¡Hola, croquetillas! La segunda parte de esta trilogía de artículos es la más extensa, porque no pienso sujetarme demasiado.

En Japón hay un formato muy popular que se trabajan mucho. Me refiero a los musicales basados en series de anime. No os hacéis una idea de todas las obras que hacen y el trabajo que se marcan. En esas adaptaciones a veces se limitan a la historia canon, otras veces añaden cosas. En cualquier caso, si os ha gustado un anime, os recomiendo que busquéis el musical de turno, porque seguramente os parezca una bizarrada, pero una bizarrada muy currada. Yo os contaré en esta entrada y en la siguiente mis dos musicales favoritos con shoujo-ai.

En este primer artículo me centraré en los Musicales de Sailor Moon, los Sera Myu [abreviatura de Sailor Musical]. Ya comenté cosillas en un artículo anterior, pero me quedé corta porque me sujeté demasiado para que no saliera un artículo muy largo. Lo cierto es que dan mucho juego. Explicaré su historia y evolución haciendo hincapié en Haruka y Michiru, porque su representación es gloriosa, al nivel de los personajes.

Primero, os pondré en situación. El anime, adaptación del manga que estaba aún activo y tenía mucho éxito, se estrena en 1992. Tras la primera serie se hace el primer musical, con muy pocos medios, aunque muchas ganas. A las 5 chicas las interpretan un grupo de idols, el Sakuraku Club. No usaban pelucas, solo las ropas. Pero las canciones y todo molaba mucho. El primer musical gustó, según avanzaba el manga y el anime, se hicieron más musicales, representándose en invierno y en verano. Por supuesto, la calidad de los detalles fue mejorando poco a poco. En trajes, escenografía, las Sailors podían volar con cuerdas semi disimuladas, la iluminación ayudaba en efectos y ataques…

Las primeras, lideradas por Anza
Portada del último muscal

Ha habido musicales de temática variada. El nexo en común son los personajes principales, menos los gatos que no salen, por motivos obvios. Los malos varían, pueden ser o de las sagas canon, o pueden ser añadidos por tramas o reformadas o inéditas. Mención especial al musical del Drácula o los piratas de la isla Kaguya.

Los musicales se dividen en 3 periodos. Lo denominado Old Myu, New Myu y lo que están haciendo ahora que no me queda muy claro qué es. Me centraré en Old y New. Old Myu es la primera era, de 1993 a 2005, que se dice pronto lo que duró. Tras 8 años de parón vuelven de 2013 a 2017, 5 años más, en el que cada año representaban una de las 5 sagas de la historia.

Old Muy tuvo 4 etapas, diferenciadas por la actriz que interpretaba a Sailor Moon. Todas las actrices y actores iban cambiando, tanto por edad como por otros compromisos que tenían. A Haruka la interpretaron 5 actrices. Sanae fue la primera, muy femenina para mi gusto. Luego vino Nao, diosa a la que debemos venerar. Tras su graduación vinieron 2 más, a las que no he visto porque me rompería el corazón. Mi Old Myu termina con la graduación [retirada de los musicales] de Nao y Yuhka. A Michiru la interpretaron más actrices. Con Sanae estuvieron 5 actrices, que apenas duraban. Entonces llegó Yuhka, la chica con acento de Osaka, a hacer a una Michiru perfecta. Aguantó hasta 2002. Entonces Nao se fue también, porque dijo que ella sería Haruka mientras Yuhka estuviera con ella.

Nao y Yuhka

A mí me costó ver los musicales porque respeto ciertas cosas. Para mí, Haruka y Michiru era la interpretación de voces de Ogata y Katsuki, eran irremplazables. Pero muchas fans hablaban maravillas de Nao y Yuhka, por lo que terminé viéndome los musicales. Solo me arrepiento de no haberlos visto antes.

Nao y Yuhka coqueteaban sin problemas, incluso se dieron algunos picos en los saludos finales. No solo es ver su interpretación y las canciones a dúo, también es muy interesante verlas en los eventos para fans, contestando a preguntas del público, atendiendo a los niños que subían al escenario y las participaciones en las presentaciones de los nuevos musicales. Fueron tan ideales que no he podido ver los musicales donde ellas ya no salían. Se me rompía el corazón. He intentado verlos tres veces, pero no puedo. Cuando veo entrar a otras a escena es superior a mí. Que todas las actrices son maravillosas y cada una aporta algo personal al personaje, pero ellas son especiales. Aparte, mantienen contacto y han aparecido en otros eventos. En la nueva etapa de 2013 a 2017 fueron a animar a las nuevas Haruka y Michiru.

Tras este primer periodo se hizo un parón en 2005. No había más ideas, se había hecho de todo un poco. Incluso hicieron una nueva versión de un musical original de la Isla Kaguya, musical de 1999 donde las Sailors se van de vacaciones a una isla y pasan cosas.

Se volvió en 2013 por motivos de aniversario. La idea era diferente, no hacer obras como antes, con temas originales. Ahora se adaptaría cada año uno de los arcos del argumento. De esta forma tenemos “La Reconquista”, adaptando la primera serie. “Petite Etrangere”, adaptando R. “Un Nouveau Voyage”, para la saga de S. “Amour Eternal”, SuperS. “Le Mouvement Final”, para acabar con Stars.

Sayaka y Shuu
Aquí se ve mejor quién hace de quién, ¿verdad?

En Old Myu salían las Sailors aunque no fueran sus sagas. Pudimos ver en el musical de Black Lady a todas las Outer, aunque solo debía salir Pluto. Pero no nos quejamos. En New Myu sí respetan la participación como toca. Por lo que hasta el tercero no tenemos a Haruka y Michiru como pareja perfecta.

En esta ocasión solo las interpretaron Shuu y Sayaka, que han sido tan ideales como Nao y Yuhka. Estilos diferentes, pero perfectas igualmente, han sido muy muy muy gays. De tener cosas que te enamoran. Dentro y fuera del escenario. Shuu y Sayaka congeniaron al instante y las fans sospechamos, por las fotos que cuelgan en sus redes sociales, que son pareja fuera del escenario. Porque han dicho que tenían citas, quedan en San Valentín, se van a comer té con bollos a cafeterías cuquis…

Esto lo cuelgan ellas mismas en sus redes sociales y lo titulan cita

La importancia de los musicales es el trabajo que suponen y la participación de las chicas. Ojo, opinión personal, que quizás me equivoco, pero yo lo veo así. Creo que los musicales deben verse tras ser fan del anime. Y no me refiero a Crystal, sino a la primera versión de 200 episodios. Si te encantó ese anime, te van a enamorar los musicales. Pero en el teatro hacen guiños que quizás no se ven si no te conoces el anime. Mi opinión es que se disfrutan más siendo fan de la serie. Por supuesto, puedes verlos sin más, pero quizás te falten referencias. A fin de cuentas, todos los musicales se hacen tras existir el anime de turno.

Otro dato, son obras largas. La mayoría son de 2 horas o más. Entre trama, canciones, peleas y saludos finales… Tienes para un buen rato.

No digo todo esto para frenaros, al contrario, son datos. Pero puede impresionar eso de ponerte a ver algo y ver que dura 3 horas, sin tener muy claro si va a gustarte o no.

Merecen la pena verse, porque son una currada que llevan mucho amor y cariño. Las actrices son fans de la serie y lo disfrutan mucho. Que Miyuki, tercera actriz de Old Myu, jugaba de peque a ser Sailor Moon y luego la interpretó. Imaginaos las ganas que les ponen.

Si os gustaron Haruka y Michiru como pareja, ni lo dudéis. Vais a disfrutar mucho y a ver una gran interpretación de la gran pareja. Con las mismas coñas del anime clásico. Yo lo he disfrutado cosa mala, sinceramente.

¿Quiénes no están solteras?
Difícil acertijo

Y ya os he dado suficiente la turra. La semana que viene tercera y última parte, hablando de unos musicales en activo que son otra pasada a muchos niveles, los nuevos musicales de Utena.

¡Gokigenyou!