¡Hola, croquetillas! La semana pasada no tocó esta reseña porque se coló Symphogear [que ya he visto la segunda serie y es una pasada, la verdad]. Pero quería hacer una reseña de Yagate Kimi ni Naru tras haberla visto terminada, porque en agosto dije que esperaba a que se emitiera, pero quería dar una opinión más completa, sopesando varios factores.

Touko y Yuu

Antes de decir nada, debo matizar una cosa. No lo he dicho en anteriores reseñas porque no era tan evidente como en esta. Evidente para quien me conozca y sepa cómo pienso y cuáles son mis debilidades. Aunque creo que puede intuirse tras tantos sábados escribiendo por aquí. Mi shoujo ai favorito es Maria-sama ga Miteru, aunque mi pareja favorita es Haruka y Michiru. ¿Qué tiene que ver esto? Fácil, todos tendemos a comparar. Esto es injusto para los animes nuevos que estén por llegar, ya que no es comparable. Cada historia es esa historia. Por eso me costó escribir la reseña de Strawberry Panic, porque es Marimite con hormonas y tetas que abultan más que la propia cabeza.

¿Qué tiene esto que ver con YagaKimi? Pues que como tiene esa aura tan suave, la comparación es más evidente. Aparte de que el consejo estudiantil está a tomar por saco a la derecha en un campo del colegio, como la Mansión de las Rosas. Seré justa, ¿se parecen? Poco, muy poco. O casi nada, siendo sincera. Los personajes no tienen nada que ver. Aunque sea fácil compararlas por el ambiente que tienen, son muy diferentes. Aunque admito que a ratos esperaba otra cosa, pero también tiene su gracia que te sorprenda cómo salen las cosas.

En el primer artículo comenté un poco por encima de qué iba esto. A Yuu le gustan los shoujo mangas y la música romántica. Espera que cuando se le declaren haya esa magia que se ve en esas historias y canciones. Pero cuando se le confiesa un compañero de secundaria, no es así. No siente nada, y se decepciona. Y no sabe qué contestarle. El momento de la declaración es al final de secundaria, al poco empieza el instituto. Ahí conocerá a una compañera mayor, Touko, que está en el consejo estudiantil. Tras ver cómo Touko rechaza a un pretendiente, querrá pedirle ayuda para rechazar al suyo. Ahí empieza la historia entre las dos chicas, nada típica. Touko se sentirá atraída por Yuu. A Yuu no le desagrada Touko. Empezarán a salir, pero con condiciones. Yuu piensa que Touko es como ella, incapaz de sentir nada por nadie. Touko solo quiere tener a Yuu cerca porque le gusta, pero admite que no sienta nada.

La trama se desarrolla con las dos chicas que dicen no tener nada, pero no dejan de preocuparse la una por la otra. Yuu calmando el corazón atormentado de Touko. Touko que dirá lo que quiera, pero se le acelera el corazón a la mínima tontería que haga Yuu. Es una historia diferente, ya que empiezan a salir y a partir de ahí se van conociendo, cuando lo normal es que sea al revés.

Aparte, los secundarios, aunque son muy secundarios, son personajes muy interesantes. Destacaré 3 que nos interesan como croquetas que somos. Primero, Sayaka. Amiga de Touko desde que entraron en el instituto. Está enamorada de Touko, pero no es correspondida. Es lesbiana, pero al comienzo no verá correcto ser así por una historia que tuvo en secundaria con una senpai. Aquí entran los otros dos personajes importantes que digo. Riko y Miya. Ellas son ya adultas. Riko es la profesora que ayuda al consejo estudiantil y Miya es dueña de la cafetería donde van a veces las chicas. Son pareja formal. Riko es bisexual, Miya lesbiana. Miya ayudará bastante a Sayaka a aceptarse a sí misma con sus sentimientos sobre Touko. Esto lo considero muy valioso, que haya adultos que apoyen a las dudas de la gente joven, que alguien diga que no está mal, que no es una fase y que adelante con esos sentimientos. Personalmente, nunca lo había visto, y ahí tiene mi aplauso.

Yuu, Touko y Sayaka

Otras cosas positivas, la trama es suave, tiene cosas muy tiernas, dicen las cosas de forma directa y sin andarse con tonterías. Es una serie que, aunque tenga esta dulzura, sí hay besos y comentarios varios, está bastante equilibrado en ese aspecto. Para mí hay una clara regla matemática. La calidad de la trama es inversamente proporcional a la cantidad de baile de hormonas que se muestre. Cuando una serie logra tener un equilibrio entre contacto físico sin descuidar la calidad de la trama, lo valoro mucho porque creo que tiene mérito. Normalmente tienes que elegir o una cosa o la otra.

Algo que también me ha gustado son las canciones del opening y ending. Los dos temas son muy bonitos. Además, el ending lo cantan entre Touko y Yuu. Para mi gusto, está chulísimo. Siempre considero que es un plus que los seiyuus canten los temas de la serie, es como involucrarse más. Es un toque que me gusta.

¿Una contra a destacar? Aunque esto es positivo, para mi gusto. El anime termina de forma muy rara, ya que dejan a medias una parte muy importante de la trama. Supongo que en un tiempo habrá una segunda temporada, ya que el manga no está acabado tampoco. Espero que no tarden mucho en continuarlo, que la serie me ha gustado bastante.

Y hasta aquí la reseña de hoy, que, por cierto, es la número 40 [acepto sugus]. La semana que viene hablaré de pateaculos profesionales.

¡Gokigenyou!

Nanaho.