En el mes de enero, ABC y Global anunciaron que la serie canadiense Rookie Blue tendría una quinta temporada. Inicialmente pensamos que contaría con los 13 episodios habituales de las anteriores. Pero las cosas van bien para estos policías novatos de Toronto porque han decidido extender su duración a 22 episodios.
El estreno será el jueves, 17 de junio, y en esta nueva entrega habrá dos personajes nuevos: el inspector John Jarvis (interpretado por Oliver Becker), que pondrá las cosas difíciles a los miembros de la División 15, y Duncan, alias, «Selfie», un policía empeñado en impresionar a sus superiores que estará interpretado por el actor Matt Murray.
En vista de queOrange is The New Black, Masters of Sex, Pretty Little Liars, The Fosters y, ahora, Rookie Blue, volverán a nuestras pantallas al final de la primavera, ya podemos decir que vamos a tener un verano muy croquetil. Así que deja el cubo y la pala en el trastero. En 2014, nada de ir a la playa. Todas pegadas a vuestra televisión como si no hubiera un mañana. Se nos van a quedar los ojos a rayas, pero ¿y lo felices que vamos a estar?
Melissa Etheridge es una de esas croquetas ilustres que no suelen necesitar presentación. Pero por si estás un poco perdida aquí va una nube de tags rápidos: rockera, lesbiana, activista (no necesariamente en este orden). Y ahora flamante dueña de Uprising of Love, su nuevo vídeo musical y single que nos llega con mensaje incluido.
Según un comunicado de la página web de la cantante se trata de un single con el que se pretende llamar la atención sobre la cantidad de países que todavía siguen acosando y discriminando a la comunidad LGBT. Además, todas las ganancias que se recauden con la canción irán destinadas al Fondo Ruso de la Libertad, una organización fundada por la propia Etheridge y su pareja Linda Wallen, que presta apoyo directo a los activistas LGBT rusos.
Así que ya sabes, si quieres contribuir a la causa, puedes comprar el single en iTunes. Eso sí, por desgracia creemos que dependerá mucho del país en el que residas, como siempre ocurre con estas cosas. Así que paciencia. A lo mejor algún día llega al tuyo.
En la vorágine croquetil que estamos viviendo, en la que TODAS las series del mundo parecen incluir lesbianas en su trama, hay personajes que nos gustan mucho y están muy bien traidos, otros que meh, y algunos, como el caso que nos ocupa, que parecía que no iba a decir nada pero, ¡oh sorpresa! se tornan muy interesantes. En un principio, cuando os planteamos la trama de Twisted, os hablamos de que no nos íbamos a hacer muchas ilusiones con el desarrollo de la trama entre Whitney y Lacey, más que nada porque no sabíamos nada de Whitney y Lacey tenía novio. Así que, por mucho que se hubiesen besado, parecía que la cosa iba a quedar ahí. Pero no.
En el episodio de esta semana tiene lugar (redoble de tambores) la charla. Lacey invita a Whitney a dormir en su casa por unos rollos que tiene con su padre y la custodia, aunque no en su cama, y Whitney le pregunta si van a hablar en algún momento del beso, porque seguro que ha estado pensando en lo que pasó, a lo que Lacey le contesta:
Si, he estado pensando sobre el beso y, sinceramente, estoy un poco confundida. La cosa es que… me gustó. Me gustó y no sé lo que significa, porque estoy hecha un lío aún con lo de Danny y nunca había pensado en besar a una chica. ¿Significa que soy lesbiana?
Y aquí radica lo interesante del asunto. Lindsay y Whitney son amigas. No excesivamente amigas, no son BFFs ni nada por el estilo, pero tienen la confianza suficiente la una con la otra como para hablar del asunto y no huir de él. Al final Whitney termina diciéndole algo que parece increíble que salga de boca de una adolescente:
Lo que pasó entre nosotras fue… un momento, un gran momento. Pero, si estás confusa y necesitas tu tiempo para recapacitar, yo te daré todo el espacio que necesites.
¡Están hablando como personas adultas! Sin dramas, con comprensión y sin presiones. A Lindsay, que es lesbiana, le gusta su amiga, pero ni se hacen novias inmediatamente, cosa a la que estamos más que acostumbradas, ni dejan de hablarse, como si en vez de darse un beso le hubiera tirado pipi de gato por encima. ‘Me ha gustado pero estoy confusa y quiero pensar’. ‘Vale‘. No sé, es todo tan maduro que me dan ganas de bailar. Y para quitar tensión al asunto, Lindsay le tira un poquitín la caña, pero sólo un poquito.
Para tu información: Si te levantas por la noche sintiéndote menos confusa, aquí estoy.
La noche siguiente, Lindsay da un gran paso: invitar a Whitney a su cama (por cierto, las teenagers estadounidenses me dan mucha envidia, con sus camas gigantes. Mi cama siempre ha sido de 95 y no podía dormir con nadie con una comodidad razonable). Bromita por aqui, jajá por allá, y de repente…
-No lo sientes, ¿eh?
-No, no.
-¿Quieres probar otra vez? Solo para asegurarnos.
Uhm… se esfumó la emoción del primer beso. Adiós a las mariposas. Pero… ¿Seguirá ahí la confusión? Probablemente la semana que viene, en la season finale de la serie, nos desvelen a dónde va esta relación, si es que va a algún sitio. De todos modos, me parece una de las representaciones más veraces, más sosegadas y más atractivas del despertar del deseo hacia otras chica que he visto últimamente. Hasta la adolescente que se cree más hetero del mundo tiene dudas en algún momento, seguro, y más si coge una amiga super atractiva y la besa contra una pared y le gusta. Vamos, estoy convencida de que a más de una os ha pasado. Y nos lo podéis contar, ¿eh? Nos encanta cuando nos contáis cositas 🙂
Yo no sé vosotras, pero yo cada día soy más fan de esta pareja. Más en concreto del absurdo que rodea a cara y Michelle. Hemos tenido de todo: desde los inicios del amor al drama familiar, la boda thai, los planes de engendrar descendencia, la boda de verdad sobre las cataratas del Niágara, y la última noticia es acerca de los planes de viajar por todo el mundo, al más puro estilo Willie Fogg.
Cara y Michelle se quieren mucho y cada vez están más convencidas de que están hechas la una para la otra, así que ahora van a dar un paso adelante en su relación con un periplo por todo el mundo. Este será su primer viaje como pareja oficial y, por el momento, el primer destino será el festival de Coachella este verano. No hay nada que les una más que un buen festival de música en medio de la naturaleza, es un escenario ideal para seguir cultivando su relación
Ningún país está a salvo
Primer destino: Estados Unidos. Coachella es el festival preferido por las celebrities para ‘desmelenarse’ en plan hippie. Pero desmelenarse un poco, en plan wow, voy a ir descalza, que es súper trasngresor. Estas dos están a otro nivel ya, no sé cómo va a resultar esto. Pero ahí no acaban los planes de turisteo:
Cara quiere mostrar a Michelle que Inglaterra es uno de los mejores lugares del mundo en lo que se refiere a festivales de música, por lo que le enseñará Glastonbury y otros muchos certámenes que tienen lugar en el país durante los meses de verano. Sin embargo, no se van a quedar mucho tiempo por aquí, ya que también están hablando de escaparse juntas a Tailandia y recorrer después otras zonas del sudeste asiático»
De festi a festi, y tiro porque me toca. En Inglaterra tendrán ocasión de disfrutar de Arcade Fire, de momento el único grupo confirmado del cartel. Y después, para relajarse (suponemos que en su línea), nada mejor que unos días en el sudeste asiático, donde están ya como peces en el agua. Podemos pensar lo que queramos, pero esta pareja nos da la vida: no hay semana que no nos den una noticia nueva, y la verdad es que son todas bastante divertidas. ¿O no?
1. Ha sido un episodio bastante menos lucido que el anterior, en gran parte porque los números musicales nos han parecido menos potentes, pero, sobre todo porque…
2….ha sido triste. En serio, muy triste. Todo el episodio parece teñido por una fina capa de melancolía que envuelve a cualquiera que haya visto la serie durante todos estos años.
Pero, en general, podemos estar contentas y satisfechas con estas dos últimas entregas. Verlas nos ha hecho pensar que a lo mejor no hemos estado perdiendo el tiempo, después de todo, viendo esta última temporada.
El episodio arranca de manera potente, con un guiño de los guionistas a la homofobia rusa con sus leyes antigay. Kurt y Blaine entran en el aula muy alterados. Tienen un notición para el grupo, pero Sam lo interpreta de una manera un poco particular:
Chicos, os habéis casado y vais a adoptar a dos gemelos rusos. ¡Sí!
Y esta es la cara que se le queda a la pareja:
Eeeeh, WHAT?!
Pero no. No era eso. En realidad Blaine se muda Nueva York, lo cual confirma que la temporada que viene todo se va a desarrollar en la Gran Manzana porque allí no van a quedar ni los trofeos del equipo de fútbol. A nosotras la noticia nos ha dejado más bien frías, pero a Tina le emociona tanto que acaba sufriendo una conmoción y mientras está desmayada se imagina que el reparto de Glee es el de Friends. Solo que se llaman Chums. Y la verdad… no molan tanto como los personajes de Friends. Aunque hay que reconocer que Rachel haría un buen papel como Mónica. Las dos son igual de histéricas.
Por fin el episodio avanza lo suficiente para empezar a darnos un poco de droga en vena con el Britanna. Sucede cuando Mercedes y Kurt están haciendo su interpretación de I Am Changing. Para las que estéis un poco perdidas en la lengua de Shakespeare, la letra de la canción dice «I know it’s gonna work out this time» (Sé que va a funcionar esta vez) y es justo en ese momento cuando enfocan a Brittany mirando de esta manera de Santana:
Es todo tan adorable que nos dan ganas de masticarla.
Curiosamente, uno de los mejores números musicales de este episodio nos lo ha regalado Gwyneth Paltrow. Viéndola en hoy yo he aprendido dos cosas: a) que se puede estar infinitamente buena a los 41 años y b) lo mucho que les debemos a los peluqueros. Lo digo completamente en serio.
Porque no es lo mismo esto:
Que esto:
Peluqueras del mundo, si me estáis leyendo solo tengo una cosa que deciros:
GRACIAS
Sois maravillosas. Hacéis una gran labor humana.
Pero para mí la gran aportación de este episodio es el regreso triunfal del Faberry. O del Achele. O lo que más te guste, porque en realidad estos dos conceptos empiezan a ser tan difusos que una ya no sabe distinguir realidad de ficción. Y os lo digo ya: nuestro amigo Ryan Murphy es un grandísimo hij… DIOS del marketing y del oportunismo, porque no perdió la oportunidad de ponernos los dientes largos con esta historia.
Y es que una no puede dejar de pensar que NO ES CASUALIDAD que cuando Dianna Agron (Quinn) le está cantando una canción de P!nk (DE PINK, nada menos…) a Puck esto es lo que enfoca la cámara en primer plano:
Y más aún porque en ese momento lo que está cantando Quinn es: «You’ve been talking in your sleep things you’ve never said to me» (has dicho en sueños cosas que no nunca me has dicho). Que sí, que podrían ser delirios de nuestra imaginación desbordada, de nuestros desvíos croquetiles, de nuestras mentes SUCIAS (reconócelo, no pasa nada, estás en familia) y todas esas cosas.
El episodio continúa con una serie de banalidades que no vamos a resumir aquí porque nos estamos centrando en cosas más croquetiles. Así que permíteme que haga un fast-forward a la siguiente escena del Britanna porque últimamente estoy pensando que la televisión nunca había parido a un personaje croqueta más adorable que Brittany S. Pears. Bette Porter es la madre de todas las croquetas y ella es el mi pequeño pony que todas quisimos tener cuando éramos pequeñas. Vomito arco iris de colores cuando la veo y lo mejor del tema es que me gusta y lo disfruto.
El episodio anterior nos demostró que la serie ha perdido mucho humor desde que Heather Morris se fue, pero en este su personaje se supera en adorabilidad cuando compra billes de avión sin retorno a la isla de Lesbos.
Santana: Pero estos son solo de ida.
Brittany: Sí, creí que una vez que estemos en el paraíso lésbico que es Lesbos no nos querremos ir.
Santana le comenta entonces que, aunque sus intenciones son buenas, en realidad esto no es más que una excusa para huir y no tener que volver al MIT. Pero Brittany le dice que no, que quiere escaparse con ella «porque tú y yo somos las personas más increíbles que he conocido jamás». Aaaaw… en serio… masticable.
Puede que Brittany y Santana no se besen mucho. Y que no nos regalen escenas «hot» como las que podemos ver en otras series, pero, la verdad, a mí me entran ganas de perdonárselo cuando veo y escucho cosas como estas (aunque eso no quiere decir que luego me vuelva a enfadar muchísimo cuando veo que nos siguen regalando piquitos antilujuria… una cosa no quita la otra; una también tiene derecho a ser completamente irracional de vez en cuando).
Si pensabas que el Brittana se acababa aquí, estás muy equivocada. Tenemos todavía una escena más que resaltar y es muy probable que esta sea la más importante de todas porque nos hace pensar que a lo mejor no es Naya Rivera la que se va de la serie, sino Heather Morris la que vuelve (?!) (¿O desaparecen las dos para casarse en Lesbos con una boda thai con helicóptero a lo Michelle Rodríguez y Cara Delevingne?)
Santana le dice que finalmente ha decidido que no se van a vivir a Lesbos, y aunque Brittany se queda un poco triste al principio, la cara se le ilumina cuando Santana le propone un plan alternativo: irse a vivir a Nueva York a vivir con ella. «Yes», responde Brittany. ¿Significa esto que tendremos a Heather Morris en la siguiente temporada? ¿O es solo una maniobra astuta para posponer el asunto de Naya Rivera? ¿Qué opinas tú?
Y finalmente… mi parte favorita de este episodio y es muy probable que de toda la serie. Yo no sé vosotras, pero cuando empecé a ver Glee hubo una cosa que me conquistó desde el prinicpio: se trataba de un show con personajes muy plurales. Había animadoras, lesbianas, gays, jugadores de rugby, hispanos, geeks, pringados, asiáticos, caucásicos, transexuales… como la vida misma. Porque así es la vida. En un mundo cada vez más plural, lo normal es encontrarte con todo tipo de personas, procedentes de todas las razas, de todas las condiciones socioeconómicas, de todas las orientaciones sexuales. Y esto Glee lo tenía. Y lo sigue teniendo, aunque ya esté un poco deslucido.
Así que cuando proyectaron el vídeo dedicado al señor Schuester tengo que reconocer que me emocioné un poco porque pasaron ante mis ojos, en cuestión de unos segundos, todos estos personajes, y me pareció algo bonito, emocionante, de verdad. Llamadme sensiblera, pero fue como haber visto lo que verdaderamente es (¿era?) Glee, resumido en apenas unos segundos.
Y, claro, si al vídeo sensiblero le sigue la actuación de Don’t Stop Believing, lo que sucede es que se te pone un pequeño nudo en la garganta. Minúsculo, apenas nada, pero ahí estaba, porque esta fue la canción con la que empezó la serie y porque, además, yo no he podido evitar ponerme en la piel de Lea Michele. ¿Qué se le estaría pasando a esa criatura por la cabeza al no tener ya a Cory Monteith a su lado para cantar este número? No lo sé, pero sí imagino que tuvo que ser durísimo, aunque he de reconocer que ha sido un final perfecto.
Y cuando digo final realmente no me refiero solamente al episodio de esta semana. No. Me estoy refiriendo al de la serie… porque, salvo sorpresas inesperadas, esta televidente se planta aquí. Sé que va a haber una sexta temporada, que habrá más historias que contar y más canciones que cantar, pero he de confesar que no me interesan. Para mí este ha sido el final de Glee, un final algo triste y melancólico, pero que ha sido digno. Y con los personajes originales. Además, no me preguntéis por qué, pero estoy segura de que será mucho mejor que el que puedan ofrecerme cuando Glee ponga su punto final de verdad.
Pero esa es solo mi opinión. ¿Cuál es la tuya? ¿Cómo te has quedado? ¿Te han gustado los #100 de Glee?
El 23 de mayo es el día escogido para el etsreno mundial de X-men: Days of future past, la nueva entrega de la trilogía planeada para los mutantes de Marvel. En el film, los protagonistas de X-men: First class, en lo que ya es una de las tramas más míticas de los comics, reciben la visita de sus versiones futuras, que les avisan de que deben cambiar la historia si no quieren terminar en su versión del presente, en la que los mutantes son perseguidos y proscritos.
En el trailer podemos ver a Jennifer Lawrence y a Ellen Page interpretando a Mística y a Kitty Pride respectivamente. Ya tuvimos la oportunidad de ver al personaje de JLaw, la nueva novia de América (bueno, esto me lo acabo de inventar, en realidad es la novia de Emma Mars, ya de América no sé) en la primera parte de la saga, pero la esperadísima aparición de Ellen Page es inédita en este segmento que nos cuenta los orígenes de la Escuela Xavier para jóvenes superdotados. Anna Paquin, quien si estuvo acompañando a los mutantes en otras películas de la franquicia, ya os adelantábamos que no estará finalmente en esta entrega. ¿Hay ganas o no hay ganas?
¿Hace cuanto que terminasteis de ver la primera temporada de Orange is the New Black? Si la seguisteis al ritmo normal.. pff… meses, ¡meses que parecen años! Pero para recordar, y para hacer más corta la espera hasta el 6 de junio, fecha de estreno de la segunda temporada, los chicos de Yahoo.com han preparado el Mapa amoroso de la carcel de Litchfield, donde nos explican con pelos y señales todos los chismes de la prisión con una graciosa infografía. Todo material nuevo sobre nuestra serie favorita es poco, ¿a que si?
Si quereis revisar el resto de nuestros archivos sobre la serie, clic aqui.
Call the Midwife (en español ¡Llama a la comadrona!) es una serie británica que se estrenó en 2012 y que actualmente es una de las más vistas en la tierra de Isabel II. Se trata de un show bastante dramático basado en los libros autobiográficos de Jennifer Worth, que se centra en la historia de una joven enfermera de los años 50 que trabaja de comadrona en uno de los suburbios más pobres de Londres. Y esta semana la serie ha sorprendido a propios y extraños sacándose de la manga (ou, yeah) a un personaje lésbico.
La croqueta en cuestión es Patsy, interpretada por Emeral Fenell, que en el episodio de esta semana se arranca con una frase muy significativa. Le dice a su compañera Trixie que el vicario Tom no es exactamente su tipo porque «no tiene algunas cosas y tiene demasiado de otras», que es algo así como la forma poética y antediluviana de la época para decir «chaval, no me intersas, soy lesbiana».
Croquetas de los 50.
Pero, curiosamente, a algunos británicos no les ha motivado esta salida sorpresa del armario. ¿Por qué? Pues porque opinan que se ha hecho rápido, mal y pronto, al final de la temporada, y que este debería haber sido un tema a tratar con más delicadeza, al comienzo de la siguiente temporada. A fin de cuentas, salir del armario en los 50 era un paso importante. Que no es que ahora no lo sea, pero si echamos atrás todos esos años os imagináis que a los espectadores les ha dado la sensación de que no se le ha concedido la importancia que debería haber tenido.
Oh well… no sé cuántas de nuestras lectoras estarán familiarizadas con esta serie. A mí ni siquiera me sonaba su existencia, pero no vivo en Inglaterra ni planeo hacerlo en breve, así que cuéntanos si la ves y qué te ha parecido esta revelación de última hora. ¿Oportunismo televisivo o realmente es algo que pedía a gritos la trama?
Los fans andábamos locos por los foros, pensando la temática que tendría la nueva temporada de American Horror Story, la antología del horror made in USA que nos llega de la mano de Ryan Murphy, y cuando la semana pasada Douglas Petrie, guionista de la serie, nos encaminaba ligeramente hacia los circos, respiramos un poco. Por lo menos sabíamos algo. Pero claro, es Ryan Murphy, y ha vuelto cambiar de opinión.
En su cuenta de twitter ha desvelado que la nueva temporada se llamará American Horror Story: Freak show. Y Entertainment Weekly ha desvelado el argumento de la misma. Jessica Lange será un expatriada alemana que encuentra su nuevo hogar en Jupiter, Florida, tras la Segunda Guerra Mundial. Ella es la líder de uno de las últimas comunidades de freaks que quedan, en la que se encuentran Kathy Bates, Sarah Paulson, Evan Peters, Angela Bassett, y Frances Conroy.
Emma Roberts y Dennis O’Hare están todavía en negociaciones para aparecer en la misma. Nos llama la atención la falta de nombres habituales en la serie como Taissa Farmiga y Lily Rabe, y nada se sabe de Connie Britton, quien tenía muchas ganas de volver, después de su primera temporada. Pero vaya, que como siempre auguramos una serie con unos caracteres femeninos potentísimos, como nos gustan en esta casa. En octubre podremos disfrutar de esta entrega. Bueno, en realidad disfrutar quien pueda, porque promete miedo, mucho miedo, más que las anteriores (que ya es decir).