¡Hola, croquetillas! Hoy “tendría” que hablar de Citrus, porque han salido ya los BDs y esas cosas. Peeero, por fechas (mañana es día 8, nada más) y apetencias, prefería hablar hoy de una serie que me sorprendió y gustó bastante.

Este anime, Mahou Shoujo Ore, no es estrictamente shoujo-ai, pero sí es muy inclusivo y normaliza ciertas cosas. Porque muchas veces necesitamos normalidad, nos hemos quejado muchas veces de este tipo de cosas, y creo que este anime lo logra. Pero a un nivel muy diferente a Kobayashi-san chi no Maid Dragon, ojo. Esta serie es mucho más raruna, de ahí que la catalogue como bizarrada. Como fan de JoJo que soy, acuñé este bonito término para denominar esas historias raras pero que aun así son una pasada y enganchan cosa mala.

Para explicar de qué coño va esto (perdón por la palabrota, pero es lo que hay) narraré el cómo conocí la serie y me fue gustando. Siempre que va a empezar una nueva temporada de anime me gusta cotillear qué va a venir a continuación, echar un primer vistazo para saber si puede haber algo interesante. Claro, leo el título y me quedo un poco en plan “¿qué leches es esto?”. Hay que explicar cómo se traduce el título. Mahou shoujo no tiene mucho misterio, chica mágica, es decir, chica con poderes que lucha contra bichos malos para salvar al mundo. Nada nuevo. El problema era la palabra “ore”. En Japón puedes expresar el género de dos formas, cuando usas palabras en femenino o masculino, lo normal, pero hay otra forma. Según qué palabra elijas, puedes indicar si eres mujer u hombre. Es decir, si tú dices “watashi” dices “yo” pero te consideras mujer y hablas de ti en femenino. Igualmente, si dices “boku” normalmente serás masculino. ¿Y ore? Pues ore suelen usarlo hombres jóvenes. Por lo que el título se traduce por “Chica Mágica Yo”, pero un “yo” masculino, muy masculino. Además, aparte del título, estaba esta imagen que lo confirmaba:

Mahou Shoujo Ore

Se nota a la legua que es parodia, mi pregunta era “¿ofensiva o bien hecha?”. Decido dar una oportunidad, total, si no me gustaba era tan fácil como parar el vídeo y borrar. Emiten por adelantado los dos primeros episodios, los consigo. Resumo, con unos pocos spoilers, de qué va esto. Saki es una chica joven de instituto. Por la noche sueña que es una magical girl al más puro estilo Sailor Moon (es más, el ataque que hace en el sueño ya digo yo que es parodia del segundo ataque de Sailor Moon en la tercera saga) (sí, ante la duda, me sé todos los ataques de todas las Sailors, la memoria a veces es muy caprichosa y yo soy muy fan y muy friki). Tras una pelea de locos, aparecerá su Tuxedo Kamen particular, que es el tío que le gusta. Obviamente, despierta del sueño. Le toca ir a actuar, porque forma un dúo de idols con su amiga de la infancia, Sakuyo. Y sí, las dos chicas tienen que ver con los maromos de la imagen de arriba, ahora lo cuento. La coña es que Saki, al volver a casa, ve como un mafioso aporrea la puerta de su casa, y se acojona, con motivos. Pero el mafioso no es mafioso, es un hada (empezamos las bizarradas) que le pide a su madre que siga siendo magical girl.

Inciso y frikidato, la madre de Saki, la ex magical girl tiene la voz de Sailor Mercury. Ahí ya puedes intuir que la parodia no es ofensiva, esto realmente está lleno de muchos guiños y el humor está trabajado.

La madre dice que no puede seguir, que no tiene edad ya. Pero hay bichos feos que atacan al chico que le gusta a Saki, así que firmará un contrato para convertirse en magical girl ella misma. No entraré en muchos detalles porque es más divertido ver la pelea y todo el chocho que montan sin saber nada más, pero sí diré algo relevante para explicar por qué hablo de esta serie. Para que te puedas transformar, aparte de firmar el contrato, debes decir la típica frase, ¿no? Aquí la frase es… Declarar tu amor por la persona amada. Es decir, admitir de quién estás enamorado, porque la fuerza que consigues para luchar te la da el amor. Con Saki no hay sorpresas, está enamorada de Mohiro, hermano de su mejor amiga, Sakuyo, que también es idol (con más éxito, cosa fácil, que las dos chicas). Ella declarará su amor y se convertirá en magical girl. Claro, cuando le preguntan el nombre, ella/él no sabe qué decir y termina diciendo eso de “ore wa… ore wa… ¡ore!” traducido, aunque pierde la gracia “yo soy… yo soy… ¡yo!”. De ahí el título.

Pero claro, solo se ha transformado Saki de momento. Cuando Saki tiene problemas, Sakuyo se transformará proclamando su amor por Saki. Y otro nombre sin desperdicio, el maromo de Sakuyo se llama “Sakigasuki”, que si lo separas es “Saki ga suki” “me gusta Saki”. Cuando Saki le pregunta que en qué plan le gusta, Sakuyo responde con firmeza, casi borde: “sexual, quiero estar contigo ya seas una chica, un chico o una ameba”. Tal cual. Con lo cual tenemos ya a una prota lesbiana. Realmente creo que heterosexuales hay… 2 o 3 personajes, no más. Por eso digo que es un anime inclusivo, más que shoujo ai lo que tiene es una diversidad de personajes brutal. Fan art

Luego, aparte de Saki y Sakuyo, hay otro dúo de idols. Una de esas chicas se enamorará de Ore y la otra está enamorada de su compañera.

Otro inciso, ¿se puede comparar este anime con Ranma? Yo creo que ni de coña. En Ranma tiraban más al morbo de chico/chica del protagonista. Esto es diferente en todos los detalles. El transformarse es voluntario y previamente declaras tu amor por la persona amada. En Ranma era solo él y era al mojarse. Aparte de que la trama no tiene nada que ver, esta serie es más adulta dentro de toda la parodia que lleva.

¿Por qué recomiendo la serie? Pues porque es divertida y tiene cierto encanto. Tiene un humor muy puñetero, pero creo que es importante cómo trata esa diversidad que existe en la sociedad, el cómo retrata las cosas es muy interesante aparte de que lo hace todo muy natural. El cómo se declaran las idols lesbianas de sus compañeras es muy directo y natural. Aparte de que, para mi gusto, esto siempre es mi opinión, la parodia no es para nada ofensiva y está muy trabajada. Un anime perfecto para echarse unas risas.

Y aquí me despido, la semana que viene sí hablaré de Citrus.

¡Gokigenyou!

Nanaho.