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La física transexual Elena Long, una de las personas más relevantes de 2016 en la ciencia

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La revista científica Nature, una de las publicaciones sobre la materia más prestigiosas del mundo, ha elaborado su lista anual de los diez científicos más destacados. En este 2016, Elena Long, una física nuclear transexual doctorada por la Universidad de Nuevo Hampshire, ha sido seleccionada como una de las personas más relevantes en la ciencia por “allanar el camino para una mayor aceptación de los grupos minoritarios” en el gremio científico.

Long inició una investigación novedosa en la Sociedad Estadounidense de Física (APS por sus siglas en inglés) para comprobar si científicas lesbianas, gais, bisexuales o transexuales se habían sentido discriminadas en el ámbito profesional por su orientación sexual o su identidad de género. “No teníamos datos, porque la gente consideró demasiado ofensivo preguntar si existimos. Era una encerrona”, explicaba Longa para argumentar su estudio.

 

Tras preguntar a 324 científicos, los resultados arrojaron que más de un quinto se habían sentido excluidos, intimidados o acosados en el trabajo el año anterior. Los físicos transgénero fueron los que mayor índice de discriminación sufrían en el gremio científico. Así que la física nuclear fundó el grupo de apoyo LGBT + Physicists, para que los científicos del colectivo pudieran compartir experiencias e impresiones. Long también consiguió que la APS creara un comité para recopilar datos sobre la discriminación del colectivo LGBT en la ciencia, y ahora está ayudando a la Sociedad a establecer un grupo de miembros centrado en la diversidad y en la inclusión. Mientras tanto, su carrera científica sigue viento en popa: Long ha ganado dos premios a jóvenes científicos otorgados por su laboratorio y es co-líder en dos nuevos experimentos con aceleradores de partículas.

En esta lista de la publicación británica, en la que hay mayor presencia masculina, han conseguido entrar otras tres mujeres científicas a parte de Long: la física argentina Gabriela González, portavoz e investigadora del observatorio LIGO, que ha comprobado este año la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein; la experta en enfermedades infecciosas Celina M. Turchi, la “detective del Zika”, que hizo un seguimiento del virus en el noroeste de Brasil por encargo del gobierno brasileño, y la estudiante de informática kazaja Alexandra Elbakyan, quien gestiona la web de “piratería” Sci-Hub, en la que se pueden obtener estudios científicos sin necesidad de pago.

Vía: Nature

 

Sobre ‘Seis hermanas’

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Me piden “Las Chicas de la Sopa”, que así las llamo yo, que les dé mi opinión sobre el final de Aurora en la serie Seis Hermanas. A partir de ahora os advierto que vienen spoilers de la serie y que si no habéis visto el capítulo 404 es mejor que dejéis de leer.

Lesbiana buena, lesbiana muerta.

Parece que eso es lo que más preocupa, el famoso síndrome de la lesbiana muerta que empezó en USA y tiene su continuación en nuestro país. Las que somos aficionadas a la nueva cinematografía que son las series de televisión norteamericanas y tenemos ya el culo pelado de ver series y películas, sabemos cuándo un personaje de ficción va a morir en la pequeña pantalla. Se nos dispara la intuición volando con cualquier  comentario que no cuadra o un detalle sin importancia.  Ninguna muerte es aleatoria en las series, siempre mueren los que transgreden los códigos de la heteronormalidad blanca. La industria audiovisual penaliza cualquier conducta que ellos consideran incorrecta y es así porque la audiencia lo desea.  Antes morían los negros, siempre. El amigo negro del prota de la peli que dice que va a buscar al malo por un pasillo, sabemos que morirá, porque es negro y buen chico. Porque esa es otra, las lesbianas son todas muy buenas, sufren muchísimo y están todas buenísimas.

En muchas de estas cosas, las series españolas no difieren de las norteamericanas. Las lesbianas españolas vemos la tele con la esperanza de ver lo que queremos que pase. En este caso que nos ocupa, queríamos ver a Celia y Aurora juntas para siempre, y los villanos pagando por sus malas acciones.  O sea, queremos exactamente lo mismo que quiere la audiencia heterosexual con sus personajes heterosexuales. Lo malo es que hay muchos heterosexuales que quieren la muerte y la desgracia de cualquier representación de mujer lesbiana mientras que, por otro lado, disfrutan viendo las escenas eróticas entre ellas.  Y es ahí donde se esconde el deseo de sancionar al colectivo lésbico, sobre todo si su existencia es feliz.

Yo no creo que en el caso particular de Seis Hermanas la muerte de Aurora sea un castigo a las lesbianas. Si bien sí he sentido muchas veces que se discriminaba al colectivo durante el desarrollo de la serie, bajando el tono sexual de la pareja lésbica con respecto al tono de las demás parejas, ninguneando la relación entre ellas, etc. Hoy mismo, en el capítulo siguiente a la muerte de Aurora, solo Diana consolaba a una Celia destrozada. A Diana solo le ha faltado sacar unas cañas y unas aceitunas, mientras le decía a su hermana que no pasaba nada, que tenía muchas hermanas y mucho talento…. Cuando murió Germán, el consuelo fue distinto. No sé si lo que quieren los guionistas con esto es mostrar cómo era el trato a este tipo de relaciones en la sociedad de la época, si es ese el caso lo entendería. Pero la desexualización de las lesbianas es también una forma de lesbofobia, y eso lo vemos cada día en Seis Hermanas: mientras los condes de Barnos se pasan el día comiéndose la boca y retozando en el sofá, Celia y Aurora no se besan ni al despedirse. Y es que las lesbianas no solo somos mujeres buenas, cultas y cariñosas. Las lesbianas también follamos. Y todas no son buenas y cultas, yo conozco a lesbianas malas y a lesbianas incultas, incluso conozco a lesbianas antipáticas. Vale ya de estereotipar, ni para bien ni para mal.

Como decía, no creo que Bambú padezca el manido síndrome de la lesbiana muerta, no podemos saber si lo tiene porque no ha terminado la serie. Tampoco sabemos los motivos que han originado la salida de Luz Valdenebro de Seis Hermanas. Lo que debería haber sido una muerte impactante y sorpresiva, se filtró y se convirtió en la crónica de una muerte anunciada. Pero quedan unos tres meses de tramas y de idas de olla de estos guionistas (lo de los guionistas de Bambú mejor lo dejo, y no me refiero solo a las tramas de las lesbianas), tres meses que pueden ser años porque existe una cosa que se llama “salto temporal” y que se usa mucho en las series y en el cine. Y puede pasar que Celia se vuelva a enamorar. No solo puede pasar sino que yo apuesto lo que queráis a que Celia se va a volver a enamorar y va a tener una vida feliz junto a otra mujer. Porque no sé vuestro caso particular, pero yo tuve un primer amor que no fue el único ni fue “la mujer de mi vida”, más que nada porque tengo casi cincuenta años y una vida muy ajetreada, y me he enamorado muchas veces porque soy enamoradiza y pienso que así debe ser.

Dado que la audiencia lésbica es complicada y nueva para Bambú, yo voy a darles la oportunidad de arreglar lo averiado. Las lesbianas, sobre todo las más jóvenes, también tenemos que aprender a ver las series de televisión, porque tendemos a sobre identificarnos con una pieza, queremos ver la trama de una manera concreta y eso supone una gran presión para los creadores. Ellos también nos utilizan, para que nos vamos a engañar, y nosotras nos dejamos utilizar. Debemos aprender a ver este tipo de productos como lo que son, entretenimiento.  Hay muchas cineastas y creadoras de series y películas independientes que hacen cine y series de temática lésbica y que no reciben el apoyo que merecen por nuestra parte, y eso es lo que me gustaría dejar como reflexión final.

 

@LaOvejaRosa

www.laovejarosa.es

 

 

 

Besos y más besos en las cortinillas navideñas de Antena 3

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Diciembre es Navidad, y Navidad es familia. Y besos. Y besos familiares y con la gente que quieres. Y cenas de empresa a las que no quieres ir pero a final terminas yendo porque, en fin, qué vas a hacer. Pero besos, vaya. Antena 3 no se ha complicado mucho la vida y este año ha escogido ese motivo para hacer sus cortinillas navideñas. El caso es que, para alegría croqueta y de todas las personas de bien, han incluído una pareja de chicas. Dentro video.

Oooooh *ladea la cabeza y vuelve a poner el video*. Cuqui e inclusivo, todo lo que nos gusta, en cinco segundos. También hay una pareja de chicos, igual de cuqui e inclusiva, y un montón de combinaciones más: abuelo y nietas, padre e hija, parejita joven, novios a distancia, etc.

La campaña fue lanzada el pasado dos de diciembre, y como se puede ver en el video superior, extraído de la web de Atresmedia y que muestra todas las cortinillas de las diferentes cadenas, originalmente no incluía a las parejas LGBT. Sólo después de recibir algunas quejas en redes sociales el grupo televisivo se decidió a incluirlas, lo que significa que si se hace ruido, se escucha. No vamos a dar tirones de orejas a nadie, y vamos a alegrarnos, ¡que es Navidad!.

¡Gracias a Rocío por ponernos sobre la pista!

La genial reacción de una mujer cuando una chica le propone matrimonio a su novia

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Pedirle matrimonio a tu chica rodeada de estatuas en el Instituto de Arte de Chicago de por sí es especial. Pero seguramente el momento lo es aún más cuando una desconocida hace un cameo en una de las fotografías que capta el trascendental instante de la proposición, y cuando esa desconocida parece incluso más feliz y emocionada que la propia nueva prometida. Es lo que les ha ocurrido a Jessica y Chelsea, una pareja que se comprometió, sin saberlo, frente a una señora sentada en el hall del Instituto que tuvo esta genial reacción ante la escena.

Fue el hermano de Jessica, que había organizado la pedida por sorpresa para Chelsea con la ayuda de unos amigos, quien subió a Twitter la fotografía que ya sobrepasa los 100.000 retuits. La propia Jessica escribía en la misma red social al día siguiente que la anónima mujer había hecho la instantánea “mucho más especial”, y le pedía a quien conociese a la espontánea que le diese las gracias.

Más mujeres así en el mundo, por favor.

Vía: PinkNews

Otra lesbiana muerta en televisión, esta vez en una ficción española

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¿Cuándo diantres va a llegar el 31 de diciembre y se va a acabar de una vez 2016? El final de uno de los años más negros para las lesbianas de la ficción está ya a la vuelta de la esquina, pero todavía hay coletazos de personajes televisivos que siguen engrosando la lista de lesbianas muertas en 2016. No me atrevo a dar la cifra exacta porque en fin, pero son ya más de 25, a las que hay que añadir un nuevo personaje lésbico, esta vez de la televisión española, las defunciones ficticias de 2016. Y nosotras mientras nos estamos intentando esconder de este despropósito de año hasta que llegue el día 31. Si sigues leyendo, es tu responsabilidad legal comerte espoilers.

Nosotras intentando huir de 2016

La nueva lesbiana muerta de televisión es de la serie de sobremesa de TVE Seis hermanas, que, con más de 300 episodios a sus espaldas, había encandilado a las croquetas después de la comida con la compleja trama amorosa entre Aurora Alarcón (Luz Valdenebro) y una de las hermanas Silva, Celia (Cadela Serrat). En el último episodio de la producción de Bambú Producciones, Aurora, enferma de cólera, moría en brazos de su amada Celia.

La serie de por sí tiene los días contados (se prevé que termine en el primer trimestre de 2017, sustituida por la nueva apuesta de la cadena para esa franja horaria, Servir y proteger), pero este trágico final para Aurora y Celia, digno de Pepa y Silvia en Los hombres de Paco, enturbia un poco la producción. En fin, a ellas siempre les quedará San Junipero, y a nosotras esperar a que 2017 no sea un año tan lacrimógeno.

Vía: Vertele

Las terapias de reorientación sexual, una realidad que llegará al cine

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Chlöe Moretz protagonizará la adaptación cinematográfica de The miseducation of Cameron Post, una novela juvenil de Emily M. Danforh publicada en 2012 en la que la autora plasma la realidad de los campamentos de conversión gay. Estas terapias, de reorientación o conversión de la homosexualidad, pueden parecer prácticas arcaicas, pero siguen estando a la orden del día en muchos países, con el beneplácito de leyes estatales o vacíos legales que chocan diametralmente con el muy consensuado criterio de la comunidad médica, que sostiene que son unas pseudoterapias inútiles, y crueles, simplemente porque la homosexualidad o la transexualidad no son enfermedades y por ende no se requieren prácticas cuestionables para curarlas.

Las terapias de reorientación o conversión sexual beben de las primigenias teorías freudianas, y se asientan y nacen en los Estados Unidos en el siglo XX, cuando la “salud mental” iba de la mano del estudio de los diferentes tipos de sexualidades. La castración, la ablación del clítoris, las lobotomías, los tratamientos hormonales o el electrochoque (que según el DLE es un “tratamiento de una perturbación mental provocando el coma mediante la aplicación de una descarga eléctrica”) son algunas de las prácticas de estos tratamientos, una realidad que llegará pronto al cine.

Estas pseudoterapias vivieron su primera desacreditación en la comunidad médica en la era post-Stonewall, aquellas manifestaciones de 1969, que desencadenaron, entre otras cosas, en que la Asociación de Psiquiatría de Estados Unidos (APA) eliminase la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales en 1973. De este hito se cumplieron la semana pasada 43 años, pero, a pesar de ello, las terapias de conversión o reorientación sexual siguen aplicándose a personas LGBT, con un punto de inflexión, el pasado año, que volvió a poner sobre la palestra la crueldad de estas prácticas.

El 3 de enero de 2015, A.W. creó una petición en el apartado “We the People” de la página web de la Casa Blanca por el reciente suicidio, el 27 de diciembre del año anterior, de Leelah Alcorn, una chica transexual de 17 años. La joven publicó su nota de suicidio en Tumblr, explicando cómo sus padres le habían forzado a ir a una terapia de conversión, “la sacaron de la escuela y la aislaron en un intento de cambiar su identidad de género”. “Se ha documentado que las ‘terapias de conversión’ causan grandes daños y en este caso, la muerte de Leelah”, escribió A.W., que instaba al presidente Barack Obama a apoyar a la comunidad para prohibir estas terapias y nombrar el proyecto de ley en honor a Leelah Alcorn. La respuesta presidencial en este portal ciudadano, un párrafo teóricamente firmando por Obama, dice:

 

Esta noche, en algún lugar de América, una persona joven, digamos un chico joven, tendrá problemas para quedarse dormido, luchando solo con un secreto que lleva dentro desde que tiene memoria. Pronto, quizá, él decidirá que es el momento de revelar ese secreto. Lo que pase después depende de él, de su familia, así como de sus amigos y sus profesores y su comunidad. Pero también depende de nosotros, del tipo de sociedad que engendramos, del tipo de futuro que construimos.

El personal de “We the People” completó las palabras del presidente con una serie de puntos como la importancia de la ayuda familiar, el uso de las terapias o un apartado en el que reconoce que una prohibición a nivel estatal “requeriría una acción del Congreso”, y se escudaba en que la Administración apoyaría una política más amplia si el resto de estados se mojaban en el asunto. Nueva Jersey (2013), California (2013), el distrito de Columbia (2015), Oregón (2015), Illinois (2016), Nueva York (2016) y Vermont (2016), además de nueve ciudades estadounidenses, ya han prohibido las terapias de conversión sexual, pero ante la inminente salida del Despacho Oval de Obama, y la entrada del digamos “conservador” equipo de gobierno de Donald Trump, parece muy complicado que a corto plazo la Administración nacional inicie un proyecto de ley en honor Leelah Alcorn.

En España, por otra parte, no hay ninguna ley que prohíba explícitamente este tipo de prácticas. Estas terapias pueden ser perseguidas en el marco español por medio del concepto jurídico de lex artis, que “obliga a todo profesional médico a realizar su trabajo con un estándar mínimo de profesionalidad para evitar la mala praxis”, así que es el propio paciente el que debe iniciar un procedimiento que podría terminar en la “inhabilitación del profesional implicado”.

El marco europeo tampoco es alentador. Malta es el único país de la Unión Europea que ha tomado cartas, y además muy recientemente, en el asunto: a principios de diciembre el Parlamento de Malta aprobó una ley, con el apoyo unánime de todos los partidos, que “contempla multas y penas de cárcel para quienes promuevan terapias de conversión de personas homosexuales”. “Quienes intenten cambiar o reprimir a una persona se enfrentan a multas de entre 1000 y 5000 euros o a una pena de cárcel de cinco meses”, según explica Europa Press. Un pequeño paso para el hombre, pero esperemos que un gran paso para sentar cátedra en las administraciones europeas y mundiales.

 

Lesbi Christmas: un manual de supervivencia

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“Ais…”, suspiras, “la Navidad”.

La Navidad se acerca y tú quieres enamorarte y salir a la calle a ver las luces y morir, todo en un mismo segundo.

Porque sí, la Navidad es muy bonita porque puedes revisionar Love Actually (la versión extendida, con escena lesbiana incluida) y Rosas Rojas, que no está ambientada en la Navidad, pero salen todos muy abrigados y lo parece.

Pero a la vez es horrible porque está plagada de comidas y cenas en familia en las que sabes que lo vas a pasar muy mal con preguntas incómodas, comentarios homófobos y turrón del duro.

Así que aquí va un manual de supervivencia que, muy probablemente, no te servirá de nada:

El outfit

Siempre dudas qué ponerte en estos casos.

Si vas con vaqueros y un jersey porque vas a estar en familia, te miran mal por ir demasiado desaliñada (“se dice casual, tía Mildred”, contestas).

Si vas arreglada y te pones tu americana y tu camisa, tu madre se queja por haberte quedado a medias con el look (“Te podías haber puesto unos pendientes o algo”. Algo femenino, dice sin llegar a decir tu madre).

Si te pones falda es demasiado larga, o demasiado corta, o la tienes arrugada.

Maquíllate algo, pero tampoco te pases, que pareces una pu… erta.

En fin, te van a criticar por cualquier cosa así que ve con lo que te sientas más cómoda (la noche va a ser larga), y olvídate.

El regalo

Los días antes tanteas a tu madre para saber qué le puedes regalar (de tu padre pasas porque sabes que le va a caer la cartera de todos los años).

Pues bien, te acercas a tu madre toda mimosa y le preguntas: “¿Y tú qué quieres para Navidad?”. Lo haces todos los años, pero parece que se te olvida la respuesta de un año a otro. Ella te mira de arriba a abajo con pena: “Lo que yo quiero no lo puede comprar el dinero”. Y ahí se queda. Y tú tampoco insistes porque sospechas que ella quiere una hija hetero, o un nieto o, como mínimo, una nuera que sea más femenina que su hija.

Mejor opción: regala flores. Una flor de Pascua (que ella mirará con pena igualmente y acompañará la mirada con un “no tenías que haberte  molestado. Si se me va a morir…”).

El menú

La comida, tan opulenta siempre en Navidad, con la que se podría alimentar a todas las fans de Malú a la salida de un concierto en Madrid, es otro bache en nuestro camino para una Navidad sin sobresaltos.

Madre se acerca a la mesa: “Hay lubina y cordero, ¿qué preferís?”.

Y entonces pueden pasar tres cosas:

  1. Que tu primo Paco salte: “la prima prefiere el pescado, juajuajua”, para mayor vergüenza familiar.
  2. Que tu madre se te acerque y te pregunte: “¿carne o pescado?”, y se ponga colorada como un tomate cuando cae en el doble sentido de la disyuntiva. Tú temes decirle que pescado, porque realmente te apetece la lubina, pero temes que se lo tome a mal, así que acabas diciendo: “Un poquito de los dos”, para mayor alivio de tu madre. Como la señora que te parió no entiende el concepto “poquito”, acabas comiendo el doble. Lo que nos devuelve al punto del outfit: ve cómoda.
  3. Las dos anteriores.

La sobremesa

Con el botón del pantalón desabrochado y resollando tirada en la silla, llegas a la sobremesa. La conversación se anima, el champán y el vino fluyen por las venas, y el azúcar del turrón aligera la conversación. De repente, todo vale. Al que tiene un hijo le preguntan para cuándo la parejita. A los que no tienen ningún hijo, le preguntan que cuándo se animan. A los que no están casados, les preguntan si piensan hacerlo (mientras de fondo, tus tíos discuten por cualquier nimiedad).

Los ojos de tía Mildred se posan en ti: “¿Y tú qué? ¿No piensas echarte novio?”.

La tensión del ambiente está más tensa que no se puede cortar ni con el cuchillo que hace unos instantes ha partido como la mantequilla el turrón duro. Tu madre te mira. Tía Mildred te mira. Tu primo te mira. Tus tíos siguen discutiendo.

Tú sopesas la posibilidad de salir del armario ante la tía Mildred. Ha sobrevivido a su hermana pequeña (tu abuela), a su marido, a una guerra civil encarnizada y a una posguerra todavía más encarnizada, pero crees que decirle que te gusta más la lubina que el cordero podría matarla.

Una gota de sudor resbala por tu sien.

Además, no entiendes por qué debes ocultarlo, por qué tu madre sigue empeñada en hacerte sentir culpable, por qué tu primo sigue haciendo bromas de conejos, bollos y pescados delante de ti, por qué toda la familia sigue haciendo una bola de algo que debería darles igual.

Abres la boca para hablar: “Es que a mí… Yo soy… ¿Sabes esto que…?”, pero no acabas ninguna frase.

Tía Mildred te sigue mirando a los ojos. Piensas que si ve Seis Hermanas, igual podría entenderlo mejor.

“Tía, ¿tú ves Seis Hermanas? pues yo soy Celia”.

“¿Celia? No, tú te llamas Nico (o Ana, o Martina, o Eulalia o “inserte aquí su nombre -a no ser que sea Celia, claro”…)”, dice, y después de un momento de silencio, concluye: “¿Me pasas un mazapán, cariño?”.

El aire vuelve a circular por la habitación y tú respiras tranquila porque podrás ocultar a tía Mildred que eres lesbiana… un año más.

Un año más, lesbiana; como si también se cumplieran años en este aspecto.

Un año, más lesbiana; porque estos últimos 365 días te han curtido.

Lesbi Christmas y Feliz Lesbiaño a todas 🙂

‘Humans’: La esperanza croqueta es lo último que se pierde

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Siempre existen esas series que no son americanas que no suelen destacar tanto en la parrilla, un poco por el desconocimiento y otro porque no solemos fiarnos de aquellas series sin la suficiente repercusión mediática. Gran error, sobre todo de los españoles. Si tengo que mencionar una serie de este 2016 de la que nunca había oído hablar (y ha sido todo un descubrimiento), elegiría Humans. Y creedme cuando os digo que la trama croqueta, que la hay, no es lo más importante

Ahora quizás Niska, el personaje croqueta en cuestión, si es culpable 90%.

Esta serie británica está basada en la serie sueca Real Humans y, como ya adelantamos meses atrás,  ha incluído en la segunda temporada una trama croqueta, una historia que no ha dejado indiferente a nadie.

Si me pedís un breve resumen sobre qué va, podría decirlo en una frase: «Robots con conciencia». La gran mayoría de robots, sintéticos todos ellos, pero robots para que me entendáis, han sido creados con la intención de sustituir al hombre en los trabajos más primarios y que nadie quiere hacer. La excepción es el grupo de protagonistas, unos synths que fueron creado con conciencia humana y pueden sentir dolor, amor, tristeza, emocionarse… son tan humanos como tú y yo. Entre ellos esta Niska, interpretada por la guapísima Emily Berrington, quien es sin duda el personaje favorito de muchos. No sólo es inteligente y badass, sino que es sincera 101% y adoro eso de ella mucho, muchísimo.

Personalmente siento el deber de aprovechar y mencionar el resto de personajes femeninos que, aunque no son croquetas en la serie, si son grandes pilares en la trama y a modo de interpretación a mi me han emocionado, y mucho. Una de ellas es la detective Karen Voss, interpretada por la irlandesa Ruth Bradley, o Laura, la madre de la familia en donde se sitúa la historia, a quien le da vida Katherine Parkinson. También seguro que os suena Gemma Chan (Dates junto a Katie McGrath) y por supuesto, mención honorífica a Carrie-Anne Moss (nuestra abogada favorita de Jessica Jones) En resumen, el cast femenino es muy muy explosivo y merece la pena.

Centrándonos en nuestra parejita, diré que son la cosa más dulce que he visto en mucho tiempo. La historia es sencilla: chica conoce a chica en una discoteca y acaban en la cama. Suena sencillo, cliché y demasiado visto en televisión. Pero es que una de ellas es synth, es decir, no es humana. Y diréis, «como tenía que ir de borracha la otra para no enterarse» ¡pues NO! He ahí la belleza de la serie, personajes y amor. Si, lo suyo fue amor a primera vista.

Sin dramas, sin complicaciones. Que te llaman para ir a otro país y encuentras que han “encarcelado” a tu rollo, pues da igual, era amor y lo dejas  todo y vas. Simpleza es la palabra, no sé si el ser humano está preparado para relacionarse con un ser sintético y no note la diferencia, y no hacer un drama de ello al enterarse, pero Astrid (Bella Dayne) sí y la amamos por ello.

NO, NO HAY CROQUETAS MUERTAS.

Vale, es spoiler, pero necesario adelantar el acontecimiento. Aunque me duela decirlo aquí a la OTP que han matado en esta serie ha sido a la hetero (y no lo merecían, eran lo más mono del mundo y su desarrollo fue precioso y lloro mucho) pero bueno esta serie no es una serie de ships, seamos honestos. Lo que pasa es que si nos ponen en bandeja a dos chicas tan cuquis como estas caemos en la tentación.

No voy a decir que no han tenido sus “problemas”, sobre todo de confianza, y que hemos tenido que esperar media temporada para ver su reencuentro y que acaba todo bien en el último capítulo. Pero como son sólo 8 episodios por temporada, no fue muy dura la espera.

No quiero destriparos sus momentos, o la trama, porque realmente merece la pena que veáis la serie, pero esta historia croqueta va al margen de la trama principal. Simplemente era una forma de dar un final feliz a un personaje que ha sufrido mucho desde el principio, y se merece ser querido, y gracias a Astrid, nuestra rubia synth favorita parece tener un motivo para vivir y pensar en el futuro.

Sólo puedo alabar la trasparencia, y frescura que nos han trasmitido con estas dos, con qué naturalidad nos conquistaron en un capítulo, y la puerta tan amplia que deja ese final abierto. Ahí no hay un sacrificio porque se anteponga la familia al amor, sino que el amor prevalece: tienen todo el tiempo del mundo. Pueden esperar y huir juntas.

Espero fervientemente a que la serie renueve con una tercera temporada, más que merecida, pero se rumorea que ha sido el final. Si es así, echaremos mucho de menos a #nistrid. Para las nostálgicas que quieran revivir su corta e intensa historia de amor, os dejo un vídeo

Retiran de la venta un set de figuritas de Belén con dos Marías por blasfemo

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Para las personas que no somos El Grinch y que nos encanta la Navidad, uno de los mejores momentos es poner el Belén. En casas con niños (o con niños de treinta años, vaya), es toda una experiencia, porque es uno de esos momentos del año en que puedes poner toda tu creatividad a funcionar. ¿Que quieres poner un playmobil policía dirigiendo el tráfico de ovejas? Adelante. ¿Que te apetece más reutilizar tus funkos y hacer un belén de Juego de tronos? Dale duro. ¿Algo sobre comprar dos Marías? BLASFEMIA.

El caso es que el artista Mark Thaler tenía a la venta en su página de Zazzle sets de dos Marías o dos Josés, pero gracias a las presiones de un grupo de cristianos furibundos, lo ha tenido que retirar de la venta. Christian Concern, dicho grupo, ha alegado que las figuritas de Thaler eran «un intento blasfemo de reescribir la historia de la Navidad»

Estas decoraciones son un desesperado y ridículo intento de pretender que las relaciones homosexuales son puras y sagradas. Ellos retratan de manera blasfema a Jesús con una pareja homosexual como padres. ¿Cuanto más ahondará el lobby LGBT para intentar normalizar su comportamiento?

Mira, si es que tiene razón. Lo voy a desvelar porque es que ya no puedo más: el lobby LGBT, en su última cumbre, a la que por supuesto nos invitaron porque somos practicamente del consejo de dirección, decidió empezar a colonizar también los belenes. Nuestra primera incursión fue meter a Elton John, patrono de la causa gay, en portales de medio mundo. ¿Y cómo? Pues fácil y sencillo.

Ni un belén sin su gay

Luego seguimos con las citadas figuras de María y María, y José y José, algo que gracias a Christian Concern no va a pasar, ya que es IMPOSIBLE de otra manera juntar dos figuritas de dos chicas. No se puede. El único modo era comprando el kit en zazzle. ¿Qué haremos ahora las croquetas a las que nos apetezca inventarnos la historia del Nacimiento de Jesús? ¿Tendremos que poner dos Barbies? Estamos desnortadas. De todos modos, aunque el lobby LGBT haya perdido esta batalla, todavía quedan otros que luchan como los irreductibles galos por hacer suya esta historia.

El lobby gatuni
El lobby Disney
El lobby Campofrío
El lobby nintendo
El lobby imperial

Vía: Pink news

‘San Junipero’, un oasis de esperanza en el peor año para los personajes LGBT

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2016 empezó bastante turbio: el nombre de Lexa aparecía como el más reconocible, y el que abriría la veda, en una larga lista de personajes lésbicos y bisexuales que han muerto en las series de televisión de este año. A lo mejor esa prematura despedida de uno de los personajes más queridos de The 100 debería habernos puesto sobre aviso de que 2016 no iba a ser un año especialmente justo con los personajes queer. Pero San Junipero, el aplaudido cuarto episodio de la tercera temporada de la británica Black Mirror, se ha erigido como un oasis de esperanza en el peor año para los personajes LGBT de la ficción.

Las claves del éxito de San Junipero seguramente sean muchas, empezando por esa tendencia nostálgica a ambientar las producciones en épocas gloriosas. La música y la ropa ochentera, una fórmula que Netflix ha explotado este año también con su sorprendente éxito veraniego Stranger Things, tocan la fibra sensible del espectador y le llevan a esa evocadora morriña que tan bien parece funcionar. Si a ello le sumamos el exitoso hilo argumental de la serie antológica Black Mirror, esa a ratos esperanzadora, a ratos aterradora manera en la que la tecnología ha cambiado o puede llegar a cambiar nuestras vidas, el combo parece perfecto. San Junipero nos habla de una manera honesta y agridulce de la muerte, de la eutanasia, de la homofobia, de que no hay dios o dioses que hayan creado el cielo. De que las personas y la tecnología crean un algorítmico más allá idílico, que el miedo a la muerte lleva al ser humano a crear un San Junipero como el miedo a hacerse mayor hizo fantasear con un país de Nunca Jamás.

Y todo ello aderezado, claro, con una de las historias de amor entre mujeres más bonitas del año y puede que de las mejores y más brillantes de la televisión en general. El romance de Yorkie (Mackenzie Davis) y Kelly (Gugu Mbatha-Raw), con sus altibajos y sus inseguridades y miedos, da ese toque de aplastante realidad a una ciudad ficticia en la que los sentimientos parecen estar muertos como sus habitantes. El creador de Black Mirror, Charlie Brooker, ha sabido aunar, además, una pareja de mujeres interracial en una era de la televisión en la que la diversidad muchas veces brilla por su ausencia. Y ha dado un ejemplo de creatividad en medio del movimiento bury your gays, que pone en evidencia las pocas oportunidades televisivas para que los personajes LGTB tengan finales felices. San Junipero nos ha enseñado que la felicidad de los personajes lésbicos es posible, y lo hace además, irónica y magistralmente, en un episodio que gira precisamente en torno a la muerte, ese destino que tantas veces ha ensombrecido a las lesbianas de la televisión.

Por algo San Junipero es uno de los mejores momentos televisivos de 2016 para TIME. Por algo es el segundo episodio más valorado de esta serie que en IMDb roza el sobresaliente (San Junipero alcanza la valoración del 8’9, la misma puntuación que se lleva la serie antológica; tan solo la finale season de la segunda temporada, White Christmas, tiene mejor nota, un 9’1). Porque ha sabido sorprendernos y porque nos ha dado esperanza a muchos niveles.