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‘De Chica en Chica’: María Botto y Celia Freijeiro se dan un refrescante baño de burbujas

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Ya sabéis todas que las creadoras de De Chica en Chica andan a la caza y captura del sueño americano, buscando financiación para la nueva película. Y para hacerlo nos están regalando pequeñas perlitas en forma de vídeos, para… ejem… caldearr un poco el ambiente incentivar el crowdfunding. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con María Botto y Celia Freijeiro dándose un sensual refrescante baño de burbujas en una gigantesca bañera?

Yo al respecto solo tengo que apuntar que el #concepto de chicas desnudas retozando en bañera de burbujas es BIEN y siempre siempre es un acierto, como ya vimos en Room in Rome con Elena Anaya y Natasha Yarovenko…..

Vía: http://fuckyeahelenaanayagifs.tumblr.com
Vía:Fuckyeahelenaanaya

…..o en Los dos lados de la cama con Lucía Jiménez y Verónica Sánchez:

los dos lados de la cama 1 los dos lados de la cama 2

los dos lados de la cama 3

Así que ¡bien hecho, chicas! Esperamos que haya sido muy pero que muy vigorizante. Y qué calores hace aquí de repente, ¿no? ¿Dónde están mis sales de baño?

Vía: One More Lesbian

‘The Ganzfeld Haunting’: el nuevo papel lésbico de Rumer Willis

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The Ganzfeld Haunting lesbian movie poster

The Ganzfeld Haunting lesbian movie poster

Tenemos nueva película para apuntar: The Ganzfeld Haunting trata acerca de los estudiantes universitarios Beckett (Taylor Cole), Lucky (Rumer Willis), Elliot (Ryan Donowho) , y Graves (Toby Hemingway), que para un proyecto de clase, pasan 24 horas sin dormir antes de reunirse en una casa abandonada propiedad de la familia de Beckett. Su plan consiste en recrear un experimento de Ganzfeld para ver si las imágenes mentales se pueden proyectar telepáticamente a una privación sensorial del sujeto de prueba. Recuerdos, sueños, pasado, futuro … ¿Pueden olvidar lo que no puede recordar?

http://www.youtube.com/watch?v=t9ZNFfcTjf8

 

Durante su estancia en la casa, como imaginaréis después de haber visto el trailer, les pasa de todo: consumen cocaína y alcohol a litros, viven sobrecogidos por los hechos que están experimentando, y entre susto y susto, Beckett y Lucky aprovechan para enrollarse un poco. Es lo que todas haríamos para pasar el rato. De todos modos, no es la primera vez que podemos ver a la hija de Bruce Willis interpretando a una lesbiana: En la cancelada 90210, remake de Sensación de Vivir, tuvo una trama en la que croqueteaba alegremente con Jessica Lowndes. ¿Qué os parece esta nueva película? ¿La veréis? ¿Sois fans del croqueterror? Contadnos cositas.

Ellie y Laurie fingen ser pareja en ‘Cougar Town’

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Cougar Town es la típica serie «happy place«, aquella que ves con una copa de vino, que sabes que va a ser divertida, nada trascendental, y te va a hacer pasar un buen rato sin más pretensiones. Por eso, cuando supimos que dos de las protagonistas iban a tener un episodio con una trama «lésbica» esta temporada, ya supusimos que iba a ser igual que la serie: simpática, ligera y que nos haría sacar una sonrisa.

Esta trama de equívoco se produce cuando Ellie da con el colegio perfecto para los niños, pero la inspectora le dice que solamente tienen plazas para casos especiales o familias alternativas. Y ahí, en una muestra de verdadera amistad, Laurie finge ser su pareja y la besa, para asombro de todos, incluído nuestro.

A partir de ahí la trama continúa, dándonos, de verdad, unos momentos de risa incontrolable. Las dos chicas van juntas a un picnic del colegio, para padres de alumnos de nuevo ingreso, y deciden «romper» en directo, con frases tan gloriosas como «He intentado ser la mejor lesbiana posible«. Realmente se agradecen estos puntos blancos en que la homosexualidad no se presenta como algo negativo o difícil, sino como algo que está ahí, y de lo que, por qué no, se pueden sacar situaciones cómicas. ¡Bien por Cougar Town!

La cantante y compositora Bonnie McKee se declara bisexual

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¡Ok, LLUVIA de croquetas estas dos últimas semanas!

Primero Monica Raymund.

Después Ellen Page.

Ahora Bonnie McKee, a quien personalmente, lo admito, no la conocía, pero es una cantante estadounidense, quizá más reconocida por su faceta de compositora que por sus gorgoritos frente al micro. McKee ha coescrito auténticos rompepistas como California Gurls, Teenage Dream y Roar, de Katy Perry, o el Dynamite de Taio Cruz.

El lugar escogido para hablar de su bisexualidad fue el programa de Joan Rivers, In Bed With Joan Rivers, al que asistió para promocionar su último álbum. En un punto de la entrevista salió a colación el nombre de Justin Bieber, con quien McKee confiesa haber tenido sueños húmedos, aunque por motivos muy diferentes al de muchas quinceañeras:

«Claro que he tenido fantasías sexuales con él, eso no puedo controlarlo. Es muy guapo. Parece una lesbiana atractiva. Eso me gusta».

Joan, preocupada por lo que realmente importa.
Joan, preocupada por lo que realmente importa.

Y, claro, tras este comentario solo hay una pregunta posible: «¿Eres bisexual?», le dijo Joan Rivers.

«Sí, lo soy. Creo que es una de esas cosas que, ya sabes, creo que todas las niñas pequeñas juegan a los médicos con sus amigas, y supongo que yo nunca dejé de hacerlo».

Pero, a pesar de estas declaraciones, según explica el Huffington Post, la cantante y compositora lleva años saliendo con el productor Olivier Goldstein, así que no os hagáis muchas ilusiones si ya le habíais echado un ojo. De todos modos, en el videoclip de su último single Sleepwalker, aparece intercambiando fluidos salivales con una chica. ¡Y hay zombies! Aunque, oh, decepción… no son zombies lesbianas como las de Conan O’Brien. Aquí puedes echarle un vistazo:

PD: ¡Y es pelirroja! (o algo así…). Srta. Lawliet, ¿qué opinas tú como experta en la materia?

De Ellen a Ellen

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En 1997, el mundo asistió con asombro a una situación inédita hasta el momento. Una joven Ellen DeGeneres pisaba el plató de Oprah Winfrey nerviosa como nunca la hemos visto antes, para sentarse frente a la presentadora y decir por primera vez en un plató de televisión esas temidas palabras: “Sí, soy lesbiana”.

Yo no recuerdo muy bien ese día porque por aquel entonces era solo una adolescente y no de las confundidas: ni siquiera se me había pasado por la cabeza la posibilidad de ser gay. Pero creo que fue la primera vez que escuché esa palabra, esa infame palabra: LESBIANA. Y fue también la primera vez que por fin pude relacionarla con la cara de alguien, ya que, hasta entonces, para mí “lesbiana” era un concepto borroso, algo que tus padres te explican solo de pasada, cuando surge en una conversación y no les queda más remedio que contestar a tus preguntas.

Pero a muchas de nosotras Ellen DeGeneres nos quedaba muy lejos, demasiado, para convertirla en un referente al que agarrarnos en los peores momentos. Además, en España ni siquiera emitían el show de Oprah Winfrey, que fue el lugar en el que, años más tarde, escucharía algunas de las tonterías más bochornosas sobre orientación sexual que se hayan dicho en televisión.

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El pasado día 14 de febrero, otra Ellen, igual de nerviosa pero más joven que la anterior, decidió someterse al escrutinio de su vida privada, y aferrada a un atril transparente, frente a una audiencia igual de intimidatoria, volvió a pronunciar esas temidas palabras: “Sí, soy lesbiana”.

¿Qué ha cambiado, entonces, de esa Ellen a esta Ellen?

Muchas cosas. Pero también muy pocas.

Lo primero que ha cambiado es la reacción pública del público. Espero que me permitáis la redundancia, porque viene muy a cuento, y me explico: cuando Ellen DeGeneres salió del armario, la gente todavía se creía con el derecho e incluso la responsabilidad moral de atacar públicamente a los homosexuales.

Desconozco cuántas de nuestras lectoras han visto este episodio del show de Oprah. Si no lo habéis hecho, os lo recomiendo encarecidamente. Para mí es casi un peaje obligatorio para toda mujer a la que le gusten las mujeres, da igual si eres bi o lesbiana, porque, viéndolo, comprendes los pasos tan duros que hemos tenido que dar entre todas para llegar adonde estamos ahora.

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Ese día Ellen DeGeneres se enfrentó a una especie de careo policial de una hora, respondiendo con paciencia infinita a una audiencia que no estaba dispuesta a debatir de manera educada o sosegada por qué, según ellos, los gays debían seguir armarizados. Muy al contrario, la gente plasmó sus puntos de vista con una ferocidad y una agresividad a la que ya no estamos acostumbrados. Hablaban de la Biblia. De pecado. Del terrible ejemplo para los niños. De enfermedades. Sida. Lujuria. Infidelidad. Eso era para ellos la homosexualidad. Esas eran las únicas referencias que tenían de los homosexuales. Y los que no estaban de acuerdo… casi todos se callaron.

Es cierto que, en la actualidad, muchas personas siguen con el mismo soniquete, continúan aferrados a esas creencias de que la homosexualidad es una de las grandes lacras y, por lo tanto, debe ser combatida y erradicada. Pero hay una diferencia: si de veras son mayoría, en algunos países empiezan a ser una mayoría silenciosa.

Cuando Ellen Page salió del armario el pasado 14 de febrero, fueron más las muestras públicas de afecto y apoyo que las de crítica y condena. Y quiero enfatizar lo de “públicas”, que obviamente no es lo mismo que privadas. En el año 2014 empieza a estar socialmente mal visto condenar abiertamente la homosexualidad. Ya no es de recibo. No es educado ni respetuoso. No es “cool” echar pestes de los gays. Si ahora alguien tacha a un homosexual de enfermo, se suele encontrar con otra persona que le responde y rebate con igual o más fiereza.

Esto no ocurría ni por asomo en la época de Ellen DeGeneres. Y para mí es lo que ha cambiado.

Pero no quiere decir que hayamos erradicado la intolerancia. Estoy convencida de que muchas personas se muerden la lengua cuando están en público porque no quieren ser el objeto de crítica. Pero, luego, en la soledad y seguridad de su casa, durante las conversaciones de almohada con sus heterosexuales parejas, dan rienda suelta a lo que verdaderamente piensan.

Hay mucha gente que es tolerante de cara a la galería, pero lo son siempre y cuando no haya grandes cuestiones de por medio. Cuando el objeto de debate son la adopción, el matrimonio, la igualdad, los derechos civiles, entonces empiezan a surgir las dudas. Entonces ya no es tan “cool” para todos apoyar a los homosexuales. Es decir, homosexualidad sí, pero con restricciones.

Y esto, para mí, es lo que NO ha cambiado, y por lo que tenemos que seguir luchando. Para que sí cambie.

De las declaraciones de Ellen DeGeneres a Ellen Page han pasado 17 años. Ni la una ni la otra fueron las primeras valientes mujeres en dar un paso al frente, quitarse la careta y decir: sí, soy lesbiana. Pero tienen una cosa en común: las dos son figuras públicas conocidas por todos nosotros, un referente de la cultura popular, y el impacto de sus declaraciones en la sociedad ha sido, por lo tanto, mucho mayor que el que pudiera causar una Martina Navratilova en un círculo más específico como el tenístico.

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La salida del armario de DeGeneres fue una de las más sonadas en su país y a nivel internacional. Todo el mundo tenía algo que decir al respecto, todos tenían una opinión sobre ¡la vida privada! (porque sigue siendo parte de la esfera privada con qué adulto te acuestes o dejes de acostarte) de la presentadora y todos los medios de comunicación, sin excepción, se hicieron eco de la noticia.

Curiosamente, a Ellen Page le está ocurriendo lo mismo. Lo hemos visto en El Mundo, El País y, claro, también aquí, en HULEMS, porque incluso para nosotras, tan necesitadas como estamos de figuras que nos representen, es un bombazo que una cara conocida diga que es lesbiana.

Es decir, tanto tiempo después sigue siendo noticia que un personaje público salga del armario, especialmente si es alguien joven y con toda su vida profesional por delante. Estamos acostumbradas a que los famosos se sinceren cuando sus carreras ya están en declive, cuando ya nadie se acuerda de ellos porque fueron estrellas en otra época. Meredith Baxter, Kelly McGillis o Samantha Fox son los primeros ejemplos que se me vienen a la mente. Pero no es lo habitual que una chica de la edad de Ellen Page o que un joven como Tom Daley se sinceren públicamente sobre su orientación sexual.

Hay demasiado en juego. Demasiadas presiones, demasiados advenedizos repitiendo incansablemente eso de “no deberías”, “no lo hagas”, “acabarás con tu carrera”. Hollywood y la industria del entretenimiento no concibe la homosexualidad como un patrón de conducta, como algo vendible. Existe una fórmula, un camino marcado previamente por cientos de famosos que lo transitaron mucho antes, y no es deseable que nadie se salga de él.

Tal y como se lamentó Ellen Page durante su discurso del pasado viernes, se nos exigen modelos de conducta. Modelos de vestimenta. De vivir. De SENTIR. Y la homosexualidad no es uno de ellos. No se concibe que una joven, guapa y talentosa actriz, nominada al Oscar, se ponga por montera el mundo y se salga de esas pautas. Y si por la razón que sea, osa hacerlo, se atreve a ser ella misma, el resultado es que se escriben ríos de tinta desdeñando su manera de vestir porque no va al gimnasio con unas mallas bien apretadas y el último diseño femenino de Nike.

No os sorprendo si os digo que estamos muy lejos de que llegue el día en el que un personaje público diga que es homosexual y pase inadvertido entre los cientos de caracteres que tiene una entrevista. Porque cuanto más relevante sea el personaje, más noticia es que salga del armario.

Y por eso la visibilidad sigue siendo terriblemente importante. Cuando la gente dice que Ellen Page está haciendo una gran bola de su orientación sexual, que no es para tanto, que ni siquiera debería haberlo dicho, me recuerda a ese momento en el que una espectadora del show de Oprah le espetó a Ellen DeGeneres que ella podía ser lo que quisiera, pero que no entendía por qué tenía que esparcirlo a los siete vientos.

¿Sabéis lo que le respondió Ellen? “Porque tú no necesitas decirlo, tú no necesitas DAR EXPLICACIONES de tu heterosexualidad”.

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Así es. Nosotras necesitamos hacer declaraciones públicas porque, si no lo hacemos, la gente nunca se acostumbrará a ver la homosexualidad como algo normal, como algo que no es una amenaza ni define a una persona.

Pero para que realmente llegue ese momento no basta con que lo diga una Ellen. U otra Ellen. Lo que necesitamos es que haya tantas Ellens que la gente se HARTE de escucharlo y ya no sea una novedad, para que ya no esté en las noticias. Solo así conseguiremos que deje de ser algo excepcional que una actriz famosa diga que le gustan las mujeres.

Por desgracia, y aunque es cierto que cada día son más los jóvenes LGBT que se deciden a dar el paso (no se me olvida que Wentworth Miller, Raven Symoné, Monica Raymund, Maria Bello y Michelle Rodiguez también han salido del armario recientemente), parece que hasta entonces queda mucho camino por recorrer. Seguro que en tu país ocurre algo parecido, pero mientras tanto, aquí seguimos, en la España del siglo XXI, año 2014, en la España que según las encuestas es el país más tolerante del planeta en cuanto a orientación sexual. Que, curiosamente, es la misma España en la que nos vemos obligadas a hablar de Ellen DeGeneres y Ellen Page porque apenas hay lesbianas nacionales de referencia. En la España que ser lesbiana es “cool” pero si no se dice públicamente, con orgullo, dignidad y valentía como ha hecho Ellen Page, una estrella internacional que se jugaba las habichuelas bastante más que cualquiera de nuestras famosillas.

Sí, aquí estamos, en esa España, esperando la noticia para que algún día deje de ser noticia.

Y mientras aguardamos a que eso ocurra, solo nos queda una cosa por decir: gracias, Ellen(s).

¿Están saliendo Michelle Rodriguez y Cara Delevingne?

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cara michelle bike

Si esta pregunta nos la haces con una cerveza en la mano y el corazón en la otra, la respuesta parece clara: sí. Algunos medios internacionales también la tienen clara, como AfterEllen, que habla sin tapujos de DATING (verbo inglés solo usado para relaciones sentimentales, esporádicas o no…). Pero LO CIERTO es que Michelle Rodriguez no ha hablado de «dating», sino de «hanging out», que es un verbo que se utiliza también para referirse al tiempo que pasas con una amiga. Pasar tiempo con alguien, vaya. Así que confirmación al 100% no la hay. ¿Pero quién sabe? ¿A lo mejor AfterEllen sabe algo que tú y yo no sabemos? ¿O a lo mejor se han tomado esa caña, se han venido arriba y ya lo dan por hecho? Es un misterio…

Cara Delevingne-michelle rodriguez-kiss-beso4

En cualquier caso, y dejando las evidencias más que evidentes a un lado (nos remitimos al piponazo de la foto de arriba), lo que sí es verdad es que Michelle Rodriguez por fin se ha pronunciado sobre su relación con la modelo. Y esto es lo que ha dicho en la ceremonia de los premios Bafta:

Nos va muy bien. Ella es muy cool. Cuando empezamos a quedar pensé que era increíble, y nos lo pasamos en grande juntas. Ella es dura, sin embargo. No querrías meterte en una pelea con ella.

Que parece que habla de su amiga la karateka, ahí donde ves a Cara, más delgada que el palo de un helado de polo. Pero, bueno, a las chicas les va bien, eso es lo que importa, y ya os dijimos hace mucho tiempo que son inseparables. Ahora los rumores apuntan a que Michelle está pensando irse a vivir con ella en algún lugar de Gran Bretaña.

Nosotras les deseamos toda la suerte del mundo si es cierto que son la nueva pareja croqueta. Ahora bien, por favor, que su amor no les lleve a hacer el remake de Thelma & Louise juntas. Que tengan muchos hijos y una colonia de cabras, si quieren, pero eso #NO. Es nuestra única petición.

Las peores películas lésbicas de la historia

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COLLAGE lesbian films poster
COLLAGE lesbian films poster

Todas las lesbianas pasamos por una fase en la que, reconocélo porque tú también lo has hecho, nos vemos todo lo mínimamente bollo que encontramos. No discriminamos nada. Y así, nos encontramos con verdaderos bodrios cinematográficos, películas de esas que, tras horas y media de suplicio, te hacen exclamar «¡Devuélveme mi tiempo, mi precioso tiempo!». Si alguna vez te has sentido tentada de ver alguna de las cintas que aparecen en esta lista, y por azares del destino te has podido salvar, siéntete afortunada. Y si te encuentras a punto de ver alguno de estos títulos, corre como el viento, huye de ella como alma que lleva el diablo. Nos lo agradecerás.

Mango Kiss

mango kiss lesbian film
Ni siquiera las protagonistas quieren verla

Nunca jamás había visto una película en que no encontrara ni un sólo personaje decente. Las dos protagonistas, amigas desde tiempos inmemoriales, se convierten en pareja cuando una de las dos le dice a la otra «Quiero que seas mi amante«. A partir de ahí empiezan a comportarse como si necesitaran medicación psiquiátrica, hablando en un tono de niña de tres años, y, en un juego de roles que no tiene ningún sentido, se llaman la una a la otra «princesa Sassafras» y «Capitán Lou». En serio, sois mujeres adultas, y me estáis haciendo pasar mucha vergüenza ajena. Por no hablar de lo absurdo que es el nombre. Hay un mango, sí, pero aparece durante diez segundos.

LA RECOMIENDO: Si hay un ataque nuclear y esta es la única película que hay en el refugio.

Bar Girls

Bar coyote
Justo lo contrario a esto. En todos los aspectos.

Se me hace muy difícil elaborar un comentario de esta película sin nombrar las palabras «castaña», «horror» o «bodrio», así que dejaré que hablen por mí las opiniones de las espectadoras de Amazon.com: «Si te gustan las películas malas y reírte de lo tonta que puede ser la gente, definitivamente tienes que verla». «Es la peor película que he visto». «¡Evítala!». «La película da asco, pero se puede ver».

LA RECOMIENDO: Bajo vuestra propia responsabilidad. No quiero reclamaciones.

Tan de repente

Tan de repente movie
Así se hacen amigas, así

La primera parte de la película la pasas viendo como Marcia no hace absolutamente nada de interés, mientras Mao y Lenin (juro que se llaman así) van en moto por la ciudad sin dirigirse la palabra ni una sola vez. No sé si eso simboliza lo profunda que es su relación, o qué. Cuando estás al borde de tomarte el bote entero de trankimazin, y eso que sólo han pasado diez minutos de film, las chicas de nombre comunista abordan a Marcia por la calle y le dicen: «¿Querés coger? Eres justo lo que estaba esperando, te quiero tocar, te quiero dar un beso«. En vez de irse corriendo al cuartelillo a denunciarla, o pegarle un bolsazo, o qué se yo, las tres se van de viaje.

LA RECOMIENDO: Si quieres saber cómo NO hay que actuar en casos de acoso.

The guest house

the Guest house movie frame
Visto esto, visto lo mejor de la película

Esta película, que te descubrimos en este post, tiene más que merecido el aparecer en esta lista. Rachel tiene problemas de comunicación con su padre, que no entiende su rebeldía repentina. Para mejorar su relación padre-hija lleva a vivir a casa a una nueva empleada, que terminará por desvelarse como el amor de la vida de Rachel a los quince minutos de conocerse. Escenas incómodas aparte, que hay bastantes, terminamos descubriendo que el padre lo que quería era ligarse a Amy, y adiós otra vez a la relación paterno filial. El presupuesto debía ser realmente ajustado, cosa que no es necesariamente negativa, excepto cuando te das cuenta de que es bastante probable que el guionista terminara siendo un mono con una máquina de escribir.

LA RECOMIENDO: Si quieres hacer que el rehén que tienes atado a una silla hable.

A perfect ending

A perfect ending cast
Así de natural es todo en el film

El título me parece lo más acertado de la cinta: realmente lo mejor es el final, cuando salen los títulos de crédito y no tienes que seguir soportando semejante tortura. No se me ocurre nada que pueda salvarse de esta película: el argumento es MALO, las actuaciones son MALAS, ¡hasta el sonido es terrible! Por no hablar de las escenas de sexo, que me hicieron preguntarme si Jessica Clark le estaba haciendo daño a Barbara Niven. Daño real. Lo único bueno que puedo decir es que, como me iba quedando dormida de vez en cuando, después de verla estaba muy descansada.

LA RECOMIENDO: Si tienes problemas para conciliar el sueño.

Water Lilies

Water lilies plot
Resumen visual de la hora y media

Marie sólo tiene una amiga, Anne, a quien deja tirada miserablemente en cuanto Floriane, la guay del grupo, le empieza a hacer caso. Ella sabe que Marie está medio enamoradisca de ella, y la utiliza de carabina para quedar con chicos. Marie no protesta. Bueno, realmente Marie creo que no dice nada en toda la película, creo que ni le dieron libreto con el guión. Especial atención a dos escenas: la primera, en la que Marie le roba la basura a Floriane, y se come un corazón de manzana que encuentra en la bolsa, y la segunda, cuando Floriane le pide a Marie que la masturbe, y la otra ni pestañea ante semejante petición.

LA RECOMIENDO: No, esta no la recomiendo para nada.

And then came Lola

And then came Lola poster
– ¡No, no quiero verla!
– ¡La vas a ver quieras o no!

Hay una premisa para casi todo en esta vida que es que si algo funciona, cópialo. Pero cópialo bien, por favor. Corre, Lola, corre es una película alemana en la que, en tramos de unos veinte minutos, la acción principal se va repitiendo, con ligeras variaciones en función de si el personaje principal toma una decisión u otra. And then came Lola pretende ser la versión lésbica de ese film, pero se convierte en la versión «todas las croquetas tropiezan con la misma piedra». A Lola le piden una tarea bien sencilla, y no es capaz de cumplirla. Una y otra vez. Te dan ganas de gritarle a la pantalla. De hecho, le gritas a la pantalla. Y ahí sigue Lola, tomando malas (y aburridas) decisiones una vez tras otra. No perdáis el tiempo viendo esto, por favor.

LA RECOMIENDO: Pfff… ¿Para descargar vuestra ira a gritos, quizá?

About Cherry

heather graham cherry
Eso mismo pensamos nosotras, Heather

Estoy especialmente enfadada con esta película. Heather Graham es una de mis actrices favoritas, y cuando escuché que iba a hacer de lesbiana casi me pongo a dar saltos de alegría. Te venden la moto de que su novia va a ser Diane Farr, y piensas «hot». Y al ver la película te das cuenta de que es todo una engañifa. Son pareja, pero como si no. A Heather la lían (¡oh, sorpresa! NUNCA lo hubiéramos imaginado) con la protagonista, a base de miradas tan apasionadas como las que le dedicarías al tendero de 86 años de tu barrio, y, para colmo, te hacen ver esta MIERDA de escena de sexo que me dejó súper traumatizada. Sexo enfadado sí, pero esto… no.

LA RECOMIENDO: Para reconciliarte con el lado oscuro en temporadas de intensa felicidad.

Girl Play

Girl Play
El presupuesto para decorados era altísimo

Robin y Lacie son dos actrices que han de interpretar a una pareja en una obra de teatro. En un giro de guión totalmente inesperado, terminan por enamorarse la una de la otra. ¿Creéis que se parece en algo a, no sé, Rosas Rojas? Pues no, amigas croquetas, estáis equivocadas, porque Girl Play es UN TOSTÓN de dimensiones épicas. La película intercala monólogos que no nos interesan con escenas de la obra que todavía nos interesan menos. Por no hablar de las escenas de sexo, que son tan sugerentes como una silla de playa. La química entre las actrices merece mención aparte: no pegan ni con cola, y cada vez que se tocan parecen dos canguros luchando por su territorio en los bosques de Australia.

LA RECOMIENDO: Si es fin de semana y echáis de menos los documentales de La 2.

CLAIRE OF THE MOON

Claire of the moon boring lesbian movie
Una pelicula muy entretenida y nada pasada de moda

Claire (qué gran juego de palabras con el título) es una escritora devorahombres que se va a un retiro creativo sólo para mujeres, en el cual nadie escribe jamás ni una palabra. Como era de esperar, su compañera de habitación es lesbiana y le enseña las bondades del amor entre mujeres, bajo la premisa de que el sexo entre mujeres es crudo, y mola mucho, y todo eso, pero supongo que Claire queda un poco decepcionada, ya que ni siquiera se quita sus pantalones vaqueros ochenteros. Es realmente una de las peores películas que he visto en mi vida.

LA RECOMIENDO: Para jugar a un drink game. Cada vez que salga un cliché lésbico, chupito. Cada vez que salga una musiquilla hortera, chupito. Cada vez que hablen con voz susurrante, doble chupito. Así sí es posible terminar de verla.

‘Transparent’, una posible nueva serie a tener muy en cuenta

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Transparent Sarah Tammy Lesbian

transparent amazon lesbian serie

Hace un tiempo Amazon, la todopoderosa tienda online en la que puedes encontrar desde libros a potitos, tuvo una idea cuanto menos innovadora. Si su negocio era distribuir contenidos de ficción, ¿por qué no crearlos directamente? Así, encargó algunos pilotos de series para que los usuarios decidieran cuáles les gustaban más, los puntuara, etc, para poder elegir los que más interesaban a la audiencia y encargar las temporadas enteras. La que más ha llamado la atención a público, crítica, y, claro, croquetas del mundo, ha sido Transparent.

 Transparent Sarah Lesbian

La serie trata acerca de Mort (Jeffrey Tambor, Arrested Developement), padre de tres hijos ya adultos (Gaby Hoffmann, Jay Duplass, y Amy Landecker) que, sin que ellos lo sepan, está transicionando de hombre a mujer. Hace años que está divorciado de la madre de estos, quien vive con su marido, quien padece parálisis del habla, seguramente provocada por algún tipo de ictus. En resumen: una familia con multitud de problemas, problemas de todo tipo. El padre lidia con la dificultad de enfrentarse al mundo como mujer en la tercera edad, y a la tristeza de «haber traído al mundo a tres hijos que son incapaces de mirar más allá de su ombligo». La madre, con su marido enfermo. Y los hijos, cada uno es un cuadro. Gabby Hoffman (Girls), quien parece a primera vista la más inestable de todos, parece que ha alcanzado un acuerdo con todos los directores para los que trabaja por el que tiene que enseñar su pubis una vez por episodio. Y Jay Duplass tiene un síndrome de Peter Pan muy pronunciado: ni quiere ni puede crecer.

 Transparent Sarah Tammy Lesbian

Pero la que más nos interesa es Amy Landecker. Amy, habitual de las series de televisión estadounidenses, interpreta a Sarah, una madre de familia que, por azares del destino, se tropieza en el colegio de sus hijos con Tammy (Gillian Vigman), su ex novia de la Universidad. El encuentro no puede ser más natural: después de un primer momento de duda, de sonrojo, quedan para dar una vuelta. En una charla con su hermana, nos queda más clara cual era la relación de ellas dos:

Ali: ¿La jodida Tammy Cashman?
Sarah:Lo sé
Ali: Dios, ¿Sabes Len que los niños van a la misma escuela?
Sarah: ¿Por qué habría de importarle a Len?
Ali: Uhm, ¿Quizá porque pasasteis toda la universidad jugando a las lesbianas?
Sarah: Por favor, ¿Quién no experimenta en la universidad?
Ali: ¿Estás de coña? Eso no era experimentar, ibais a adoptar un niño juntas
Sarah: Pero no pasó
Ali: Recuerdo claramente que ibais a tener dos niños mexicanos

Así que no es que tuvieran un rollo universitario: su relación era algo más. Algo que Sarah terminó al finalizar la Universidad, para iniciar una vida con Len, su marido. Algo mejor visto, algo más seguro, algo menos controvertido. Una vida más fácil. Pero la aparición de Tammy en su vida de nuevo remueve los posos del pasado, y las dos acaban besándose. La escena es suave, es perfecta, acompañada de la canción de Jim Croce Operator, una preciosa canción sobre encontrar al amor  pero acabar perdiendo el valor en el último segundo. Un poco lo que le sucedió a Sarah.

¿Habrá más episodios de Transparent? Seguramente sí, pero habrá que esperar a la confirmación de Amazon. Yo estoy segura de que viniendo de la mano de Jill Soloway, quién participó en A dos metros bajo tierra, y cuya mano está presente en todo el piloto, la productora le dará un voto de confianza. Merece mucho la pena. Podéis (debéis) ver el primer episodio gratis, y votar por él, aquí. 

Gabrielle Christian y Nicole Pacent, juntas y revueltas en un cortometraje para apoyar el matrimonio igualitario

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Aunque este sea un cortometraje realizado por una buena causa, nosotras tenemos licencia para fangirlear y créeme que la ocasión lo merece por varios motivos:

1. Está protagonizado por Gabrielle Christian (Spencer en South of Nowhere) y Nicole Pacent (Aster en Anyone But Me). Ambas series croqueta. Y en él las dos están guapísimas, me he quedado gratamente sorprendida.

2. Está dirigido por Nicole Conn, que aunque personalmente me da mil patadas en el estómago su manera de hacer cine, sé que tiene muchas fans gracias a películas como Claire of the Moon, Elena Undone o A Perfect Ending y es de justicia reconocer que este corto le ha quedado precioso.

3. Aparecen así, casi sin que te enteres, actrices como: Barbara Niven (prota de A Perfect Ending), Traci Dinwiddie (prota de Elena Undone), Jessica Graham (And Then Came Lola), Haviland Stillwell (Easy Abby), Guinevere Turner (Persiguiendo a Amy y Go Fish), Mary Jane Wells (A Perfect Ending y Elena Undone) y Cathy DeBuono (Out at the Wedding).

4. La banda sonora del cortometraje es un tema llamado She de Jen Foster, una cantante abiertamente lesbiana.

5. Y como os hemos dicho antes (juro que no se me olvida), está hecho por una buena causa, para apoyar el matrimonio igualitario, a través de una colaboración con Marriage Equality USA.

El vídeo ha recibido el nombre de She4Me y es la historia de dos chicas, tras una laaarga amistad que al final acaba en algo más. Como nota curiosa: el hotel que aparece en él es el icónico Andaz West Hollywood, uno de los favoritos de Los Angeles para celebrar enlaces entre personas del mismo sexo.

Y tras todo este bombardeo de información, os dejamos que hagáis lo que habéis venido a hacer: disfrutar del cortometraje (al final de todo, además, YouTube os dará la opción de ver las tomas falsas del vídeo).

Vía: Out

Tatiana Maslany se declara fan de ‘La Vida de Adéle’

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Aunque estáis convencidas de que la protagonista de Orphan Black, Tatiana Maslany, es un clon anglosajón de Shakira, os tenemos que confesar que a nosotras nos tiene enamoradas. Shakira o no Shakira, nos da igual. Es una fantástica actriz y una bellísima persona, como se demuestra cada vez que BBC America nos ameniza con uno de sus vídeos la espera del regreso de la serie.

En esta ocasión no ha sido diferente. Mi novia Nuestra adorada Tatiana responde a las preguntas de los fans en esta mini entrevista que ha publicado BBC America en la página oficial de Orphan Black y que a nosotras nos ha llegado gracias a AfterEllen:

En ella, además de contestar a una pregunta sobre música y otra sobre su vida personal, Tatiana se ha declarado fan de La Vida de Adèle. Bueno, quizá no de la película (como hizo la realeza española), pero sí de Adèle Exarchopoulos, la protagonista. Esta es la pregunta y lo que contesta Maslany:

Todos vimos los Globos de Oro y estábamos apoyándote. ¿Puedes describirnos cómo fue la noche y sobre qué fangirleaste?

Fue muy surrealista, una experiencia muy rara. Pero casi que me evadí tanto la semana anterior que cuando por fin llegué allí fue como “oh, vale, esta es una noche extraña”. Fangirlee mucho con Adèle Exarchopoulos, de La Vida de Adèle. Estaba sentada en la mesa justo detrás de nosotros y es increíble. Me puse tan nerviosa que empecé a temblar… intenté hablar en francés con ella para impresionarla, pero no funcionó.

Efectivamente, los Globos de Oro fueron una experiencia rara para todos, ya no solo porque no se llevara el premio, sino porque la cámara apenas le hizo caso en toda la noche. Pero quien la sigue, la consigue, y estamos seguras de que algún día Tatiana se llevará alguno de los galardones que tanto se merece.
Pero, volviendo al vídeo, un aplauso para el genio que lo editó por deslizar como quien no quiere la cosa esa escena en la que Cosima hace precisamente lo mismo para impresionar a Delphine. Orphan Black nos ama. Tatiana nos ama. Nosotras la amamos a ella. Es un círculo perfecto. Y todas tenemos una cita con la serie el 19 de abril. Que no se te olvide.