Estos días se está celebrando el Festival Internacional de Cine de Toronto, y ese fue el sitio escogido para la premiere mundial de Freeheld, la esperada película en la que Julianne Moore y Ellen Page interpretan a una pareja que lucha por sus derechos. Pudimos ver a las dos protagonistas guapísimas, y verdaderamente felices de estrenar la película.
También acudió al estreno Stacie Andree, quien inspiró el personaje de Ellen en la cinta.
La serie Cites, la adaptación de la británica Dates, ha renovado para una segunda temporada en la cadena pública catalana, TV3. Cites ha tenido una considerable aceptación en los espectadores, alcanzando una media de cuota de pantalla de 12,5% (en el umbral del 15% al que suelen aspirar las cadenas para que sus productos sean exitosos), aunque ha obtenido grandes cifras en sus reproducciones en internet.
La serie catalana nos trajo grandes momentos croquetas en su primera temporada, con las citas de Paula y Sofía, marcando diferencias con el producto británico que reproducía en un primer momento y mostrándonos a la misma pareja en diferentes episodios. Paula se convirtió en un personaje recurrente que llegó a enamorarnos, y ahora solo nos queda esperar los pormenores de la segunda temporada y saber si podremos verla más en la pantalla con nuevas citas.
Parece que esa es la gran incógnita por el momento en la renovación de Cites, saber qué actores y actrices repetirán en esta nueva temporada que se está cociendo. Esperamos poder volver a ver a Paula, o, sino, que la televisión catalana siga apostando por citas entre mujeres. Si no viste la primera temporada, puedes ver los episodios en la página web de TV3.
Rain Dove es la modelo andrógina que no solo se ha decidido a romper los cánones de belleza más clásicos, sino a llevar esa actitud rompedora a las pasarelas de moda más famosas y prestigiosas del mundo. En su última desfile, en la mundialmente conocida New York Fashion Week (NYFW), Rain sorprendió al público con un vestido de noche negro y flexionando el brazo, recordando a la famosa imagen de “We Can Do It”.
Y ese es el mensaje que la modelo quería transmitir: que la belleza no se esconde en los estereotipos, y que las mujeres andróginas también pueden hacerse un hueco en las pasarelas que sirven de escaparate mundial para la moda.
A sus 25 años, Dain reconocía en Daily Mailque su agencia de modelos la incluyó en campañas masculinas y femeninas. “El problema es que soy musculosa, lo que unido a mi altura provoca que no cumpla con medidas para muchas campañas de moda de mujer”. Pero su aspecto no la ha impedido ni achantado para aparecer en publicaciones como Vogue, Elle o Marie Claire.
Su postura fuerte y segura en la pasarela de Nueva York solo nos recuerda que los estereotipos y los moldes están para romperse, y es un órdago al mundo de la moda para hacer entender que la belleza se encuentra de mil maneras diferentes.
La comunidad transgénero está empezando a vivir una merecida visibilidad en muchos países del mundo. Puede que todo comenzase con la aparición del personaje de Sophia Burset en Orange is The New Black, interpretada por la actriz transgénero Laverne Cox. La serie de Netflix tuvo la maestría de mostrarnos no solo el día a día de una mujer transexual en un ambiente carcelario, sino que, a base de flashbacks, nos supo explicar su proceso de transición, y con las visitas a Litchfield, cómo ha evolucionando su relación con su familia. Después, como otro ejemplo, llegó Caitlyn Jenner, la ex medallista olímpica que siempre se había sentido mujer.
Y, como pasa con estos procesos de visibilización, la sociedad americana empieza a marcar tantos en relación a esta comunidad. Es el caso de Landon Patterson, la primera reina del baile transgénero de su instituto y, posiblemente, de todo el estado de Missouri. Landon (su nombre de nacimiento, con el que hoy por por hoy se siente cómoda) reconoció ser transgénero en mayo de 2015.
Un grupo de estudiantes de su instituto, Oak Park, la nominó como una de las seis candidatas a la popular corona de reina del baile. “He soñado sobre esto desde mi primer año, pero nunca supe que fuese posible para mí”, reconoció Landon en una entrevista a una televisión local. Pero sus compañeros decidieron qué sí que era posible, y la coronaron como ganadora en el descanso de un partido de fútbol americano contra otro instituto.
Landon espera que sirva como ejemplo y ayuda para más adolescentes en su situación, para que no tengan miedo de expresarse tal y como son. Seis años después de que la primera persona transgénero fuese reconocida como reina del baile (Jessee Vasold, estudiante de primer año del Collage William and Mary, la segunda universidad más antigua de Estados Unidos), la lista ha ido aumentando. El caso de Landon es el último de la lista, pero el mérito sigue ahí: a cada pasito que se de y cada corona que se ponga, la visibilidad de las personas transgénero irá haciéndose cada vez mayor.
Mucha gente me ha preguntado sobre mi estado y el método que hemos utilizado para concebir. Como lo he explicado tantas veces y sigo viendo que es un tema que interesa a mucha gente, voy a contar aquí un poco mi experiencia. Al tratarse de una vivencia personal, no creo conveniente utilizar términos científicos o datos académicos que podéis encontrar en cualquier página especializada. Así que lo contaré como lo contaría a una amiga no experta en el tema.
Supongo que habréis escuchado nombrar el método ROPA (Recepción del óvulo de la pareja). Antes de iniciar este tratamiento (teníamos claro desde el principio que era el que queríamos llevar a cabo), leímos muchos casos de madres contando sus experiencias no sólo en lo referente al método en sí, sino también a los entresijos legales. Por no ser heterosexuales tenemos más entresijos legales (también en este caso). Después de leer y buscar información (proceso que duró aproximadamente un año), nos decantamos por una clínica de la ciudad (hay muchas, sobre todo en las capitales más grandes).
—¿Estáis casadas? —Fue lo primero que me dijo la chica al otro lado del teléfono cuando le expliqué que queríamos realizar el método ROPA.
Es indispensable estar casada y nosotras, en aquel momento, no lo estábamos (no lo habíamos considerado importante hasta la fecha). Nos dijeron que podíamos empezar con los “preparativos”, pero que en el momento de la “transferencia” (luego explico esto), los papeles de matrimonio tenían que estar en regla. Este pequeño detalle (la boda) retrasó casi seis meses todo el proceso, y no porque fue una boda a lo grande, que no lo fue, sino porque en mi pueblo tardaron una eternidad en agilizar todo el papeleo (y eso que la funcionaria me conoce y le expliqué que teníamos prisa).
Mientras el proceso de papeleo seguía su curso, mi pareja (todavía no era mi esposa) se sometió a la estimulación ovárica (como en cualquier FIV -tratamiento in vitro-). A continuación se le realizó la punción y los ovocitos extraídos se fecundaron (con donante de semen anónimo) y criogenizaron, en espera de la transferencia.
Antes de realizar la transferencia nos pidieron los papeles del matrimonio para poder formalizar el proceso y después se hizo la intervención sin ningún problema. La implantación del embrión (elegimos sólo uno) es como en un in vitro, por lo tanto, no hace falta sedación ni anestesia y es indoloro (se siente lo mismo que en una citología). Yo no recibí hormonas de ningún tipo hasta la implantación, momento en que comencé con la progesterona.
El resto ya os lo podéis imaginar, estamos embarazadas de tres meses y medio y muy contentas. Aprovecho para confesar que en la última ecografía pudimos ver a nuestro bebé completamente formado y, puede que luego cambie, pero hoy por hoy, es idéntico/a a mi mujer.
Nunca me he considerado del pequeño grupo de lesbianas que se maquillan y van a la última moda. Soy femenina; me gustan los zapatos de tacón (cuanto más alto sea, mejor), los vestidos largos, las faldas de tubo y las camisas elegantes. Sin embargo, el maquillaje y la cosmética nunca han llamado especialmente mi atención. De forma inexplicable, llevo varios meses sintiendo curiosidad por la cosmética, aunque sobre todo a lo que higiene se refiere: geles, champús, cremas y ese tipo de cosas. Puede que sea porque para mí, el sentido del olfato es esencial. Me conquistan los olores, los aromas. Y tener tantas opciones diferentes en unos frasquitos me resulta entre curioso y excitante.
El hecho de que estos productos se vendan en recipientes pequeños tiene mucho que ver con la forma en la que nuestro cerebro lo percibe. No es lo mismo un gel que viene en un envase de 150 ml. que uno presentado en un envase familiar de un litro y medio. Lo cierto es que inconscientemente, nuestra mente lo asocia a algo parecido a un elixir, una poción mágica, una sustancia valiosísima. Y este, chicas, es el pequeño gran secreto de la cosmética.
Todo esto viene a que hace poco he probado una de esas pociones mágicas en un recipiente chiquitito (¡de solo 13 ml.!). Se trata de un bálsamo intensificador del orgasmo que promete «aumentar las sensaciones y potenciar el orgasmo». Su aplicación es sumamente sencilla: como el recipiente tiene un dosificador solo tienes que poner un par de gotas en tu dedo y masajear tu clítoris con el bálsamo.
Ahora la pregunta es: ¿cómo puede ser que un par de gotas intensifiquen el orgasmo? Es fácil: sus componentes. Además de no tener parabenos y de ser 100% vegano, este bálsamo tiene ingredientes naturales (nada de azúcar ni de gluten) como el ginseng o la arginina. Por un lado, el ginseng provoca que cada roce parezca más intenso. Por el otro, la arginina hace que la zona se sensibilice. De este modo, notarás mucho más las caricias y tu placer sera aún mayor.
Mi experiencia con el bálsamo ha sido muy grata. Como os he comentado en otras ocasiones, son del 75% de mujeres que necesitan la estimulación del clítoris para alcanzar el orgasmo, por lo que una crema especial para ello me ha ayudado muchísimo. Usando esta crema he tenido más orgasmos de lo habitual y más intensos de lo normal.
No es comestible, por lo que os aconsejo no practicar sexo oral una vez hayáis utilizado el bálsamo. Si lo que os interesa es potenciar las sensaciones y practicar sexo oral pronto os traeré un producto ideal. El efecto es bastante duradero (hasta 40 minutos) y no produce picores ni escoceduras como otros productos íntimos. Su aroma es exactamente la misma que en el Lubricante 2 en 1 del que ya os hablé: Aphrodisia.
Por último, debo reconocer que los 13 ml. cunden. A veces, lo más pequeño (además de ser mágico) es todavía mejor que lo más grande.
Bias Breaker es el proyecto final de Shazmin y Jaymi, dos estudiantes de instituto, para el curso intensivo de verano de la iniciativa Girls Who Code. Se trata de un videojuego de mecánica clásica que busca luchar contra la falta de diversidad en los medios de comunicación y romper con estereotipos racistas, sexistas y homófobos (entre otros). ¿Por qué estereotipos? Citando a Shazmin:
«Pensando sobre qué problema tratar en el juego, lo primero que se nos ocurrió fue la falta de diversidad en los medios. Sin embargo, tampoco queríamos que el juego fuera demasiado serio. Se nos ocurrió que sería divertido si tomásemos la frase «romper estereotipos» de forma literal.»
Que las dos jóvenes pretendían aportar diversidad, es algo que queda claro desde la pantalla de título y se confirma con la de selección de personaje. Podemos elegir entre Amira, una chica musulmana y asexual, Elliot, una chica negra transgénero y Jax, de origen hispano, identificación de género no binaria y vitíligo.
Bias Breaker consiste en disparar a diferentes masas, alegoría fea y verdosa de los estereotipos y prejuicios que nos rodean. Tendremos que ponernos en la piel de una de las protagonistas y destruir mensajes como «Solo a las chicas les gusta el rosa» o «Los pelirrojos no tienen alma», por citar un par de ejemplos, y ganar puntos en el proceso. Eso sí, si los estereotipos nos tocan, perdemos vida.
A sacudir estereotipos
Esperamos que pronto esté disponible, siempre he querido hacer añicos la frase de «Las chicas no juegan a videojuegos».
La popularidad de la serie de Netflix está consiguiendo darle una fama vertiginosa al reparto de Orange is The New Black. Nuestras carcelarias preferidas pronto empezaron a colmar las portadas de las revistas, a ser las más buscadas por los fotógrafos en las alfombras rojas y a aparecer en espacios televisivos.
Samira Wiley, que interpreta a Poussey, una de las reclusas de Litchfield más tiernas y adorables y comestibles, no iba a ser menos. La belleza de Samira, a ratos andrógina, ha captado la atención del diseñador de moda Christian Siriano, que ha escogido a Samira como modelo para su nueva línea de ropa.
El joven diseñador, definido por la revista Elle como el “nuevo rey de la vieja escuela del glamour”, confía en Samira Wiley para ser la cara visible de una marca de moda que ya se ha afianzado en el mundillo vistiendo a personalidades como Sharon Stone, Jennifer López, Rihanna, Lady Gaga o Taylor Swift, entre muchas otras. Aunque el book de fotos todavía no ha salido a la luz en su totalidad, Elle nos hace un adelanto que consigue dejarnos con los dientes largos y esperar impacientes a ver todas las fotos de Samira.
¿Todas tenéis rodeado con un círculo de luces de neón el 2 de octubre de 2015 en vuestro calendario? Porque pocas películas han conseguido que esperamos con tantas ganas que llegue su estreno como lo ha hecho Freeheld, el emotivo drama que protagonizarán Ellen Page y Julianne Moore.
En una historia marcada por la búsqueda de la igualdad más cruda, la igualdad cuando tu pareja fallece y estás desamparada legalmente, podremos ver la evolución patente de una Ellen Page que deja de ser la adolescente embarazada que fue en Juno y pasa a ser la mujer desesperada porque el amor de su vida le va dejando poco a poco.
La productora de la cinta nos regala, a tan solo 21 días para el estreno de la cinta, otro adelanto, la dulce escena en la que Stacie (Ellen Page) le pide el teléfono a Laurel (Julianne Moore) al poco de conocerse y que será el punto de partida de su historia de amor.
Bueno, ya sabéis, empieza la cuenta atrás: solo quedan 21 días para poder disfrutar de Ellen y Julianne en Freeheld.
Ay, la amistad, con esa delgada línea que la separa de la atracción y el amor… ¿Nunca os ha pasado? Porque nuestras protagonistas de Her Side of The Bed, Rachel y Nichole, sí que van a traspasar ese fina frontera entre ser mejores amigas o algo más, con todas las dudas y los sentimientos encontrados que eso conlleva.
Her Side of The Bed es un proyecto del que pronto, con suerte, podremos disfrutar gracias a nuestro adorado crowdfunding: la película ya ha superado los 5.000 dólares de financiación, el presupuesto inicial que pedían en la campaña para poder llevar a cabo dos semanas de grabación (de un total de 30.000 dólares que necesitan para terminar el film). Y con tan poquito, el equipo de Her Side of The Bed ya nos ha regalado un tráiler y un avance de la película.
La obra de la directora Bryn Woznicki nos cuenta la historia de Rachel (interpretada por Chelsea Morgan, que además es una de las guionistas de la cinta), que después de que su novio corte con ella, se muda a casa de su mejor amiga, Nichole (a quien da vida la directora de la película).
Nichole está decidida a que Rachel supere la ruptura con su ex novio. Y si en ese proceso se incluye pasar una noche con su mejor amiga y descubrir qué lado de la cama prefiere, que así sea. A pesar de los hombres que hay en su vida y a pesar de que su amistad con Rachel vaya a cambiar para siempre. La verdad es que la mejor manera de dejaros con las ganas de que Her Side of The Bed llegue a las pantallas de vuestros ordenadores es con la sinopsis de la película:
Amistad. Amor. Sueños destrozados. Cereales de desayuno. Relaciones complicadas con profesores. Ciclistas. Fotos de pezones. Nuevos comienzos.
Si quieres estar al tanto de los avances de Her Side of The Bed, visita su página oficial o únete a sus más de 12.000 seguidores en su cuenta de Twitter.