
Si hay un adjetivo para etiquetar a Jennifer Lawrence es campechana. Tú la ves ahí con sus vestidos, sus alfombras rojas, sus movidas de celebrities y demás parafernalia hollywoodiense pero, en el fondo, Jenni es como tú y como yo. Una mortal más. Y es que no hay más que ver cuál es su máxima preocupación: ¿qué está pasando entre Karlie Kloss y Taylor Swift? Si es que lo que decía, como tú y como yo.
Os pondré en antecedentes. El New York Times entrevistó a Jennifer Lawrence. Entre el batiburrillo de preguntas en que consiste toda entrevista, le preguntaron que si pudiera saber algo top secret qué sería. A lo que Jennifer contestó lo ya dicho, qué pasaba con Kaylor, que estaba el ship un poco pocho y decaído.

Quienes fueron una vez inseparables, y cuando digo inseparables, digo INSEPARABLES, en el sentido de que Taylor tenía una habitación reservada en su casa para Karlie, hacen road trips juntas, y estaban non stop subiendo fotos juntas a Instagram, como buenas novi-perdón, amigas, ahora están en plan si te he visto no me acuerdo. Totalmente ausentes de sus fiestas, celebraciones y todo indica que también de sus respectivos corazones. Por si esto fueran pocas banderas rojas, todas las alertas saltaron cuando Karlie empezó a frecuentar a la archienemiga de Taylor, Katy Perry, e incluso a usar frases de sus canciones en sus fotos de Instagram y, aunque los pies de fotos se pueden modificar, las capturas de pantalla duran para siempre. Como una vez creímos que Kaylor haría también.
JLaw reconoce que esto le impide conciliar el sueño. Y es que a nosotras también, Jenni. A NOSOTRAS TAMBIÉN. Esto es un auténtico sinvivir.
Vía: Buzzfeed



¿A que dan ganas de usar sus fotos para expresar emociones de la vida cotidiana? Decidnos que sí, que nos hacéis sentir mejor.
Decidme si no es el gato mojado más moni y más trapo que habéis visto nunca.
Ahora está in love. Su novio, 







Rain, de 28 años, no sabía que iba a acabar en las pasarelas. De hecho, comenzó a trabajar como bombero en Vermont, y es ahí cuando la gente empezó a tratarle en masculino. «Los bomberos me pidieron que calificara a las mujeres con ellos. Me di cuenta rápidamente de que no quería ser la mujer fea en una habitación llena de hombres, así que seguí adelante con lo de ser un hombre durante los siguientes 11 meses». Tras su primera campaña con Calvin Klein, todo fue rodado, y ahora protagoniza muchísimas campañas y pasarelas tanto de moda de hombre como de mujer.



Último atardecer en Lisboa es nada más y nada menos que la quinta novela de A. M. Irún, quien además cuenta con algún relato corto más en su haber. Todo comparten humor, frescura y erotismo, acercándolos a la tradición de autoras anglosajonas que prefieren acercarse a lo cotidiano y quizá algo predecible, pero que satisface nuestra faceta de devoradoras de literatura en la que una chica se enamora de otra. Lo mejor que se puede decir de una novela, y Último atardecer en Lisboa lo cumple, es que, una vez que lo empiezas, no sueltas el Kindle hasta que lo terminas.
Ayer, 19 de febrero, se celebraba el día contra la LGTBfobia en el deporte, y qué mejor noticia para contarte (con un poco de retraso) que esta. Clarivett Yllescas, ‘La matadorcita’ es una jugadora profesional de voleybol peruana que actualmente milita en el Circolo Sportivo Italiano como central y, para no sorpresa de sus seguidores, acaba de salir del armario.


El caso es que, quién nos lo iba a decir, Perdona nuestros pecados, además de contar con un nuevo párroco que llega pisando fuerte a Villa Ruiseñor (municipio colindante con Villa Mirlo, próximo a la salida de Pueblo Vencejo, como todas sabemos) tiene dos personajes croquetas llamadas María Mercedes (interpretada por Soledad Cruz) y Bárbara Román (María José Bello). O como muchos las denominan ya: #Barcedes.
Corea, años 30. Durante la colonización japonesa del país, un estafador contrata a la también timadora Sook-hee como criada de una rica mujer japonesa, Lady Hideko, que vive recluida en una gran mansión, para intentar apoderarse de su riqueza. Pero la historia da un giro inesperado cuando la mujer se enamora de su nueva doncella.
