El festival de Toronto convierte a la ciudad canadiense en la capital del mundo cinematográfico. Cada vez más películas cuentan historias sobre la comunidad LGBT, o que nos incluyen de manera protagonista, y siendo Toronto la primera cita festivalera tras el verano, muchas de ellas la eligen para darse a conocer al mundo. Este año, estas son las películas con protagonistas lesbianas, bisexuales o trans.
Girl
En esta película Belga Lara, de 15 años, sueña con convertirse en bailarina. Asignado hombre al nacer, Lara tiene que vencer más que ampollas y pies ensangrentados para realizar su sueño. Con un control y sensibilidad extraordinarios, el novato belga Lukas Dhont saca a relucir las experiencias trans con una historia de madurez que explora el camino psicológico y físico de la transición de adolescente a adulto.
Rafiki
Según la sinopsis oficial, Kena y Ziki son dos chicas que anhelan ser algo más que amigas. A pesar de la rivalidad política entre sus familias, las chicas se resisten y siguen siendo amigas cercanas, apoyándose unas a otras para perseguir sus sueños en una sociedad conservadora. Cuando el amor florece entre ellas, las dos chicas se verán obligadas a elegir entre la felicidad y la seguridad.
Colette
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Protagonizada por Keira Knightley, Colette es el esperado biopic sobre la escritora francesa del mismo nombre, y que es una de las más relevantes que ha tenido el país vecino. Conocida principalmente por su novela Gigi, su historia viene marcada por su matrimonio con el famoso parisino Henry Gauthier-Villars, de quien se cuenta que la mantenía encerrada, escribiendo libros que le proporcionaran fortuna.
Splinters
Hace ya dos décadas que Thom Fitzgerald estrenaba The hanging garden, una de las películas canadienses más relevantes. Ahora, retoma la historia de sus protagonistas y la relación de decepción perpetua para con sus padres cuando Belle, que salió del armario como lesbiana en su adolescencia, vuelve a casa para el funeral de su padre, y se resiste a contar que mantiene hace dos años con un hombre. La cosa está en que él se planta en casa de sus padres.
Can you ever forgive me?
Basado en una historia real, Melissa McCarthy se pone en la piel de Lee Israel, una biógrafa que recurrió a la venta de cartas históricas falsificadas en la década de 1980 en Nueva York cuando su carrera como escritora empezó a declinar. Israel era una lesbiana con vínculos con la escena LGBTQ de la ciudad, algo que no se menciona a menudo cuando se habla de ella, pero en lo que la película se fija.
The miseducation of Cameron Post
En Toronto también tendrán la oportunidad de ver la película de Desiree Akhvan, basada en una novela YA y protagonizada por Chloe Grace Moretz, sobre una adolescente que, cuando sus tíos la pillan enrollándose con la reina del baile, ve cómo su vida cambia por completo al ser internada en una clínica, con la esperanza de que se convierta en heterosexual.
Jeremiah Terminator LeRoy

Con protagonistas a Kristen Stewart, Laura Dern y Diane Kruger merece, al menos, un poco de nuestra atención. Una mujer llamada Savannah Knoop pasa seis años de su vida fingiendo ser JT LeRoy, el nombre de pluma de su cuñada, en una de las historias más rocambolescas de los años noventa, y que incluye a KStew con peluca fingiendo ser un hombre.
Vía: Tiff






Hace como un par de semanas comencé a ver Skins. La serie inglesa tiene como diez años, quizá alguno más, y aunque la llevaba casi al día en su momento, cuando la volvía ver no era capaz de recordar los detalles. La verdad es que me lo he pasado bastante bien con la primera generación: Tony es uno de los personajes más perversos de la historia de la televisión, y en general la serie tiene ritmo y las suficientes extravagancias para que me guste más que Física o química, que ya es decir.
La historia de Emily y Naomi, pese a todo, es una de las relaciones entre dos chicas mejor contadas de la televisión. Y lo es porque es realista, y porque todas podemos ser en algún momento de nuestra vida cualquiera de las dos. Cabe la posibilidad de apostar todo a alguien, y que esa otra persona no lo tenga claro. Se puede sentir tanto rencor como amor, y que este último no sea suficiente para continuar, aunque se quiera. Alguien se puede sentir tan mal por algo que ha hecho como para que eso lo fracture todo. Y, por supuesto, se puede ser feliz como Naomi y Emily en el río. Todo cabe.
Y ahí estaba yo, tan a gusto con la segunda generación, que ayer decidí saltarme la tercera y ver los episodios finales, esos que idearon a modo de cierre de la serie. El caso es que conforme iba viendo a Effy vender acciones, todo me iba sonando más. Sí, es verdad, vivía con Naomi en Londres. Ah, vale, Emily estaba en Nueva York, me acuerdo. «Me tienes que acompañar al médico».


Pues nada, esperaremos todas. A ver qué ponen ahora en la placa.
Este impulso legal tiene un nombre propio detrás: Mariela Castro, hija de Raúl Castro y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex). Durante los últimos años se ha encargado personalmente, a base de propuestas y de gestos más simbólicos pero no por ello menos importantes, como aparecer encabezando la marcha del Orgullo de La Habana este mismo año, de que la comunidad LGBT encuentre aceptación e igualdad en la isla. Cuba es el único país del mundo que cuenta con bares de ambiente estatales, administrados por el mismo Estado.
Por supuesto, y como viene siendo habitual, la principal voz en contra del matrimonio igualitario es la iglesia. El arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia de Obispos de Cuba, Dionisio García, ha cargado contra esta modificación de la Constitución, apelando a que es 


Sorpresa, sorpresa, esto no ha gustado a muchos espectadores de la serie, que la han puesto a caldo en las redes sociales en un hecho verdaderamente notable, como es poder escribir en Facebook desde el siglo XIX. Lo de siempre, ya sabéis.



