Han pasado solo dos meses desde el primer beso lésbico en la televisión de India, y nos siguen llegando buenas noticias desde la otra parte del mundo. En pleno auge de las webseries en India, con una inmensa población cada vez más conectada a internet, el país asiático pronto disfrutará de su primera serie en la red de temática lésbica, The ‘Other’ Love Story, ambientada a finales de los magníficos años 90. Su guionista y directora Roopa Rao define el proyecto como “un drama romántico realista entre dos chicas indias”.
Sabemos poco del estado de producción o de la fecha de lanzamiento de la webserie. Aunque sí tenemos claro que The ‘Other’ Love Story nos retrotraerá a esa época analógica de finales del siglo XX, cuando para quedar con la chica que te gustaba no podías mandarle un whatsapp o un mensaje en Facebook y tenías que ingeniártelas como buenamente podías para encontrarte con ella. Un punto de vista fresco y casi entrañable dada la facilidad de contacto que tenemos ahora, y unos tiempos ambiciosos en los que situar la trama del proyecto de Rao, en una India mucho más tradicional que, para situarnos en el marco temporal de esta ficción, habría censurado la primera película croqueta del país, Fire, hasta el año 98.
Las actrices protagonistas de The ‘Other’ Love Story, Spoorthi y Shewta, están encantadas con el proyecto. Spoorthi dice que el guion estaba escrito de corazón, y que le llegó y quiso formar parte de la serie. Y a Shewta le enamoró que su personaje supiese exactamente “qué está haciendo y qué quiere”. The ‘Other’ Love Story será, como bien dice su nombre, esa historia de amor que seguramente muchas mujeres indias no se atreven a contar, pero que Roopa Rao apuesta por que llegue al maravilloso mundo de internet durante este recién estrenado 2016.








Luego habla también de que las tetas tienen que parecer tetas y no celulitis, y, en fin, se mete en un berenjenal ella sola. Así es Jennifer: Sabe cuando empieza a hablar, pero no cuando parar. Espontánea, vamos. La cosa es que muchas voces se han alzado, como siempre, en contra, porque quién es ella para decir que quiere vestir como una lesbiana, que si todas las lesbianas visten igual, que shut up Jennifer, y todas esas cosas que pasan cuando se tocan fibras sensibles.

Luke tenía un sable láser. Han Solo, el Halcón Milenario. Leia… Ensaimadas en la cabeza. No se le puede negar su posición de icono feminista, allá por el año ’77, cuando salió la trilogía original porque tenía swag y no se dejaba ningunear por nadie, pero la época y el tener que ser la princesa a rescatar, no le permitió llegar lo lejos que se merecía. Por no mencionar que la diversión intergaláctica se la dieron toda a sus compañeros masculinos de reparto. Caca de la vaca.








En una época en la que todavía no existía la chupipandi de The L word, ni Alex Vause, ni Ellen, ni siquiera Carol y Therese, se publica El pozo de la soledad de una tal Marguerite Radclyffe Hall, John para los amigos.








