El verano pasado, hablando de distopías en la literatura y de cómo me gustan las narraciones que van un poco en la línea de «las vías muertas de la historia», es decir, los «y si…», me recomendaron un libro del que desconocía la existencia y que, mira, me gustó mucho.
El cuento de la criada, de Margaret Atwood, es una historia que nos transporta a un mundo que ha tomado una deriva ultrarreligiosa, y en el que las clases sociales han cambiado hacia algo prácticamente estamental. Cada cual tiene su papel en la sociedad, y el de las mujeres se asemeja más a las herramientas que a un ser humano. Mediante una narrativa a base de flashbacks, y contado en modo de diario, una Criada nos desgrana los acontecimientos que han conducido a la humanidad a esa situación, entrelazándolo con su vida cotidiana.
En 1990 se rodó una adaptación al cine en la que Natasha Jane Richardson fue la protagonista. Ahora, HULU, uno de los canales online que más se están poniendo las pilas en cuanto a la producción de series, ha empezado a desvelar los nombres que van a conformar el casting. Elisabeth Moss será la encargada de protagonizar la adaptación para televisión, en el papel de la Criada.
Junto a ella estarán Max Minghella (Los idu de marzo) y Ann Dowd (The leftovers), en el papel de un guardián de la casa donde vive y trabaja la Criada, y de tía Lidia, una figura siniestra y opresiva, encargada de educar a las jóvenes para sus tareas. La serie comenzará a rodarse a finales de este año, y su estreno estará previsto para 2017.
Han pasado ya unos cuantos meses desde que Carol se estrenase en España -una eternidad más desde que lo hiciera en Estados Unidos-, pero la fiebre por la película protagonizada por Cate Blanchett y Rooney Mara sigue bien alta. Y las y los artistas de internet siguen regalándonos perlas como esta recopilación de fanarts de Carol y Therese.
Después de unas segundas elecciones que han desilusionado más que convencido, hoy, al fin, comienza la XII legislatura en las cortes españolas. En los pasados comicios del 26 de junio muchos ciudadanos tuvieron la opción de votar a candidatos LGBT en sus provincias, pero finalmente de los 350 diputados que componen la cámara, ocho han sido los que van a ocupar un asiento en el congreso de los diputados: Ángeles Álvarez, María Such, Antonio Hurtado, Felipe Jesús Sicilia Alférez, Leticia García Panal, Ricardo Sixto Iglesias y Joan Mena.
Ángeles Álvarez, diputada socialista por Madrid, fue la primera parlamentaria que se declaró abiertamente lesbiana, hace solamente tres años. Ya en ese momento declaró que no era la única, sino solamente la única visible del hemiciclo. Ángeles ha trabajado activamente en políticas de igualdad, primero desde la Secretaría de Políticas de Igualdad de la Comunidad de Madrid, y después desde la mesa de la Comisión de Igualdad. Su matrimonio fue el primero entre dos mujeres que se llevó a cabo en Madrid, en 2005. En la actualidad es Presidenta de la asociación Enclave Feminista y miembro del patronato de Fundación Mujeres.
María Such es conocida por ‘la diputada más joven del congreso’, pero también es una de las mujeres LGBT visibles del mismo. Valenciana de 26 años, esta diputada socialista es graduada en Derecho, Ciencias políticas y Administración pública, todo por la Universidad de Valencia. Con anterioridad a su vida política, María ejercía la abogacía. En una reciente entrevista contaba cómo había vivido con total naturalidad su orientación sexual: «No pasé por ningún proceso de salida del armario, simplemente conocí a una persona que me gustaba e hice mi vida con normalidad. Me abrí poco a poco, primero con los amigos y luego con la familia»
Catalana de nacimiento y jerezana de adopción, Leticia García es diputada por la coalición Unidos Podemos. Es psicóloga de profesión, y ganó su escaño por la provincia de Granada. Leticia está especialmente interesada en los modelos de gestión sanitaria.
Estas tres son las mujeres LGBT que, previsiblemente, durante los próximos cuatro años lucharán por políticas de igualdad desde el Parlamento, comenzando con su propia visibilidad. Esperamos que, en la próxima legislatura, sean más.
Poco a poco la espera se acorta, pero todavía parece que falte una eternidad para que llegue junio de 2017 y el ansiado estreno de Wonder Woman, la primera película protagonizada por una superheroína en mucho tiempo, la primera que parece que no vaya a ser un gran fiasco y la que puede suponer un impulso para que las chicas con superpoderes, por fin, se ganen un hueco entre tanta testosterona.
Gal Gaddot como la amazona de Temiscira robó el espectáculo (y nuestros corazones) en Batman vs Superman y, todo parece indicar que volverá repetir éxito el año que viene. Con cada nuevo set de fotos que sale a la luz, además de aumentar el hype y nuestra tensión arterial, no hace más que confirmar que Gal ha sido la elección perfecta para el papel, ¿o no?
Hace poco os dejamos con la miel en los labios con el final del capítulo 7 de la cuarta temporada. No os preocupéis, seguimos analizando qué ha pasado con esta nueva pareja de Wentworth. Hoy toca el capítulo 8. Antes, os refrescamos la memoria con el final del 7.
El capítulo 8 se titula “Plan Bea” y no puede empezar mejor, con nuestras chicas tonteando en la cola de la comida. Más adelante, nos deleitan con uno de los momentos más dulces hasta ahora: resulta que han quedado para verse en el almacén, cual adolescentes enamoradas.
https://www.youtube.com/watch?v=xbE-HgympAQ
¿Pueden ser más monas? Bea sin saber qué hacer (1. Allie es una chica; 2. Bea no ha disfrutado sus relaciones sexuales con hombres) y Allie siendo paciente y dejando que Bea marque el ritmo (aunque a veces no pueda resistir la tentación).
Ajenas al plan de Ferguson para matar a Bea (se la quiere cargar para evitar que testifique en su contra), Allie y ella siguen viviendo su historia de amor “en secreto”.
Allie, ¿qué estabas haciendo con esas manitas?
A Bea le molesta que Allie piense que es la culpable de que esté en la cárcel. Le importa lo que Allie piense de ella.
Más adelante, vemos como Bea va a firmar la declaración y el compromiso de que será testigo en el juicio contra Ferguson, pero, además de que le aseguren que las liberarán de Ferguson, pide que le consigan el nombre de quien delató a Kaz y su gente. Seguramente es para decírselo a Allie y que vea que ella no tuvo nada que ver.
A estas alturas, Ferguson ya tiene el plan perfectamente estudiado para acabar con Bea. Ha conseguido manipular a Booms y, además, cuenta con la ayuda de Kaz y su grupo (excepto Allie, obviamente) que piensan que fue Bea la que les delató.
A pesar de todo el follón que se está armando, Maxine se ha dado cuenta de Ballie y le da un empujoncito a Bea (ay, si no fuera por ella…).
Maxine approves!
Aunque el consejo de Maxine signifique mucho para Bea, sigue confundida y pide una sesión con Bridget. La psicóloga, y mitad de Fridget, nos deleita con estas sabias palabras.
«¿Sabes qué? He conocido a muchas mujeres que se identificaban como heteros y que se enamoraron de una mujer y se asustaron. A esas mujeres siempre les he dicho «Olvídate de la terminología, vive el momento y experimenta cómo te sientes. Porque si te has enamorado de alguien… que le den a las etiquetas«.»
Con la ayuda de Bridget y Maxine, a Bea se le pasa el enfado rápido:
Si Allie me guiñara el ojo así, a mí también se me pasaría rápido.
Desgraciadamente, el plan de Ferguson ya está en marcha.
Bea acude a su cita diaria en el almacén, pero en esta ocasión, no es Allie la que va a su encuentro, ya que, siguiendo el plan de Ferguson, Kaz la ha retenido en una protesta pacífica. Aún así, está preocupada porque le está dando plantón a su novia (y eso que no sabe lo que realmente está pasando).
¿Recordáis los 10 segundos más largos de la historia de la televisión que vimos en Los 100?
Pues aquí empiezan los 10 minutos más largos y angustiosos de Wentworth. Bea intenta luchar por su vida, pero las drogas que le ha dado Ferguson son demasiado fuertes.
Mientras Bea está prácticamente inconsciente, con la cabeza metida en la pila llena de agua y al borde de la muerte, Will le reproduce a Kaz la grabación de quien les delató: Ferguson cuando aún era alcaide. ¿Quién si no? Abandonan la protesta para ir rápidamente a la cocina y esto es lo que pasa:
¡Y así se acabó el capítulo!
A día de hoy, es el mejor valorado de la serie en IMDb con un 9,9. Ciertamente, ha sido uno de los mejores, con una montaña rusa de sentimientos, de esos que te hacen suspirar, de los que te encogen el corazón y de los que te hacen gritarle a la pantalla. Esa es la belleza de Wentworth, te hace sentir de todo en menos de una hora. El capítulo 9 tiene pinta de ser duro. Hasta entonces, os dejamos este paralelismo que abre y cierra el capítulo. Muy buena, guionistas.
Croquetobonus: Kate Jenkinson (Allie), que vivía ajena a las redes sociales, por fin se ha abierto una cuenta en Instagram (@KateJenko). ¿Os gusta que las actrices shippeen las relaciones de sus personajes casi más que sus fans? Pues echadle un vistazo a su cuenta.
Hace justo un mes que se estrenó la cuarta temporada de Orange is the new black, la serie sobre una prisión de mujeres, y parece que el impacto que el show de Netflix ha tenido en la cultura popular ha ido un poco más allá de lo que esperábamos. Según unas estadísticas reveladas por PornHub, uno de los sitios de pornografía más conocidos de internet, tras el estreno de la última temporada las búsquedas en su web relacionadas con la cárcel se incrementaron de manera exponencial.
Como podéis ver en la infografía, el mismo día del estreno las búsquedas que contenían ‘lesbian’ + ‘prison‘ crecieron un 28%, llegando hasta el 59% al día siguiente. La amplia mayoría de estas búsquedas fueron realizadas por mujeres, dos veces más que por hombres. Para que luego digan que las mujeres y el porno blabla.
Pero no sólo de presas lesbianas vive el hombre la mujer, y otras búsquedas como ‘carcelera lesbiana’, ‘carcel lesbiana’ o ‘presas lesbianas negras’ también llegaron a límites estratosféricos. Orange is the new black y lesbian prison guard is the new porn, al parecer.
El fotógrafo Alfred Eisenstaedt tuvo la suerte de estar en el momento y lugar precisos aquel 14 de agosto de 1945, Día de la celebración de la victoria estadounidense sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial. Con Times Square de fondo, Eisenstaedt captó con su cámara lo que se convertiría en la imagen más icónica del final de la guerra, y de paso en el beso, con permiso de Burt Lancaster y Deborah Kerr, más famoso de la historia.
Con motivo del Día mundial del beso, celebrado el día 6 de julio (nos lo apuntamos para otro año), el realizador italiano Phaim Bhuiyan ha rodado una reinterpretación de la escena, sin la misma carga simbólica, pero desde luego con la misma potencia visual.
Ask the passengers no inventa nada ni dice nada nuevo. Una ciudad pequeña con habitantes con mentes todavía más pequeñas en las que una chica se enamora de otra y el mundo parece acabarse. Es una historia que ya hemos visto, oído y leído muchas veces con diferentes variantes, pero no como esta. A. S. King hace un retrato muy original de una chica tratando de aceptarse tal y como es en una sociedad a la que le cuesta hacerlo. Mezclado con pequeñas dosis de realismo mágico, la historia destaca sobre las demás.
“I am equal to a baby and to a hundred year old lady. I am equal to an airline pilot and a car mechanic. I am equal to you. You are equal to me. It’s that universal. Except that it’s not.”
Astrid Jones es nuestra chica. Una chica normal y corriente que va a un instituto normal y corriente, Unity Valley High School, y a la que le gusta ver aviones pasar. Ella y su familia dejaron Nueva York hacía años en busca de un cambio de vida que no salió tal y como esperaban y que cada uno sobrelleva como puede. Astrid tiene dos mejores amigos, Justin y Kristina, nominados a Reyes del baile del instituto por ser la pareja de moda, aunque, en realidad, Justin tiene novio y Kristina, novia. También tiene una Dee en su vida, una chica que conoce del trabajo y que le empieza a hacer tilín de una manera que nadie antes se lo había hecho antes. Eso le lleva a replantearse cosas y, aunque no sabe si es lesbiana o no, sabe lo mucho que le gusta Dee.
Con Ask the passengers, King, a través de los ojos de Astrid, muestra los problemas propios de la croqueta adolescente, el cuestionamiento de la sexualidad, aceptarse a uno mismo, cómo y cuándo salir del armario, y la confrontación con lo que los demás esperan. Y busca que nos liberemos de las etiquetas que nos impone la sociedad y dejemos de preocuarnos de lo que puedan decir de nosotros.
“I’m not questioning *my* sexuality as much as I’m questioning the strict definitions and boxes of all *sexualities* and why we care so much about other people’s intimate business.”
La brasileña Amanda Nunes se ha coronado como la campeona del mundo de UFC, una disciplina que combina boxeo, jiu-jitsu brasileño, sambo, lucha, muay thai, karate o judo. Hasta aquí sería una noticia más propia de un medio deportivo, pero en la rueda de prensa posterior a la victoria, Amanda dedicó el título a su novia, la también luchadora Nina Ansaroff, convirtiéndose así en la primera campeona abiertamente lesbiana de la historia de esta lucha.
Del mismo modo que se necesita valor para subirse al octágono, se necesita valor para defender lo que creo y estoy orgullosa de estar junto a los miembros LGBTQ en su lucha por la igualdad. Nuestra esperanza es lograr sensibilizar y mostrar nuestro apoyo a las personas LGBTQ
Amanda no es la primera mujer que hace pública su orientación sexual dentro del circuito de la UFC: Liz Carmouche o Jessica Andrade son dos ejemplos más de lesbianas compitiendo en esta disciplina, pero no podemos sino alegrarnos de la naturalidad con la que muestra su amor hacia su novia. ¡Felicidades a las dos!
Una de nuestras cosas favoritas del verano es el número especial de la revista ESPN, que bajo el título Body Issue nos enseña, básicamente, a los y las deportistas desnudos, para que veamos que todos los cuerpos son diferentes, y todos tienen su belleza particular. Que no hay un sólo tipo de cuerpo sano, vaya. Por eso, como en años anteriores, os traemos a las deportistas que integran el ESPN Body Issue 2016. Enjoy!