poder dedicarse por completo a la literatura hecho realidad al ganar una beca March de literatura infantil. Su figura comienza a asentarse en el mundo de la literatura infantil, sus cada vez más frecuentes apariciones en la televisión y el gran número de ventas que ello le reporta, hacen de ella un personaje conocido por todos. Este aspecto positivo vino contrarrestado, sin embargo, con otro negativo, su poesía literaria quedó eclipsada e ignorada.
Todos nos hemos quedado con la imagen de Gloria Fuerte como «la poeta de los niños», o «la poeta de guardia», como ella se autodenominaba, pero nos hemos olvidado de que hay mucha más Gloria detrás. Este año, que marca los cien desde su nacimiento, es el momento perfecto para empezar a descubrirla.
Tus besos cambian el curso de mis aguas y humedecen la sequía de mis desiertos interiores (Mujer de Verso en pecho, 156)
Hoy, 16 de enero, Día internacional de la croqueta, Hay una lesbiana en mi sopa tenemos el grandísimo honor de entregar nuestro primer premio Croqueta del año. Las nominadas en esta ocasión eran todas grandes personalidades del mundo LGBT: Lauren Jauregui, Sara Ramirez, Samira Wiley, Ruby Rose, Mara Wilson, María Such, las chicas del beso anti-Trump, Kaitlyn Alexander y Gema Hassen Bey. Todas mujeres visibles, todas mujeres relevantes para la comunidad LGBT.
La ganadora de este año ha sido la cantante Lauren Jauregui, que se ha llevado un 31% de los votos, seguida de las chicas del beso anti-Trump, y de Samira Wiley, las otras mujeres que han hecho podio.
De tan feo es bonito
Así, Dulceida cede el premio que consiguió el año pasado a la estadounidense, quien salió del armario a finales de 2016 como mujer orgullosamente bisexual. Os queremos dar un abrazo a todas aquellas que habéis votado, que habéis sido un montón. ¡Muchas gracias, y hasta el próximo día de la croqueta!
Los años 30 están de moda. Desconozco si alguna vez dejaron de estarlo, pero este 2017 claramente echa la vista atrás a hace un siglo para traernos el glamour de la Primera edad de oro de Hollywood. Amazon lanzó en su última tanda de pilotos The last Tycoon, una serie sobre la vida del director de la MGM Irving Thalberg que narra la historia del magnate del cine Monroe Stahr (Matt Bommer), un niño prodigio de un importante estudio de Hollywood.
El guión está basado en la novela The Love of the Last Tycoon de F. Scott Fitzgerald, y los protagonistas son Matt Bomer, Kelsey Grammer, Lily Collins y Dominique McElligott. El último fichaje es nada más y nada menos que Jennifer Beals, que se meterá en la piel de Margo Taft, una intrigante estrella de Hollywood que utilizará toda clase de juegos mentales y estrategias ocultas para dejar claro que la que manda en el set es ella.
Desconocemos totalmente si en esta serie habrá algo de croqueteo, que ojalá, pero ver a Jennifer Beals de nuevo en la pantalla, y además en un papel TAN atractivo, ya merece la pena todo. La serie se estrena el 17 de junio en Amazon Prime, así que atentas a sus pantallas.
Siempre decimos lo mismo, pero nunca deja de ser verdad: esta temporada que nos espera va a ser alucinante con respecto a la visibilidad LGBT+ y la calidad en las propuestas. Cada vez tenemos más series con personajes no heterosexuales, y además su desarrollo va mejorando exponencialmente. Pero, además, este año nos espera el estreno de When we rise, la miniserie que narra el inicio de los movimientos sociales feministas y pro-derechos igualitarios en Estados Unidos en los años sesenta. El creador y productor ejecutivo de la serie, Dustin Lance Black (Milk), habló hace unos días sobre el desarrollo, y de cómo la alt-right, ese movimiento político supremacista de Estados Unidos que, al parecer, está modelando la política estadounidense, está intentando boicotear el proyecto.
Este show está bajo el ataque online de la alt-right. Pero esta serie no es una guerra. Cada persona individual del mundo es una minoría, dependiendo de cómo cortes el pastel, y la serie va de cómo estamos conectados
https://www.youtube.com/watch?v=UwvgMNE9ozg
Black comentó que sus sospechas sobre el ataque a la serie empezaron cuando se dio cuenta de que en el trailer colgado en youtube había una serie de comentarios de naturaleza racista y antisemita. Empezó a seguir el rastro y vio que los autores estaban asociados con grupos de alt-right, y que también habían hecho un análisis del trailer relacionándolo con la relación de Black con su padre, en un intento de hacer un psicoanálisis de baratillo. A esta gente es a la que va dirigida la serie.
Creo que hay mucha gente que votó por Trump que va a amar este show. No creo que hable sólo a la mitad del país. Creo que si Donald Trump ve la serie puede que le guste. Hablamos el mismo idioma.
Hace dos años, la actriz Lea Delaria y la editora Chelsea Fairless, anunciaban así su compromiso:
A pesar de sus preocupaciones sobre los aspectos patriarcales del matrimonio, la actriz y cantante Lea DeLaria y la editora Chelsea Fairless de Brooklyn, Nueva York, se complacen en anunciar su compromiso. No ha sido fijada una fecha para la boda, pero podemos decir seguro que será el evento de la temporada, o una mierda total.
Ahora, dos años más tarde, y una semana después de la fecha que decidieron después para su enlace, la pareja ha anunciado en la misma linea que mira, que lo dejan, sin boda ni nada.
Al parecer, esta fue una elección misteriosamente profética de la foto de compromiso, ya que nuestra relación ha seguido el camino de David y Liza, con una pequeña excepción: nuestra división es amigable. Por favor, excluidnos de la trágica y básica narración de la ruptura de las celebrities. Estuvimos felices juntas durante cuatro años, y permaneceremos en la vida de la otra. De hecho, esperamos encontrar nuevas maneras de torturarnos. Nos gustaría dar las gracias a nuestros increíbles amigos y familias por su amor y apoyo.
El detalle de Roxette de fondo cantando It must have been love but it’s over now es impagable. Lo de que las dos van a seguir siendo amigas no es ninguna broma, ya que según las cuentas de Instagram de ambas, las dos mujeres acudieron después de separarse juntas a una fiesta de disfraces. Oye, pues si ellas están contentas, nosotras también.
Se han anunciado ya los nominados a los Premios Brit, uno de los más prestigiosos dentro del universo musical (y el que indudablemente tiene las mejores actuaciones en directo), y junto a Nao, Lianne La Havas, Emeli Sande y Ellie Goulding nos ha puesto muy contentas encontrar a Anohni, una cantante que nos tiene enamoradas con su personalísima voz y manera de entender la música.
La cantante anunció el año pasado su condición de mujer trans mediante una entevista en la que hablaba de cómo, cuando era pequeña, sentía que jamás iba a encajar en ninguna parte ya que no era un hombre, pero tampoco una mujer bella. Este hecho coincidió con el lanzamiento de su último disco, Hopelessness, considerado un disco de ‘canción protesta’ por lo político de su contenido, y que recibió la aclamación de la crítica por su calidad.
La ceremonia de los Brits se celebrará el próximo día 22 de febrero en Londres. Estaremos atentas a ver cómo le va a Anohni.
La salida del armario de Alex Danvers es una de las mejores cosas que le ha pasado a la televisión en el 2016. No hay más que comprobar el impacto que ha tenido y sigue teniendo, y no hace más que reforzar la idea de lo importante que es la buena representación LGBT en la televisión. Si hace no mucho conocíamos la historia de una niña a quien Alex la había ayudado a hacer las paces con su sexualidad, estos días, nos llega otra que muestra cómo ha sabido generar empatía hacia las personas LGBT.
So, yesterday on my flight to Vancouver I was watching Supergirl, more specifically, the episode where Alex comes out to Kara.
Dened Rey, estudiante de cine y aspirante a guionista de televisión, estaba tan tranquila en su asiento, durante su vuelo de vuelta a casa, viendo el capítulo de Supergirl en el que Alex sale del armario con Kara. Lo estaba viendo con los auriculares puestos, aunque también tenía activados los subtítulos. El señor que tenía a su lado, atento a lo que estaba viendo, la llama desconsiderada e irrespetuosa por exponer a los niños que viajan en el mismo avión a la «abominación gay». Dened le contesta que no hay nada de malo con que los niños viesen personajes queer, muchos de ellos lo son y están más que contentos de poder verse representados en televisión. Después de un intercambio dialéctico en el que Dened es calificada de formas poco bonitas, la azafata se acerca a ver qué está pasando. Dened contesta que la están insultando y el señor que no puede seguir sentado al lado de alguien tan sucio como ella. La azafata oye sus peticiones y le da a Dened un asiento en primera clase.
Ya en su nuevo asiento, Dened se vuelve a poner Supegirl. Mientras Alex y Maggie se besan, se da cuenta de que la señora que tiene a su lado no le quita ojo a la pantalla. Preparada para tener otra discusión, la señora simplemente le pregunta que si le gusta Supergirl. Después de hablar de lo mucho que a ambas les gusta la serie, le pregunta a Dened qué le pasa, al verla visiblemente molesta todavía. Una vez terminar de relatar lo que acaba de pasar, la señora le cuenta lo mucho que Supergirl la ayudó a comprender a su mejor amiga. Cuando quien había sido su BFF durante 35 salió del armario con ella, no lo aceptó. Era algo que iba en contra de sus creencias, es algo que consideraba que estaba mal, pero al ver todo el proceso por el que pasa Alex junto a su hija, quien la había convencido para ver la serie y de quien sospecha «que es un poquito gay», comenzó a entender por todo lo que su mejor amiga estaba pasando. Fue gracias a Supergirl que pudo superar sus prejuicios y su amistad con ella se ha vuelto más fuerte que nunca, y la que la motivó a unirse a un grupo de apoyo a chicos LGBTQ, para estar preparada para apoyar a su hija cuando decida salir del armario.
Ojalá seguir conociendo más historias como esta, porque nunca tendremos suficiente y no nos cansamos de leerlas.