
¿Qué se esconde dentro de Las cien noches de Hero? Amor, mujeres, sororidad, y feminismo. Este retelling de Las mil y una noches nos sitúa en un mundo medieval imaginado, muy rico y fascinante que Isabelle Greenberg comienza a tejer en su anterior novela gráfica, La enciclopedia de la Tierra Temprana, con el que logró dos nominaciones a los Eisner, es una oda a las historias y a las mujeres que las cuentan. No temáis, se pueden leer de manera totalmente independiente, el orden de los factores no altera para nada el producto.
El marido de Cherry hace, por razones que no desvelaré, una apuesta con su amigo: Si consigue seducir a su mujer durante las cien noches que estará de viaje, le dará su castillo. Su amigo acepta el trato confiado en que su virilidad hará que Cherry caiga en sus brazos, con o en contra de su voluntad. Pero Cherry, que no se ha dejado seducir siquiera por su marido, por quien bebe los vientos es por su doncella. Ambas tratarán de evitar lo que parece inevitable con la única arma que tienen a su alcance, las historias.

Una historia llena de historias. Historias de romance, de drama, de fantasía…, todas ellas entretejidas y ligadas unas con otras y transmitidas por el boca a boca de unas mujeres cansadas de vivir en un mundo de hombres. Entre las páginas de Las cien noches de Hero encontramos amantes, decepciones, traiciones, Dioses y humanos, reyes pero, sobre todo, mujeres, mujeres fuertes, valerosas y rebeldes. Greenberg, apasionada de los cuentos tradicionales, pero cansada de que las mujeres jugaran siempre un papel secundario, decidió invertir las cosas, convertirlas en mujeres que se pueden valer por sí mismas y darles todo el protagonismo.
Con una estética marcada por los trazos gruesos de los dibujos y los colores fuertes y oscuros que marcan y van perfectamente de la mano con el tono melancólico de la narración, estamos, sin duda, ante una de las mejores publicaciones de este año. Un cómic muy especial, para experimentar, meterse dentro de él, y disfrutar de cada una de sus viñetas. Puedes comprar Las cien noches de Hero aquí.






2017 será recordado, entre otras cosas, por ser el año en que TODO EL MUNDO se dio cuenta de que sí, es posible que los actores utilicen su poder para hacer lo que hacen muchos hombres en posición de poder: acosar y abusar de gente. Que tengan un perfil público no los hace especiales, y si el machismo y el abuso de poder están presentes en todas las esferas de la sociedad, ¿cómo no va a estarlo también en una industria tan poderosa y tan masculinizada? El último nombre en sumarse a la lista es el de Jeffrey Tambor, protagonista de Transparent, ficción de Amazon sobre una mujer trans y, cada vez más, de su familia.














Leighton Meester





























Cuando se enamoraron, en 1974, ninguna había oído hablar del término «lesbiana». La homosexualidad era tabú, y las leyes australianas penaban las relaciones entre dos hombres. Las dos tenían novio por aquel entonces, y el deseo de Georgia por tener hijos fue lo que hicieron que dejaran la relación, además de todas las pegas que tiene una relación clandestina.
Crecí toda mi vida pensando que me casaría y tendría hijos, porque eso es lo que hacen las mujeres . Pero después de unos meses pensé ‘por qué iba a renunciar al mayor amor del mundo por algo que tal vez no me dé felicidad’
La pareja dijo que su compromiso de mantener vivo el amor y la pasión las ayudó a mantenerse unidas por tanto tiempo. «Tenemos un tiempo especial la una para la otra, celebramos aniversarios y nos mantenemos al día. Después de 43 años todavía no nos hemos quedado sin cosas que decir». Las mujeres están emocionadas de poder tomarse de las manos en público sin temor a ofender al público, y no tienen que explicar torpemente que no tienen maridos y viven juntas. Después de 10 años de relación, hicieron un compromiso en el que se prometieron estar juntas siempre, pero ahora esperan con ganas que el parlamento apruebe la ley de matrimonio.
Cruzamos los dedos porque sea antes del 6 de enero, que es nuestro 44 aniversario


Tenemos serie nueva croqueta, y desde luego es una serie que no ee dejará indiferente de ninguna de las maneras. Basada en una película de Steven Soderbergh, y producida por él mismo, The girlfriend experience nos adentra en un mundo que, para el cine, siempre ha sido atrayente por lo prohibido y lo secreto del mismo, el de las escorts de lujo. En la primera temporada seguíamos a Christine, una estudiante de derecho que compaginaba sus estudios con su trabajo como acompañante. Pero en la segunda, en un experimento fílmico, cada uno de los creadores va a plantear una trama diferente. La trama de Lodge Seimetz nos lleva hasta Nuevo Mexico, mientras que la de Amy Kerrigan se desarrolla en Washington, en los pasillos del Partido Republicano, y tiene como protagonistas a dos mujeres: Anna y Erica. Por supuesto, ya hemos visto la trama croqueta.
Si tuviera que definir con un adjetivo a lo que he visto en los dos episodios de The Girlfriend experience que se han emitido hasta el momento, sería gélido. Los planos, los diálogos, las escenas, el sonido. Es como estar en el polo norte. Y con eso, lo que se consigue es hacerlo totalmente impersonal, poder trasladar la historia que Anna, la escort, tiene con Erica, la asesora del partido Republicano, a cualquier otro cliente que pudiera tener Anna. 