Dentro de unos meses tendremos el placer de ver a Sarah Shahi en Guns for hire, una película con pinta de malilla, pero en la que la exótica actriz interpretará a una bailarina de striptease por el día y prostituta lesbiana por la noche. No es el papel de su vida, no será nuestra película favorita, pero es innegable que la cinta tiene un poderoso atractivo. Por supuesto, no es la primera vez que vemos un striptease en la gran pantalla. He aquí una selección de los mejores.
Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer
Robert Rodríguez nos contó en 1996 la historia de dos ladrones que terminan en un bar de carretera que, sorpresa, abre hasta el amanecer. Ahí, una bailarina exótica con nombre de fácil pronunciación y cero sospechas, Satánico Pandemónium, los deleita con sensuales danzas y extremidades de su cuerpo en la boca.
Jessica Alba en Sin City
De nuevo el Robert Rodríguez, de nuevo un bar de clientela dudosa, pero esta vez es Jessica Alba quien mueve las caderas, mientras espera al hombre que la salvó de niña.
Jennifer Beals en Flashdance
https://youtu.be/0z39mhyAt9g
Antes de dirigir museos y enrollarse con carpinteras, Jennifer Beals interpretó a una joven soldadora (soldadora, ojo) cuyo sueño era entrar en una escuela de baile. Mientras, sus actuaciones en un club nocturno le servían para sacarse un sobresueldo.
Kim Basinger en Nueve semanas y media
https://www.youtube.com/watch?v=JVTr_SWh4s4
La sempiterna música que todo el mundo tararea cuando piensa en un striptease sale directamente de esta escena de 1986. Kim Basinger nunca había estado tan guapa.
Jamie Lee Curtis en Mentiras arriesgadas
El baile que marcó a toda mi generación. Nunca más vimos las camas con dosel de la misma manera. Atención a la ropa interior, en la que apreciamos que también hay modas.
Natalie Portman en Closer
https://www.youtube.com/watch?v=gUNssPUeCLY
Natalie quiso dejar de lado sus papeles de niña buena, y su actuación en Closer fue la manera perfecta.
BONUS:Sarah Shahi en The L word
No es cine, pero la misma Sarah Shahi que nos sirve de excusa para este artículo es la misma que nos hace descolgar la mandíbula hasta la altura del teclado. ¿La escena más sexy de The L word?




Luego habla también de que las tetas tienen que parecer tetas y no celulitis, y, en fin, se mete en un berenjenal ella sola. Así es Jennifer: Sabe cuando empieza a hablar, pero no cuando parar. Espontánea, vamos. La cosa es que muchas voces se han alzado, como siempre, en contra, porque quién es ella para decir que quiere vestir como una lesbiana, que si todas las lesbianas visten igual, que shut up Jennifer, y todas esas cosas que pasan cuando se tocan fibras sensibles.

Luke tenía un sable láser. Han Solo, el Halcón Milenario. Leia… Ensaimadas en la cabeza. No se le puede negar su posición de icono feminista, allá por el año ’77, cuando salió la trilogía original porque tenía swag y no se dejaba ningunear por nadie, pero la época y el tener que ser la princesa a rescatar, no le permitió llegar lo lejos que se merecía. Por no mencionar que la diversión intergaláctica se la dieron toda a sus compañeros masculinos de reparto. Caca de la vaca.








En una época en la que todavía no existía la chupipandi de The L word, ni Alex Vause, ni Ellen, ni siquiera Carol y Therese, se publica El pozo de la soledad de una tal Marguerite Radclyffe Hall, John para los amigos.








