¡Hola, croquetillas! Este artículo iba a ser un conjunto de tres reseñas, pero me quedaría bastante largo. Y también sin ideas para futuras semanas. Así que he decidido dividir el artículo en tres y así tener tiempo para pensar de qué más series hacer.
Hoy hablaré de una serie de mujeres pateaculos.. Se trata de “Shuumatsu no Izetta” [Izetta, la última bruja].

No mentiré, la dejé a la mitad. El comienzo fue muy bueno y potente, prometía mucho. A media serie me planteé que por qué estaba viendo eso, y la dejé. La trama se enfrió bastante y parecía que iba a acabar en un drama muy dramático. Aun así, la comentaré porque en sí es bonita y quizás os pueda interesar a alguna, que oye, cada una tenemos nuestros gustos.
¿De qué va esto? Situación, mundo alternativo. Segunda Guerra Mundial. Por un lado, tenemos a Fiine, princesa que quiere proteger a su país en esta guerra. Al estar en guerra, corre peligro. Ahí entra en juego Izetta, una bruja con poderes mágicos. A Izetta la tienen sellada los malos. Fiine, sin saberlo, la liberará, salvándose mutuamente. Ese momento es sumamente croqueta, el cómo acaban juntas escapando de los malos. Y ese final de primer episodio es lo que nos hizo engancharnos a muchas.

Como dije, la trama se enfría, para mi gusto y punto de vista. Por un lado, tienes la situación de guerra, Fiine en peligro al ser gobernante de su país. Izetta que quiere ayudarla con sus poderes, protegiendo a su amiga y a su gente. También nos contarán que eran amigas de la infancia, que se separaron por vicisitudes varias. A mí me dio rabia que se enfriara la trama, la verdad. Tenía muchos puntos para ser súper interesante. Era como tener un gran globo, que le soltaron la mitad del aire en los dos primeros capítulos y luego se quedó vacío muy pronto.
Como cosas positivas, decir que está muy bien hecho el dibujo, el cómo cuidan los detalles. La trama en sí, original. Eso de meter brujas y magia en algo hipotéticamente histórico está chulo, ese tipo de universo alternativo. Y los personajes están bien definidos, tienen mucha fuerza.
El problema que vi es ese, el desinfle de trama. En vez de desarrollar más la relación entre las chicas o sus historias respectivas, las apartan un poco para describir la situación de guerra. Que vale, tampoco es que lo omitan eso porque es el marco de la historia. Pero me daba la sensación de que las protagonistas pasaban a un segundo plano que no entendí bien. Luego también que al comienzo explotan mucho esa relación croqueta entre ambas y luego se olvidan, aun diciendo que de niñas fueron uña y carne y que el reencuentro fue la leche para las dos. Aparte de ese cambio de ritmo en la trama, veía venir una tragedia que no me iba a compensar con lo muermo que se me había vuelto la historia.
Entonces, ¿la recomiendo o no la recomiendo? Bueno, que a mí no me terminara de convencer no implica que tenga que ser mala. A quien le guste una trama más pausada quizás le hace gracia. Yo comento los pros y los contras que le vi y argumento el por qué la dejé de ver. Quizás el final no estuvo mal y me perdí una buena serie, ¿quién sabe?
Y con esto termino mi primera ronda de pateaculos. La semana que viene: “Kouya no Kotobuki Hikoutai” [las magníficas Kotobuki].
¡Gokigenyou!
Nanaho.









Ultimamente se las ha visto también juntas en el concierto de Elton John en The Forum en Inglewood, Los Angeles. La pareja pasó la Navidad en Londres con la familia de Cara, donde también celebraron el cumpleaños de Ashley. Por otro lado, no sé de cuando es esta foto, pero dediquemos un segundito a ADMIRAR los looks de las dos.

El Ministerio del Interior, del que dependen las concesiones y revocaciones de la llamada «utilidad pública», ha retirado la declaración de utilidad pública a la organización ultracatólica HazteOir. Consideran que los mensajes que difunden, como por ejemplo aquellos que estaban cobardemente dirigidos a los niños y niñas trans, escritos en un tristemente famoso autobús naranja, «se pueden considerar atentatorios contra determinadas personas, colectivos y entidades, incompatibles con cualquier reconocimiento público», 





Pero los dos Goya de Carmen y Lola no fueron las únicas alegrías que nos llevamos las croquetas en la gala. Las fangirls de corazón vibramos al ver a 


