Las fans de Fringe, entre las que me encuentro, recordarán como uno de los mejores papeles el de Nina Sharp, la directora de Massive Dynamics. Desde que la serie terminara y empezáramos a echar de menos mucho, muchísimo, un montón, a todos los personajes del universo Fringe, un hueco pequeñito en nuestro corazón estaba reservado a Nina. Bueno, a mi me pasa. Pues bien, la actriz que la encarnaba, Blair Brown, ha fichado por otra de las series que más nos gustan, Orange is the new black.
De momento (qué fans son los estudios de hacer esto, qué pereza) no se sabe ningún detalle sobre su aparición: si será en calidad de presa, de oficial de prisiones, del mundo exterior… Sabemos que como mala/buena esta actriz está estupenda, así que quizá es lo que le toque hacer en Litchfield. ¿Apuestas? Y ahora que hablamos de Fringe… Anna Torv, ¡¡Vuelve a nuestras vidas!!
Hace unos días os traíamos un precioso corto de la DJ australiana Ruby Rose, en el que, basicamente, se veía como haciendo ciertos cambios estéticos, Ruby desafiaba a los estándares sociales sobre mujeres y hombres. El corto se podía mirar de atrás hacia delante, o viceversa, y contaba una historia diferente según en qué sentido lo hicieses, aunque la conclusión siempre era la misma: que hay ciertas cosas que, en realidad, no son importantes. La DJ ha concedido con motivo de este corto una entrevista a The Guardian, en la que habla de su pieza, de su niñez, de cómo se siente, y de muchas más cosas.
[Sobre el video] Es bastante autobiográfico. Cuando era niña, estaba convencida de que era un chico (…) Solía rezarle a Dios para no tener pecho. Durante mi adolescencia traté de feminizarme, hasta que un día todo me sobrepasó y me rapé la cabeza. Después de eso me hicieron bullying. Me encontré en situaciones realmente difíciles, en las cuales si un chico me decía «¿Que eres? ¿Eres una chica pero quieres ser un chico» si yo contestaba, me pegaban. Decían «Nunca pegaría a una chica, pero tú no lo eres»
Me siento sin género, si. Bueno, si tuviera que elegir sería un chico. Me siento como un chico, pero no siento que hubiera tenido que nacer con partes de mi cuerpo diferentes, o algo así.
Con la grabación de la nueva temporada se van desvelando nuevos fichajes en Once upon a time. Como ya sabéis, este año la novedad es la trama de Frozen, que se situará después de la historia de la película, y es este arco el que abre los brazos a las nuevas incorporaciones.
Por un lado tenemos a Tyler Jacob Moore (Revenge, Shameless), quien será el principe Hans, y al que veremos en la serie a partir del episodio 3. También sabemos ya quien interpretará a Anna: Elizabeth Lail es la actriz elegida para hacer de la hermana de la reina. John Rhys-Davies, conocido por aparecer en El señor de los anillos, será el encargado de darle vida al rey de los trolls, Pabbie, y el último en sumarse al elenco de la serie es Scott Michael Foster, quien es perfecto para el papel de Kristoff. De momento no hay rastro de uno de los personajes más queridos del público, Olaf, el muñeco de nieve parlante (y danzarín, y…). La inclusión de Pabbie en la trama nos lleva a pensar que quizá una de las historias a contar sea el matrimonio de Kristoff y Anna. ¿Será verdad? ¿Veremos a la hermana de la reina de Arendelle pasar por el altar? Habrá que esperar hasta septiembre, cuando ABC estrene los nuevos episodios.
En esta edad de oro que nos ha tocado vivir (y disfrutar), es de lo más habitual que en las series, incluso las series españolas, podamos encontrar alguna croquetilla que nos alegre el corazón, o si tenemos más suerte hasta una pareja, con sus tramas y sus dramas, con sus bodas y sus hijos, con todo el equipo, vaya. Pero esto no ha sido siempre así, ni de lejos. Las lesbianas en la televisión española han tenido que recorrer un largo camino que ni ha sido fácil ni ha sido siempre entendido. En España existe televisión pública desde 1956, y privada desde 1990, pero tuvimos que esperar hasta 1995 para ver a las primeras lesbianas en la pequeña pantalla.
Mar de dudas (1995)
Mar de dudas supuso toda una revolución en la televisión de nuestro país, por su formato totalmente innovador y también por la temática que abordaba. Lejos de ser una serie al uso, el programa estaba dividido en dos partes, primero la emisión de la serie, y después un pequeño coloquio en el que celebridades debatían sobre los temas que se habían tratado. El espectador tenía después la oportunidad de elegir cómo continuaba la serie, afectando no sólo al final del episodio sino al transcurso de la historia en general. En Mar de dudas nos encontramos con la primera pareja lésbica de la televisión nacional, Olga y Mónica. Su historia incluía el deseo de tener un hijo, y la trama en la que preguntaban si el personaje de Victor debía ser el donante fue votada mayoritariamente por la audiencia. El programa duró solamente una temporada.
Nissaga de poder (1996-98)
Nissaga de poder fue una serie que se emitió en la TV3, televisió de Catalunya, cosechando un tremendo éxito. La serie, al más puro estilo de los grandes seriales americanos de los 80 como Falcon Crest, trataba la historia de la familia Montsolís, propietaria de unos viñedos, y sus líos y secretos. La hija pequeña de la familia, Mariona (Núria Prims), se enamora de su mejor amiga Inés (Alicia González Láa). En el último episodio de la serie la pareja se compromete, y cuenta sus planes de casarse en Holanda.
Más que amigos (1997-1999)
La Friends española, Más que amigos fue la teleserie que marcó a toda una generación de veinteañeros a finales de los noventa. Tenía los mismo ingredientes: chicos guapos y chicas guapas, un café para reunirse, y los típicos problemas de la transición a la vida adulta. En la serie encontramos a Bea (Leyre Berrocal), una joven lesbiana que trabaja en un bufete de abogados. En el tercer episodio de la serie nos presentan a su pareja, Sole, y Bea sale del armario en el trabajo.
El super: Historias de todos los dias (1996-199)
El super fue una de las primeras series diarias que se asemejaban más al culebrón tradicional que a otros formatos. Con un supermercado como hilo conductor, encontramos tramas dramáticas de todo tipo: alcoholismo, violaciones, muertes… Mercedes (Lola Marceli) es un personaje recurrente del que se enamora otra mujer, Gloria, que cansada de que esta no le haga caso finalmente abandona el bar de ésta, donde trabaja, y desaparece de la serie.
Al salir de clase (1997- 2002)
Esta serie tuvo un éxito inusitado en la época, y fue el semillero del que saldrían los actores y actrices más conocidos de su generación. En ella actuaron Elsa Pataki, Pilar López de Ayala, Fran Perea, Alejo Sauras, Paula Echevarría, y prácticamente todos los intérpretes cuyas fotos forraban las carpetas de los institutos. Clara, intepretada por Laura Manzanedo, se enamora de Miriam (Marian Aguilera), y aunque en un principio esta se cuestiona su sexualidad, finalmente se da cuenta de que no hay nada que hacer porque ella no es lesbiana. Clara reacciona muy bien y muy normal, intentando quemarle la casa.
Laberint D’Ombres (1998-2000)
Hace 16 años Raquel (Mercedes Sampietro), la benjamina de la familia, se fugó de casa. Oficialmente fue con un amante italiano, pero en realidad se fugó con Isabel (Pepa Lopez). Laberint d’Ombres es otra serie de intrigas de la TV3. Además de estas dos mujeres, que son la primera representaciones de lesbianas de mediana edad en la televisión, otras dos croquetas aparecen en la serie, Trini y Rita (Marian Aguilera), esta última haciendo de mala malísima.
Compañeros (1998-2002)
A Marta le pasa de todo en la serie: desde descubrir en una práctica de laboratorio que sus padres no son sus padres a, sorpresa, enamoriscarse de su amiga Sara y descubrir así que es lesbiana. Después de que el rumor corriera por el instituto, las dos chicas hablan la situación y la cosa se queda en nada. Marta estaba interpretada por Irene García, a quien le perdimos la pista después de la serie, mientras que Sara era Lara de Miguel.
Siete vidas (1999- 2006)
Uno de los personajes más queridos en la mítica serie de telecinco era Diana Freire, interpretada por Anabel Alonso. Actriz y presentadora, conoció el éxito con su serie Aulas vacías, corazones llenos. Siempre en busca del amor, finalmente se casa, en lo que será la primera boda lésbica de la televisión nacional, con su novia nieves, militar en Bruselas. Después de que esta se enamore de una eurodiputada, la abandona, pero Diana no deja de creer que puede encontrar el amor, y varios episodios giran en torno a la vida sentimental de la actriz.
Estos últimos días se ha celebrado en San Francisco la Comic Con, convención donde se desvelan novedades y se comentan las producciones del año que más gustan a los fans. Durante el panel de Warner Bros Zack Synder, director de Batman v. Superman: Dawn of Justice, dio a conocer cómo sería la imagen de la israelí Gal Gadot en el papel de Wonder Woman. Alejada de la imagen tradicional, sustituyendo los colores por marrones más discretos, y en definitiva, dando una nueva interpretación bastante diferente de la que estábamos acostumbradas. Los fans no están demasiado contentos con este cambio, que se asemeja más a Xena, la princesa guerrera, que a la amazona más famosa de todos los tiempos.
Para las que no tengan el traje en mente, el original, interpretado por Lynda Carter en la serie de televisión, es este:
Y hubo un tiempo en el que se barajó que Megan Fox pudiese protagonizar la que sería la primera película de la heroína, proyecto que nunca se llegó a realizar:
¿Y bien? ¿Con cual os quedais? ¿Sois más de tradición o no os importa cambiar los clásicos en pos de una imagen más moderna?
Si eres española es muy posible que en el último año y medio hayas deseado con toda tu alma que los miembros de la realeza, particularmente una de las princesas, acabara con sus huesos en la cárcel. Pero como estas cosas no suceden en la vida real, salvo que alguien nos demuestre lo contrario (a lo mejor en Zambia sí que encierran a sus reyes, vete tú a saber), siempre nos queda el consuelo de poder echar mano de la ficción, que al final casi siempre resulta mucho más agradable que la realidad que nos rodea.
Las lectoras de este blog ya saben que en HULEMS nos pasamos la vida «shippeando» a machete a las princesas Disney con cualquiera de sus vecinas de trono. Nos encanta Disney, pero nos gusta todavía más Orange is The New Black. Así que cuando hemos visto que el animador Leigh Lahav ha hecho un crossover entre la serie y Frozen casi nos hacen los ojos chirivitas.
En este corto de apenas dos minutos vemos lo que ocurre cuando Elsa acaba en una prisión muy particular por haber perdido el control de sus poderes y haber congelado Arendelle, su ciudad natal. Elsa será enviada entonces a una prisión de princesas y están todas: Blancanieves, Bella, Aurora, Mulán, Ariel… elige a tu favorita, ponle un mono de prisionera e imagínatelas como una de las protagonistas de la mítica serie de Netflix. Como entretenimiento para afrontar bien el comienzo de semana bien vale la pena. Que tengáis un feliz lunes.
Hablemos sobre la parafernalia lésbica. El nacimiento de las nuevas tribus urbanas, como los hipsters, los geeks y normcore (que piden en los bares muffins en lugar de magdalenas), ha propiciado que la estética de las invertidas como nosotras ya no se base en la manida camisa de cuadros y en llevar un pelo a lo marine norteamericano. Ojo cuidao. Que conste en acta que, antes de ponerme a destripar nada, deseo aclarar que yo soy una mujer que se viste como le sale de la brenca, que no suele tener una estética definida a la hora de vestir y que tiende a mezclar prendas clásicas con ropa que sólo usaría un gorrilla aparcacoches. Vamos, que en absoluto vengo a soltaros el decálogo a seguir como lo harían las revistas de moda, pero sí quiero destacar aquellos complementos fundamentales que he detectado que tiene toda invertida moderna del tó que se precie.
1.- Las gafas de pasta.
Señora, ponga unas gafas de pasta en su vida y note los resultados en las primeras semanas.Y si son negras, mejor.Lo que en época escolar era la causa de mobbing y acoso, ahora resulta que es el complemento perfecto para ligar. Tus posibles conquistas caerán rendidas a tus pies gracias a ese aire de intelectualismo misterioso que se añade a la expresión facial que la genética te dio.
2.-El estilo clásico contra el hippy.
Parece haber como dos grandes grupos enfrentados, ahora que nuestro colectivo comienza a ser más visible, a la hora de vestir. Está la que va arreglá pero informal y la que va de Desigual hasta las trancas.
3.- El eye-liner tamaño rotulador.
No nos engañemos. La mirada es muy importante. Es el faro con el que mandas señales de auxilio y desesperación para llenar tu cama. Al menos durante el tiempo en el que a la otra le dure el Miolastán que le has puesto en la copa. Así que a muchas lesbianas trendy les encanta usar, de manera potente, el perfilador de ojos y las sombras oscuras. El resultado: cara de mapache al levantarse, con más o menos intensidad, dependiendo de si además se esmeraron la noche anterior en dibujarse el rabillo del ojo hasta el nacimiento de la oreja.
4.- La bandolera
Ese bolso cruzado, que evita cargar con el bolso pitiminí o con el bolsaco playero que llevan algunas, se ha puesto de moda entre las afiliadas a la acera de enfrente. Ok, es cómodo, pero da un aire a repartidor de pizza que tira p’atrás, cargándose toda posibilidad de ir cute por la vida.
5.- El lametón de vaca
Dícese del corte de pelo con un flequillo enorme ladeado que inventó el periodista Pepe Oneto. Da un aire a lo garçon muy bonico, pero lo del flequillo relamido por una vaca para que te tape medio ojo, y tener aire de interesante, sobra. Recuerda: vas a Chueca a emborracharte, no a dar una ponencia sobre células madre.
6. La camiseta de tirantes
La penda enseñatetas por excelencia. Lleva el escote en los laterales. Es decir, que lo que no enseña por arriba, lo hace por los lados, gracias a unos agujeracos exagerados que hacen de mangas y van desde el hombro hasta casi el ombligo. Lo tuyo no es insinuar, sino ponerte de ofrecida.
7. Pantalones pirata
Admitámoslo: son los pantalones de la pereza. Hija puta, cómprate una Gillete Venus y ponte unos short, como está mandao. O eso, o participa en el casting de Teen Wolf.
Ni así
8. Las bambas
Según mi novia, se llaman sneakers. A ver, si me llevas puesto encima las gafas de pasta, la camiseta de tirantes, los pantalones pirata y la bandolera… está claro que tacones no vas a llevar, a no ser que seas la Terremoto de Alcorcón. Poco más que añadir.
¿Y vosotras? ¿Qué otros complementos fundamentales conocéis?
Antes de que nos miréis mal y llaméis a la policía, avisaros que esta rubia-pasada-a-pelirroja tiene 18 años cumplidos en Febrero. ¡Así que babear sobre ella en esta sección es totalmente legal! Podría intentar convenceros de que me siento «algo» culpable, pero Sophie Turner es tan adorable que ha sido difícil resistirse a presentarla aquí.
Con Maisie Williams (Arya) en la San Diego Comic Con.
Su papel de Sansa Stark en la serie de televisión Game of Thrones ha conseguido que todos perdonemos un personaje que en los libros caía más mal que bien. Pero la intensa y callada actuación de esta inglesa ha despertado nuestro instinto de sobreprotección y ahora nos encanta Sansa.
Y Sophie. Ai Sophie.
¿Sabíais que adoptó la perra lobo que hizo de Lady en los primeros episodios? Si es que encima de unos ojos azules maravillosos a la chica le gustan los perros! Es la novia perfecta. Bueno, que si fuera alérgica y no pudiera acercarse a perros y gatos a un km de distancia, no pasaría nada. Me consolaría con ese metro setenta y cinco que gasta la chica y que no te terminas nunca.
Tal vez el estrellato le dure lo que vaya a durar la serie pero, mientras tanto, podemos disfrutar de las cientos de sesiones de fotos que nos alegran la vista, el domingo y el año entero. Y si tenemos suerte, la HBO aún nos la presentará croqueteando con ese elenco femenino tan maravilloso que tiene GoT. No perdamos la esperanza, lectoras.
Es muy probable que no te suene el nombre de Jordan Scott, especialmente, si no sueles navegar por el (rico, armonioso, maravilloso) fandom de RWBY. Pero quédate con él, pues te va a traer más de una alegría; concretamente, cuatro: Ruby, Weiss, Blake y Yang serán personajes jugables en RWBY: Grim Eclipse.
Porque conocéis RWBY, ¿verdad? Porque sabéis que la madrugada del pasado jueves comenzó a emitirse la segunda temporada, ¿verdad? (Esto es un friendly reminder de que todavía estáis a tiempo para subiros a uno de los fandoms más maravillosos de los últimos tiempos)
Todo comenzó cuando el joven, de 19 años, publicó una demo del fan-game que estaba desarrollando por sí mismo, basado en el tráiler de Red y en el que podíamos manejar a Ruby peleando contra una serie de Grim. Y hasta aquí, todo correcto: medio fandom revolucionado con la posibilidad de tener un hack’n’slash de la serie y esperando con ansias que el chico tuviese tiempo de introducir el resto de protagonistas y escenarios.
La gran sorpresa vino cuando, durante la conferencia y encuentro de Rooster Teeth con sus fans en el pasado RTX de Texas, anunciaron que RWBY iba a tener un videojuego, y no se trataba de más ni menos que del susodicho título. Al parecer, Jordan Scott entraba a formar parte del estudio, donde terminará de desarrollarlo.
Por el momento, sabemos que contará con un modo multijugador, basado en equipos, y que mostrará diversos escenarios de la serie original. Sabemos que se está desarrollando con Unity, un motor gráfico que permitirá el lanzamiento de este juego en todas las plataformas imaginables.
Desde Rooster Teeth, Mat Hullum, cofundador y CEO, aseguró que se sienten muy ilusionados por acoger y desarrollar este proyecto que tuvo su origen en la comunidad. Y, si tomamos en serio esas palabras, tal vez, y sólo tal vez, debamos seguir haciendo ruido con todo lo del WhiteRose y el Bumbleby. Ya en el RTX, las actrices de doblaje demostraron que tienen las parejitas bastante asimiladas, y si tanta ilusión le hace al estudio seguir con algo que ha empezado el fandom… Creo que todas sabéis adónde quiero llegar. Porque lo sabéis, ¿verdad, algún-día-ejército de croquetas?
Si estáis interesadas en probar el juego, podéis ir al canal de Youtube de su creador y descargaros la demo. Los comandos resultan muy sencillos, y se basa acción pura con elementos de RPG. En resumen, podemos decir que trata de matar a todos los Grim y sobrevivir en el proceso. Según eliminemos a los enemigos (que vienen por hordas), conseguiremos pociones para curarnos y munición para el modo rifle de Crescent Rose (porque, como ya sabéis, it’s also a gun!). ¡Dispara de lejos, corta de cerca! Además, subiremos de nivel y desbloquearemos nuevas habilidades.
Para estar hecho por una sola persona, lo cierto es que pinta muy bien. El diseño se parece al de la serie original (fijaos en los detalles de la guadaña, ¡¡fijaos!!), y la jugabilidad, aunque mejorable, sirve para hacernos ir abriendo boca de cara al resultado final.
Todavía no tiene fecha de salida, pero estamos deseando tenerlo calentito en nuestras manos para manejar a Weiss y Ruby a nuestro antojo. Digo, para aprender todos los combos y exprimir el juego al máximo, por supuesto.
Todas recordaréis al bellísimo modelo transexual Andrej Pejic, famoso por ser rostro de portadas de revistas de medio mundo, como Vogue o GQ, y ha desfilado para diseñadores como Jean Paul Gaultier o Michael Michalsky. Paradigma del modelo masculino que podía, y de hecho lo hacía, modelar con ropa de mujer, Andrej, ahora Andreja, ha hablado con GLAAD acerca de la cirugía de reasignación sexual a la que se ha sometido este año.
— ¿Como te identificas?
Me identifico como mujer.
— ¿Como te identificabas antes de la cirugía de reasignación?
Sabía quien era muy pronto, de hecho a los 13, con ayuda de internet. Así que sabía que una transición, convertirme en mujer, era algo que necesitaba hacer. Pero no era posibile en ese momento, y lo deseché, y la androginia se convirtió en una manera de expresar mi feminidad sin tener que explicarle mucho a la gente. Especialmente a mis colegas, que no podrían entender cosas como ‘trans’ e identidad de género. Y después vino lo de modelar, y me convertí en un modelo masculino andrógino, y fue parte de mi crecimiento y mi auto descubrimiento. Pero siempre tuve en mente que mi gran sueño era ser una chica. No estaba preparada para hablar de ello en publico porque estaba asustada de no ser entendida. No sabía si la gente me querría. Pero ahora doy el paso porque soy un poco más mayor, tengo 22 años, y creo que mi historia puede ayudar a la gente.
Un paso muy valiente y que, tiene razón, va a ayudar a mucha gente a darlo también. Felicidades, Andreja.