A punto de sacar su nuevo disco Confident (tiene su fecha de lanzamiento programada para el 16 de este mismo mes), Demi ha estrenado single que le da nombre a su disco. Muy en la línea de su nueva música y su estilo de chica segura de si misma Confident nos muestra a una Demi que no le importa salir sin maquillar y darse una paliza con cualquiera que se ponga delante de sus metas.

Demi cuando sospecha que vamos a hablar de ella
Dirigido por Robert Rodriguez y con Michelle Rodriguez como co protagonista, el videoclip grita el lema del «Girl power» a los cuatro vientos y bien fuerte. La canción, que no deja de repetir que no hay nada malo en estar segura de una misma, nos pone a Demi saliendo de una cárcel de máxima seguridad con la misión de acabar con Michelle Rodriguez por encargo de un jefazo que no nos importa nada en esta reseña.
La pobre Demi, que no sabe de que va la vida, se encuentra en una emboscada y peleando con los que creía sus aliados. Vestida al más puro estilo de Buffy la Cazavampiros y con cara de intensa podemos disfrutar de unas buenas peleas. Hubiese sido mucho mejor si a la doble de cuerpo de Demi la hubiesen peinado de la misma manera y no hubiese sido tan obvio pero nosotras que somos unas buenas personas, no nos quejaremos de nimiedades como esas (¡JA! mentira y gorda).
Michelle Rodriguez consigue llevar de vuelta a Demi a la cárcel, pero en el camino y atravesando un parabrisas solo con la fuerza centrífuga de su cabello engominado, Demi consigue liberarse. En una pelea final, ambas se dan cuenta de que están siendo engañadas para que una panda de babosos las vea retozar sobre el barro y deciden acabar con la injusticia machista, luchando mano a mano, como dos buenas hermanas. Esta clarísimo que salen victoriosas en la lucha y ambas se dedican una mirada final cargada de sentimientos mientras se suben en sus motos.

Escopetas, cadenas que se rompen con la facilidad de una mirada y ropa muy top es lo primordial en el videoclip. Parece que Demi ha decidido de verdad convertirse en una mujer hecha y derecha y olvidar su pasado de niña buena.
Lo mejor del videoclip: Michelle Rodriguez
Lo peor del videoclip: la sensación de haber visto el mismo video durante los últimos cinco años en todas las artistas que despuntan y quieren llevar como bandera el feminismo. Nosotras encantadas, pero necesitamos un poco más de originalidad, chicas.
Os dejamos el videoclip para que juzguéis por vosotras mismas y nos contéis que os ha parecido:






Os voy a confesar una cosa, algo que me da un poco de vergüenza pero que, gracias a la ayuda de profesionales, he conseguido solventar: Yo no veía Person of interest hasta hace muy poco. «Una serie sobres de cámaras de vigilancia, wow», pensaba yo, en mi ignorancia supina. Afortunadamente me hicieron conducirme por el recto camino del disfrute audiovisual, y Person of interest se ha convertido en una de mis series favoritas, por muchos motivos. Algunos no vienen al caso, y otros son, obviamente, los mismos que los de las fans de medio mundo, la historia de Root y Shaw.


La química de las dos es palpable no sólo en la serie: Sarah y AMy se llevan estupendamente en la vida real, y prueba de ello son los halagos que se dedican:






Los conejitos rampantes son un tipo de vibradores que se han utilizado muchísimo y han tenido un récord de ventas increíble. Los hay de diferentes tamaños, formas y colores, pero todos ellos tienen el común lo mismo: un vibrador con punto G que a menudo funciona con rotación (o vibración) y una extensión que sirve para estimular el clítoris simultáneamente.








El cine italiano está de enhorabuena: en el país vecino se ha estrenado la comedia Io e lei (Yo y ella), una cinta que intenta echar por tierra los estereotipos sobre las mujeres lesbianas. La película, dirigida por Maria Sole Tognazzi (de una familia muy relacionada con el mundo del cine), e interpretada por Margherita Buy y Sabrina Ferilli, ha recaudado hasta el 5 de octubre 700.000 euros, proclamándose como la quinta cinta con más recaudación en la cartelera de los cines italianos.

Bill Genovese procura separar la realidad de la ficción en el asesinato de su hermana, buscando la identidad de los famosos treinta y ocho testigos, y entrevistándose con conocidos de Kitty, como su ex marido, o incluso su novia Mary Ann Zielonko, la mujer con la que Kitty compartía su vida y que fue dolorosamente apartada del proceso policial y judicial de la muerte de su pareja.



