A pesar de que hace un par de días nos encontrábamos con la noticia de que la segunda temporada de Orange is the New Black podría estrenarse el 25 de abril, finalmente Netflix ha confirmado mediante un tweet que la fecha elegida para volver a disfrutar de la serie es el 6 de junio. La noticia saltó hace unas horas, en un tweet de una cuenta de fans de Daya Díaz, pero finalmente la cadena, como fuente oficial, y de la única que nos fiamos en HULEMS, ha asegurado que esa era realmente la fecha.
Acompañando a ese tweet que TANTO esperábamos, el primer teaser de la temporada ha contribuído a alegrarnos más la tarde (y la vida):
Así, pues, nuestras dudas han sido disipadas de un plumazo. Tendremos que esperar todavía unos meses que se nos van a hacer interminables, pero ya tenemos una meta. ¿Quién se va a pedir esa semana de vacaciones para poder verla del tirón? Yo se la voy a pedir a Emma y M, a ver si suena la flauta…
¿Pensaba que los Reyes eran el seis de enero? Pues no, nuestro regalo más grande ha llegado en febrero. Se han cumplido nuestros anhelos más profundos y menos escondidos, y Ellen Page ha salido del armario, dejándonos a todas con la boca abierta, con ganas de bailar alrededor del salón, y con una idea en la cabeza: Lo sabía. Porque sí, que Ellen Page era lesbiana es una idea que nos ha rondado a todas por la cabeza, no podemos negarlo. Ella misma se ha encargado de alimentar nuestra imaginación desde que la conocemos. Para muestra, cinco botones.
1. Su amistad con Clea DuVall
No digo ninguna tontería si afirmo que Clea DuVall no es la persona más hetero de la tierra. Y al verlas juntas, todos nuestros radares se pusieron a pitar. Además, si os digo que estaban mirando muebles en anticuarios… Sólo diré que me parece la versión cool de ir a Ikea con tu novia el sábado por la mañana.
2. Convenció al director de The East de que era súper necesario para la trama que ella besara a otra chica
Todo el mundo sabe que una película sin juego de la botella es una película coja, sin gracia, sin nada. Ellen también lo sabe, y nos regaló esta escena sin la cual la cinta no tiene sentido. ¡Gracias!
3. Su amistad con Drew Barrymore
Desde que rodaran juntas Whip It, aquella película de patinadoras, las dos se llevaron tan, tan bien, que hubo quien aseguró que estaban juntas. Lo que sí está claro es que, sea verdad o no, las fotos que nos dejaron son para enmarcar y poner encima de la chimenea.
4. El glorioso sketch de Saturday Night Live en el que hacía de lesbiana
5. Su mayor secreto era que llevaba ropa interior de chico
En una campaña en la que los famosos contaban sus mayores secretos (secretos que se pudieran contar, supongo), la actriz contaba su afición a llevar calzoncillos. No especificaba el tipo, pero ¿acaso importa? ¡Es Ellen Page en ropa interior!
Estas son solo cinco momentos, pero probablemente haya cientos.
Tal vez te estés preguntando qué tiene que ver el videojuego Lightning Returns con la bollería fina, y si es así, es que no sabes nada, Croquette Snow. El universo de Final Fantasy XIII contiene mozas de muy buen ver, algunas de las cuales parecen más que dispuestas a retozar juntas, para nuestro gozo y disfrute. Tienes suerte de que estemos aquí para instruirte y celebrar contigo y con las chicas de Final Fantasy XIII: Lightning Returns el día de San Valentín. ¿Y qué mejor manera que hablando de las parejas más populares en el fandom?
1. Fanille (Fang x Vanille)
Es la pareja más evidente dentro del juego: se conocen desde siempre, cuidan especialmente la una de la otra y parecen tener sus propios secretitos. Además, están de vuelta en Lightning Returns, así que no descartamos verlas dando un paso más en su relación. Por lo menos, esperamos que en Square-Enix sean buenos y no se hagan de rogar.
Si no te atrae demasiado el cliché de “chica dura y chica dulce se enamoran” del punto anterior, estás de enhorabuena: Fang y Lightning también forman una pareja bastante popular. Los materiales gráficos que protagonizan suelen ser bastante más subidos de tono, y no es de extrañar, dado el morbo que desprenden juntas. ¿Por qué conformarse con una chica dura, si puedes tener dos? ¿Se pelearán por estar arriba? ¿Alguna de las se convertirá en una pillow queen?
Así se seduce a una mujer como Lightning. (Fuente)
Hemos hablado de morbo, ¿verdad? ¿VERDAD? (Fuente)
3. Lanille (Lightning x Vanille)
Puede que no sea la pareja con más sentido del juego, pero ¡sorpresa!, es bastante recurrida en el fandom. ¿Y si Lightning se dejara llevar por los encantos de Vanille? ¿Y si Vanille se sintiera atraída por la personalidad taciturna y el aire enigmático de Lightning?
¿Quién puede decirle que no a una mirada de Lightning? (Fuente)
«Niña, te voy a dar lo tuyo y lo de tu prima» (Fuente)
Vanille siempre quiso un pony. Lightning puede llevarla a lomos de Odín, que tiene mucha más clase. (Fuente)
4. Neapolitan (Lightning x Fang x Vanille)
Esta cuarta opción es para aquellas que no quieran separar a las parejas anteriores, sino añadirle condimentos. Como a un helado napolitano: fresa, vainilla y chocolate juntos (sí, de ahí viene el nombre que el fandom le da a este trío). Ya sabéis lo que dicen: donde caben dos, caben tres. Y, además, la hipoteca sale mucho más barata.
Es posible que Vanille desentone un poco con Fang y Lightning poniendo cara de malotas… (Fuente)
…pero, en el fondo, tienen amor para dar y regalar. (Fuente)
Esperamos que Final Fantasy XIII: Lightning Returns nos aguarde gratas sorpresas con nuestras chicas y que sirvan de inspiración para fanarts tan impresionantes como los que os hemos mostrado.
Por lo pronto, pondremos buena parte de nuestras esperanzas en Lumina, el nuevo bombón del grupo. El fandom todavía no se ha atrevido con ella, pero estamos seguras de que nos depara buenos momentos. Ya estamos deseando ver las parejas que se forman a raíz de su aparición y qué línea siguen los fanarts que protagonice en compañía.
Si nos queréis hacer saber cuál es vuestra pareja favorita o qué esperáis de Lightning Returns, somos todo oídos.
Ellen Page (por fin) ha salido del armario. «Estoy aquí hoy porque soy gay y porque a lo mejor puedo marcar una diferencia. Ayudar a que para otros sea más fácil. Me siento con la obligación social y personal de decirlo».
Según The Hollywood Reporter este discurso se produjo el viernes, día de San Valentín, en el que la actriz de 26 años «, asistió como ponente a una conferencia de Humans Right Campaign para promover el bienestar de los jóvenes LGBT. En él, además de salir del armario, comentó que se le hacía extraño el papel que le toca representar porque «aquí estoy, como actriz, representando (por lo menos de alguna manera) a una industria que crea modelos de conducta para todos nosotros, no solo para la gente joven, sino para todos. Modelos de belleza. De vida. De éxito. Modelos que, odio admitirlo, me afectaron también a mí. Tienes ideas predeterminadas en tu cabeza, pensamientos que nunca antes habías tenido, que te dicen cómo tienes que actuar, cómo tienes que vestir y cómo tienes que ser. Yo he intentado dejar todo eso a un lado, ser auténtica, seguir los designios de mi corazón, pero a veces puede ser duro».
(Gracias, Moreorlez por el vídeo!)
Pues nada, ahí la tenéis. Una salida del armario a lo GRANDE que ya está teniendo reacciones en Twitter:
Hacía tiempo que el gaydar nos pitaba a todas con esta actriz, pero una cosa es la sospecha y otra muy diferente tener la certeza. Se agradece que cada día sean más las famosas que se atreven a dar este paso y convertirse, así, en modelos de miles de jóvenes. Como nota curiosa, nos parece que ha sido un gran momento para hacer estas declaraciones públicas, ya que justo ayer os contábamos que va a protagonizar su primer papel como lesbiana en una película.
Avicii es el DJ y compositor de moda. Todos los temas que lanza se convierten automáticamente en exitazos que suenan por las pistas de medio mundo, y con razón, porque su fusión de música electrónica y ritmos eminentemente americanos, como el country, es una fórmula magistral que encanta a casi todos. Todas las canciones que te pueden venir a la memoria de él son trallazos ultra bailables que pueden levantar a un muerto. Para su último single, Addicted to you(sí, como la canción de Shakira, que sabemos que lo estás pensando), nos ha traído un videoclip en el que dos chicas, al más puro estilo Bonnie & Clyde (¿Bonnie & Bonnie?), se dedican a atracar bancos y a darse amor. Nos gustan las malotas.
Otro clip más que sumar a la lista. Nosotras, encantadas, claro. ¿A quién le va a amargar un dulce?
Gracias a A.M. y a Lina María, lectoras de HULEMS, por ponernos sobre la pista de este vídeo para que podamos contártelo antes que nadie!
Jenny’s wedding es el nuevo proyecto de la ex actriz de Anatomía de Grey. La película está todavía en el aire, porque depende del crowdfunding para financiar ciertos aspectos como el color y la música, pero el argumento es más que interesante. Heigl es Jenny, una chica lesbiana que vive su sexualidad abiertamente, excepto para su tradicional familia. Cuando finalmente decide casarse con su novia, quien para su familia era sólo su compañera de piso, su vida da un giro de 180 grados, y se enfrenta a una serie de dificultades con las que hasta ahora no contaba.
El resto del reparto lo conforman actores por todos conocidos como Tom Wilkinson, Linda Emond (Across the Universe), Alexis Bledel y Grace Gummer (AHS). Este no es el primer papel croqueta de Katherine, quien ya tuvo una pequeña incursión en 100 girls. Tampoco es la primera de temática bodil para ella. Pero sí es la primera que aúna estos dos géneros.Si os apetece colaborar en la post-producción de este film, podéis hacerlo desde la página de Indiegogo.com. Como viene siendo habitual, hay recompensas según la cantidad de dinero donada, incluyendo vestidos de novia y cenas con los actores.
No sé si a alguna de vosotras os pasa lo mismo que a mí, que es escuchar el nombre de Julianne Moore y suspirar irremediablemente eso de «Oooh, Julianne Moore». Pero si, por el contrario, eres más fan de Ellen Page, te gustará saber que ambas interpretarán a una pareja lésbica en Freeheld, un biopic sobre una policía enferma terminal que lucha por los derechos LGBT.
La susodicha se llamaba Laurel Hester (Julianne Moore), era de New Jersey y utilizó sus últimos días de lucha contra el cáncer para pelear por el derecho de que su pareja, Stacie Andree (Ellen Page), recibiera una pensión cuando ella ya no estuviera.
El proyecto se ha estado gestando desde 2008, pero hasta ahora no se ha había puesto realmente en marcha. Freeheld estará dirigida por Peter Sollett (el director de Nick y Norah, una noche de amor y música, que es una película bastante recomendable para melónomas) y se inspirará en un documental del mismo nombre, filmado en 2007, que se hizo con un Oscar en la categoría de Mejor Documental. También está prevista la participación de Zach Galifianakis (Resacón en las Vegas).
Siempre es un gustazo ver a Julianne Moore repitiendo experiencia en un papel lésbico. La echábamos de menos por estas aceras. Pero si a eso le añadimos que esta vez estará con Ellen Page (Juno), la croqueta-no-croqueta más croqueta de la historia, y que este será su primer papel lésbico nuestro interés se multiplica por mil.
Debo decir que en realidad yo no odio TANTO San Valentín, pero a petición popular y porque me acabo de levantar y en estos momentos lo odio absolutamente todo, voy a hablaros sobre esta celebración infame que, en realidad, si lo piensas, es bastante odiable.
En mi casa siempre se ha celebrado, la verdad. No sé si es que mis padres son más moñas que las recomendaciones de M o que les encanta hacer regalos. Me inclino por una mezcla de las dos, porque atención a la lista de los acontecimientos en los que se regalan cosas: cumpleaños, Navidades (Reyes y Papa Noel, ojo), aniversario de boda, aniversario de cuando empezaron a salir y de cuando fueron a vivir juntos, San Valentín y Sant Jordi. Y creo que no me dejo nada.
Sólo os cuento que mi padre le compró hace veinte días unos pendientes a mi madre y me llamó para preguntar cuál era la siguiente fecha en la que tenía que regalar algo.
Yo creo que lo que pasa es que a mi padre le encanta regalar rosas
El caso es que yo lo veía como una fecha más; pero entonces llegan tus san valentines. En ese sentido creo que esta es una celebración muy igualitaria. ¡TODO EL MUNDO LA ODIA!
Si no estás con alguien es francamente horripilante verlo todo decorado con corazones y todo de rojo y rosa y las ofertas para hacer cosas de pareja y que todo el mundo tenga un plan para ir a cenar y celebrar lo mucho que se aman y se quieren y se adoran.
Es nauseabundo.
Todo el mundo con sus mejores galas saliendo a un sitio pijo a mirarse a los ojos mientras come y luego se regala chocolatinas (que siempre están terriblemente malas) y postales (que siempre son horripilantemente cursis) y se hace promesas de amor eterno que quizás no puedan cumplir.
Enternecedor.
¿No os encanta esta decoración?
Y mientras, tú que no tienes pareja, ahí estás, un viernes por la noche (que encima este año cae en viernes, manda cojones) comiendo helado de vainilla con cookies (que es lo mejor que me ha pasado en esta vida después del chocolate blanco con oreos que descubrí el otro día) y viendo Rosas Rojas (que todo el mundo sabe que es el equivalente lésbico a El Diario de Bridget Jones, aunque a mí me gusta más éste, pero queda poco lesbiano decirlo).
Sólo para que veáis que no soy tan mala
Pues me gusta más el plan de soltera, déjame decirte. AL MENOS COMES ALGO DE VERDAD. (Siempre he querido preguntarle a Gio por esa moda de dejar a la gente con hambre en los restaurantes, espero que sus recetas de Gastronobollo estén pensadas para, no sé, COMER).
Y después de todo ese sufrimiento como soltera (si de verdad llamamos sufrimiento a comer helado, no sé), por fin llega un San Valentín en el que tienes pareja, y te das cuenta de que esta celebración es todo lo que siempre habías esperado Y PEOR.
Os reto a que encontréis una tarjeta de chica para chica. “A la mejor novia del mundo..con amor de tu enamoradO.” “Porque es nuestro primer San Valentín juntOs… pero no el último.” “Besos de chocolate de parte de tu chicO.” (No creáis que me invento cosas tan absurdas, son reales). NI SIQUIERA ME HACE FALTA INVENTAR ESTAS MIERDAS, SON REALES.
La única tarjeta que no me importaría que me regalaran
Aunque mi momento preferido es aquel en el que encuentras una postal de chica para chica, y estás ahí, cantando el Aleluya de Haendel y con lágrimas en los ojos y una emoción que pareces Bustamante y… SIGUES LEYENDO. “Feliz día del amor y de la amistad”. De la amistad. DE LA AMISTAD. BOOM. Ahí lo tienes. Porque evidentemente no es una tarjeta de amor, es una tarjeta de la amistad. Degenerada, que eres una degenerada. ¿CÓMO IBA A SER UNA TARJETA DE AMOR ENTRE CHICAS?
Si es que tenéis unas cosas…
La emoción al encontrar la tarjeta antes de daros cuenta de la cruda realidad
Pero eso no es todo.
Intenta ir a comprar unas flores un día de San Valentín. ¿Que no has salido del armario en tu barrio? ¡Tranquila! ¡El tener que dictarle la tarjeta del ramo de rosas que le vas a enviar a tu noviA lo hará por ti! Me encanta San Valentín. ¿No es mágico?
Además está LLENO de momentos especiales.
El especial momento de llegar al restaurante en el que habías reservado mesa y se dan cuenta de que sois dos chicas, el especial momento de tener que buscar un detalle, el especial momento de elegir qué te pones, el especial momento de comprar las chocolatinas, ¿he hablado ya de los geniales y especiales momentos de comprar la puta tarjeta y las putas flores?
PUES CHICA, QUE ME QUEDO CON EL HELADO Y LA PELI.
Este es EL HELADO, por si alguna quiere regalarme algo por San Valentín que me guste de verdad
Por suerte, mi novia no es de celebrar San Valentín, así que espero que mi plan sea de helado de vainilla con cookies (si no es vuestro sabor, fuera de mi vida) y una peli (me apetece Miss agente especial, ¿no os parece un peliculón?) con mi novia al lado quejándose de lo mala que es la película. (Como si a alguien le importara la película, ¿verdad, Sandra Bullock?).
Pero no os preocupéis, que mi madre ya se ha encargado de comprarme chocolatinas para que se las regale a mi novia.
Una de las series que más prometía esta temporada es Super fun night. Protagonizada por Rebel Wilson (Fat Amy en Pitch Perfect), aunque en esta ocasión sin acento australiano, la serie trataba en un principio de tres amigas, Kimmie, Helen-Alice y Marika, y sus planes para el viernes noche. La serie ha ido discurriendo por otros derroteros durante la temporada, y ahora va menos de los viernes y más del día a día. Y aunque es más bien irregular, merece la pena echarle un vistazo y esperar a que los puntos de genialidad de los guionistas, que no son muchos pero sí muy potentes, afloren. Bueno, por eso… y por Marika.
Desde el primer episodio sabemos que algo ocurre con Marika. Profesora de tenis con un punto tomboy más que evidente, ella jamás se ha planteado si le gustan las chicas o no. No se le conoce novia, ni novio, ni interés en nadie, excepto en sus amigas. Y los guionistas juegan con eso, y con la idea de que los espectadores sí sabemos lo que va a pasar con Marika. Así, la disfrazan de Xena, de Clarice, el personaje de Jodie Foster en El silencio de los corderos, le hacen decir que es el Lance Bass del grupo (nota: Lance Bass, cantante de N’Sync, es gay) Todo un abanico de guiños a la idea de que Marika es lesbiana, pero ella no lo sabe aún.
Pero esto ya no es así. En el episodio de hace un par de semanas, Marika pensaba que tenía una cita con Ruby, su vecino y amigo, pero realmente él creía que Marika era lesbiana, y buscaba una amiga para salir a ligar. Es la primera vez que ella se plantea que puede ser verdad, que existe la posibilidad de que le gusten las chicas. Y con esa idea en mente, conoce a Frankie (interpretado por Hana Mae Lee, que fue compañera de Rebel en Pitch Perfect. Todo queda en casa) y la agrega a una red social. Frankie le interesa, y es la primera vez que vemos eso en la profesora de tenis.
En el episodio emitido ayer noche, Lesbihonest, Frankie invita a Marika a una fiesta de San Valentín. No en plan cita, pero sí le deja claro que le apetece mucho que ella vaya. Como está hecha un lío, primero se presenta en casa de Kendall, una amiga, que ha preparado un tappersex. Tras unas cuantas copas, juegan al ‘yo nunca’, y todas se quedan sorprendidas cuando Marika cuenta que ella nunca ha besado a una chica. Cuando se quedan solas, y para quitarle importancia al asunto, Kendall la besa.
– ¿Qué has sentido?
– ¿Nada? ¿fuegos artificiales?
Y, armada de valor, va a la fiesta de Frankie. Y la besa.
Lauren Ash, la actriz que interpreta a Marika contaba en una entrevista que había muchas escenas en este episodio que «le alegraban el corazón». Realmente ha sido muy, muy guay. Veremos por donde conducen esta historia, pero tiene pinta de que va a estar muy bien tratada, y nos va a dar más satisfacciones que bollodramas. Si aún no te habías decidido a ver la serie, este es el momento.
Hace un par de años dos películas hindi desafiaron los estereotipos de cómo debían ser las heroínas. Tenían por título nombres tan facilitos de recordar como Ishqiya y Saheb Biwi Aur Gangster y, milagrosamente, en ellas la mujer no se representaba como un florero la bondadosa y tímida vecina de una pequeña aldea o la callada y abnegada belleza a la espera de su príncipe azul. Muy al contrario, demostraron que las mujeres también pueden desear y sentir y amar y traicionar. ¿Y por qué no? Fornicar.
De alguna manera, parece que estas dos películas abrieron camino. Porque entonces llegó Dedh Ishqiya: la primera película mainstream de Bollywood con una pareja de lesbianas. Esto es, la primera película que está en las salas de cine y no en salas clandestinas en las que se pasan cintas casi de género pulp.
Dedh Ishqiya es la historia de dos de ladrones, Khalujan y Babban, que se las apañan para robar una joyería. Cuando la policía empieza a perseguirles, ambos se separan y Khalujaan cae herido. Después de meses de rastreo y búsqueda, Babban consigue encontrar a Khalujan en un concurso de poesía. ¿Qué hace un ladrón en un concurso de poesía? (Te preguntarás). Y yo te contestaré que ni puñetera idea, pero estos de Bollywood son así de aleatorios, y hay que perdonárselo porque aquí es donde viene lo bueno: el ganador se llevará a Begam Para, nuestra valorosa croqueta, como esposa. La película sigue y pasan muchas cosas irrelevantes que casi mejor ni os contamos porque no queremos aburrirte, pero has de saber que la pareja lésbica está formada por Begam y su fiel asistenta, Munira, y que en la película se representa de una manera bastante explícita para lo que suele ser Bollywood. La naturaleza lésbica de su relación se despliega con juegos, carantoñas, miraditas y toda esa química que flota en el ambiente. Pero queda clara cuando en una escena de sombras chinescas se sugiere que las dos acaban de iniciar algo más íntimo. Es decir, no esperes que hagan unas tijeras de la muerte a lo Karate Kid conoce a La Vida de Adéle, sino algo más bien velado, sugerido.
Hay que tener en cuenta que esto es Bollywood, un lugar en el que incluso algunas parejas heterosexuales no se besan delante de la cámara. Y por ello debemos aplaudir la valentía de los cineastas, por atreverse a plantear una relación lésbica en una película comercial, que se ha estrenado en varios cines del país y que la veran cientos de miles de personas. Por lo de pronto, la reacción del público está siendo buena, especialmente, claro, la de la comunidad LGBT. La película, además, no podría haber llegado en mejor momento: dos meses después de que el Tribunal Supremo de la India dictaminara mantener la ley que criminaliza la homosexualidad. Sin duda, un gran paso para Bollywood. Ahora, a ver para cuándo su homóloga masculina…