Soy consciente de que este post no va a ser el más popular de la historia de la web, principalmente porque Sarah Harding no es especialmente conocida fuera de Reino Unido, pero en el país anglosajón es una estrella que brilla con luz propia, porque es componente de la girl-band más exitosa del país, tras las Spice Girls: Las Girls Aloud. ¿Y qué pasa con la Girls Aloud? Pues que yo soy ultra fan, fan a niveles algo locos. Y de entre las cinco, mi favorita ha sido, es, y será, Sarah Harding. Dejando aparte que me parece guapísima y rubísima y me desactiva completamente, ¿cómo no va a serlo, si hace esta clase de cosas en la televisión nacional?
Durante los diez años que el grupo estuvo en activo vivimos dramas, risas y, sobre todo, una cantidad de temazos como no recuerdo igual, dle primer single al último, y pasando hasta por caras B que nadie recuerda. Aunque mi favorita, creo, es esta.
Y os preguntaréis, pequeñas croquetas, ¿Qué hace esta tía contándonos sus filias musicales, si yo aquí he venido a leer otras cosas? Pues tenéis toda la razón, pero os diré que todo el rollo que os he echado tiene una explicación. Resulta que, tras la disolución hace un par de años, de la banda, Sarah ha querido seguir su carrera como actriz, y ha conseguido un papel en Coronation Street, una de las series de referencia de Reino Unido, y que si sois fieles seguidoras de la web conoceréis porque hablamos de ella con motivo de la inclusión (y posterior desaparición) de una pareja lésbica. Pareja que, si hubiese seguido en la serie, se habría convertido en triángulo, siendo una de las patas la mismísima Sarah Harding.
Strike a pose
Como ya no hay croquetismo en la serie, pues adiós a la idea de ver a Sarah enrollándose con otra chica, y a mi desgastando el botón de play/pause del mando. Gracias ITV por romperme mis sueños, mis anhelos de croquetilla fangirl. Para pasar mejor el duelo, voy a poner unas cuantas fotos de Sarah, just for fun.
Eastenders es uno de esos típicos culebrones ingleses que, cada vez que algo trágico sucede en ellos, conmociona al país, tanto es el público que los sigue. Lleva en emisión desde el año 1985, y por su reparto han pasado caras que ahora ya forman parte de la mitología televisiva inglesa. Luisa Bradshaw-White lleva solamente un par de años trabajando en la serie, pero su personaje, Tina, se convirtió rápidamente en uno de los más queridos por los espectadores, porque precisamente se enamoró de otra mujer en la serie. En la vida real Luisa formalizó legalmente su relación con su pareja, Annette Yeo, hace nueve años, pero gracias a la reciente aprobación del matrimonio igualitario en Reino Unido, ahora pueden decir que son un matrimonio.
Las dos hijas de la pareja, de doce y trece años, hicieron de damas de honor. Luisa declaró con anterioridad: «Sabemos que vamos a envejecer juntas, no quiero a nadie más. Nos casamos porque legalmente podemos.» También, respecto a su orientación sexual, declaró lo siguiente: «La gente me pregunta si quiero ser un ejemplo, y yo digo que no, que sólo quiero ser yo, y si eso ayuda a la gente a salir del armario, pues fantástico». Otra pareja feliz más, y nosotras que nos alegramos.
De vez en cuando hay casos muy paradigmáticos de cómo, casi sin darnos cuentas, las series afectan a los hábitos de consumo de la sociedad. Con El tiempo entre costuras, por ejemplo, se disparó la venta de máquinas de coser por internet; y en Estados Unidos, gracias a Juego de Tronos, el consumo de hidromiel está viviendo su edad de oro.
Orange is the new black, la serie de Netflix que bate records,no iba a ser menos, aunque su caso es mucho más curioso: gracias a Orange is The New Black la venta por internet de ropa interior usada ha experimentado un gran aumento. Vice nos muestra el alto pico de consumo en este mercado digital a partir del 12 de junio, cuando se estrenó la tercera temporada de OITNB en la que se incluye una trama de compra-venta de bragas usadas.
Parece que la popular serie de Netflix no ha conseguido solo que el naranja este de moda por todo el mundo, sino que ha abierto la veda para otro… mercado, un poco menos corriente.
Hace un par de días Lalala nos daba el chivatazo: Había una serie en Cartoon Network, ese canal eminentemente infantil, pero que cada vez lo es menos, de la que no habíamos hablado, y que era lo más croqueto que había en la vida. Se trataba de Steven Universe, una serie de fantástica de animación creada por una mujer, Rebecca Sugar, siendo la primera de la que es autora única y exclusivamente una chica. La serie tiene como protagonista a Steven, poseedor de una de las gemas que velan por el bien del Universo. Las otras tres tres gemas en la tierra, después de la guerra que hubo entre gemas milenios atrás son Garnet, Amatista y Perla. Y es precisamente la historia de estas la que nos interesa.
La mitología de esta serie es bastante compleja para los no iniciados (yo incluída), pero voy a procurar explicarlo lo mejor posible. Las gemas, que no tienen un género binario pero suelen identificarse como mujeres (gran modo de explicarle esto a los niños), pueden fusionarse entre ellas, dando lugar a otros seres. Este es el caso de Garnet.
Garnet es la fusión de Rubí y Zafiro, creada a partir de la unión sin fisuras, a todos los niveles, de estas dos gemas. Para que nos entendamos, es el resultado del amor entre ellas dos. Yay!
Y como el croquetismo nos inunda poco en la serie, Pearl, otra de las gemas de la serie, estaba completamente enamorada de Cuarzo, la madre de Steven.
Parece que, poco a poco, vamos derribando el mito tan sumamente enquistado de que las series de animación son para niños con encefalograma plano. Se peuden contar cosas extremadamente complejas a través de los dibujos, como es el caso de este Steven Universe, que plantea a los chavales conceptos como los géneros no binarios, algo que mucha gente adulta no maneja con soltura. Ojala vengan todas así, series para disfrutar a cualquier edad.
Hace dos días saltaron todas las alamas en el mundo croqueta, incluída la luz roja que tenemos en la redacción y que no supimos apagar hasta buen rato después: Una de las parejas que mejor nos caen, con diferencia, del panorama rosa, la formada por la exmodelo Cara D. y la cantante Annie Clark, rompía. No nos lo podíamos creer, estábamos desoladas. Una fuente, que nunca sabremos si es la misma fuente que da todas las malas noticias u otra diferente, confirmaba a un diario estadounidense que las dos mujeres se habían separado. En un primer momento, y echando la vista atrás hasta las declaraciones de Cara en Vogue, en donde decía estar enamoradísima de su novia, nos resultó raro. Y con razón.
En las últimas 48 horas hemos podido ver dos gestos, dos, que nos hacen pensar todo lo contrario, que todavía hay esperanza en este mundo gris y lleno de malas noticias. La primera, que Cara le ha regalado a Annie una guitarra firmada por nada más y nada menos que David Bowie.
El típico regalo que le haces a tus exes. La segunda noticia, un poco más jugosa, es que ayer noche se presentó en Nueva York la película Paper Towns, protagonizada por Cara. La inglesa acudió al estreno acompañada de Annie. Y el carmín, que a veces es un poco indiscreto, nos dejó bien claro que son todo invenciones.
Podemos estar bien tranquilas: Tenemos Cara y Annie para rato.
Hace cosa de un mes, de algún modo, se filtró un teaser de doce minutos de Freeheld que nos dejaba ver la grandeza que va a tener esta película. Seguro que muchas recordáis la sensación que creo Philadelphia, la cinta de Tom Hanks, en los noventa. Yo estoy casi convencida de que con Freeheld va a suceder algo parecido, y va a contribuir a cambiar mentalidades allá donde se proyecte. Desafortunadamente el teaser ha desaparecido de la red, pero la productora ha hecho algo por nosotras, y es lanzar el primer trailer oficial de la película.
Aunque el grueso de la historia se centrará en la lucha legal por los derechos de Stacie Andree (Ellen Page) a la muerte de su pareja, Laurel Hester (Julianna Moore), también nos contarán muchos de los aspectos de su relación: Cómo llegaron a conocerse, cómo se fueron enamorando poco a poco, cómo lucharon juntas sin descanso por algo tan sencillo como la igualdad. La misma Laurel lo dice en la cinta: «Yo no estoy buscando un trato especial, estoy buscando igualdad». La película se estrenará el dos de octubre, y es una seria candidata a los Premios Oscar.
Hace unos meses empezábamos a hablar de la nueva ola de croquetas que aparecían en las series de televisión y películas y lo encantadas que estábamos con este nuevo fenómeno, y todo eso, pero desde hace unos días me vengo fijando en algo que no deja de preocuparme:
¿Es tendencia incluir un personaje croqueta por el simple hecho de la diversidad?
Es verdad que son pocas las series que incluyen un personaje lésbico entre sus filas y se olvidan de él, o de las que no tenemos muy clara su orientación sexual hasta que cinco temporadas después los guionistas nos regalan una escena de un beso casto que intenta apaciguar a las fieras que somos. Los ejemplos se han ido repartiendo por la historia de las series de televisión pero este verano lo hemos comprobado de primera mano en dos series de estreno: Complications y Scream The Tv Series.
Ambas series incluyen personajes lésbicos en su cast pero si bien en Complications aunque conocemos a la novia de Gretchen, interpretada por Jessica Szohr, podría ser su novia de piso o como rezamos en el título, su prima, porque el único acercamiento que hemos visto ha sido un triste beso en la frente, un par de llamadas y poco más. Diferente es el caso de Audrey en Scream, aunque solo nos han concedido dos capítulos antes de matar a Rachel, la novia de Audrey.
Nosotras cada vez que una lesbiana muere en una serie
Podemos nombrar varios ejemplos claros de este hecho a lo largo de la historia de la tv:
Willow y Tara en Buffy La Cazavampiros, tardaron más de una temporada en mostrar un poco de afecto la una por la otra y lo entendemos, era otra época y Joss Whedon estaba rompiendo moldes con esta trama en su serie. Obviamente, la muerte trágica de Tara nos dejo a todas sin lágrimas y nos daba un final amargo a una pareja preciosa. Desde luego ya dejamos de esperar que Buffy y Faith descubrieran su sexualidad hace muchos años.
Jenny y Madame Vastra en Doctor Who también tardaron lo suyo en darse un beso – técnica de reanimación que, encima, fue censurado en ciertos países asiáticos y dejaba a muchos tan indignados como a otras tan contentas y campantes. Nunca llueve a gusto de todos, está claro, pero los guionistas podrían tener en cuenta cuales son las (poderosas) razones por las que, a veces, vemos una serie.
Glee es un caso especial y que da para su propio artículo, pido perdón si la indignación me puede y suelto algún improperio. Santana estuvo una temporada intentando contarle a su abuela que era lesbiana, que tenía una relación con Brittany y blablabla. ¿Que hacíamos nosotras mientras? Esperábamos. Esperábamos durante tres temporadas para ver un triste beso en la tercera temporada mientras que Blaine y Kurt acaparaban todas las escenas. Glee era una serie familiar y cómo tal, las parejas croquetas solo se daban abrazos muy sentidos. Porque en realidad y aunque no lo sepáis ninguna, eso es lo que de verdad hacemos en nuestra intimidad, nos abrazamos y fin. Poco comentaré la escena entre Quinn y Santana o la aparición de Demi Lovato, por no repetirme. Ryan Murphy, mal, muy mal.
Rizzoli and Isles es otra de esas series que se sustentan en el subtexto. Porque de eso es de lo que vivimos, señoras, y el problema es que esto es toda la verdad. Nos conformamos con tan poco que nuestras quejas caen en saco roto y claro, así pasa. Que cuando nos topamos con una serie como Rizzoli and Isles no sabemos como reaccionar cuando después de cinco temporadas, no ha pasado NADA entre las protagonistas. La paciencia, ese es nuestro mayor super poder.
¿Es este el futuro de las croquetas en la televisión? ¿Hay más casos que quieras compartir con nosotras? ¿Estás de acuerdo con esta nueva ola de lesbianas primas? Desde luego, deberíamos ser menos ingenuas y no dejarnos engañar tan pronto. La única solución que veo es pedir ciertas garantías antes de engancharnos a una serie. Se solucionarían muchos problemas y nuestro nivel de estrés se reduciría considerablemente.
La revista alemana Straight, dirigida a “mujeres que aman a mujeres”, ha hecho un atrevido vídeo con una doble de la canciller Angela Merkel para promocionar su primer número. En el corto, de apenas 40 segundos, la doble de la canciller germana aparece en una habitación mientras se escucha de fondo en la radio que el Parlamento alemán ha aprobado el matrimonio igualitario. Con las buenas nuevas, la pareja de la falsa Merkel la abraza y le besa en el cuello.
https://youtu.be/6whCrNi_6YM
Straight, que saca hoy su primer número en el mercado alemán, pone con este vídeo el foco en dos problemas: en primer lugar, que Alemania, a pesar de reconocer a las parejas homosexuales como parejas de hecho, aún no se ha equiparado a otros países europeos como Dinamarca, España o más recientemente Irlanda aprobando una ley para el matrimonio igualitario. Y en segundo lugar, que la canciller Merkel no está muy dispuesta a hacerlo en algún momento.
En una reciente entrevista con el youtuber alemán LeFloid, Angela Merkel dijo que para ella, “personalmente, el matrimonio es un hombre y una mujer viviendo juntos”. De ahí que la campaña de Straight haya sido tan intrépida utilizando a una mujer que recuerda demasiado a la canciller de Alemania.
A pesar de que ayer nos despertábamos con la magnífica noticia de un reboot de Xena: Princesa Guerrera, orquestado por sus productores y creadores Rob Tapert y Sam Raimi, apenas 24 horas después el desconcierto continúa: Lucy (Sin Ley) Lawless desmintió en su cuenta de Twitter la información que hacía pública The Hollywood Reporter.
Sorry, friends! news of a #Xena reboot is just a rumor. I'd love it to happen one day but it's still in the wishful thinking stage.
Si todo este lío de rumores y desmentidos, y de campañas en redes sociales para traer de vuelta a Xena no fuese poco, después del tuit de Lawless la revista Variety insiste en que el reboot de la serie es cierto, en un artículo en el que afirma que hay fuentes que «siguen diciendo a Varietyque el proyecto está siendo discutido en la cadena [la NBC], solo que en una etapa muy temprana».
¿Pero qué pasa, pero qué invento es este?
Entre tanta incertidumbre, lo que es innegable es que la actriz neozelandesa que encarnó a Xena lleva años haciendo alusión a una posible vuelta de la noventera princesa guerrera, pero también poniendo el foco en el principal problema para que pueda hacerse realidad: los derechos de autor de la serie. Lawless lo volvió a reiterar en una entrevista reciente a Den Of Geek (donde se encendió la pólvora antes de que echase gasolina The Hollywood Reporter con su supuesta confirmación del reebot de Xena):“[El desafío burocrático] sigue siendo quién tiene la propiedad de los derechos de Xena”.
Aunque se llegase a superar esa traba y la vuelta de la princesa guerrera a la pantalla pudiese ser factible, aún queda por saber si serían Lucy y Renée las encargadas de devolver a Xena y Gabrielle a la vida. Lawless se muestra ilusionada ante la idea en la entrevista a Den Of Geek, pero The Hollywood Reporter afirmaba que no sería ella la encargada de interpretar el papel de Xena.
Entonces, ¿qué deberíamos esperar del reboot de Xena: Princesa Guerrera si algún día todos estos peros y desmentidos llegan a buen puerto y puede hacerse realidad? ¿Volveremos a ver a Lucy y Renée y esa química que consiguió que la serie se convirtiese en un icono lésbico? Todavía no tenemos una respuesta a ninguna pregunta, pero tranquilas, os seguiremos informando.
Después de la gran alegría que supuso el saber que por primera vez desde que la Federación Internacional de fútbol licenciara al videojuego deportivo se iban a incluir selecciones femeninas en los mismos, ahora tenemos un motivo más para dar saltitos mientras gritamos «¡Hip, hip, hurra!». Las ediciones de Estados Unidos, Canadá y Australia llevarán futbolistas femeninas en las portadas, acompañando a Lionel Messi, imagen mundial del FIFA 16. En Estados Unidos será Alex Morgan la representante del combinado ganador del Mundial.
Christine Sinclair, capitana de su selección, lo hará en la edición canadiense.
Y la australiana Steph Catley protagonizará la cubierta de su país.
La defensa de Las Matildas declaró «Las palabras no pueden describir la emoción que siento por ser la portada de FIFA 16. Es un sueño hecho realidad. Ha sido un gran año para Las Matildas y conseguir este reconocimiento por parte de EA Sports y los fans de FIFA por nuestro duro trabajo es un gran paso para el fútbol femenino, tanto a escala local como global. Siempre he sido un gran fan de FIFA y saber que voy a ser parte del juego, además de estar en la portada junto a Lionel Messi, es uno de los puntos más altos de mi carrera. Me gustaría dar las gracias a Australia por los votos y no puedo esperar por verla en las estanterías». Por su parte, Morgan también ha expresado su contento:
Es un honor increíble ser una de las primeras mujeres en la portada de FIFA de EA Sports. Sé que gente de todo el mundo juega con este título y me emociona que FIFA 16 ponga tanta atención en el fútbol femenino. Compartir la portada con el mejor jugador del mundo en la actualidad es surrealista
En Europa no tendremos tanta suerte, y será un jugador destacado, pero masculino, quien acompañe al astro argentino. *Cara de circunstancias*.