Idina Menzel (o Adele Dazeem si eres John Travolta), es conocida por su extensa carrera como actriz musical. La vimos en Rent, la vimos en Glee, ojalá nosotras la podamos ver algún día en Broadway, y siempre, siempre, será Elphaba en Wicked, no importa el tiempo que pase. A todos estos papeles hemos de sumar unoque, pese a ser más discreto, tiene incluso más repercusión que cualquiera de los anteriores. Y es que Idina es la voz de Elsa en la película de Disney Frozen.
Esta primavera vivimos en las redes sociales el fenómeno #GiveElsaAGirlfriend, que reclamaba una novia para la Reina de Arendelle en la segunda parte del film. Ya entonces Idina se manifestó a favor, diciendo que Elsa había cambiado su vida, y que podría hacerlo con otros muchos niños y niñas. Ahora, en una nueva entrevista, ha vuelto a manifestar su alegría por este asunto.
Puedo decir que estoy muy contenta porque esta conversación esté pasando. No puedo prometer que sea lo que vaya a pasar. Soy solamente una sierva de una gran compañía llamada Disney, y estoy feliz de tener un papel y un trabajo. ¿Pero en lo más hondo de mi ser estoy muy feliz de que esto esté haciendo que la gente hable de este tipo de cosas? Sí, lo estoy.
Sobre si el mundo está preparado para tener una Reina (que no princesa) Disney que sea lesbiana y tenga una novia, dice lo siguiente:
Umm, no lo sé, considerando que estamos teniendo una época un poco dura quitando a Donald Trump fuera del camino. A veces es un poco desalentador, pero nunca se sabe. Hemos hecho muchos avances en los últimos años, y de repente el odio y el vitriolo de nuestro país vuelve a resurgir y es como ¿Qué ha pasado? Estamos en el pasado otra vez.
Idina es una mujer sensata, ya lo veis. ¡Viva Idina!
Los premios Emmy, otorgados por tres instituciones diferentes (la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión, la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Televisión y la Academia Internacional de Artes y Ciencias de la Televisión) celebraron ayer su gran gala, y estamos más que contentas con las elecciones del jurado. Sí, este año sí, no todo va a ser quejarnos. Las mujeres LGBT hemos salido ganando por goleada, y tres de nuestras cabezas visibles en la industria se han llevado la estatuilla a casa: Kate McKinnon, Jill Soloway y Sarah Paulson.
Kate MaKinnon se llevó el premio a Mejor actriz de reparto en comedia por Saturday Night Live, siendo la primera actriz del programa que se alza con este reconocimiento. McKinnon está viviendo un año lleno de alegría, tras su más que meritorio papel de Cazafantasmas (y la paciencia que ha tenido que tener con los haters).
La serie estandarte de Amazon, Transparent, vio reconocida a su directora, Jill Soloway, quien expresó su alegría al ser «parte del movimiento» que está poniendo bajo el foco a las personas LGBTQ. También quiso tener unas palabras de agradecimiento a la comunidad trans, y gritar que hay que «derrocar al patriarcado»:
https://www.youtube.com/watch?v=WqJ0-r_i7io
Gracias a la comunidad trans por vivir vuestras vidas
Y gran alegría también por Sarah Paulson, quien se alzó con el premio a Mejor actriz protagonista de una miniserie. Su tremendísima interpretación de Marcia Clark en American Crimen Story: The People v. O.J. Simpson ha recibido el reconomiento que merecía, y la propia Marcia estuvo en el patio de butacas presenciando el discurso, ya que fue la acompañante de Paulson en la gala.
Decididamente estos han sido los Emmy más LGBT de la historia, ya que a estas tres mujeres hemos de sumar la victoria de Ryan Murphy en Mejor miniserie por American Crimen Story: The People v. O.J. Simpson. El resto de categorías también nos han deparado alguna alegría extra, como es la victoria de Tatiana Maslany por su interpretación de 123 papeles(por ejemplo) en Orphan Black, algo que los fans estábamos deseando desde la primera temporada de la serie. Julia Louis-Dreyfus se alzó con su quinto Emmy consecutivo por Veep, y en el discurso se acordó de su padre, recientemente fallecido. ¿Dónde los pondrá?
Y la mejor actriz de comedia es Julia Louis-Dreyfus, que no para. QUINTO EMMY CONSECUTIVO. Para ya, ¿no?
Jeffrey Tambor vio reconocido su papel en Transparent, y Juego de Tronos volvió a llevarse Mejor serie, Mejor director y Mejor guión. Ninguna sorpresa. Os dejamos un hilo con todos los premios de la noche.
Han pasado ya unos meses desde el trágico desenlace para (quizás) una de las mejores parejas croquetas de la temporada. Nadie esperaba que si tenía que morir una fuese nuestra querida pelirroja, no sé que será de la próxima temporada sin ella. Si no veis la serie, os estáis perdiendo una obra maestra en todos los sentidos, y a las que si veis esta maravilla, no lloréis, quedémonos con lo positivo y es que Bea encontró el amor y murió feliz yéndose al cielo con su querida hija.
En la España de finales de los 70 hubo un movimiento cinematográfico al que se le llamó “El destape”. Con la excusa de que el franquismo había acabado y había más libertad, el cine empezó a mostrar esa libertad. El destape se trataba, básicamente, de mujeres enseñando las tetas. Viniera o no a cuenta.
La literatura lésbica ha sufrido una doble invisibilización y discriminación: por ser hecha por mujeres y por tener temática homosexual. Pero hoy se puede decir que vivimos en un destape de literatura lésbica en España. De un tiempo a esta parte, hemos visto un aumento de novelas con argumento bolleril en español. Y eso es siempre una gran noticia.
Este destape viene derivado en gran medida por las facilidades que existen actualmente para autoeditarse y llegar a la gente (la combinación mágica de Amazon y redes sociales).
Las persuasivas técnicas de marketing de las autoras de libros LGTB
Esto ha supuesto una explosión en la diversidad de la literatura que cubre esas necesidades de un grupo de personas deseosas de encontrar personajes con los que identificarse (y con finales felices, a ser posible). Esto hace que este destape lésbico también se estampe, en ocasiones, contra una pared de tetas y culos que hace que el recato (o directamente la invisibilidad) a la hora de tratar el sexo entre mujeres rebote, rebote y en tu culo explote.
Nunca antes se había dado tanta oferta de novelas lésbicas y nunca habían estado tan al alcance de cualquiera. Y esto no ha hecho más que empezar. Irán surgiendo nuevas autoras, nuevos personajes e historias y la exigencia de calidad de las lectoras será cada vez más alta.
Además, estas novelas ya no las protagonizan mujeres lejanas, ejecutivas, famosas, o mujeres ricas en general con pisazos donde llevar a su croqueta novata. Ahora las historias las protagonizan chicas y mujeres con las que te podrías cruzar por la calle.
Hoy vengo a hablaros de la que para mí ha sido la revelación de este verano, y se puede decir que la única serie que he seguido de esas series estacionales que empiezan y acaban en el propio verano. Ya os hable de ella cuando comenzó, y ahora vengo a hablaros de su conclusión. Y el veredicto es: ¡TENÉIS QUE VERLA!
A partir de aquí habrá algún pequeño SPOILER pues aunque no voy a destriparos el final, para centrarme en la pareja croqueta (que es lo que importa) tengo que contar algún que otro secreto de la serie.
No voy a engañaros y convenceros de que veáis los 13 capítulos por una pareja croqueta, porque sus escenas se resumen en 5 minutos. Ni siquiera esperaba que hubiese un personaje protagonista bisexual y explotasen esa faceta con tanta naturalidad. Pero eso hace que la serie sea especial, y que podamos felicitarla por su tratamiento al tema LGTB.
La trama en sí, como ya sabréis, es sobre los asesinatos de un serial killer conocido como “El Asesino de la Campanita de Plata” y como están directamente relacionados con la familia protagonista, compuesta por el padre, la madre y los hijos; cuatro hermanos, dos chicos y dos chicas, cada cual con sus peculiaridades y problemas, donde todos podrían ser culpables.
Entre ellos se encuentra la hermana mayor, Alison (Juliet Rylance) quien es la candidata a la alcaldía de Boston, está casada con un hombre, tienen dos hijas, y son felices. Pero a veces en sus ratos libres se acuesta con su manager de campaña, Naomi (Mauren Sebastian). El marido lo sabe y es totalmente normal, es parte de su acuerdo prematrimonial.
El problema viene cuando el affair pasa de ser simplemente sexo y aparecen sentimientos entre ellas en mitad de la tormenta desatada, que tiene a toda la familia acusada de los asesinatos. Claro, no es un ambiente idílico para el amor, y menos extra-matrimonial.
Confesaré que me hicieron sufrir mucho ambas, pero la serie sin su trama de amorío seguía siendo genial, e intrigante. Cuando parece que van a cumplir un cliché detrás de otro como en toda serie de misterio-asesinatos que se precie, daban un giro para sorprenderte y que siguieras con la duda una semana más.
Personalmente yo no vi venir quien era el asesino hasta el final del penúltimo capítulo, y me sorprendió gratamente el final. ¡Todos acabaron felices y comieron perdices! Todos los que siguen vivos, claro (je, je, je). Pero lo importante, es que para colmo entre tanta felicidad, #nalison, nuestra parejita croqueta acabó siendo ¡¡¡¡¡¡¡¡ENDGAME!!!!!!!!!!!!!!
Esto es lo que no me acabo de creer, y me sorprendió mucho, porque me había dado por vencida y hasta por un segundo pensé que Naomi era la asesina, y mataría a Alison, y todo (a fin y al cabo lo normal en esta era es que las lesbianas sean malas y acaben muriendo) pero NO, en American Gothic hemos superado la expectativa y con sobresaliente.
Así que sólo espero que la serie renueve por una segunda temporada y nos alegre el próximo verano. No lo veo muy probable porque el final fue bastante cerrado, pero nunca se sabe.
Os dejo mi vídeo de su historia, LLENO DE SPOILERS. ¡Aviso!
Llega el fin de semana, y llegan las cenas con amigos, y llegan las copas de después en las casa de los amigos. Ahora que hace un poco más de fresquete, adiós a las terrazas, pero hola… ¡a las listas musicales que obligas a escuchar a la gente!. Para no quedar a merced del gusto musical más que dudoso de esa nueva novia de tu amiga que no te cae demasiado bien, te traemos hoy una listita que va de menos a más, y que con la última canción apagáis las luces y os vais a bailar. Garantizado.
Ellen Page y su mejor amigo, Ian Daniels, vuelven a coger el pasaporte, a hacer las maletas y a embarcarse en un avión para la segunda vuelta de Gaycation, una de las series estrella de Viceland, el recién estrenado canal de televisión de Vice.
Si en esos primeros capítulos viajábamos a Estados Unidos, Jamaica, Brasil o Japón, y conocíamos relatos sobrecogedores, emotivos y de superación sobre lo que significa ser LGBT en ellos, y las dificultades y peligros a los que estas personas se enfrentan a diario, en esta tanda de capítulos, ella y Daniels nos han sacado billete para Ucrania, la India o Georgia, donde volverán a charlar con los locales para que conozcamos de primera mano sus experiencias.
Esta segunda temporada, en antena desde el 7 de septiembre, viene precedida de un especial sobre el tiroteo de Orlando, emitido en agosto, donde supervivientes y familiares y amigos de los fallecidos cuentan cómo vivieron ese trágico momento.
¿Has terminado ya Narcos? ¿Y Chef’s table? ¿Y Las chicas Gilmore y Friends? ¿Si? Vale, genial, porque el ritmo de Netflix viene inspirado por Patricia Manterola (cada vez hago chistes peores), y en siete días tenemos una nueva propuesta más que interesante. Se trata de Easy, una comedia de parejas de la que ya te hablamos hace unos días, y que nos la vamos a tragar porque incluye una pareja de chicas. Bueno, y también porque tiene buena pinta.
Como te contábamos, los personajes de Kiersey Clemons y Jacqueline Toboni se conocerán en un determinado episodio en un club. Una resulta ser vegana, y la otra intentará amoldarse a ella para impresionarla y que caiga rendida en sus brazos. Tú también lo has hecho, confiésalo. A partir del viernes que viene ya podremos disfrutar de esta nueva producción. A ver qué tal.
Recientemente he rescatado mi afición por Tumblr, ese pozo negro de gatos, chicas y fanarts, y en mi espiral de adicción a esta red social me topé ayer con una cuenta que no conocía, y ahora que sí lo hago mi vida ha mejorado hasta niveles estratosféricos. Se trata de clexa-fan-art, una cuenta dedicada a recopilar los mejores dibujos de los fans de la pareja de The 100. Los hay para todos los gustos, y cuando digo a todos me refiero a todos.
Si tenéis un rato (largo), esta cuenta es perfecta para pasar una tarde la mar de entretenida. ¿Conoces otras cuentas parecidas? O, mejor aún, ¿haces tus propios fanarts de Clexa? ¿Nos los enseñas?
Bueno, a ver cómo explico esto. Según la página web Courthouse News Service, una mujer estadounidense ha presentado una demanda colectiva de 18 páginas contra le empresa de juguetes sexuales Standard Innovation alegando que uno de sus productos, el vibrador “We-Vibe”, recopila sus datos íntimos. Este aparato tiene una app gratuita, “We-Connect”, para “mejorar” la experiencia de los usuarios, que pueden tocar la pantalla de su teléfono y controlar las vibraciones y subir la intensidad, crear sus propias vibraciones, o, literalmente, “encender a tu pareja cuando te conectes y jugar juntos desde cualquier sitio del mundo”.
El caso es que, habiendo una aplicación de por medio, la demandante, a quien se refieren como N.P., ha asegurado en el documento que “We-Connect monitoriza y graba, en tiempo real, cómo usamos el aparato”, y que Standard Innovation envía esa información privada a sus servidores en Canadá. Y no solo eso. Si puedes controlar un vibrador con una aplicación, un hacker también podría hacerlo, claro.
A priori puede parecer una novela random de espionaje, pero es cierto que la empresa de seguridad en internet Trend Micro, de Los Ángeles, ya había avisado a principios de año de que los juguetes sexuales “inteligentes” son vulnerables a los piratas internautas. La empresa demandada ha escurrido un poco el bulto y ha dicho en un comunicado que, “dada la naturaleza íntima” de sus productos, “nos preocupamos seriamente por la privacidad de nuestros clientes y por nuestra política de transmisión de datos”. ¿En qué se quedará la demanda de N.P.?