El otro día os hablábamos de Laverne Cox, y de cómo había hecho historia al convertirse en la primera mujer trans que ocupa la portada de una revista tan relevante como Time. Pero hay muchas otras portadas que merecen nuestra atención, porque ya se han convertido por derecho propio en parte del imaginario colectivo, lésbico y no tanto, ya que muchas de ellas son de revistas generalistas, no específicas para público croquetil. Nos hemos acordado de ellas y por eso hoy os traemos algunos de estos ejemplos que rompieron estereotipos en su momento.

En 1993, la top model Cindy Crawford escandalizó a propios y ajenos con esta portada en la que afeitaba a la cantante K.D. Lang. Fue una de las primeras portadas con un artista abiertamente lesbiana en ella.
Esta mitiquísima portada de Time de 1997 acompañaba a The Puppy Episode, en el que el personaje de Ellen en su serie homónima salía del armario. Las declaraciones de Ellen asombraron a todos, mostrando una calma y sobre todo, una paciencia ante los ataques que le volaban de todos los sitios verderamente admirables.

La que fuera entonces pareja de DeGeneres, Anna Heche, aprovechó su visibilidad pública para dejar claro que, aparte de gays y lesbianas, los bisexuales también existían. Lo hizo en The Advocate.
La revista Out nos trajo en su portada de Julio del 2000 a las dos protagonistas de But I’m a cheerleader!, Clea DuVall y Natasha Lyonne. Esta publicación es específicamente gay, y muchos iconos han pasado por sus cubiertas e interiores, desde Neil Patrick Harris a Tilda Swinton. Pero sigue contando. Vaya si cuenta.
En 2004 se estrenaba la serie de Showtime The L word, show con un tratamiento completamente novedoso de las relaciones entre mujeres: ya no eran ni las secundarias, ni las malas, ni las que morían (bueno, no todas, al menos). Eran mujeres libres e independientes que vivían como querían vivir. La revista New York las llevó a su portada. Y desnudas, nada menos.
La revista lésbica Diva traía a la que, para muchas, era y es el icono lésbico por excelencia, Katherine Moening. La actriz de The L word, que nunca ha dejado clara su orientación sexual, levantaba pasiones entre las croquetas del mundo.
LA BODA por excelencia del showbiz croqueta, la de Ellen DeGeneres y Portia De Rossi, ocupaba la portada de People en 2008. People es la revista del corazón estadounidense con más tirada, así que la aparición del enlace de las dos mujeres fue un hito en el periodismo.
Clementine Ford, actriz de The L word e hija de la también actriz Cybill Shepherd, eligió la publicación Diva para salir del armario. La proposición 8, ley que impedía a las parejas gays casarse, fue determinante a la hora de que la actriz hiciese pública su orientación sexual.



The New Yorker es una de nuestras revistas favoritas en lo que a apoyo LGBT se refiere. Si echáis un vistazo a estas portadas sabréis por qué. La prestigiosa cabecera se ha hecho eco en varios momentos de su historia de la evolución de los derechos del colectivo croqueta llevando imágenes impactantes a su portada, aunque es muy posible que una de nuestras preferidas sea esa última ilustración realizada por Chris Ware con la que celebraron el día de la madre. O de las madres.
Y como apunte final, esto, también obra de estos genios:
En junio de 2013 plasmaron lo que para muchos era ya un secreto a voces: la relación entre los míticos Epi y Blas, que de veras no puede ser de otra naturaleza.

La verdad es que mirándolas todas juntas es muy probable que no sean demasiadas, pero aun así nos dan ganas de enmarcarlas y hacer un pequeño museo en el pasillo de nuestras casas. Con un poco de suerte, cada año que pase habrá más como estas pero de la manera más natural, no solo para reclamar derechos que deberían pertenecer de manera natural a todos los seres humanos.
¿Qué otras portadas nos hemos dejado en el tintero? ¿Cuáles se te han quedado grabadas en la mente?












