¡Hola, croquetillas! Hoy toca hablar de la tercera serie de temporada de las que puedo comentar, se trata de Fairy Gone.
No voy a mentir, no sé cómo enfocar esta reseña. No queda claro si va a haber croqueteo o no. La serie serán 24 capítulos, partida en dos temporadas. La primera está en activo ahora como serie de primavera y la segunda mitad se emitirá a partir de octubre, en la temporada de otoño. Como digo, no me quedan claras unas cuantas cosas, pero la comentaré porque como tengo mis dudas… No sé si saltará o no la liebre.

La serie está ambientada en un mundo destrozado. Hubo una guerra donde algunos de esos soldados usaban algo llamado Hadas, que les daban súper poderes. Tras la guerra ganaron los malos y el sistema se convirtió en una dictadura. Como en todas las dictaduras, hay quien se opone, como el grupo Dorothea, que usa a esas Hadas prohibidas para luchar contra el régimen. También lo típico, van de tapadillo y con cuidado. A ese grupo llegará Marlya, persona que quiere vengarse del que destrozó su pueblo y que también busca a su amiga del alma Veronica.
Ahí es donde digo que puede haber croqueteo, pero tampoco es que pase gran cosa y ya llevamos 6 capítulos [el domingo un capítulo nuevo]. Marlya sí está interesada en Veronica, no sabemos a qué nivel. Pero Veronica no quiere juntarse con Marlya por lo que se han visto, pero realmente mi radar ahí me deja confusa. Que quizás me equivoque y quiero juntarlas porque me parece que hacen pareja cuqui, vete tú a saber.

La serie en sí está chula, a ratos es algo lenta a la hora de desarrollar la acción, pero está intrigante. Es una trama más adulta, se nota también en el dibujo. Me parece una serie interesante, esa oposición al régimen opresor, todos los personajes son adultos o jóvenes adultos, cosa que a veces se agradece, que no sean todos personajes de instituto.
Lo que queda por ver es si va a haber croqueteo o no. Aunque también advierto que, aunque lo haya, no creo que vaya a ser algo muy intenso y apasionado. Espero que no me falle el radar y pasen cosas.
¿La recomiendo? Sin haberla visto entera, sí. Me parece una serie interesante, con mujeres fuertes que no se dejan controlar por nadie y son dueñas de sí mismas. ¿Qué al final hay croqueteo? Pues mejor. Pero aun sin croqueteo, creo que está interesante de ver.
De nuevo una reseña algo corta, pero no podría añadir mucho más. Nos vemos la semana que viene en otro artículo.
¡Gokigenyou!
Nanaho.




Que las escenas más difíciles de rodar casi siempre son las sexuales, no es ningún misterio. Siempre son las que más preguntas despiertan entre los medios, y a las que más jugo les saca el público. Hasta ahora, con unas pocas indicaciones desde dirección, los interpretes hacían un poco lo que podían, con más o menos fortuna, pero desde hace poco se ha introducido en algunas producciones una figura que evita que veas un polvo y pienses: jo, qué pereza. Hablo de la «coordinadora de intimidad», y en este caso concreto de Ita O’Brien, quien ha trabajado en Sex Education y Gentleman Jack.


No te voy a decir que dejes todo lo que estás haciendo y te pongas a ver Gentleman Jack porque cada minuto de vida que pasas sin hacerlo estás perdiendo la oportunidad de ser inmensamente feliz porque, oye, allá tú, pero bueno, ya sabes. La serie de HBO es una MARAVILLA, y, de verdad, ya sé que todas las semanas estamos que si tienes que ver esto, tienes que ver lo otro, a ver cuando sacas un rato para esta cosa, blabla. Pero con esto, haznos caso.
El pasado lunes 6 se celebró la famosa MET gala, una velada en la que los famosos sacan a pasear sus mejores galas, y una cita en la que también aprovechan para pasarlo bien en una de las galas más exclusivas del mundo. Habréis visto fotos de Katy Perry vestida como un candelabro y, después, de hamburguesa, a Lady Gaga despampanante con un vestido fucsia, y a algunos chicos que te habrán gustado hasta a ti, amiga croqueta. Y, además, lo que SEGURO has visto es alguna imagen de Janelle Monáe y Lupita Nyong’o peligrosamente cerca.


Oyoyoyoyoyoy, que tenemos cotilleo para rato, y con algunas de las personas más guapas del universo involucradas. ¿Es acaso Navidad?
En 1941 
Rose (Piper Laurie, Twin Peaks), de 85 años, su hija Patty (Brooke Adams, Braindead) y su nieta Allison (Emily Baldoni) se reúnen en la casa del lago de la abuela para ponerse al día de sus vidas. La relación entre las madres y sus respectivas hijas no es la más suave del mundo, pero abuela y nieta se llevan fenomenal. Tanto es así que Allison se ha molestado en ir a la tienda de fotos y revelar un carrete que llevaba 45 años dentro de la cámara. Por supuesto, las imágenes ocultas durante tanto tiempo desencadenarán un torrente de recuerdos en Rose, y será la oportunidad para sincerarse con su familia sobre una temporada que la marcó para siempre.
En la década de 1960, la joven Rose (Shannon Collis) está pasando las vacaciones de verano en una casa junto al lago con su esposo, Joe (Max Adler). Allí conoce a Louise (Emily Goss, 

