¡Hola, croquetillas! Hoy uso un título de Calvin y Hobbes para la reseña semanal. ¿Por qué usar un título que pertenece a otra cosa diferente? Pues por la forma en que encontré el anime que quiero recomendaros.

Un poco de historia y explicaciones previas. La serie semanal se titula “Minami Kamakura Koukou Joshi Jitensha Bu”. Muy largo, pero se traduce de forma muy sencilla: “el club de ciclismo de instituto femenino de Minami Kamakura”. Es de la temporada de invierno de 2017, pero pasó totalmente desapercibida, y me parece injusto. Es verdad que no es gran serie, pero sí está muy entretenida de ver y creo que merece mucho la pena. ¿Cómo llego a esta serie? Bueno, tengo acceso a algunos trackers, donde hay de todo un poco [hasta murciélagos que tiene]. Miro varias veces al día porque espero cosas y porque nunca sabes lo que van a subir. El fin de semana pasado veo que suben las raws completas de esta serie. Pincho por cotillear, me llama la atención… Me pongo a buscar cosas. Empecé a verla el fin de semana pasado y solo me quedan dos capítulos para acabarla, me está gustando mucho.

De izquierda a derecha:
Sandy, Tomoe, Hiromi, Natsumi y Fuyune

Ahora sí, ¿de qué va? Pues veremos la historia de las 5 chicas que forman el club de ciclismo de este instituto. Todas ellas van a primer año, en clases diferentes, pero terminan encontrándose y se harán amigas. Además, hay croqueteo leve entre dos de ellas, por lo que esta serie la recomiendo por feminista y por croquetas.

La historia la inicia Hiromi, acaba de mudarse y decide ir al instituto en bicicleta, pero hace años que no monta en una. Al tener dificultades conocerá a Tomoe, una chica muy maja de la que se hará amiga y le ayudará a domar la bicicleta salvaje. En medio de esa aventura aparecerán Natsumi, ciclista más experta, y Fuyune, una chica que puede parecer bastante pija, pero es amor. Ellas son las 4 chicas que iniciarán el club. Cada una tiene unas circunstancias y se verán unidas por esa afición por las bicicletas. Según avanza la serie se unirá al grupo Sandy, alumna americana amante de Japón.

El grupo listo para salir

Además de ellas 5 están también Korone, dueña de la tienda de bicis. Shiki, profesora de las chicas que también pedalea. Yuika, hermana de Tomoe, que ayuda al club. El resto de personajes secundarios son todo chicas también, por eso digo lo de feminista, porque los pocos hombres que salen son con una participación anecdótica.

Como dije, también hay sitio para el shoujo ai. Muy leve, muy leve, pero muy cuqui. Entre Natsumi y Fuyune hay un algo tierno. Las dos se tendrán más confianza ya que Natsumi conocerá un secreto de Fuyune, de forma que quedarán más unidas. Es muy leve, pero a veces se las ve a las dos muy juntitas.

Fuyune y Natsumi

Otra cosa que me encanta de este tipo de series es que aprendes cosas. No solo ves la trama, también aprendes sobre el deporte que practican. Hay dos tipos de series deportivas. Las que son como Captain Tsubasa [Oliver y Benji], en las que solo juegan con infartos, 40 de fiebre y catapultas infernales. O esas otras menos llamativas, pero más realistas donde te enseñan cosas. Nombraré otras dos series de las que ya he hablado para explicarme. En Amanchu aprendes cosas sobre el buceo, porque te lo van explicando mientras enseñan a Teko. En Yama no Susume aprendes un montón sobre el equipamiento que necesitas para ir a patearte la montaña. En esta aprenderemos los diferentes tipos de bicis que hay y un montón de cosas más sobre el ciclismo. Tiene un extra, al final de los capítulos salen las seiyuus [actrices de voz] en una tienda de bicis donde se ve en persona todo lo que te han contado antes.

Por eso digo que a mí me ha encantado, porque sin ser una serie superior o excelente, tiene detallitos que la convierten en bastante interesante y entretenida de ver. Aparte de que las chicas lo que buscan en el club es visitar sitios, con lo que haremos turismo en bici. Desde que me recomendaron Gokujou Seitokai por el 2005 [sí, ya han pasado 14 años, se dice pronto] mi lema fue no cerrarme a series desconocidas, nunca sabes cuándo encontrarás algo que te guste. Porque en todas partes hay tesoros. Cada día lo tengo más claro.

Nos vemos fieles a la cita la semana que viene.

¡Gokigenyou!