Realmente este artículo tendrían que escribirlo Deepah y Emma, que a ellas es a las que le gusta Monica Naranjo, pero por azares del destino me ha tocado a mí. Yo soy más fan de Marta Sánchez, aunque no voy a decirlo muy alto, porque el otro día unas amigas se rieron de mí. «Siempre te gustan las más bordes», me dijeron. Total, que ayer, en Tu cara me suena, ese programilla tan divertido en el que los famosos imitan a cantantes, el sueño húmedo de muchas croquetas se vio cumplido, sin comerlo ni beberlo, de sopetón, de repente, sin que nadie, NADIE, se lo esperara. Ayer Mónica Naranjo y Edurne se besaron en directo, para regocijo de todas y sonrojo de las madres.
Bueno, realmente he elegido estas dos, pero hubo besos para todo el mundo: Mónica se besó con Edurne, Edu Soto, Francisco, Angy y Melody. Y no se beso con el regidor porque estaba fuera del estudio fumando un cigarro. Todo empezó con Llum Barrera y Carolina Ferre, que ayer hicieron una actuación divertidísima imitando a las t.A.T.u. Ya lo dice bien Lawliet, que no ha visto en su vida un show en el que se repartan más besos. Yo tampoco.
Amigas croquetas, no nos podemos quejar: entre las series que traen acción lésbica, las que la prometen, las que lo dejan caer y las que están por venir, no nos quedan horas en el día para despegarnos del monitor. La vida de la lesbiana moderna es muy dura, no me digáis. Ya lo dice bien Riatha, que no podemos dejar de consumir cosas gays, ¡pero es porque no nos dejan! En fin, a lo que iba, que me desvío del tema. Ellen Burstyn, protagonista de la película de culto (y malrollera) por excelencia, Requiem por un sueño, ha sido confirmada para la serie de NBC de Amy Poehler Old Soul.
En la serie, de la que ya os hemos hablado en varias ocasiones, intepretará a Eileen, la tía de Nadia (Natasha Lyonne, Orange is The New Black), una ancianita lesbiana que se ha recuperado recientemente de un cáncer. Esta multipremiada actriz, ganadora de un Tony y un Oscar, se suma así al más que interesante elenco de la serie, que cuenta también con Rita Moreno. Pocas veces tenemos la oportunidad de disfrutar de la visibilidad de la homosexualidad en personas mayores, esta es una oportunidad de oro para ello. La apuntamos YA en nuestras agendas.
Dice la sabiduría popular, que a veces no es tan sabia, que las lesbianas somos muy dadas a acelerar los ritmos en las relaciones. Que si en la segunda cita nos lllevamos la maleta, que si en la tercera adoptamos un gato. Pero lo de Cara y Michelle creo que bate todos los records del mundo croqueta. Según apuntan fuentes muy cercanas a la actriz en Dailymail, la pareja estaría tan consolidada y tan a gusto la una con la otra que estarían ya pensando en aumentar la familia.
Cara puede ser más joven que ella, pero ella (por Michelle) cree de verdad que es «la elegida». Justo antes de conocerla Michelle hablaba de formar una familia en los próximos años. Ella realmente quiere un bebé, y lo quiere pronto, y ahora que ha encontrado a Cara cree que podría ser la oportunidad de ver su sueño hecho realidad.
El gato ya lo tienen. Se llama Micifuz.
La misma fuente, que no revela su nombre, cuenta que la familia de la supermodelo está «aterrorizada» por la influencia que Michelle puede tener sobre Cara. Bueno, bueno, bueno, ya tenemos el bollodrama servido. Esto se parece cada vez más a un culebrón, con flechazos instantáneos, escándalos públicos y familias enfrentadas. Lo que sí está claro es que esta pareja promete darnos mucho que hablar, porque todo esto ha sucedido en tan apenas dos meses. ¿Qué será lo próximo?
Desde 1997 la Academia Internacional de la Prensa, ahí es nada, otorga los Satellite Awards, premios que reconocen a las mejores producciones de cine y televisión. Pues bien, la serie de Netflix ha arrasado, llevándose los galardones a Mejor conjunto de actores, Mejor actriz principal (Taylor Schilling), Mejor actriz secundaria (Laura Prepon) y Mejor serie de televisión. También estaba nominada Uzo Aduba (Crazy Eyes) pero perdió en favor de nuestra queridísima Alex Vause.
Por otra parte, entre los demás ganadores encontramos a muchos de nuestros favoritos, como Cate Blanchett, que se ha llevado a su casa el premio a mejor actriz protagonista por Blue Jasmine. Se cierra así un año plagado de premios para la serie, que ha ganado, entre otros, el premio AFI a mejor serie y el People’s Choice Award a mejor serie en streaming, y ha estado nominada en todos los premios importantes del mundillo audiovisual. Podéis consultar la lista de premiados en la web de la Academia.
Una cosa que nunca he entendido son las bolleras que se alegran muchísimo cuando una famosa sale del armario. “¡Ahora tengo posibilidades!” Claro. Sólo tienes que cruzar medio mundo hasta donde vive, conseguir acercarte a ella sin que sus guardaespaldas te rompan la cabeza, pasar tiempo con ella sin que te pongan una orden de alejamiento en el proceso y conseguir que se enamore de ti. Es un plan perfecto y sin fisuras y no veo cómo podría fallar.
El caso es que a mí es una noticia que me ha afectado especialmente. No porque yo sea una gran fan de Ellen Page ni porque crea que tengo algún tipo de posibilidad ni nada de eso, (que además yo la que realmente quiero que salga del armario es Clara Lago*), a mí me ha afectado mucho porque ahora voy a tener que ir a ver sus películas y no sé si me lo puedo permitir.
Porque siempre es un buen momento para ponerla Y ME ENCANTA
Esto es una cosa que no sé si sólo me pasa a mí, pero me veo en la necesidad de consumir productos de lesbianas.¿Que hay una película en la que hay una pareja de bolleras? Ahí voy yo. Y no creáis que hace falta siquiera que sea la pareja protagonista o que haya acción (aunque yo sé que todas fuisteis a ver La vida de Adèle por el argumento y la fotografía), con que salgan un minuto de la película tengo. Si ya son la pareja protagonista se cae el cine de la emoción que siento. ¿Libro sobre bolleras? Me lo compro. ¿Disco con una canción sobre amor lésbico? Mío. Y ASÍ CON TODO.
Me daría vergüenza que supierais la cantidad de novela rosa lésbica que he leído. Novela rosa lésbica MALA, quiero decir. Culpo de ello a Emma, por supuesto. Emma es un poco como Zapatero, le puedes echar la culpa de todo, pero el caso es que realmente fue ella la que puso en mi poder una COLECCIÓN de novela lésbica.
Hola, me llamo Riatha y confieso que leo novela rosa como si me pagaran por ello
No sé si alguna vez habéis leído algo, pero la gran mayoría son malas de llorar de ay, pena, penita, pena. Pero no puedes parar de leerlas. ¿Y POR QUÉ SIGUES LEYENDO? ¡PORQUE SON LESBIANAS! Tristísimo. El día que descubrí a Georgia Beers casi lloro de emoción. (Luego ya no me dio tiempo a llorar, sus libros ENGANCHAN).
Una característica muy jodida de esta compulsión mía es que no atiende a criterios de calidad. Eso mismo que me pasa con las novelas románticas (que son malísimas pero no puedes parar de leerlas porque son sobre bolleras) me pasa con todo lo demás. Voy a ver películas que la mitad de las veces son terribles, escucho auténticas mamarrachadas, veo cualquier serie con una lesbiana en ella aunque la trama no tenga ningún sentido y sólo me falta ponerme a ver Sálvame por Jorge Javier. Además de todo esto, resulta que yo soy una persona agradecida, así que sigo comprándole libros a Lucía Etxebarría porque Beatriz y los cuerpos celestes me marcó cuando era una adolescente y voy a ver todas películas de Ang Lee porque cómo no hacerlo después de Brokeback Mountain.
Qué sufrimiento
Y claro, esta norma no sólo incluye personajes homosexuales, incluye también actores, escritores, cantantes, etc. Empecé a escuchar Lovers porque eran bolleras y ahora ya me he aficionado, veo el programa de Ellen con especial ilusión, tengo una cantidad de libros de Terenci Moix que asusta y me encanta ver películas de Jodie Foster. Así, a lo loco.
Esto es algo que está consumiendo mi vida Y NO ME DEJA DE VIVIR. No os podéis hacer una idea de lo estresante que es consumirlo todo gay. Por no hablar de que o deja de salir gente del armario o me toca la lotería, pero yo este ritmo no lo puedo mantener.
MANDADME AYUDA.
*Tengo una obsesión con ella que no es ni medio normal, sólo os diré que me vi las películas de A tres metros sobre el cielo para verla en la segunda Y QUE VOLVERÍA A HACERLO. No tengo ni idea sobre sus preferencias, pero me encantaría que fuera bollera. Al menos no tendría que cruzar el océano para acosarla conocerla.
Ya sabéis todas que la ceremonia de entrega de los Oscar se celebra este domingo. Y quizá en algún momento pensaste que la ausencia de La Vida de Adéle en las nominaciones, nos dejaba con una pata coja, sin representación LGBT en la gala. Pero nada más lejos de la realidad. Al igual que los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi se han convertido en las Olimpiadas Gay, los Oscars de este año van camino de ser los más LGBT de la historia.
Y este es el porqué.
ELLEN DEGENERES ES LA PRESENTADORA.
La humorista conducirá la ceremonia de los Oscars por segunda vez en su carrera. En esta ocasión no hará historia, pero la hizo en 2007, cuando se convirtió en la primera persona homosexual en presentarla. Como os imagináis, esperamos muchas carcajadas de su monólogo, pero Ellen, en realidad, es solo una pieza más del ajedrez multicolor que este año teñirá el Kodak Theatre de Los Angeles.
¿ASISTIRÁ ELLEN PAGE?
Como os decíamos, los Oscars se celebrarán apenas dos semanas después de que Ellen Page hiciera su espectacular salida del armario. Sabemos que no está previsto que haga entrega de una estatuilla, pero nos queda la esperanza de que asista a la gala. Si lo hace, confiamos en que haya una gran ovación en el patio de butacas. ¿No sería genial que Ellen 1 la presentara, Ellen 2 saliera al escenario y las dos Ellens se dieran un abrazo o un cachete en el culete? Los americanos son unos genios del show-business, aunque, por desgracia, X-Men no está nominada, así que es casi seguro que no la veremos en la alfombra roja.
Por definición, El Mago de Oz es una de las películas más antiguas tomadas como referencia por los homosexuales. Dorothy y sus «amigos» siempre han estado en el punto de mira de la comunidad LGBT. Este año es el 75 aniversario de su estreno, así que la Academia de las Artes y las Ciencias ha decidido celebrarlo por todo lo alto. Menos gogos en taparrabos, yo espero ver de todo en los números musicales con los que se rendirá tributo a la película.
JUDY, LA ELVIS DE LOS HOMOSEXUALES
Y como no podía ser de otra manera, Judy Garland, la protagonista de El Mago de Oz, también recibirá un homenaje a título póstumo. Por si no lo sabíais, la Garland es, de largo, uno de los grandes iconos gays femeninos. Casi ni la mismísima Kilye Minogue puede hacerle sombra. Tanto es así que la revista Advocate la bautizó como «la Elvis de los homosexuales» hace un par de años. Por si esto no fuera suficiente, los encargados de interpretar el número musical dedicado a ella serán sus hijos: Lorna Luft, Joey Luft y Liza Minelli. Repito, no vaya a ser que se te haya escapado el nombre: ¡Liza Minelli! Al igual que ocurre con Barbra Streisand, no hay hombre heterosexual sobre la faz de la tierra que sea fan de Liza. En mi mente, todos, sin excepción, son gays (y sí, estoy generalizando, no me lo tengáis muy en cuenta, que hoy ando bastante cansada).
IDINA MENZEL CANTARÁ TAMBIÉN
A las que sois fans de Glee, a esta actriz la ubicaréis más como la madre de Rachel Berry. Pero mucho antes de eso hizo dos musicales que también son un iconazo gay: Rent y Wicked. Pues bien, la madre de Rachel Idina saldrá al escenario para interpretar Let it Go, la canción de Frozen, la última película de Disney.
Y HABLANDO DE FROZEN…
¡Croquetas a mí!
Ya es de dominio público que Elsa es lo más gay que ha parido la factoría Disney.De ella os hablábamos aquí, junto a muchas otras princesas que también nos han dejado con la boca abierta.
EL OSCAR A TODA UNA CARRERA SERÁ PARA ANGELA LANSBURY
Si has leído hasta aquí y el mercurio de tu termómetro LGBT todavía no se ha desparramado, es que tenemos un problema. Recapitulemos: Judy Garland, Lizza Minelli y Angela Lansbury, juntas, en una misma gala. Yo no soy de decir esta palabra, pero pocas cosas hay más mariconas que esto. Y lo dicho: la protagonista de Se ha escrito un crimen por fin tendrá una estatuilla. Ya iba siendo hora, aunque nos tememos que no va a poder disfrutarla mucho. A sus 88 años esta mujer ya tiene un pie más fuera que dentro de este mundo.
ESTÁ PREVISTA UNA ACTUACIÓN DE P!NK
P!nk anda muy colgada estos días.
No sé si P!nk planea un cambio profesional para unirse al Circo del Sol o a los funambuleros de su Pennsylvania natal, pero es muy probable que acabe colgada por encima del público como hizo en la pasada edición de los Grammy. Esta será, además, la primera vez que actúe en una gala de los Oscars. Y, bueno, siendo sinceras, P!nk puede abrirse de patas todo lo que quiera, que nosotras la vamos a seguir adorando. Un dato curioso sobre su actuación: según los productores saltará al escenario justo antes de un momento especial. ¿Qué será, qué será?
‘DALLAS BUYERS CLUB’, UNA SERIA CANDIDATA
Los actores Matthew McConaughey y Jared Leto nos regalaron este año un dramón sobre el sida y la transexualidad. Y todo parece indicar que la comunidad LGBT estará ahí, apoyando su candidatura para que se lleve la estatuilla a mejor película del año. Pero no es la única de la lista que tiene este tipo de pesonajes.
UN LOBO DE WALL STREET EN EL ARMARIO
En El lobo de Wall Street podemos ver a Johan Hill interpretando a un gay armarizado. Y en Philomena el hijo de Judi Dench también es gay. Las dos están nominadas en la categoría de Mejor Película.
EL BESO DE ‘AMERICAN HUSTLE’
No pasa nada, Jen, a nosotras tampoco nos gustó.
Que todas sabemos que es una mierda (y no lo digo yo, lo dice Amy Adams, aunque de una manera mucho más elegante), pero me apetecía incluirlo en la lista. Denunciadme por ello ;P
FINALMENTE, CATE BLANCHETT PODRÍA GANAR UN OSCAR
Así estamos esperando por ‘Carol’.
Y esto no tiene nada que ver con el mundo LGBT. Pero ya sabéis qué película hará la australiana justo después. Exacto: Carol. Visibilidad, amigas, visibilidad. Si al final resulta que por carambola nos toca tener a la reciente ganadora de un Oscar como protagonista de un drama lésbico, ya podemos armar un fiestorro.
Por todo lo dicho, estos se presentan como los Oscars más gays de la historia, a la espera, claro, de que llegue otra edición que los desbanque.
Desde que terminara Fringe, una basurita se instaló en mi corazón. Una basurita que nadie puede sacar. Y lo he intentado: he buscado rubias por todas las series. Desde Black Sails hasta American Horror Story; de 2 Broke Girls a The Fosters. Pero ninguna de ellas puede compararse a la agente Olivia Dunham. Tengo una necesidad vital de volver a ver a Anna Torv en un nuevo papel. Y por eso mismo necesito, necesitamos, amigas croquetas, que Open, la serie proyectada por Ryan Murphy en la que la guapísima australiana interpreta a una lesbiana, se estrene ya. He de decir que el proceso está siguiendo su curso, no en vano poco a poco conocemos más novedades, las últimas de la mano de Michelle Monaghan (Maggie en la increíble True Detective), quien en una entrevista concedida a ign.com nos desvela dos cosas que no conocíamos.
La primera, que Open será una antología, esa tipología de serie que tan de moda está ahora ¿Qué es una antología? Pues es una serie que cada temporada cambia la historia principal. AHS es el ejemplo más ilustrativo: en la primera temporada discurre en una casa encantada, en la segunda en un psiquiátrico, y la tercera en un aquelarre de brujas. ¿Tiene los mismos actores? No necesariamente. Así que aprovecharemos a disfrutar del elenco de esta temporada, porque puede ser que el cast cambie. Aunque viendo la afición que tiene Ryan Murphy por mantenerlos, aunque sea a la mayoría, podemos respirar (un poco).
La segunda noticia que ha dejado caer Michelle en dicha entrevista es que el rodaje de la serie empezó el 12 de febrero. ¡Están rodando ahora, ahora mientras escribo esto, mientras lees esto! Es muy emocionante. Yo, en serio, no vivo pensando en cuando se estrenará esta serie. Necesito Open. Y lo necesito por muchas razones, y todas tienen que ver con Anna.
1. Porque hace mucho que no la vemos, ni siquiera en directo
La última aparición pública de Anna fue el 18 de agosto, en una gala benéfica a favor de una fundación llamada Oceana, que vela por los océanos y mares del mundo. Ahí tuvimos la oportunidad de escucharla hablar un poco sobre este nuevo proyecto, Open.
La sesión de Esquire nos dejó sin palabras. Quizá ahora repita para promocionar la serie.
10. Y porque el croqueteo en Mistresses nos supo a poco
Y estas son sólo diez de las razones por las que necesitamos que Open llegue ya a nuestras vidas, pero hay cientos, miles, diría que millones. Podéis dejar las vuestras en los comentarios: cuando tengamos bastantes yo misma me ofrezco a volar a Los Angeles y entregárselas a la mismísima Anna en mano.
La actriz de Glee, en una entrevista concedida a PrideSource, abre su corazón y saca su lado más gay para contarnos cómo ve ella ciertos aspectos de la vida gay, aunque también habla de su nuevo disco, y de sus ganas de interpretar «lo que sea» en Looking, la nueva serie de HBO, incluído un papel lésbico.
No veo que nadie sea diferente de los demás, seas hetero, gay o lo que sea—todo el mundo es igual. Así me he criado
La actriz nombra a muchos de sus amigos homosexuales, entre ellos sus compañeros de reparto Chris Colfer y Jonathan Groff, así como a Ryan Murphy, creador de la serie que le ha dado la fama. Al preguntarle si actuaría en Looking, que está protagonizada por su amigo Jonathan, y que por cierto ha renovado hoy por una segunda temporada, la actriz responde de manera casi automática:
Le mandé un email a Andrew Haigh , y era como, «Mira, me encanta. Quiero estar en la serie. Haré lo que sea. Lo que quieras que haga, incluso de actriz de reparto, lo haré»
¿Y de lesbiana? ¿haría Lea un papel lesbico?
¡Por supuesto!
Así que ya sabéis, admiradoras de Rachel Berry, Faberry, y derivados. Quizá en un futuro próximo vuestras plegarias sean atendidas. Aunque de todos modos, las que visteis ayer el episodio de vuelta de Glee, reconoceréis que la escena de Santana y Rachel en el teatro tiene mucha pinta de bollodrama. ¿En serio, en serio hicieron una performance de Every breath you take, la canción stalker por antonomasia? Yo no podía apartar los ojos del monitor, pensando cuantísimo tenía de subtexto el numerito. De celos profesionales nada: ¡aquí hay amor!
http://www.youtube.com/watch?v=ZLxsfAaN2hY
Por otra parte, Lea no ha tenido mucha suerte con la promoción de su disco. Después de un primer single, Cannonball, lanzado con la intención de comerse el mundo, el flop ha sido más evidente. La discográfica lanzó un par de singles más, Battlefield y Louder, que han pasado sin pena ni gloria, y la crítica de Rolling Stone ha dejado el disco un poco a la altura del betún, dándole una estrella y media sobre cinco. ¿Habéis escuchado el disco de Lea? ¿creéis que es TAN malo o discrepáis de la nota los críticos de la revista estadounidense?
Corregidme si me equivoco, pero creo que Michelle Rodriguez nunca había recibido tanta atención por parte de la prensa antes de que se declarara bisexual. Pero, desde que lo hizo, la actriz y su compañera de batallas Cara Delevingne son una de las parejas más buscadas por los paparazzis y cuando los fotógrafos no las encuentran, ya se ocupan ellas de darnos de qué hablar (y qué ver).
Ayer, Michelle nos regaló un momento zen mediante una fotografía en la que aparece haciendo ¿yoga? como dios la trajo al mundo. La actriz la colgó en su Instagram para que veamos que es una chica profunda. ELLA MEDITA. Medita mucho.
¿Os acordáis de Mean Girls (Chicas Malas)? Seguro que sí. Cómo olvidar esta película, ¿verdad? Creo que no conozco a nadie que no la haya visto. Y tampoco conozco a nadie que no recuerde con una sonrisa alguna de sus escenas. Y es que Mean Girls fue una de esas cintas que marcó una época en su género. Como pasó con Heathers a finales de los 80. O con Clueless a mediados de los noventa. Y el próximo 30 de abril se cumplen diez años de su estreno.
Sabemos que nos estamos adelantando un poco. Pero ya deberíais estar (mal) acostumbradas a que esto ocurra. En HULEMS siempre intentamos ir un paso por delante y, por eso, hoy os traemos un pequeño homenaje a esta película destacando todas las cosas que la convirtieron en algo épico, en una cinta de visionado obligatorio para todos aquellos amantes del petardeo y el (sub)género zorritas de instituto. Todas esas cosas, en resumen, que la hacen irrepetible y la han convertido en una de las películas no-gays más gay de la historia.
1. La escribió la grandiosa Tina Fey
De la cual nos declaramos fans hace mucho tiempo. Tina nos enseñó en Mean Girls que los profesores, a veces, también la cagan. Que son gente como tú y yo, y no ese ente todopoderoso que siempre sabe cómo guiar a sus descarriados alumnos. La señora Norbury está hecha de carne y hueso, y en ocasiones pierde los nervios. Porque ser profesora de instituto suponemos que es una mierda. Y que más de una vez quieres ahorcar a tus hormonados alumnos con tus propias manos. Corrígenos si me equivoco.
2. Regina George tiene tantas bofetadas encima que la acabas adorando
A muchas de nosotras esta película nos presentó a Rachel McAdams, que nos enamoraría tiempo después en el Diario de Noah, y la volveríamos a odiar con la fuerza de los mares y el ímpetu del viento por culpa de Passion. Esta actriz es como haber ganado un billete para una montaña rusa. Nunca sabes si la adrenalina que te provoca te va a dejar con ganas de más o al final del viaje acabarás vomitándolo todo. El personaje de Regina George es TAN HOSTIABLE que nos dan ganas de comérnosla a besos. Es lo que tiene el amor, que cuanto más proporción de odio lleve, más adictiva se vuelve su fórmula.
Como bonus, la Adams se pasa toda la película llevando un incómodo pelucón rubio que ya lo quisiera para sí Dolly Parton. Si no la amas por eso, ya no la amarás por nada.
3. Todo lo que sale de la boca de Amy Poehler es oro puro
Soy de la creencia de que a esta mujer deberían pagarle por cada palabra que pronuncia. Porque Amy Poehler es muy grande, pero en esta película lo es todavía más. Hay dos madres de película a las que nunca olvidaremos:
a) La MILF de American Pie
b) La señora George de Mean Girls
Creo que hablo en nombre de todas cuando digo que ninguna madre en la historia de las madres cinematográficas ha estado más necesitada de un diván y una pastillita. Su superficialidad, su obsesión por la cirugía estética y sus «Happy Hour» la han convertido en la madre más enrollada del planeta. Yo tengo claro que me iría de cañas con ella. Además, ¿cómo olvidar esos movimientos pélvicos que nos enseñó durante la función de Navidad?
4. Tiene frases indispensables para la supervivencia humana.
Por favor, deja de hablar.
Sube, perdedora, nos vamos de compras.
¿Es la mantequilla un hidrato de carbono?
Esas zorras…
5. Es anterior al LiLo
La cronología de Mean Girls se podría establecer de esta manera: es posterior al Big Bang pero anterior del LiLo, ese desastre natural del que todavía no nos hemos recuperado. Y es que esta es una de las últimas películas en las que todavía podemos ver a Lindsay Lohan como la talentosa actriz que se comía el mundo y no la muñeca rota de Hollywood en la que se transformaría poco después. Y sí, queridas lectoras, en esta peli Lindsay está buenorra. Algunas incluso teníamos un nada recomendable crush por ella.
6. En ella conocimos a Amanda Seyfried
Amanda nos enseñó nociones de cultura general como que no se puede ser de África si eres blanco. Y que todos los africanos hablan sueco. Así que le estamos muy agradecidas por ello. Nuestras notas en el instituto subieron como la espuma gracias a sus aportaciones. Además, la actriz es ya una vieja amiga de todas nosotras porque la hemos visto croqueteando un par de veces, aunque nuestro momento favorito es el besazo que se da con Megan Fox en Jennifer’s Body, una de las pocas pelis malas que hay que ver.
7. Tiene una canción de Pink cuando Pink dejó de ser «cool»
Y ahora te estarás preguntando: ¿Hay algo más lésbico que tener a P!nk en la banda sonora?
8. Sí, lo hay: también tiene una canción de Samantha Ronson
Como si los astros se alinearan para adelantarnos lo que vendría poco después, esta película también cuenta con una canción de Samantha Ronson. Se llama Built This Way y empieza a sonar en la escena en la que Cady (Lindsay Lohan) se vuelve loca en el baile cuando ve que están poniendo una de sus canciones favoritas. Al final por lo que se volvería loca Lindsay es por la DJ londinense, aunque esa es ya otra historia.
Pero os prometo que todavía se pone más croqueta la cosa, porque…
9. …el personaje de Janis es un tributo a la cantante lesbiana Janis Ian
Janis, el personaje interpretado por Lizzy Caplan (Masters of Sex), recibe su nombre de Janis Ian, una de las primeras cantantes que fueron invitadas a Saturday Night Live, el show para el que Tina Fey ha sido guionista durante muchísimos años. De hecho, su canción At Seventeen se puede escuchar de fondo en la escena en la que las «Queen Bees» se están peleando en casa de Regina.
Lo mejor de este tema es que durante toda la película los compañeros de Janis se burlan de ella porque creen que es lesbiana (y no lo es). Pero la cantante Janis Ian sí que es una lesbiana reconocida. Salió del armario en 1993.
10. Y, finalmente, porque pocos bailes son más gays que este…