¿Estás escasa de shows que ver? ¿Te apetece algo rápido y divertido? La respuesta a la primera pregunta creo que es «no», porque la avalancha croqueta que vivimos estos días es memorable. Nos faltan horas en el día para ver tantas series. Alguien debería inventar las máquinas expendedoras de tiempo. No obstante, a lo mejor la respuesta a la segunda pregunta es que «sí» y entonces te apetezca darle una oportunidad a Words With Girls, una webserie cuyo episodio piloto ya puedes ver en YouTube (sorry, sin subtítulos):
WWG nos lleva al mundo de varias amigas en su veintena, residentes en Los Angeles, que discuten sobre sus miserias en esta ciudad que, a veces, puede ser un tanto superficial. Cuando no están ocupadas yéndose de marcha por clubes gay, Laren y Brittani hacen lo que cualquier mujer joven: cagarse en todo. Hablar de lo que sea. Discutir sobre todas esas cosas de las que más de una vez todas hemos hablado. Hombres, ropa, desórdenes alimenticios, expectativas. Y lo hacen de una manera tan divertida que algunas publicaciones internacionales ya se refieren a Words With Girls como la hija putativa de Girls y The L Word.
Mary Lambert tiene nuevo vídeo musical. Secrets es el título de esta canción en la que vemos a Lambert en mejor forma que nunca. El single ha sido presentado en exclusiva para la revista Elle y la artista cuenta que su composición surgió de manera natural, una noche cualquiera en el estudio, junto a su productor Eric Rosse.
«No solo fue una de las noches más divertidas de mi carrera musical, sino también una de las noches más divertidas que he tenido en general. Quería escribir una canción con fuerza, pero completamente sincera. Creo que muchas de las veces que hablamos de sobre autoestima o de tener una imagen positiva de una misma, viene todo junto; casi como cuando se dice ‘ámate a ti mismo la la la’ y es tan sencillo como eso. Quería que Secrets fuera una invitación sutil a poner el foco sobre mí misma. Con todos los estigmas que marcan mi vida, como ser bipolar, obesa, lesbiana, haber vivido bastante en la vergüenza y la soledad. Creo que hay mucha gente caminando por ahí que siente la misma vergüenza y que esto les inhibe para vivir su vida plenamente. Yo he disfrutado mucho y he encontrado una gran catarsis en dejar que la vergüenza desapareciera de mi vida, y eso me ha reportado una gran felicidad para invitar a otros a hacer lo mismo».
¿Qué decir de estas declaraciones? Que se nota. Se nota en la actitud que Mary Lambert despliega siempre, no solo como abanderada del lesbianismo, sino en todo lo que hace. A las fans seguro que les encantará acercarse a esta canción fresca, divertida, natural, como ella misma. Y si no has descubierto todavía a Mary Lambert, ¿qué mejor momento que este? Aquí os la dejamos:
Esto es, en parte, culpa del creador de la serie, Nic Pizzolatto, que reveló que la segunda temporada trataría de «mujeres duras y hombres malos» y tú y yo sabemos que eso no suena nada lésbico. Para nada. Pero olvidaos de ese momento. Y centrémonos en el actual, ya que no parece que ese rumor tenga ya ninguna validez; sobre todo ahora que hemos visto la parodia que han creado desde Funny or Die, en la que Kate Mara y Ellen Page hacen de Tiny Detectives: dos implacables mujeres que son el equivalente Rust Cohle y Marty Hart en la serie.
En otro orden de cosas, parece ser que el papel femenino de la segunda temporada caerá en manos de Rachel McAdams (again: bragas fuera), pero todavía no está confirmado. Los que sí lo están son los fichajes de Colin Farrell y Vince Vaughn.
Si en la pelirroja de hace dos semanas hablábamos de Julianne Moore (maravillosa) cuál fue mi horror al descubrir que todavía no habíamos cantado alabanzas a una rubia rubísima y guapísima como es su partenaire en Chloe. ¡Vengo a remediar ese error! Croquetas (y croquetos!), la señorita Amanda Seyfried.
Debo admitir que la primera vez que vi a Amanda en Mean Girls (qué otra película sino) no me pareció guapa. Ya está ya lo he dicho. Me pareció que tenía cara como de vaca y cordero a la vez, con esos ojos tan redondos y esos labios tan gruesos. Parece… excesivo. Hasta que la vuelves a ver en Veronica Mars. Y en Chloe. Y dios del cielo bendito, en Jennifer’s Body.
(¿No tenéis calor? Dicen que es otoño en el hemisferio norte, pero yo me estoy abanicando.)
Para cuando llegas a Mamma mia o Los Miserables, Amanda hace explotar mis ovarios, tus ovarios y los de la vecina. Ese exceso de repente es perfecto.
Aunque me encanta que sea tan fan de su perro y de los animales en general, debo admitir que ese hobby suyo de la taxidermia me da escalofríos. Amanda querida, una mujer con esa voz tan fantástica no debería ser aficionada a meter serrín dento de animales muertos.
Una vez leí que editar en España es una locura. Que si mercado saturado, que si pocos lectores, que si escasas ventas… Reflexionando sobre el tema, llegué a la conclusión de que eso debe de convertir la edición de cómic en un lamentable acto suicida. Lo que nos lleva a la pregunta ¿Qué es editar cómic con contenido LGTB, ese cómic que teóricamente va a leer un gato de cada cuatro? Todo apunta a que la respuesta es un acto kamikaze de absoluto desprecio por la autoconservación y la economía propia. Afortunadamente, contamos con cierto apoyo de las editoriales independientes que nos han traído a lo largo del tiempo obras como El azul es un color cálido, Locas (Love and Rockets) o Unas bollos de cuidado; lo cual agradezco soberanamente.
Sin embargo, entre una y otra obra suele haber un periodo relativamente largo de secano, por lo que siempre es una alegría enterarte del lanzamiento de nuevos cómics con un poco de representación, y si es de acción ya ni te cuento. Es el caso de dos de las novedades que salen a finales de este mes.
Astiberri nos ofrece La casa azul, de Tyto Alba. La historia se centra en el periodo que pasó Chavela Vargas conviviendo con Frida Kahlo y en cómo fue, o pudo ser, su relación con la pintora. El cómic no acaba de esclarecer nada, ni lo pretende, ya que sigue la mirada llena de contradicciones de la propia Vargas.
La segunda propuesta es La novia y la ladrona, de Sergio Bleda y Rakel. Por si creías que la portada te estaba engañando vilmente, la sinopsis de La Cúpula también promete una andadura eróticodelictiva con sabor underground a lo largo de sus 80 páginas. Eso y una historia no relacionada sobre un equipo femenino de fútbol americano. A mí me parece bien.
Los dos libros salen a la venta el 26 de septiembre, si te pasas a por el número de Batwoman que te falta, acuérdate de echarle un ojo a la sección de novedades.
Sería muy típico decirte que el argumento, la banda sonora y la cuota de acción en pantalla valen la pena, ¿verdad? Pues no te preocupes, porque tenemos otras razones de peso para convencerte de que ya estás tardando en empezar a ver RWBY. Conocemos tus puntos débiles y sabemos cómo llegar hasta ellos…
RWBY es una serie que queda muy lejos de presentar al género femenino como el sexo débil. Todas las mujeres presentes cuentan con habilidades únicas de las que se valen para hacer frente a cualquier adversario en el campo de batalla.
Y, yendo directas a lo que quieres oír: sí, hay subtexto. Especialmente, entre Ruby y Weiss, pero la lista de posibles parejitas merecería una entrada propia.
2- Barbara Dunkelman
Esta guapísima y simpatiquísima chica es la Community Manager de Rooster Teeth y la voz de Yang Xiao Long. Es conocida por todos los fans de RWBY como alguien que hace honor a su personaje: alocada, enérgica y bromista. Además, más de una vez se ha dejado ver en algún evento cosplayeada de Yang. Puedes conocerla un poquito a través de este vídeo recopilatorio:
3- Rooster Teeth
Y sus paridas. Desde el RWBYsaurus hasta sus propios memes que comparten con los fans. El equipo responsable de esta webserie se caracteriza, muy especialmente, por su humor, como podrás comprobar en el siguiente vídeo que Monty Oum colgó en su propio Facebook:
4- Representación LGBTQ
Monty Oum, director de animación de Rooster Teeth y creador de RWBY, dejó caer que podríamos encontrar algún personaje LGBTQ en la serie. No obstante, es algo cuyo desarrollo veremos con el tiempo. En cualquier caso, tenemos los ojos puestos sobre alguna de las chicas principales (¿alguien ha mencionado a Ruby y a Weiss?).
(Sí, la imagen es oficial, se trata del RWBYsaurus antes mencionado… ¿Has visto algo más gay en tu vida?)
5- El fandom
Puedo decir, y digo, que no me topo con un fandom tan genial desde Harry Potter. Doujinshis, fanfictions, fanarts, cosplay… Podemos encontrar todo esto en cantidad, variedad y, lo más importante, calidad. El multishipping está a la orden del día en RWBY, y cualquier fan puede sentirse como en casa, sobre todo, en su tag de Tumblr. ¿Parejas crack? ¡Desde luego! También podrás encontrar AUs maravillosamente construidos (y dibujados). Y vídeos en Youtube; muy a tener en cuenta.
Touch me, yeah
I want you to touch me there
Make me feel like I am breathing
Feel like I am human
El viernes es mi día favorito de la semana, no puedo evitarlo: la perspectiva del fin de semana me pone de buen humor, y más si lo acompaño (que suele ser casi siempre) de música. Estoy especialmente contenta con este video, porque me parece estéticamente precioso, y la canción es de lo más sugerente. A little death nos habla de encuentros fogosos en hoteles, encuentros casi desesperados en los que lo único que quieres es sentirte viva, y todas esas cosas tan torturadas que a veces pasan. Porque todas tenemos épocas.
The Neighbourhood es una banda californiana bastante joven, ya que se formó en 2011. Con una formaación clásica de guitarras+bajo+batería, son capaces de crear atmósferas envolventes, más oscuras que Girls, menos electrónicas que Chvrches, un poco Glasvegas meets Imagine Dragons. Así. A todo esto… ¿el video no os parece un poco Habitación en Roma…? Pareja lésbica se encuentra en una habitación de hotel, más concretamente en la bañera… Inspiración, por lo menos, hay.
Esto igual es algo que sólo me pasa a mí. Asumo que el resto de vosotras no encontráis a todo el mundo adorable y atractivo.
Pero yo sí.
A mí me gusta pensar que veo lo mejor de las personas; que las miro con buenos ojos, vaya. (Prefiero pensar eso a que soy una enferma a la que le atrae cualquier persona con cara y ojos). Everybody, que dirían los BSB.
Riatha aproximándose a una chica que le gusta porque es guapa Y YASTÁ.
Yo creo que esto se debe a que no soy nada superficial. Si me caes bien y eres medianamente graciosa probablemente me pareces atractiva, eso es así. Me parece mucho mas atractiva una tía divertida que una tía alta, me gusta más una chica inteligente que rubia (va sin segundas, lo juro por Beyonce), me pone más que lea que que se maquille.
Me gustan las tías con buenos argumentos. *guiño guiño codazo codazo*
Creo que ya entendéis lo que quiero decir.
Ejemplo de chica leyendo
A lo que voy es que que me parezca atractiva no quiere decir que me la quiera tirar (no siempre, al menos).
Voy a poner un ejemplo del trabajo. Por aquello de que a mí siempre me gusta personificar.
Tengo la (mala) costumbre de hablar de tías con unos de mis compañeros. Es un tema de conversación más recurrente de lo que debiera, a decir verdad, pero vamos a dejarlo en que ninguno de los dos somos muy maduros.
El caso es que a él le parece muy atractiva una chica a la que nos vamos a referir como Laura (un saludo a todas las Lauras). Ella es una chica muy guapa: alta, rubia, delgada, ojazos, siempre con taconazos y vestido, el moreno dorado de la gente atractiva y con dinero y en general un auténtico pibon. Una divina, ella.
A mí Laura no me dice absolutamente nada.
Puedo entender porqué a él se lo parece, pero a mí es que no me da más.
No hay otra canción para las Lauras y lo sabéis.
Y luego tenemos a Paula (que no se llama Paula, obviamente).
Paula no es GUAPA. Es una chica no muy alta, no muy delgada, no muy rubia, no tiene ojazos, no lleva tacones y no es de vestidos largos. Pero es una tía carismática. Es graciosa, muy competente en su trabajo, habla muy bien en público, tiene una agenda y es muy organizada (eso me parece muy adulto y profesional, no me juzguéis), se expresa genial y te guiña el ojo cuando habla.
Me parece atractivísima.
Pero claro, ahora cada vez que estoy de acuerdo con algo que ella dice tengo que escuchar a mi compañero decir: «sólo estás de acuerdo porque te parece atractiva.» Y NO ES VERDAD.
Tampoco es esto (aunque realmente cumple todos los requisitos, glups)
Este es el peso que las bolleras tenemos que llevar.
Cada vez que te gusta algo que hace una mujer atractiva parece que sólo te gusta porque es atractiva. «Me encanta Beyonce» La gente oye que lo que te gusta es su culo. «Pero cómo me gusta el nuevo disco de Neko Case» Piensan que lo que te gusta es ella y no sus letras. «Estoy super enganchada a Elementary» Asumen que estás enganchadísima a Lucy Liu.
Y lo estoy, lo estoy. Pero eso no significa que no pueda apreciar lo que hacen más allá de su atractivo. Sé valorar sus argumentos. *guiño guiño codazo codazo otra vez*
La nostalgia es un arma. No sabemos si de doble filo o no, pero lo que si es cierto es que cuando echamos la vista atrás y vemos las cosas que nos han gustado, una sensación de cariño infinito, de familiaridad, nos invade. Esta semana se están cumpliendo muchos aniversarios: 20 años de Friends, 10 de Lost, 6 de The Good Wife… pero para mi, el más emblemático de todos, quizá por la edad en que me tocó vivirlo (demasiado joven para Lost, infinitamente más joven para Friends), es Veronica Mars, la historia de la chica más lista de Neptune.
Creadora de un género en si mismo, el llamado teen noir, Veronica Mars nos fascinó a todas contando las aventuras y desventuras de una chica de 16 años que, oh sorpresa, no hablaba de chicos y fiestas, sino que hacía cosas adultas, cosas guays con gadgets guays, recordándonos esa época en la que todos queremos ser detectives y resolver los misterios más intrincados. La historia de Veronica era la más compleja que hasta el momento habíamos visto en una serie para adolescentes, la de una chica de instituto que estaba en la cúspide de la popularidad, viviendo una vida despreocupada y feliz, hasta que un día, su mejor amiga muere y ella se despierta del cuento. Ya no hay vino y rosas, hay un padre, Sheriff del pueblo, que cae en desgracia, hay una madre que se marcha porque no soporta la situación, hay un novio que desaparece, sumido en el dolor de la muerte de su hermana. Veronica nunca será la misma.
Durante las tres temporadas de la serie asistimos con deleite a la resolución de los puzzles que se le plantean a la protagonista en cada episodio, desde descubrir al autor de unas pintadas a encontrar a un perro robado. Casos en apariencia simples, pero que casi siempre tenían más de una capa. Ninguno era reto para Veronica. Pero los que daban forma a la temporadas, los que no se resolvían hasta la season finale… esos son la esencia de la serie. ¿Quién mató a Lily Kane? ¿Quién violó a Veronica? ¿Por qué se despeñó el autobús? Pista tras pista, puntada tras puntada, la detective privado ha sido protagonista de los dos finales de temporada más emocionantes que hemos tenido la oportunidad de ver en televisión. ¡Y en una serie de adolescentes! ¿Quién es capaz de recordar ese momento en que descubrimos la cara de Aaron Echolls en la cinta de la cámara de seguridad sin abrir mucho los ojos? ¿O el instante en que, en la azotea del hotel, asistimos a la explosión del helicóptero y posterior suicidio de Beaver? Son esas tramas las que hacen de esta serie una de las indispensables de cualquier que se atreva a llamarse aficionado a la televisión.
Aparte de los casos, muchas otras son las virtudes de Veronica Mars: Un sentido del humor impecable, cínico, cortante, propio de la gente más inteligente; Unas referencias a la cultura popular presentes en el título de los episodios (Kanes and Abel’s, Lord of the Bling, Nobody puts Baby in a corner), traducidos en español con bastante estilo, y en episodios enteros, como aquel de la tercera temporada que reproduce el Experimento de Stanford sobre el comportamiento de las personas en prisión; Una protagonista que pasa de Hero a Zero, y es capaz de renacer de sus cenizas sin la ayuda de nadie; La relación absolutamente envidiable entre Veronica y su padre, muy parecida a la que todas quisiéramos tener; Y un amor épico, poco habitual, que traspasa la pantalla.
Durante las tres temporadas (ojalá hubiesen sido más), Kristen Bell se rodeó de los mejores secundarios posibles: Jane Lynch como presidenta del cuerpo estudiantil en la precuela de Sue Sylvester, Dianna Agron interpretando a una niña rica que pretende tenderle una trampa a un amigo de Veronica, Lucy Lawless en lo que mejor se le da hacer: de policía, Jessica Chastain como la desvalida vecina de los Mars, Charisma Carpenter en el papel de mujer florero… finalmente no tan florero, y Amanda Seyfried como la siempre perenne Lily Kane, la que puso en marcha la maquinaria que lo desbarataría todo. Por qué fuiste tan atrevida, Lily. La serie nos presentaba personajes femeninos fuertes y bien construidos, algunas dedicando su vida a hacer miserable la de los demás, como Madison Sinclair, y otras como Meg Manning, que las pasó canutas durante la serie, teniendo que lidiar, entre otras cosas, con un padre maltratador y un embarazo, pero todas con personalidad definida, para bien o para mal.
No faltaron tramas lésbicas en la serie: De hecho, el decimocuarto episodio de la segunda temporada gira en torno a un caso de outing de un grupo de alumnos del instituto, incluídas dos chicas, siendo una de las actrices Kristin Cavallari, personaje con cierta relevancia en Estados Unidos. Mención para el comentario ultra sarcástico de Veronica en el episodio del baile de los 80: «Los 70 tenían el hustle, los 80 el moonwalk. Nosotros tenemos el falso baile lésbico». Amen.
Cuando la cadena decidió cancelar la serie, miles de fans mandaron barritas Mars a los estudios, pero no funcionó. El saberse próxima a esa cancelación fue una de las razones por las que la tercera temporada no fue tan brillante como las anteriores. Pero Rob Thomas tuvo el tino de plantear una película financiada por Crowdfunding, una película que retoma la historia de Veronica, la historia de Neptune, años después de su marcha. Y como fue financiada por los fans, fue filmada para los fans, dando un broche a la historia más que necesario. Nos sentíamos huérfanas de Veronica. Es lo que tiene la nostalgia.
Me siento orgullosa de pertenecer a la cultura pop. Porque soy de las que tienen la filosofía de que pertenecen a la historia en la que nacen y no pueden negar sus fuentes. A mí me gusta lo clásico, sí, pero nunca hago ascos a algo comercial porque a pesar de lo que se dice, pueden salir grandes cosas de lo típico, que no quiere decir que sea común.
Este rollo filosófico tiene un porqué, (os lo juro, lo tengo todo pensado) y es que todo en esta vida está unido por una fina línea de pensamientos. Mientras divago sobre la cultura pop vosotras, croquetas mías, habéis ido entrando en la misma sintonía que yo. “¿Qué clase de vapores ha inhalado esta señorita hoy?” pensaréis muchas, pero tranquilas, esta vena romántica y abstraída que gasto hoy tan solo es producto de la felicidad. Felicidad por pequeñas cosas, como que… ¡The Veronicas han sacado nuevo single! Que es el preludio de lo que será su tercer disco de estudio, llamado también “The Veronicas”.
Y es que llevamos años esperando (literalmente) su nueva música. No habíamos tenido noticias desde que Lisa y Jessica confirmaran que habían comenzado una nueva aventura de la mano de Sony Music Entertaiment pero hace unos meses nos encontrabamos el anuncio de que la nueva música vería la luz muy pronto y aunque cualquiera se cree los «soon» de los famosos, está vez fue verdad. Despues de su separación prematura de Warner Bros. Records, las fangirls (enfermas y obsesivas como yo) nos habíamos quedado desamparadas, pensando sobre cuál sería el futuro de nuestras hermanas favoritas (después de las Halliwell, está claro) y que haríamos nosotras durante ese tiempo.
Pero por fin, ya están aquí, nuestra espera ha terminado, podemos llorar de alegría y volver a sonreír cada mañana. You ruin me salía calentito del horno tan solo hace unas semanas, preparándonos para lo que vendrá después. ¡Ay, que emoción! ¡Ay, que contenta!
El videoclip nos muestra a unas Lisa y Jess muy cambiadas, con un aspecto maduro y adulto que sufren los amores y desamores del director de una compañía de ballet.
Esperemos que ésta sea la definitiva, que el disco vea la luz en noviembre y que podamos seguir siendo felices, porque sí, porque The Veronicasnos hacen felices, sin más.