Estos días se está celebrando en Sao Paulo el Orgullo 2016, cuya manifestación es una de las más multitudinarias del planeta, llegando a congregar a dos millones y medio de personas, que se dice pronto. Ha dado la casualidad de que el reparto de Sense8, la magnífica serie de Netflix protagonizada, entre otros, por Miguel Ángel Silvestre y Daryl Hannah. El reparto de la serie se ha subido a una carroza y ha dado rienda suelta al amor que sienten unos por otros de la manera más gráfica posible: a besazo limpio.
Todos los medios han llamado la atención sobre el actor español, pero a nosotras, qué queréis que os diga, nos mola más ver a Jamie Clayton y Freema Agyeman en plena acción. De verdad. Nos gusta más. Muchísimo más.
Cuando Frozen se estrenó en cines de todo el mundo allá por las navidades de 2013, supimos inmediatamente que no estábamos frente a la típica película de Disney. La productora de los sueños nos había ido dando en los últimos tiempos sutiles pinceladas que se salían de su norma de encontrar al príncipe azul, véase por ejemplo el caso de Mérida en Brave, que ni tiene novio ni interés ninguno en encontrarlo, pero el caso de Frozen iba un poco más allá.
Como bien te contábamos en ese momento, la película, en primer lugar, nos daba no una protagonista que tenía que casarse con el heredero a la corona de un reino muy, muy lejano, sino a toda una Reina por derecho propio, algo completamente nuevo. Su hermana, sin embargo, pretendía casarse con el primer chico que se había cruzado en su camino, a lo que Elsa le respondía de este modo.
«No puedes casarte con un hombre al que acabas de conocer», algo que, sistemáticamente, habían hecho las protagonistas de las historias de Disney desde su primer largometraje, Blancanieves, allá por 1937. ¿Será verdad, pues, que algo estaba cambiando en Disney?. Pero los espectadores, rizando el rizo, están reclamando en los últimos días algo que, bien analizado, tiene todo el sentido del mundo, y es que en la secuela de esta película, la Reina de Arendelle tenga novia. Novia, con A. Porque Elsa, para aquel que sabe mirar, es lesbiana.
Hay algo en lo que estamos de acuerdo algunos de los que protestan y yo, por increíble que parezca. Y es que no hace falta que Elsa tenga una pareja para que sea lesbiana. Es verdad, la orientación sexual no la define tu pareja. Pero durante 80 años hemos visto a las princesas Disney con un hombre del brazo, y sería algo refrescante el que, por una vez, la sempiterna historia de amor en la película de turno fuera entre dos chicas. Si es que la van a meter de una manera u otra, pues al menos que sea croqueta.
El caso es que en la película original hay más de un detalle y de dos que nos hacen pensar que Elsa estaría más que contenta con una mujer colgada del brazo. El primero, y lo pongo primero porque es tan evidente que te salta a la cara, es la letra de Let it go, canción principal de la película. Un análisis de dos minutos servirá.
La nieve brilla esta noche aquí más
Ni una huella queda ya Soy la reina en un reino de aislamiento y soledad
El viento aúlla y se cuela en mi interior
Lo quise contener pero se escapó No dejes que sepan de ti Que no entren, siempre me dijo a mí No has de sentir, no han de saber
¿Ya qué más da?
Suéltalo, suéltalo, no lo puedo ya retener Suéltalo, suéltalo, ya no hay nada que perder Qué más da, ya se descubrió
Déjalo escapar, el frío a mí nunca me molestó
Desde la distancia, qué pequeño todo es
El temor que me aferraba no me va a hacer volver Soy libre y ahora intentaré sobrepasar los límites Ya no hay más reglas para mí por fin
En las entrañas de la tierra puedo entrar
Mi alma crece y hace espirales sin parar Y un pensamiento en mí surgió y cristalizó Ya no regresaré, el pasado ya pasó
Suéltalo, suéltalo, subiré con el amanecer Suéltalo, suéltalo, la farsa se acabó Qué la luz se haga otra vez
Déjalo escapar, el frío a mí nunca me molestó
Toda la canción es una metáfora gigantesca sobre el tener que ocultar algo, y que ese algo es que eres homosexual. Frases como «la farsa se acabó», o «soy la reina en un reino de aislamiento y soledad» sonarán extrañamente familiares a todos aquellos que, en un momento u otro, han sentido que no encajaban, y finalmente han soltado su secreto. La propia Elsa muestra, durante la canción, cómo toda ella sufre un cambio, incluso físico. Ya no va a estar recluída en una habitación: va a vivir su vida plenamente. Pero no sólo la canción es todo un discurso pro-salir del armario.
La primera parte de la película trata sobre el secreto de Elsa, un secreto que sus padres quieren que nadie sepa, y son ellos quienes la confinan en una habitación. Pero de nada sirve, porque sus poderes se van haciendo cada vez más y más potentes, para disgusto de sus progenitores, que hubieran preferido una hija… normal.
Elsa cree que algo está mal con ella, algo que no puede controlar, y que va creciendo conforme ella va cumpliendo años. Algo que la aísla de todo el mundo, incluso de su propia hermana. Algo que hace que sus padres le digan que es un monstruo.
Mantener algo en secreto durante años es durísimo. Ya sean poderes mágicos (cof) o, qué sé yo, que te gusten las chicas y en tu familia la homofobia campe a sus anchas. Imagínate. Pero, finalmente, Elsa, tras la muerte de sus padres, no puede seguir luchando más contra eso, y, como ya hemos visto, ‘sale del armario’ en pleno Let it go, transformándose en alguien más seguro de si mismo y que no tiene miedo de mostrarse tal y como es.
Y, al final de la película, lo que hace que Elsa deje de considerarse del todo como un monstruo es el amor de su hermana, que la acepta y la quiere tal y como es. Ese hecho provoca que el pueblo de Arendelle la quiera y acepte a su vez.
Frozen es una fábula sobre quererse a sí mismo, seas como seas. Porque, y sin querer ponerme en plan Paulo Coelho, cuando te aceptas y te quieres, vives mucho más tranquilo, más en paz contigo mismo y con los de alrededor. Yo no tengo hijos, pero supongo que cualquier padre o madre lo que quiere es que su familia sea feliz, ¿no?. Por eso me llama tanto la atención toda esta campaña anti novia de Elsa que hay por las redes.
Todos los argumentos que dan, todos absolutamente, están basados en la completa ignorancia. Desde aquellos que dicen que las niñas se volverán lesbianas si ven a una prota de Disney lesbiana, ya que se cimenta en que la homosexualidad es una opción cuando no lo es, hasta los que dicen que los niños no entienden esas cosas, cuando al parecer sí lo hacen si se trata de chico y chica, pasando completamente por alto dos puntos fundamentales: que una princesa (o reina) lesbiana ayudaría a muchos niños y niñas que crecen pensando que lo que sienten es raro y está mal, y quizá los dibujos animados no son solamente para niños.
Sea como sea, muy seguramente Disney no pase del subtexto velado de la primera parte, pero esta campaña a favor y en contra de cosas que deberían ser normales nos ha servido para alegrarnos mucho viendo el apoyo de gente mucho más allá del colectivo LGBTQ, gente que no ve nada malo donde no lo hay, y también nos ha facilitado la limpieza de amigos en Facebook y redes sociales. Gracias, Elsa.
Hace unos días nos despertamos con una noticia muy, muy chula, y que entusiasmó a las amantes de la biología y la ciencia en general: por primera vez se documentaron comportamientos lésbicos en un grupo de gorilas en libertad. Esto no quiere decir que no pasara antes, pero los investigadores no estaban ahí para verlo y tomar nota. El caso es que hemos hecho nosotras también de investigadoras, y hemos recopilado otros estudios que demuestran que otras animalitas (?), aparte de las gorilas, también croquetean.
Albatros
Los albatros viven unos 70 años, y al parecer tienen una pareja que conservan de por vida. Incuban juntos sus huevos durante 65 días, y se turnan para encontrar comida. Un biólogo que andaba en Hawai estudiando una colonia de 120 albatros encontró que muchas de las hembras, exactamente un tercio de la colonia, se emparejaban entre ellas.
Macacos japoneses
Durante el invierno, los macacos luchan encarnizadamente por encontrar una pareja dentro de su grupo. Pero no solamente es una lucha entre los machos, parece que las macacas también participan de las peleas por otras hembras.
Bonobos
En 1995 Frans de Waal publicó un estudio en la revista Scientific American en el que describía cómo hembras de bonobo se frotaban los genitales hasta que «emitían chillidos y hacían muecas que probablemente reflejaran experiencias orgásmicas»
Hienas
Se estructuran como en un matriarcado, y las hienas hembra dominan a los machos en la estructura familiar, siendo más grandes y más agresivas que ellos. También se han observado hembras montando a otras hembras, como resultado de esos comportamientos dominantes.
Palomas
Tanto las hembras como los machos a veces tienen tendencias homosexuales. Además, las parejas del mismo sexo construyen nidos e incuban unos huevos que, claro, no son fértiles. Nunca más volverás a mirar a las palomas del parque de la misma manera.
Delfines
Los delfines de varias especies tienen relaciones con parejas del mismo género, aunque donde más se ha observado es en los delfines nariz de botella, los delfines que te estás imaginando, vaya. Los encuentros sexuales entre hembras están muy bien descritos en este enlace. Si tienes curiosidad por saber cómo lo hacen las delfinas, pues adelante.
Las hembras de Cnemidophorus, un lagarto que se encuentra en el continente americano, se reproducen por partenogénesis, un tipo de reproducción sexual que consiste en el desarrollo de una célula reproductora hasta llegar a formarse un nuevo individuo, sin que se produzca fecundación. Para estimular la ovulación, las hembras se «aparean» entre ellas.
Esta lista incluye las especies en las que se ha observado comportamiento sexual entre hembras. Entre machos es más frecuente y en más especies. Las podéis leer todas aquí.
Piper y Alex son, claramente, la pareja favorita de las fans de Orange is the new black. Todas las parejas tienen sus seguidoras, obviamente, pero lo de estas dos levanta pasiones. ¿Será porque fue lo primero que vimos de la serie, a ellas dos en la ducha? ¿O será porque la química que tienen las dos actrices es una cosa de otro planeta? El caso es que, a dos semanas de que se estrene la cuarta temporada de la serie de Netflix, le han preguntado a Taylor Schilling sobre la relación de estas dos en los nuevos episodios. ¿La respuesta? Humo.
—Piper y Alex tuvieron una movida muy grande el año pasado, así que… ¿qué puedes decirnos de su relación este año?
Creo que son dos personas que van a estar unidas en lo bueno y ne lo malo, no creo que necesariamente sean la mejor compañía la una para la otra, pero están conectadas
—¿Con quién va a pasar Piper mucho rato este año?
Con nadie
¿Va a estar en aislamiento todo el año, o…? No sé, pregunto. Separar a Piper y a Alex, aparte de que no parece buena idea desde el punto de vista de una espectadora quizá un poco obsesionada con esta pareja, parece también un poco imposible. Son dos personas destinadas a encontrarse irremediablemente. Por otra parte, Selenia Leyva, quien interpreta a Gloria en la serie, habla sobre la relación de su personaje con Sophia.
—Crees que hay alguna oportunidad de que Gloria y Sophia tengan un romance?
Esto… ¿Qué?… Creo que algunas cosas son mejor no tocarlas… Lo primero, porque es mi hermana, la quiero como a una hermana, y… ¿qué? ¿besar a una prima? Ew. Pero creo que Gloria y Sophia han pasado por mucho, y van a tener una relación, pero no creo que sea amorosa
Amén. No todas las relaciones que se pueden establecer dentro de Litchfield han de ser lesbicoamorosas (?). Las lesbianas TAMBIÉN tenemos amigas, y a veces hasta amigas lesbianas, es una pasada esto.
Te contábamos ayer que los tabloides y diarios (de todas partes, no hace falta irse a ninguna parte, porque este parece ser un mal internacional) nos han metido en la fiesta del machismo y la bifobia al hilo del divorcio entre Johnny Depp y Amber Heard, una separación con agresiones por medio. Muchos de esos diarios hacen un hincapié escabroso sobre la orientación sexual de Amber Heard, como si eso fuera, de algún modo, o bien la causa del divorcio o, al menos, la explicación para que el actor perdiera los nervios y le soltara algún guantazo. Porque claro, ¿a quién no le va a poner nervioso que tu mujer tenga amigas con las que puede acostarse?
Frente al vómito general que provoca leer este tipo de cuestiones, la también intérprete Evan Rachel Wood, que da la casualidad de que también es bisexual, y que también ha estado casada con un hombre, uno al que no engañó con ninguna de sus amigas lesbianas, a riesgo de que le quitaran la acreditación de bisexual, ha salido en defensa de Amber, criticando el uso de su orientación sexual que están haciendo los medios. Wood citó este texto en twitter:
La orientación sexual de Amber Heard es sólo relevante en que las mujeres bisexuales tienen más riesgo de experimentar violencia por parte de sus parejas. La bisexualidad no es de ningún modo razón para la violencia. No significa que Heard sea de ningún modo inmoral o merezca abusos
La actriz, seguramente debido a la murga que le debe dar la gente por twitter, ha optado por borrarlo, pero nos queda claro lo que le parece todo este circo.
¿Cuántas veces tuviste ganas de ver una película y notaste que eran todas en inglés, o en idiomas incomprensibles, y diste mil vueltas en la Web intentando encontrar subtítulos o quizás, simplemente no tenías ganas de leer? Por eso hoy te traemos, la primera parte de una serie de películas lésbicas para todos los gustos, pero en nuestro idioma.
Lengua Materna (2010)
Película argentina dirigida por Liliana Paolinelli que sigue la historia de Estela, una madre conservadora y religiosa que descubre que su hija Ruth (Virginia Innocenti), una mujer de unos 40 años es lesbiana y que está en una relación hace 14 con Nora. Una película realista que explora la relación madre e hija en ese camino de aceptación que a veces se torna muy difícil.
UIO Sácame a pasear (2015)
https://youtu.be/1MBaXOPkvzA
Film ecuatoriano dirigido por Micaela Rueda, una película intimista que se enfoca en el despertar sexual, el fin de la adolescencia y el camino al descubrimiento del primer amor. Sara es una chica solitaria y excluida por parte de familia. Su vida da un giro de 360°, cuando en su último año de colegio conoce a Andrea, con la que comienza una relación en secreto pero que de a poco va ir generando una serie de problemáticas en su entorno.
De chica en chica (2015)
Esta comedia española dirigida por Sonia Sebastián explora la vida y las problemáticas modernas de un grupo de mujeres desde el punto de vista femenino y sin muchos tapujos. Pueden leer la crítica por parte de Pepi acá
El Niño Pez (2009)
Película argentina dirigida por Lucía Puenzo que cuenta la historia de Lala, una adolescente de clase alta, que está enamorada de La Guayi, la criada paraguaya que trabaja en su casa. Un drama intenso sobre celos, romance y leyendas con dos protagonistas que muestran mucha química en la pantalla.
Joven y alocada (2012)
Película chilena del 2012 dirigida Marialy Rivas que tiene una temática similar a The Diary of a Teenage girl. La historia narra la vida de Daniela Ramírez una blogger de 17 años que proviene de una familia conservadora y evangélica, que expulsada de su colegio por “fornicadora”. Una película que explora el camino a la bisexualidad de una manera dinámica y diferente. Un dato: la música la compuso Javiera Mena.
Amber Heard es actriz. No es la actriz más famosa del panorama televisivo, ni siquiera es la que más papeles ha tenido a lo largo de su carrera, pero es una de las pocas que, en su día, dio un paso adelante y anunció que era bisexual. En 2010, mientras mantenía una relación con la también actriz Tasya Van Ree, las dos acudieron juntas a una gala de la GLAAD, haciendo oficial su noviazgo. En entrevistas posteriores, Amber se identificaba como bisexual, y por eso, tras su ruptura con Tasya, y finalizada su posterior relación con Marie de Villepen, a nadie debía extrañar que la actriz empezara a salir con un hombre. Con Johnny Depp, más exactamente.
Hace unos días saltó la noticia de que el matrimonio, uno de los más conocidos de llegaba a su fin debido a «diferencias irreconciliables». Hasta aquí todo podría ser un día más en Los Angeles, pero el viernes saltaba la noticia de que Amber Heard había acudido a un juzgado con un ojo morado, arguyendo que Depp la había asaltado físicamente. Su abogada, Samantha Spector, entregaba al juez fotos que mostraban heridas y moratones que, según Heard, su marido le había infligido a lo largo de su relación.
Durante toda nuestra relación Johnny ha abusado de mi verbalmente y físicamente. He sufrido abuso emocional, verbal y físico de Johnny, que incluye enfados, hostilidades y amenazas de agresión hacia mi cada vez que cuestionaba su autoridad o no coincidía con él
Por su parte, Depp hacía una declaraciones negándolo todo:
Dada la brevevdad de este matrimonio y la reciente y trágica pérdida de su madre, Johnny no responderá a falacias, cotilleos, desinformaciones y mentiras sobre su vida privada. Ojala la disolución de su corto matrimonio se resuelva pronto
Llama la atención el hecho de que haga tanto hincapié en la duración del mismo, como si eso implicara… algo. Durante los días siguiente se recordó algo que a mucha parte dle público en general se le había olvidado, y es que Depp sufre de alcoholismo, hecho que en 2014 le hizo abandonar su trabajo, y que Heard menciona en su denuncia, así como un abuso de drogas que, según la actriz, le hace alucinar y le cambia el carácter.
Hasta aquí son los hechos: Denuncias y declaraciones de las dos partes. Pero, por supuesto, hay un factor que hace todo mucho más jugoso para la prensa y las mentes maliciosas, y no es otro que la bisexualidad de ella. Las portadas que estamos viendo estos días son vergonzosas.
the amount of institutionalised biphobia shown in the media these last couple of days is honestly disgusting. pic.twitter.com/Cw65gUsqGe
Adiós, Bi Amber: A Johnny Depp le habría vuelto loco el miedo a que su mujer le engañara con Cara Delevingne.
¿Es la bisexualidad la razón principal del divorcio?
¿Se llevará la mujer bisexual de Depp 35 millones de libras de él?
Por si no se nos hubiera ido la cabeza a todos bastante, en Twitter hay dos hashtags para hablar de esta cuestión: uno de favor de Johnny y otro a favor de Amber. Los que creen que Johnny es un tipo majísimo incapaz de poner la mano encima a nadie, suponemos que porque todos han estado casados con él, esgrimen como verdad absoluta que Amber sonreía en unas fotos después de poner la denuncia. También es habitual ver cómo la llaman gold digger, es decir, que sólo se casó con él por el dinero. Estas personas, además de haber estado casados con Johnny, conocen los detalles de su contrato matrimonial muy a fondo, y saben seguro que Amber se va a quedar con la mitad de todo.
Por un lado tenemos a una mujer que ha presentado pruebas evidentes de maltrato, y por otro tenemos a un hombre adicto a drogas y alcohol. Y, al parecer, la culpa es de la víctima.
Cuando Amber se casó con Johnny, Afterellen lanzó un artículo que, tristemente, hacía falta, explicando que aunque se hubiera casado con un hombre, ella seguía siendo bisexual. Existe un pensamiento, incluso dentro de nuestra comunidad, de que los y las bisexuales son promiscuos, mentirosos, que cambian de acera según les conviene, y que, aunque tengan relaciones con el género opuesto, buscarán finalmente refugio en la seguridad de una relación heterosexual.
Estas portadas beben directamente de esos prejuicios y tópicos. Es normal que a Johnny le volviera loco que Amber se pudiera ir con una mujer en cualquier momento. Es normal que tuviera miedo de que sus amigas lesbianas la llevaran por el mal camino otra vez. Como si tener amigas lesbianas o bisexuales tuviera que ver, en alguna medida, con un divorcio.
Es alarmante cómo en casos de agresión, incluso en casos de agresión comprobada y juzgada, si él es un hombre famoso, se le disculpa y se le olvida. Hay una lista en Twitter que lo ilustra bastante bien. Amber, además de ser mujer, es bisexual, y eso, ya sabéis, es imperdonable. Preparaos para una temporada con las portadas más vomitivas de la historia.
Las lesbianas en las obras de Shakespeare son como las meigas en Galicia, existir no existen, pero haberlas, haylas. Son invisibles, pero ahí están. O por lo menos eso dice Theodora Jankowski, doctorada en literatura inglesa. Y es que «si las mujeres del siglo XXI, sean heterosexuales o lesbianas, son ignoradas de forma rutinaria por los hombres, no resulta demasiado sorprendente que las mujeres de la Edad Moderna, incluyendo a los personajes literarias, lo fueran igualmente». En The feminist companion to Shakespeare, mezcla conjeturas con mucho (pero que mucho) subtexto. Al fin y al cabo ese es el pan nuestro de cada día, así que, yo compro.
Para Jankowski, debería pitarnos el radar con Titania en Sueño de una noche de verano (a quien Russell T Davies acaba de sacar del armario), Beatrice, en Mucho ruido y pocas nueces, que compartió cama con Hero durante un año y ya se sabe que el roce hace el cariño, las doncellas de Cleopatra, quienes mantienen conversaciones entre sí con un alto nivel de erotismo en su retórica y con algún que otro eufemismo lésbico, o Portia en El mercader de Venecia, quien se casó con Bassanio por cualquier razón menos por amor, y de quien asegura que le gustaba más el pescado que la carne, especialmente si el pescado era el de su doncella, Nerissa.
Emma Thomson haciendo de Beatrice en Mucho ruido y pocas nueces
Otra que puede que también juegue en nuestro equipo es Hermione en Cuento de Invierno, quien desapareció durante 16 años durante los cuales su doncella, Paulina, satisfizo todas sus necesidades (entiéndase esto con la amplitud que se quiera) y a quien su marido acusa de haberle sido infiel. ¿Quién está dispuesta a batirse en duelo con él por el honor de la bella dama y así callarle la boca? Pues Paulina, claro. Love is in the air.
No falta, por supuesto, quien lo niegue todo y nos quiera quitar la alegría. Uno de estos aguafiestas es el señor Stanley Wells, experto en Shakespeare, que reconoce que sí es cierto que haya «interpretaciones razonablemente gays, como Antonio y Sebastian en Noche de Reyes, (…) pero es demasiado rebuscado buscar relaciones lésbicas».
Sin embargo, Shakespeare se caracteriza por su ambigüedad y por sus múltiples interpretaciones y reinterpretaciones. Es por eso, precisamente, que todavía sigue molando tanto a día de hoy. Lindsay Posner, una de las directoras de la Royal Shakespeare Company lo califica como «muy progresista en cuanto a la sexualidad (…) pero escribía para una sociedad muy conservadora. Se necesita interpretar lo que decía».
Fuera de la continuidad del programa, en esta Crítica Punk hablamos la serie de cómics Civil War de Mark Millar y Steve McNiven. La serie que sirve de fundamento a la película de Marvel: “Capitán América: Civil War”.
Repasamos los tie-ins de mayor relevancia, el contexto social e histórico, y los aciertos y fracasos del evento. ¿Dónde están los personajes de la versión cinematográfica en el tebeo?
Espero que podáis perdonarnos porque confundimos a los Jóvenes Vengadores con los Nuevos Guerreros, ¿pero qué sería del programa sin un par de fallos? Lo hacemos para parecer más… cercanas. Humanas. ¿Cuela?
Por supuesto, comentamos la película dirigida por Anthony Russo y Joe Russo. Nos posicionamos, ¿Team Captain o Team Iron Man?, ¿Team Black Widow? Sí, la Viuda Negra gana muchos puntos en esta película y se está hablando (¡por fin!) de un film propio.
Discutimos sobre los mejores personajes, sus intenciones y quién tiene razón.
También hacemos comparativa entre las dos historias. ¿Es mejor la película o el cómic? ¿En qué coinciden y en qué se diferencian? ¿Hacen bien cambiando cosas?
Y todo esto en la mejor compañía, porque contamos con Suzie para equilibrar o inclinar la balanza.
La Civil War ha llegado a Fan Grrrl podcast.
Ah,¡queremos saber vuestra opinión! Podéis escribirnos en los comentarios, en Twitter, o contactar a través de correo electrónico.
Por último, si queréis saber más de esta historia, ¡acudid a la fuente! Aquí podéis comprar el tomo principal editado por Panini.
Apple, gurú de las formas y de los contenidos, también cuida los contenidos de sus spots, de los anuncios que, por cualquier fecha señalada, nos recuerdan como quien no quiere la cosa que el nuevo iPhone hace unas fotos maravillosas. El último spot de la compañía estadounidense, con motivo del Día de la Madre, va mostrando, precisamente, instantáneas de madres con sus hijos tomadas con el smartphone de la manzanita. Pero ha habido un cambio importante entre el anuncio que se lanzó en Estados Unidos y el que publicaron en Francia: en el primero, en los treinta segundos que dura aparece una pareja de dos mujeres con sus dos retoñitos; en el spot galo, la familia homoparental desaparece misteriosamente. Dentro vídeo estadounidense:
https://youtu.be/NFFLEN90aeI
La filial francesa de BuzzFeed es la que se ha hecho eco de esta pequeña gran diferencia entre los anuncios de Apple por el Día de la Madre. La familia eliminada, Melanie y Vanessa Roy y sus dos niños, no aparecen en el spot ni de Francia, ni de Alemania, Turquía y Japón. Pero la compañía sí incluye la imagen familiar de estas dos mujeres en la publicidad de Canadá, Australia y México. BuzzFeed Francia ha contactado con la sucursal de Apple en su país, pero no han recibido respuesta, y quizá sea conveniente recordar que otras multinacionales han sentando cátedra en Francia antes que Apple: Toyota Francia y Coca-Cola ya han eliminado antes escenas con parejas homosexuales en su publicidad gala. El caso es que este es el vídeo francés de Apple: