¡Hola, croquetillas! Lo primero de todo, ¡felices fiestas a todas! Que seguro que habéis sido buenas y Mamá Noel se porta bien.

El artículo de hoy, al ser casi Navidad, es uno de opinión. La semana pasada ya comenté de las series que van a venir en enero. Pero, antes de comentar nada nuevo o hacer otra reseña de series antiguas, hoy prefería hablar de un género del que ya he hablado más veces, pero esta vez quería hacerlo de forma global y comentarios más generales. Porque también las fechas ayudan.

Hoy quiero hablaros de las Mahou Shoujo. O Magical Girls. O Chicas Mágicas. En el idioma que prefiráis. Creo que es un género que está infravalorado, y para mi gusto son tramas curiosas con chicas fuertes que van creciendo y aprendiendo de todo un poco, tanto a nivel personal como profesional. Normalmente cuando alguien dice que le gustan estas series la primera imagen que te viene a la cabeza es Sailor Moon diciendo lo de que te castigará en nombre de la Luna o algo parecido, ¿me equivoco? Y sí, claro, esto es una imagen, es innegable. Pero hay mucho más. Incluso esa imagen de Usagi tiene mucha historia y miga, ya que ese “oshiokiyo” que usa como verbo castigar es lo que dicen las madres a los hijos cuando hacen algo malo, con lo que no es un castigo malo, sino corrector.

El famoso castigo era corrector, sin usar violencia

Por esto y muchas cosas más quiero hacer un poco de reflexión sobre el género. No es para niños. O bueno, sí es para niños, que aprendan cosas que muchas veces hace falta. Pero no hay que cerrarse pensando que son tramas infantiles. Alguna habrá, por supuesto, pero hay series muy interesantes.

Primero, ¿qué es realmente este género de mahou shoujo? Simplemente se refiere a esas series donde hay chicas con poderes mágicos o sobrenaturales o especiales. Esos poderes pueden ser muy diversos. Poderes para luchar, o poderes mágicos para hacer cosas a lo Mary Poppins… Es simplemente que una chica consigue poderes que normalmente no se tienen. Ya dije en el artículo de nostalgia feminista, Emi usaba los poderes del brazalete que encontraba para ser mejor maga y tener más éxito, ya que el brazalete la convertía en una chica más mayor con magia y triunfaba en el escenario. Pero Emi no peleaba contra nadie. Yumi tampoco, usaba su magia para ayudar a los demás, pero siempre la liaba. Luego, dentro de los poderes que puedan tener los hay variados. Las Sailor Senshis tienen poderes diversos basados en los elementos que maneja cada una. Las Portadoras de Symphogear usan armas que van invocando con la música que oyen en sus corazones. Las Precure tienen diferentes poderes dependiendo de la saga que toque, con su temática según la trama que tenga. Y luego está la gente de Mahou Shoujo Ore que da un punto realista parodia del género y ya te desarma con la lógica que aplican. Pero, en el fondo, tienen razón.

¿Por qué digo que son series feministas? Pues porque todas siguen un patrón. Chica normal y/o torpe, como podríamos ser cualquiera de nosotras, se encuentra un día o un objeto o una mascota o un loquesea que le da poderes. Como a los superhéroes. Bueno, a estas no les ha dado ninguna radiación gamma, creo. La chica, gracias a los poderes y a sus nuevas obligaciones, se ve obligada a cambiar de vida. Bien, ese cambio siempre le ayudará a mejorar, de una manera u otra. Pero al comerse el marrón de ser salvadora se verá implicada en muchas cosas que la harán cambiar. ¿Qué quiere decir esto también? Pues el mensaje que se transmite es que si te esfuerzas puedes dejar de ser normal y ser especial. Además, en cada serie suele haber muchos tipos de chicas y siempre te puedes identificar con alguna. Con la tontería, levantas el ánimo a quien haga falta. Que esto puede sonar muy chorra, pero funciona. Y a quien no necesita que le levanten la moral, pues sueles tener tramas entretenidas. Incluso las que no son de mucho drama y más flojitas suelen tener una historia amena que viene muy bien para pasar el rato.

Género con croquetas de calidad

Aparte, factor croqueta. En muchas de estas series tienes alto contenido bollo. Primero, porque se facilita al ser todo tías la mayoría de las veces. Hay que tener en cuenta que en pocas series sale un gilipavo de las rositas a no hacer nada realmente. La historia suele ser una líder y sus compañeras a pelear contra los malos. Y a veces tampoco hay una líder clara. Segundo, que a veces sí tienes por ahí a lesbianas sueltas, cosa que agradecemos, porque además suelen ser muy visibles y no se cortan un pelo. Tercero, incluso aunque haya personajes heterosexuales, terminan teniendo muchas coñas entre ellas. Por poner un par de ejemplos. En Sailor Moon Haruka y Michiru son pareja, pero los dúos de Rei con Minako [Mars y Venus] y Ami con Mako-chan [Mercury y Jupiter] tienen escenas maravillosas. Y en Symphogear todas son muy gays, que el primer especial de XV me mató en varias escenas, cuando Maria dice a Tsubasa que no conjunta la ropa interior. O la tarta de bodas de Shirabe y Kirika.

Y como digas que no hay calidad, Tsubasa te apaña en un instante

Siempre que veo que hay una serie nueva de chicas mágicas le doy un tiento. Que muchas veces no me gustará, pero no me cierro por lo que pueda pasar.

Así que mi consejo semanal es que añadáis un poco de magia a vuestra vida. Porque te entretiene un buen rato, te echas unas risas muchas veces y encima hay alto contenido en bollos de calidad. ¿Qué más se puede pedir?

Como ahora vienen fiestas y mucha locura familiar, nos leemos en enero cuando vuelva para comentar la temporada nueva de invierno. Sed malas que es más diver y pasad unas felices fiestas.

¡Gokigenyou!