No es sencillo mantenerte en lo más alto del mundo de la música después de veinte años de carrera, pero a Café Quijano les ha salido bastante bien la cosa. Desde que La Lola sonara en radiofórmulas de uno y otro lado del Atlántico, los leoneses han sabido reinventarse sin perder su esencia. ¿Y cómo es eso? Pues acercando su música a los más jóvenes con caras conocidas. Y no hay nadie más popular entre esa franja de edad que no tiene ni idea de quiénes son los Quijano que Dulceida, protagonista de La vida no es La la la (excepto si eres Massiel).
Ya hay que tener suerte para que la única chica que hay en el garito desierto ese además de ti sea croqueta, y encima le gustes. Muy bien visto eso, Aída.
Corre el final de los años 80 en la academia femenina Wilberton y Abby ha sido transferida a un instituto en el que los grupos de amistades no sólo ya están creados, sino que son herméticos. Ignorada e incomprendida, la encontramos como un pingüíno en mitad del desierto, perdida en la fiesta tras el mayor evento de la academia: la representación del club de teatro. (Sí, han vuelto a representar Romeo y Julieta, es ineludible.) Y como tal, la seguiremos a lo largo de las casi trescientas páginas del cómic, desde el descubrimiento del cadáver de una compañera en el bosque que circunda la academia hasta la resolución del caso.
Anna Kendrick será la directora de la película de Los siete maridos de Evelyn Hugo para Netflix. La actriz, conocida por Pitch Perfect, toma el relevo tras Leslye Headland y Maggie Betts en la esperada adaptación de la novela de Taylor Jenkins Reid sobre el gran amor sáfico de Evelyn Hugo.