
Ruby Rose y una doble de Chloe Sevigny
Cualquier cosa que hace la australiana Ruby Rose es noticia. Está claro que su dinner party es ligeramente más glamourosa que tus cenas de los viernes con tus amigas, esas en las que pedís pizzas y bebéis cerveza. Por no hablar que darías tu brazo izquierda por cenar con Kate Moenning y que te mirara haciendo morritos. Pero no me negaréis que el publirreportaje, porque es un publirreportaje, de Ruby Rose, su eterna prometida Phoebe Dahl, y de rebote el restaurante de la hermana de Phoebe y su prometida, le pega tanto como a un santo dos pistolas.

Qué felices somos
¿Esta es la chica mala que nos habían vendido? Esta no es Ruby Rose, este es el chico malote del instituto, el que fumaba e iba en moto sin casco, al que te vuelves a encontrar veinte años después y tiene tres críos y está calvo.
O Ruby es muy buena actriz y nos ha estado engañando todo este tiempo, o se ha venido ligeramente arriba con este reportaje campestre y bucólico que no le pega nada. Nada de nada. Menos que nada. ¿Os gusta? ¿Qué os parece?
Vía: Elle






Ikea es una empresa súper familiar, es un hecho. Muchas familias ocupan los sábados por la mañana en darse una vuelta por ahí a ver que encuentran, y los sábados por la tarde en encontrar el camino de salida entre las estanterías Kallax y butacas Ektorp. De hecho, estoy casi segura de que hay familias que VIVEN en Ikea y por las noches saquean la cocina en busca de albóndigas de alce. Pues para todas, los suecos (por un momento he puesto suevos, me he acordado de mis clases de historia Medieval y me he reído) tienen un recuerdo. Hasta para las croquetas.

Canadá es un país fascinante: Tiene todo lo bueno de Estados Unidos, pero en versión ultra amable. Sólo hay que ver ficciones televisivas como Rookie Blue para darse cuenta de esto, porque no hay serie de policías en la que saquen menos la pistola que en ella. Una maravillosa nube de amabilidad y sonrisas. Rookie Blue, la serie sobre policías novatos, y ya no tan novatos de Toronto, terminó su sexta temporada hace ya un par de meses, y por el momento no tenemos noticias de una posible renovación. ¿Tenemos que alarmarnos?
Mientras que en Canada la última temporada mantuvo una audiencia alrededor del millón y medio de espectadores, en Estados Unidos fue bajando sin remedio, desplomándose incluso un 17%, que se dice pronto, a mitad de temporada. Esto, además, fue acompañado de una bajada en los demográficos hasta el 0.5. Y los demográficos son la clave de todo, porque son la cantidad de personas de entre 18 a 49 años, lo que en términos de publicidad significa gente que compra cosas y que, además, prueba marcas y productos nuevos, que están delante de la televisión viendo la serie.












