
Como te contábamos la semana pasada, Jeffrey Tambor, protagonista de Transparent, la serie de Jill Solloway sobre una mujer trans y su familia, ha sido despedido de la ficción de Amazon tras enfrentarse a unas acusaciones de otra compañera de reparto de abuso sexual. Tambor no se ha querido ir por la puerta de atrás, y lejos de intentar disculparse por su comportamiento, ha arremetido contra todos: contra Amazon, contra Solloway, contra el set.
Estoy profundamente decepcionado con cómo Amazon ha manejado estas acusaciones falsas sobre mi. Y estoy todavía más decepcionado por la injusta caracterización que Jill Solloway ha hecho de mi, siendo yo alguien que jamás haría bada que causara ningún daño a ninguno de mis compañeros de reparto.
En nuestros cuatro años trabajando juntos en este increible show, estas acusaciones NUNCA han sido reveladas o discutidas directamente conmigo por parte de nadie en Amazon. Por lo tanto, solo puedo hacer la conjetura de que la investigación en mi contra fue profundamente defectuosa y sesgada por la atmósfera tóxica y politizada que afligía a nuestro set.
Como siempre he declarado, lamento profundamente que alguna acción mía haya sido malinterpretada por alguien y continuaré defendiéndome vehementemente. También lamento profundamente que este espectáculo pionero, que cambió tantas vidas, ahora esté en peligro. Eso, para mí, es lo que más me rompe el corazón
Jo, de verdad. Qué lamentable todo. La culpa, según Tambor, no es suya, no tiene nada que ver con su comportamiento, sino que es por sus tendencias políticas. Eh, ok. Y le da mucha pena la serie, que fíjate que ahora está en peligro.
La realidad es que no lo está. La premisa de la primera temporada sí giraba en torno a Moira, a su salida del armario como mujer trans con su familia, con su entorno, y las reacciones de los demás. A partir de la segunda, esta trama daba paso a un universo mucho más abierto, y con arcos en los que Moira no era protagonista. Veíamos como Josh se enfrentaba a la vida adulta, como Sarah lidiaba con su insatisfacción crónica, y Ali se embarcaba en una reflexión que la lleva a pensar que ella misma podría ser pansexual, y que quizá la identidad que creía como propia no lo era tanto.
Transparent es mucho más que Moira. Transparent puede funcionar perfectamente sin ella, y es algo que viene sucediendo desde hace varias temporadas. Pero aunque esto no lo hubiéramos visto ya, ¿cuantas series han seguido durante años habiendo cambiado a sus protagonistas principales? Bajo mi punto de vista, pese a que Tambor hacía un buen trabajo, no le correspondía el interpretar a una mujer trans habiendo actrices que podrían reflejar muchísimo mejor la experiencia de serlo. La baja del actor supone incluso una buena noticia, porque dará más tiempo en pantalla a otras historias y a otras actrices, como Van Barnes y Trace Lysette, ofreciendo una serie más rica y de más calidad, porque ellas mismas aportarán a sus personajes esa experiencia de la que hablábamos.


Es una muerte con garantía de por vida, o con garantía de amor: porque, si nos han querido, nos recordarán; y, si nos han querido, volveremos a sentir ese amor en la otra vida. Y es una segunda vida, una “extensión de vida”, vinculada a la familia y a la fama porque, tal como lo plantea esta película ¿infantil?, el recuerdo y el amor proceden de tus familiares y de tus admiradores.
Hace 90 años que se publicó Orlando, de Virginia Woolf. Ella no tuvo miedo a desaparecer, o sí: se quitó la vida —dijo ella misma en una nota— porque su enfermedad (¿un trastorno bipolar?) no le permitía ya ni leer, le impedía ser ella misma; y se quitó la vida sabiendo que dejaba atrás el amor y el recuerdo de su marido, Leonard, y el amor de su amante Vita, a la que dedicó la biografía fantástica del héroe Orlando, que vivió tres siglos —en aras de la perpetuidad— y experimentó dos sexos.









Antes de nada, quiero contaros que en este artículo las atletas que aparecen han salido del armario públicamente. Sabemos que la estadística está de nuestro lado, y que con un poco de stalkeo se consigue información muy rápidamente, pero no tenemos el derecho, y si la obligación, de sacar a nadie del closet.




Šárka Pančochová(Rep. Checa) en 2010 fue campeona del mundo en halfpipe (medio-tubo), plata en el campeonato del mundo de 2011 y plata también en los X games de Aspen. Salió del armario en el 2017, 
Aunque no sea muy conocido este deporte en España, el patinaje de velocidad sobre hielo tiene dos representantes LGTB. La primera, la gran y maravillosa Ireen Wüst (Países Bajos). Que decir de está mujer que no se sepa ya, cosecha éxitos a patadas, deportista de los pies a la cabeza, a sus espaldas tiene 5 medallas olímpicas la última, de oro, hace un par de días en el 1500m en esto JJOO, Además ha ganado cinco veces el campeonato mundial y cuatro veces el europeo sumando así diez medallas de oro en el campeonato mundial.
Barbara Jezeršek (Australia), aunque nacida en Eslovenia, ha participado ya en tres JJOO en esquí de fondo. Fue una de los seis deportistas abiertamente LGBT que lo hicieron público en Sochi 2014.

Ambas mujeres estuvieron casadas con hombres, pero por lo general se acepta que ambas mantuvieron también relaciones con mujeres. De Bessie se cuenta que iba a ‘buffet flats’, fiestas sexuales en las que se vivían las relaciones entre personas del mismo género con naturalidad. Y el poso lésbico de las letras de Ma Rainey es innegable.

